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Bases para un mercado equilibrado

El mercado de la vivienda vive un nuevo tiempo sustentando en el crecimiento sostenido y en la estabilización de la recuperación inmobiliaria. Después de subir a los cielos con la burbuja y bajar a los infiernos con su pinchazo, el sector residencial ha sido capaz de resucitar y sentar las bases sobre las que debe levantar un mercado más sano y equilibrado, alejado de los vicios que le hicieron precipitarse hacia su etapa más oscura. El periodo entre 2008, cuando comenzó la caída inmobiliaria, y 2013, año que marcó los mínimos históricos, está llamado a marcar un antes y un después del sector inmobiliario en España. Muchas deben ser las lecciones aprendidas de los pecados cometidos recientemente por todos y cada uno los actores del mercado de la vivienda. Una culpa que se reparte, en mayor o menor medida, entre entidades financieras, promotores, constructores, vendedores, compradores y analistas, principalmente.

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Viviendas en Estepona (Costa del Sol, Málaga)

El precio medio de la vivienda terminada (nueva y usada) registró un crecimiento del 0,9% en enero en comparación con el mismo periodo del 2016, según Tinsa. Así, el año comenzó igual que lo terminó en diciembre, registrando las mayores subidas en Canarias y Baleares, que registraron una revalorización del 2,9% respecto al 2016, y en las "capitales y grandes ciudades”, como Madrid, Barcelona, Sevilla o Valencia, con un crecimiento del 2,7%, mientras que un estudio de la escuela de negocios IESE calcula que España necesitará construir unas 123.115 viviendas nuevas al año en los próximos cinco ejercicios.

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Pisos en el centro de Madrid

El auge del mercado del alquiler en España gusta y preocupa casi a partes iguales. Un fuerte aumento de la demanda y una oferta escasa han desembocado en una escalada de las rentas, sobre todo en Barcelona y Madrid. En el sector nadie habla de una posible burbuja, sino de desequilibrio entre oferta y demanda. Pero esta descompensación ha hecho saltar las alarmas en las grandes ciudades, que son las más perjudicadas, hasta el punto que los Ayuntamientos de Madrid y Barcelona han pedido al Gobierno que cambie la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) para que regule el precio e impida incrementos desmesurados. Ante esta coyuntura, la vivienda en alquiler, presente ya en más del 20% del parque residencial en España (y subiendo), se ha convertido en toda una olla a presión y ha surgido el controvertido debate del intervencionismo de las rentas.

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La explosión de la burbuja inmobiliaria a partir de 2008, los cambios demográficos y la movilidad laboral explican que cada vez más ciudadanos opten por el alquiler. Al comienzo de la crisis, tan sólo el 7,7% del parque residencial era en una vivienda en alquiler. Hoy, recién iniciado el nuevo año, este porcentaje está cerca del 23% y la progresión no se detiene. Habría que remontarse a los años 60 y 70 del pasado siglo para ver una presencia tan alta del arrendamiento, cuyo crecimiento en 2017 se mantendrá sostenido por la elección natural de parejas sin hijos, solteros y el cambio de mentalidad de los más jóvenes, según los expertos. Así, distintos estudios confirman el progresivo incremento de las viviendas en alquiler como opción residencial, tendencia que se mantendrá durante 2017, después de crecer un 10% en 2016.

Vistas desde un piso en alquiler en Santander (Cantabria)

Un estudio de la consultora Kategora, especializada en la gestión de activos inmobiliarios, refleja que hace ahora una década, justo antes de estallar la burbuja inmobiliaria, las viviendas en régimen de alquiler apenas suponían el 7% del total del parque residencial español (cuando la media europea superaba ampliamente el 20%), con una demanda que apenas crecía de año en año. En la actualidad, el mercado de alquiler se ha dado la vuelta con una muy alta demanda y una creciente disponibilidad de pisos y casas bajo este modelo de propiedad. La vivienda en arrendamiento alcanza ya 22,7% del parque residencial, porcentaje que se acerca a la media europea situada el 30% del total.

Estos estudios, en combinación con los datos del Banco de España, del Instituto Nacional de Estadística (INE), de la Unión Europea (UE), así como de las principales tasadoras de pisos lo confirman: la vivienda en alquiler ha pasado de ser una opción residual a ser vista como una clara alternativa, tanto en su vertiente residencial, como desde el punto de vista de inversión financiera para el arrendatario.

Las razones que explican esta progresión tienen su origen en la explosión de la burbuja hace 10 años. Según explica Nacho Espejo, responsable de producto de Kategora "Entonces, el precio de la vivienda en propiedad alcanzó niveles estratosféricos de más de 3.000 euros por metro cuadrado de media, frente a los poco más de 1.500 euros por metro actuales". La crisis económica, los altos niveles de paro y los cambios demográficos, con miles de parejas jóvenes que no pueden acceder a una vivienda en propiedad justifican también el cambio del modelo. "La gente no podía pagar los altos precios (de una casa en propiedad), de ahí que la vivienda en alquiler comenzase a ser una alternativa viable".

Junto con las razones apuntadas que han propiciado que las viviendas en alquiler, una también ha de tenerse en cuenta otras cada vez más demandadas, como son la creciente movilidad laboral por toda la geografía nacional, el estable marco jurídico del sector, el apoyo de las administraciones públicas a este modelo, el auge del alquiler turístico en grandes ciudades y, por supuesto, la caída de los tipos de interés hasta niveles mínimos.

Precisamente, según la consultora, los bajos tipos de interés (en la actualidad, el interés del Euribor a un año es del -0,08%) han permitido que muchos propietarios saquen sus pisos y casas al mercado del alquiler para atraer un rendimiento como forma de inversión. En este sentido, según los datos del Banco de España, el alquiler de la vivienda residencial en España ha dado una rentabilidad bruta del 4,4%, un porcentaje al que hay que sumar una revalorización media de los activos de casi otro 4%.

El 45% de las parejas sin hijos y el 38% de los solteros optan por el alquiler

El 45% de las parejas sin hijos y el 38% de los solteros optan por vivir en alquiler, frente al 17% de las familias con hijos que se decantan por esta opción. Este dato aparece recogido en el informe "Dime con quién vives y te diré cómo es tu hogar. Radiografía de las viviendas de las familias españolas", realizado por la División de Hogar de Línea Directa Aseguradora y basado en una encuesta sociológica.

Respecto a la elección de vivir en una casa o piso en alquiler, el estudio refleja diversos perfiles, entre ellos no solo las familias tradicionales, formadas por parejas con niños a su cargo, y las familias monoparentales, de un cónyuge con niños a su cargo, sino también los "singles", que son personas que viven solas por decisión propia, y los "dinks", que son parejas sin hijos a su cargo, optan de forma natural vivir en alquiler. El informe muestra que, por tamaño, los pisos de menos de 50 metros cuadrados están habitadas principalmente por "singles", mientras que las de más de 100 metros cuadrados tienen como principales moradores a las familias tradicionales.

El estudio indica además que las familias monoparentales son las que sufren más accidentes en el hogar, mientras que la menor siniestralidad se produce entre los "dinks" (acrónimo de "double income no kids"). Por tipo de accidente, los hogares monoparentales sufren más daños por agua, las familias "tradicionales" más roturas de cristales, los "dinks" más desperfectos causados por las mascotas y los "singles" más robos.

Los millennials creen que comprar una casa está "fuera de su alcance"

El 80% de los jóvenes españoles con edades comprendidas entre 22 y 29 años cree que su generación está "forzada a alquilar" porque la compra de vivienda está "fuera de su alcance", según se desprende de un informe publicado por la consultora CBRE. Según el estudio, la baja probabilidad de que los millennials españoles adquieran una vivienda en propiedad en el futuro tiene que ver con que tan solo el 34% de los encuestados tiene un trabajo a tiempo completo, frente al 61% de los millennials a nivel global que sí disfrutan de un empleo con estas características.

En España, el 61% de los millennials vive con sus padres, cifra que en el resto del mundo no llega al 50%, y solo uno de cada cuatro independizados tiene una casa en propiedad. La encuesta también pone de manifiesto que la mayoría de ellos piensan que emanciparse sería "un sacrificio para su estilo de vida".

Aparte de los motivos financieros, los jóvenes españoles prefieren la vivienda en alquiler tanto por el rechazo al compromiso que supone una hipoteca como por la libertad y la flexibilidad que les proporciona el alquiler a la hora de cambiar de domicilio, "sobre todo en un contexto donde la movilidad laboral cobra un gran protagonismo", según la encuesta.

La directora de research de CBRE, Lola Martínez Brioso, ha afirmado que los jóvenes españoles "están cambiando la mentalidad sobre el alquiler en España. Ya se está viendo el creciente interés por parte de inversores profesionales centrados en el sector de la vivienda en el alquiler", apuntando que las "socimis" en este sentido podrían tener "un papel relevante en el futuro".

Fuente: elmundo.es

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El precio de la vivienda crecerá en torno al 2,3% en 2016 e irá subiendo progresivamente hasta alcanzar el 5% en 2018, un crecimiento que permanecerá estable hasta el final de la década, según las previsiones del Anuario Estadístico del Mercado Inmobiliarios Español 2016, de R.R. Acuña & Asociados. Según el informe, la evolución de precios en los diferentes mercados locales podría "ser muy distinta a la esperada para el agregado de España", en un contexto aún de alto "stock" de vivienda, con un total de 1,4 millones de pisos y casas vacías puestas a la venta en España.

Pisos en Marbella (Costa del Sol, Málaga)

Las caídas consecutivas de precios durante los últimos ocho años se produjeron por el fuerte desajuste entre la oferta y demanda que ha caracterizado la evolución del mercado inmobiliario español, lastrado por el elevado stock de vivienda. En 2015 solo se dieron subidas en los precios del 46,8% de los municipios, y se espera continuar encontrando caídas de precios en una buena parte de ellos para los próximos años.

La demanda se ha fortalecido en las principales áreas metropolitanas de ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla o Valencia, así como de costa turística en los dos últimos años por las expectativas en el crecimiento económico y la sensible mejora del empleo. Asimismo, se observa un crecimiento en la demanda y las ventas, impulso que durará al menos en el corto plazo con las expectativas económicas actuales.

Las conclusiones del anuario apuntan hacia una vuelta al equilibrio, gracias al incremento de las ventas y a la recuperación de los precios en parte del mercado. De esta manera, el estudio espera que la oferta de obra nueva alcance un mínimo en 2016 con 40.000 viviendas terminadas y, para los dos siguientes ejercicios, un crecimiento sostenido en áreas expansivas muy concretas del territorio nacional, donde el stock de vivienda nueva es prácticamente inexistente.

El parque de viviendas en 2015 era de 25,5 millones de viviendas, de las cuales 18,6 millones eran hogares y 6,9 millones correspondían a viviendas secundarias (4,4 millones) y vacías (2,5 millones), lo que determina un ratio de 1,4 viviendas por hogar, frente a 1,12 de media en la UE.

1,4 millones de viviendas en venta

El estudio de RR Acuña cifra el stock en 1,468 millones de viviendas vacías puestas a la venta, cantidad semejante a la aproximación del excedente de viviendas del parque antes calculado. El 26% del stock está en manos del sector financiero, aproximadamente, con 111.000 viviendas nuevas y 284.000 de segunda mano, el resto del stock, 1,098 millones viviendas se distribuye entre promotores, particulares y otros operadores del mercado. El potencial de suelo sorprende, por el acopio de terrenos adquiridos en pago de deuda y el alto grado de financiación a promotores que aún pesa en los balances de las entidades financieras (la provisión media observada es de un 48%). No obstante, la capacidad de disolución futura del stock por parte de la demanda es muy limitada, es decir, es de difícil pronóstico dado el elevado volumen de stock actual y las previsiones futuras sobre población y la generación de nuevos hogares.

En las provincias de costa turística (mediterránea, sur atlántica e insular), por su naturaleza, ha de presumirse una mayor concentración de viviendas, esto es, un excedente sobre hogares que suele atribuirse a un destino final de uso vacacional. No obstante, no todas estas provincias tienen como principal exponente económico al turismo, por lo que existen otros factores que explican sus excedentes en viviendas. La media de las provincias de costa turística es de 1’4 viviendas por hogar. Por encima de esta media cabría pensar que existen elevados excedentes de viviendas, como en Almería, Tarragona, Alicante, Girona y Castellón.

Las áreas no turísticas tienen una media de 1,5 viviendas por hogar. Las áreas regresivas acumulan de media 1’8 viviendas por hogar, y destacan con un mayor excedente de viviendas sobre hogares las provincias de Palencia, Salamanca, Cáceres, Lugo, Burgos, Guadalajara, Huesca, Zamora, OrenseCuenca, Segovia, Soria, Teruel y Ávila. Las provincias expansivas muestran una ratio media del 1,28, y el menor excedente de vivienda lo encontramos en las provincias de Álava, Vizcaya, Madrid, GuipúzcoaNavarra, Sevilla, Zaragoza, Valladolid, Córdoba, Asturias, Pontevedra, Lleida y Badajoz.

Por su parte, la demanda de vivienda nueva alcanzará el mínimo este año con cerca de 82.000 viviendas. R.R. de Acuña prevé que en 2018 se alcance cierto equilibrio entre oferta y demanda, con un stock de obra nueva con 341.000 viviendas. Esto significaría que la disolución de la mayor parte del stock de vivienda nueva sería prácticamente irrealizable a largo plazo y que el ajuste del stock de vivienda nueva en las áreas expansivas habría concluido. Los cálculos cifran el stock de 2015 en 1,468 millones de viviendas vacías puestas a la venta en España. Desde 2010, se han disuelto 218.000.

En cuanto a la vivienda usada, las herencias de oferta neta de vivienda usada continuarán siendo crecientes y suponen entre el 40% y 50% de la demanda de usadas. La proyección para la demanda de vivienda de segunda mano apunta a una disolución de cerca de 330.000 viviendas cada año hasta 2018, que se irá moderando cada vez más.

Fuente: R.R. Acuña & Asociados (Anuario Estadístico del Mercado Inmobiliario Español 2016)

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Cuando el mercado inmobiliario empieza a dar señales consistentes de mejora, surge de nuevo una pregunta, tan pertinente como engañosa: ¿Compro mi casa o vivo de alquiler? Es una cuestión pertinente, porque ocuparse y preocuparse de formar un hogar en una vivienda concreta es un tema financiero de capital importancia. Pero, a la vez, es una cuestión errónea, porque la compra de una vivienda y su alquiler no son contratos comparables. Incluso cuando la situación económica permite acceder a una vivienda en propiedad, el alquiler también ofrece ventajas.

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Cuando alquilamos una casa para vivir asumimos un compromiso importante, pero mucho menor que la compraventa, especialmente si necesitamos financiar la operación mediante un préstamo hipotecario. Comparar ambos contratos supone un ejercicio de equilibrismo lleno de matices no apto para personas sin buenos conocimientos financieros. Pese a ello, muchas personas se preguntarán si vale más la pena comprar, ante la afirmación que muchas veces escuchan que alquilar, es "tirar el dinero".

La persona que mejor conoce nuestra situación económica, familiar, nuestras ambiciones y aficiones, miedos y esperanzas somos nosotros mismos. Ningún experto puede discernir mejor quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Y de ello depende la respuesta a si es mejor alquilar o comprar una vivienda mediante una hipoteca. Asumiendo que los consejos siempre han de particularizarse, veamos algunas algunas cuestiones generales sobre la compra y el alquiler, sus pros y sus contras, la evolución de sus precios y del común error de comparar ambos conceptos.

El alquiler da libertad

Suele decirse que es la mejor opción como solución temporal o como medida ligada a la movilidad del inquilino. Sin las ataduras de la hipoteca y sin tener que pagar los gastos iniciales, el arrendamiento permite flexibilidad para cambiar de piso si las circunstancias lo exigen. Además, ahora uno puede optar a más beneficios fiscales que en la compra y suele ahorrarse gastos como la comunidad de vecinos, el seguro o el mantenimiento del piso. Ese ahorro permite, a su vez, dedicar el dinero a otros menesteres.

Alquilando compramos un tiempo de disfrute del uso de una casa de otro. Es una opción que proporciona libertad, por ejemplo de aceptar trabajos ubicados en otras regiones o países, sin el ancla que ser propietarios con deuda supone. Comprar nos ancla a un territorio, principalmente si nuestro socio hipotecario es una entidad financiera; podemos cambiar de residencia y alquilar la vivienda en propiedad, ciertamente, pero nos arriesgamos a los potenciales impagos mientras que tenemos que responder puntualmente de las mensualidades del préstamo.

En cuanto al riesgo económico, alquilar nos expone a un calor intenso pero no abrasador, si pasamos por dificultades económicas. Si en un futuro nos resulta imposible abonar el alquiler, la deuda que podamos acumular acaba siendo las mensualidades impagadas y poco más. Al dejar la casa alquilada, no nos persiguen otras deudas como sí ocurre con el impago hipotecario. Si la hipoteca es sobre nuestra vivienda habitual, el banco se puede adjudicar la casa por el 70% del valor de tasación a efectos de subasta (cifra reflejada en la escritura de préstamo hipotecario firmada), y reclamar los costes judiciales de la ejecución hipotecaria, los intereses remuneratorios y de demora, hoy limitados al triple del interés legal del dinero. Los defensores de la adquisición suelen argumentar que lo peor de vivir arrendado es que uno paga una renta todos los meses pero, con el paso de los años, no tendrá ninguna propiedad a cambio. Es lo que algunos llaman "tirar el dinero". El alquiler también depende mucho de quién sea el dueño del piso: unos se preocupan por que la vivienda esté en las mejores condiciones, pero otros no corren con esos gastos.

Evolución de precios

El perfil de la vivienda en alquiler en España es plurifamiliar, construida hace más de 35 años, con menos de 90 metros cuadrados y con un coste mensual de unos 540 euros de media, y su precio medio crecerá más de un 10% en 2016, según un estudio de Servihabitat. De los más de 18,3 millones de viviendas principales existentes en España en 2015, el 22,7% se encontraban ocupadas en régimen de alquiler, es decir, cerca de 4,2 millones de viviendas. En Baleares, Madrid, País Vasco, Cataluña, Islas Canarias y Cantabria, el precio medio del alquiler es superior a la media española y, según el estudio, se prevé que la tendencia se mantenga al alza.

Comunidad Valenciana, Castilla y León, Cantabria, Andalucía y Castilla-La Mancha tienen una oferta de vivienda en alquiler por habitante y por hogar superior a la media española, así como provincias costeras como Málaga, Cádiz y Alicante, y ciudades con un fuerte componente estudiantil como SalamancaGranada.

Así, por ejemplo, en los últimos 30 años, el IPC ha subido un 155%, lo que teóricamente habría elevado un alquiler desde los 1.000 euros de 1986 hasta los 2.548 de 2016. Esto es sólo una estadística general a nivel nacional, pero sirve para hacerse a la idea de que una renta no se mantiene invariable. No obstante, el IPC del alquiler se mantiene relativamente estable en los últimos años, en contraste con fuertes repuntes de precios en grandes capitales por la falta de oferta y el fenómeno del alquiler vacacional, que hace subir los precios del alquiler de larga temporada tradicional en grandes ciudades culturales como Madrid o Barcelona, así como zonas turísticas de gran demanda y poca oferta como las Islas Baleares (especialmente Ibiza y Mallorca), Islas Canarias y algunas zonas costeras del Mediterráneo peninsular.

Comprar pensando en la jubilación, un ahorro

Actualmente, a favor de comprar vivienda, están sin duda, los tipos de interés, situados en mínimos históricos, que hacen ampliar la oferta de hipotecas competitivas. Todo ello en un momento en el que el mercado inmobiliario comienza a recuperarse: los pronósticos descartan nuevas caídas y apuntan incluso a un incremento progresivo de los precios en un rango anual de hasta el 5%, impulsado por los bajos costes de financiación y el ciclo económico.

También juega a favor de la adquisición que, ante un cambio en las circunstancias del comprador, se puede alquilar esa vivienda para sacarle una rentabilidad. No parece que falten candidatos, pues el número de personas que viven en arrendamiento se ha multiplicado por tres desde que estalló la crisis, superando hoy el 20%. Esto puede suponer una buena opción ante el incierto momento de la Bolsa y la baja rentabilidad de los depósitos. Por contra, esa rentabilidad está en máximos desde 2007 en el caso del alquiler. Como colofón, los expertos esperan que el precio del alquiler de viviendas crezca más de un 10% este año.

Ser propietarios de una vivienda ya pagada al llegar el momento de la jubilación es, al menos hasta la fecha, una de las decisiones de ahorro más inteligentes que un particular puede hacer. Con una pensión cada vez más exigua y un mercado de alquiler que no se adapta a los menguados ingresos de la gente mayor, no parece buena idea llegar a esta etapa de la vida con la carga de que supone el pago de un alquiler (o de una hipoteca). Lo que tiene mucho menos sentido económico es también "invertir" en segundas o terceras residencias, ya que hay otras formas de invertir más líquidas.

A pesar que la vivienda tiende a revalorizarse, la historia reciente muestra que los precios también pueden caer. Y aunque nada apunta hoy a otra burbuja, nadie puede descartarla, dejando al comprador atado a su vivienda y con el temor constante a que suban los tipos de interés durante el tiempo en que está pagando su hipoteca. Ese préstamo y los elevados gastos de la operación figuran, así, entre los mayores inconvenientes. Basta un cálculo: si se compra una vivienda por 320.000 euros, lo primero que debe tener en cuenta es que, incluso antes de poner un pie en su casa, debe disponer de un ahorro de 105.600 euros. Con eso pagará los 64.000 euros de entrada (los bancos suelen financiar un 80% de la tasación del inmueble) y los 41.600 euros de impuestos, registros, notarios, tasación y los gastos del préstamo, que suponen el 13% del precio que ha pactado por su piso. A eso hay que sumar luego los intereses de la hipoteca, tributos como el IBI, el seguro del hogar o la comunidad de propietarios

En cuanto al pago mensual, comparar un alquiler con la cuota hipotecaria solo tiene algún sentido si el préstamo hipotecario se ha contratado a tipo fijo. Si la hipoteca es variable, la cuota de un año puede que no tenga que mucho que ver con la próxima revisión. Como precaución los expertos recomiendan tomar el referencial hipotecario contratado en su máximo histórico y sumarle el diferencial. Así para una hipoteca de 150.000 euros a 30 años, a Euribor + 1%, no tomemos la cuota del primer año, sino la mensualidad resultante de tomar un Euribor al 5%. La hipoteca del ejemplo sería de 899 euros. El simulador del Banco de España es muy útil para estos menesteres.

Evolución de precios

Cada vez más expertos advierten que la recuperación inmobiliaria no es tal porque no llega a todos los rincones del país. En su lugar, actualmente prefieren hablar de un sector que avanza hacia su normalización, basada en precios de las casas al alza, más transacciones y el regreso de las grúas para edificar nuevas promociones. Respecto a los precios, el mercado tiene a su recuperación tras una reducción acumulada desde el 2007 que bascula entre el 30% y el 40%, según la zona que se mire y la estadística que se escoja, una depreciación superior incluso en áreas con grandes bolsas de vivienda construida en stock. En general, los precios se están revalorizando más deprisa allí donde había menos stock sin vender o el que había se ha logrado absorber. Y eso ha sido posible gracias a la mejora del mercado laboral y el regreso del crédito.

Un análisis de lo que han hecho los precios de las viviendas en cada comunidad autónoma con los últimos datos disponibles publicados por el Ministerio de Fomento revela Madrid y Baleares son las dos regiones donde las casas se están revalorizando a un ritmo más acelerado. En el acumulado, es decir, desde que la tendencia de los precios se dio la vuelta y dejaron de bajar, en Madrid los precios de las casas ya han crecido un 9,96%, lo que significa haber recuperado un 19,2% o una quinta parte de todo lo perdido durante la crisis (cuando la depreciación total ascendió al 34,1%). En el caso de Baleares la ganancia es aún mayor. En el archipiélago, las casas llegaron a depreciarse un 25,8% de 2008 a 2013 y en apenas tres años y medio acumulan una revalorización del 13,39%, más de un tercio o un 38,4% de todo lo perdido. Una recuperación de esta magnitud no se produce en ningún otro territorio.

Le siguen a bastante distancia Canarias, donde los precios acumulan desde mínimos una revalorización del 7,8% frente a una pérdida durante la crisis del 31,6%, con lo que habría recuperado un 16,8% de todo lo depreciado tras el estallido de la burbuja. Y cierra la clasificación Cataluña, donde frente a una caída acumulada del 33,4%, las casas desde mínimos se han vuelto a apreciar un 6,02%, apenas una décima parte (el 11,9% en términos relativos) de lo que se abarataron durante los seis años de crisis.

Las grandes ciudades, polos de mayor actividad económica o demanda turística y, por lo tanto, de más empleo, son por regla general los lugares donde el mercado inmobiliario da claras muestras de recuperación y donde se han vuelto a poner en marcha promociones por la escasez de obra nueva. Por el contrario, allí donde todavía existe una gran oferta de casas a estrenar procedente del anterior boom o la actividad económica es menor, los precios comienzan poco a poco a revalorizarse. Es el caso de Andalucía, a excepción de Málaga, o la Comunidad Valenciana. En la primera, los precios apenas acumulan un aumento del 1,39% desde que tocaron suelo, mientras en Valencia las casas valen hoy un 2,45% más que hace dos años.

El común error de comparar la compra con el alquiler

Las comparaciones no son buenas (ni correctas) tampoco en el mercado inmobiliario, donde el debate entre comprar o alquilar vivienda está volviendo a caer en su eterno error: la comparación a la ligera de la cuota mensual hipotecaria con el coste de un arrendamiento. Equiparación económica que hoy, tras el profundo ajuste de los precios y el abaratamiento del crédito, parece hacer más interesante la propiedad en contra de la opinión de la mayoría de expertos inmobiliarios y economistas, que abogan por evitar interrelacionar ambos regímenes. Según muchos de ellos, el manido dicho de que "se paga igual o menos por una hipoteca que por un alquiler" tiene bastantes lagunas. La primera, y quizá la más importante, a nivel inmobiliario. Esta creencia sólo suele cumplirse en el segmento de viviendas de un perfil bajo (pisos pequeños de segunda mano y localizaciones secundarias) o entre la oferta más asequible que venden los bancos.

Lorena Mullor, gerente de la Asociación Hipotecaria Española (AHE), califica como "simple" y "no creíble" el ejercicio de comparar las cuotas hipotecarias con las rentas del alquiler. "En primer lugar", explica, "porque pocas veces se puede comprar una vivienda en la zona en la que se está alquilado". Pone de ejemplo a los jóvenes inquilinos en lugares céntricos de las grandes ciudades. "Estos, a través del arrendamiento, individual o compartido, pueden acceder a pisos en zonas donde están las casas más caras en compraventa", señala. De ahí que, igualmente, siempre se diga que el alquiler permite vivir en mejores casas y ubicaciones que la propiedad.

La segunda de las lagunas del errático símil entre la cuota hipotecaria y la renta de alquiler se aprecia desde el punto de vista económico. "Este cálculo (a la hora de plantearse comprar o arrendar) es equívoco porque, sencillamente, no tiene en cuenta muchos factores como el gasto de mantenimiento de una propiedad, los impuestos ligados a la vivienda o el coste de oportunidad de los fondos invertidos, entre otros muchos aspectos", explica el economista José García Montalvo, catedrático de Economía de la Universidad Pompeu Fabra.

Los expertos hacen hincapié también en que para acceder a una casa con financiación se necesita, al contrario que en el arrendamiento, un alto ahorro, y que, normalmente, se obvia al comparar el coste de un préstamo con el de un alquiler. "En grandes números, el pago inicial de una compra deberá ser, como mínimo, de un 30% del valor de la casa", indica. "De nada sirve comparar las letras mensuales de una hipoteca y un alquiler si no se contempla este dinero para la entrada", comenta.

Además, David Caraballo, director comercial de Alquiler Seguro, recuerda, que la compra requiere "hacer frente al coste de los intereses que supone la hipoteca (se paga más del valor real de la casa adquirida) y asumirse otros gastos, como los derivados de la comunidad de propietarios (cuota mensual y derramas), seguro de vivienda e impuestos como el IBI". Caraballo contrasta estos importantes desembolsos extra en la compra con "el gasto de acceso mínimo" del alquiler. "Un arrendamiento exige, como máximo, pagar un mes de fianza, el mes en curso y quizá alguna garantía adicional", comenta. Así, no ve coherente comparar tan a la ligera la cuota hipotecaria con la renta de un alquiler. "Con una hipoteca no se paga el valor real de la casa, mientras que la renta sí se corresponde con el valor técnico en los alquileres", reitera.

Al margen de las ecuaciones económicas, se constata que cada vez hay más personas que ven el alquiler como "una filosofía de vida" y un sector en auge. "El arrendamiento se está afianzando y consolidando en España, principalmente, impulsado por la demanda". El alquiler se ha desprendido de muchos prejuicios, pero aún le queda mucho trabajo por hacer, como explicar que no se pueden comparar las cuotas hipotecarias con las rentas. Los expertos creen que esto se lograría con una Administración comprometida con el arrendamiento. "Cuando los estímulos políticos para el alquiler y la compra se equiparen, entonces, y sólo entonces, los dos mercados evolucionarían sin mirarse el uno al otro", concluyen.

Fuentes: elpais.com, elmundo.es y cincodias.com

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La cascada de estudios de diversos organismos públicos y privados no cesa. Principalmente, estos índices buscan despejar la eterna incógnita del sector: la evolución de los precios, pero también hay estudios continuos para dilucidar cuál es la liquidez de la demanda. Entre estos sondeos está el de Planner Exhibitions, empresa organizadora del Salón Inmobiliario de Madrid (Sima) cuya cita otoñal ha sido este fin de semana, y ST Sociedad de Tasación que, a través de entrevistas presenciales a los visitantes de la feria, elaboran el informe anual "El perfil del comprador de vivienda". Según concluye el estudio, la demanda actual en Madrid maneja de presupuesto unos 261.900 euros de media para comprar vivienda nueva. En este sentido, los profesionales del sector han asumido una nueva realidadhoy el precio lo establecen los compradores.

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Para Carolina Roca, vicepresidenta de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima), "ésta es una de las transformaciones más importantes del mercado. Antes de la crisis, el precio de una vivienda nueva lo fijaba el promotor en virtud de los costes de producción (suelo, fiscalidad, construcción, etc.) y del margen de beneficio. Sin embargo, ahora el promotor se focaliza en las necesidades y solvencia de la demanda".

El presupuesto de los compradores cobra mayor relevancia aún en la situación financiera actual, según Carolina Roca. "Antes de la crisis, todo el mundo tenía una facilidad, casi ilimitada, para acceder al crédito porque se concedía según el valor de tasación y no en virtud de la capacidad de repago. Ahora, los préstamos se aprueban analizando la solvencia del comprador, con un ahorro previo mínimo del 20% del coste de la casa y un esfuerzo económico máximo del 35% (porcentaje de ingresos mensuales netos a destinar a pagar la hipoteca)", recuerda la vicepresidenta de Asprima.

Con este panorama crediticio, los promotores tienen "muy claro a qué precio pueden vender su producto, basta con analizar las rentas medias de una zona y calcular la hipoteca máxima que puede conseguir la demanda". A su parecer, todos los agentes inmobiliarios, incluidos los promotores, deberían centrarse en "reconducir los costes de producción de las viviendas para lograr una oferta asequible a la demanda". Y avisa: "En este momento, el sector sólo es capaz de satisfacer al 20% de la demanda de rentas más altas, dejando desatendida al 80% restante. Es necesario recuperar el primer acceso de las familias de rentas medias".

Otra cuestión que ha quedado clara en la reciente edición del Sima Otoño: la formación de nuevos hogares, la motivación casi exclusiva de los potenciales compradores entre 25 y 35 años, ha regresado con fuerza a la feria hasta. Aunque los visitantes de esas edades han sido desde siempre los más numerosos en la feria no es menos cierto que su porcentaje ha caído en los últimos años desde el 65% en 2009 hasta el 41% el pasado año 2015. A falta de resultados que lo confirmen, todo parece indicar que esta tendencia se ha frenado en seco en esta edición del Sima Otoño, hasta el punto de que pueda afirmarse que la feria se ha rejuvenecido, ante la numerosa presencia de parejas jóvenes ocupando todos los pasillos de la feria durante los tres días de celebración.

El 52,8%, entre 150.000 y 300.000 euros

Según los datos del análisis de 2016, la mayoría (el 52,8%) de encuestados en el Sima, afirmó disponer de entre 150.000 y 300.000 euros para la compra de una casa, por el 27,1% que dijo contar con más de 300.000 y el 20,1% que respondió que destinaría menos de 150.000 euros. Viendo estos porcentajes con perspectiva, se aprecia que el poder adquisitivo de la demanda está creciendo. Nunca antes en la serie histórica, que arranca en 2008, ha habido tantos potenciales compradores en la franja de más de 300.000 euros. También se observa cómo se reduce la cifra de asistentes con un presupuesto inferior a 150.000 euros (casi la mitad). Cabe aclarar que estos datos hay que leerlos con prudencia al limitarse al marco del Sima 2016, aunque lo que sí ponen de manifiesto es una tendencia.

Perfilando aún más el presupuesto del comprador en Madrid, Planner Exhibitions y ST Sociedad de Tasación han hecho una disección por zonas en la comunidad. En este caso, a través de los formularios cumplimentados por los visitantes (una muestra de 7.570) para obtener la entrada al Sima 2016. El resultado arroja que los potenciales compradores de la capital están dispuestos a pagar 261.900 euros de media, los de la corona metropolitana 245.300 euros y los del resto de la comunidad 193.900 euros.

Dentro de Madrid capital, el estudio diferencia por áreas, siendo la cara noroeste (distritos de Fuencarral-El Pardo y Moncloa) donde se localiza el presupuesto medio más alto, de 313.700 euros, seguida por la almendra central con 277.300 euros (Centro, Chamberí, Arganzuela, Retiro, Salamanca, TetuánChamartín), el noreste (272.500 en Ciudad Lineal, Hortaleza, San Blas y Barajas), el sureste con un presupuesto de 202.200 euros (Puente de Vallecas, Moratalaz, Villa de Vallecas y Vicálvaro) y el suroeste con 182.300 euros para comprar en Latina, Carabanchel, Usera y Villaverde.

En la corona metropolitana, los compradores más pudientes sobre el papel, pueden disponer de 347.400 euros, buscan casa en la zona oeste (Boadilla del Monte, Brunete, Majadahonda, Pozuelo de Alarcón, Las Rozas, Villanueva de la Cañada, Villanueva del Pardillo y Villaviciosa de Odón), un presupuesto superior a lo que están dispuestos a gastarse en las áreas norte, que queda 256.000 euros (Alcobendas, Colmenar, San Sebastián de los Reyes y Tres Cantos), en la zona este unos 203.900 euros (Alcalá de Henares, Coslada, Mejorada, Paracuellos, Rivas, San Fernando, Torrejón de Ardoz y Velilla de San Antonio) y en la zona sur 191.500 euros (Alcorcón, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Móstoles, Parla y Pinto).

En este punto, según los expertos en la zona "las cifras de presupuestos se adaptan más al mercado en enclaves donde la vivienda tiene un precio más reducido. Las variaciones dependen de las características de las zonas y municipios en cuanto a su ubicación, y que llevan aparejadas condiciones naturales, dotacionales y económicas más o menos favorables". De este modo, las ubicaciones del norte y noroeste son más valoradas por razones medioambientales (proximidad a la sierra de Madrid, a la Casa de Campo, al Monte de El Pardo o al Parque de Valdebebas), por la mayor concentración de oficinas en detrimento de usos industriales, y por motivos sociológicos y socioeconómicos.

Evolución de precios en Madrid

Para contrastar un poco más, analizamos la evolución de los precios de la vivienda en los principales municipios de la Comunidad de Madrid según los datos de Tinsa, correspondientes al tercer trimestre del año. La tasadora analiza el comportamiento de valor de las viviendas en 43 localidades, incluida la capital, informando de la evolución interanual, el ajuste desde máximos y el coste del metro cuadrado en cada uno de los enclaves. Datos, sin duda, muy útiles y orientativos para el visitante a la feria.

Entre las principales conclusiones que se extraen de la radiografía del mercado residencial madrileño elaborada por Tinsa, cabe destacar que actualmente ganan las tasas positivas y el crecimiento en la evolución interanual de los precios, con Torrejón de Ardoz (con una revalorización del 9,9%), Villanueva de la Cañada (9,6%) y Leganés (9,2%) como principales puntales de las subidas. La capital se queda en un punto intermedio con una apreciación del 5,4%.

En el polo opuesto, las mayores caídas se registran en Guadarrama (-10,4%), San Agustín de Guadalix (-9,1%) y Arroyomolinos (-6%). Estas rebajas se dan después de que el mercado haya experimentado un gran ajuste desde máximos de 2007. El desplome más pronunciado desde máximos, según Tinsa, se refleja en Parla, donde los pisos cuestan un 61,4% menos que antes del pinchazo de la burbuja pese a que en el último año se han encarecido un 8%. Este municipio además cuenta con el metro más barato: a 989 euros.

En cuanto al precio de las casas en euros contantes y sonantes, las más caras están en la corona metropolitana noroeste, en los acomodados municipios de Pozuelo de Alarcón, donde el metro cotiza a 2.355 euros, y Majadahonda (2.335). En ambos, el ajuste, del 38,1%, ha sido más moderado. Madrid capital (2.155), Tres Cantos (2.067), Alcobendas (2.047) y Las Rozas (2.005) son las otras cuatro localidades donde el metro cuadrado supera el listón de los 2.000 euros.

Aumentan las prisas a causa del encarecimiento

Otro factor a destacar es la aceleración de los plazos para adquirir una vivienda. La hipótesis del director general de Planner Exhibitions, Eloy Bohúa, es que esto se debe a la tendencia alcista en los precios. De esta manera, el 43,5% de los encuestados aseguró que adquiriría una vivienda en cuanto la encontrase, 8,5 puntos más que en 2015.

La subida de los precios también ha tenido efecto en los presupuestos de compra, que han aumentado más en la parte superior de la escala. Sin embargo, se está empezando a producir cierta fatiga en la elasticidad de la financiación, ya que cada vez son menos los que pueden asumir la totalidad de la compra (10,3% frente al 15,7% de 2015), y cada vez más quienes deben financiar más del 80% (25,1% frente al 16,2% del año pasado). En esta línea, Eloy Bohúa explica que "el aumento de la financiación no parece afectar a las expectativas para obtenerla" y "se están afrontando financiaciones más sostenibles que en el pasado". Así, el 43,5% de los encuestados cree que tiene "muchas posibilidades" de obtener financiación, frente al 13,4% que piensa que tiene "pocas o ninguna".

Al igual que en la edición 2015, el precio y la financiación continúan siendo los principales obstáculos a la hora de comprar una vivienda, aunque presentan una evolución dispar. Mientras que el precio pierde nueve puntos porcentuales respecto a 2015, hasta ser el principal inconveniente para el 56,4% de los encuestados, la financiación aumenta 2,8 puntos porcentuales, hasta ser el principal freno del 12,5% de encuestados, y el resto de variables no presentan evoluciones significativas.

Fuente y gráfico: elmundo.es

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El presupuesto que destinan los españoles a la compra o alquiler de una vivienda se ha incrementado una media del 12% en los últimos 12 meses, según el II Estudio "La demanda de vivienda en España. Tendencias 2016", elaborado por Casaktua a partir de más de 1.100 entrevistas. La cuantía media disponible por las personas que quieren comprar vivienda en propiedad se sitúa en los 209.705 euros, un aumento del 10% en comparación a 2015. Con respecto al presupuesto para alquilar un piso, la cantidad también aumenta, en este caso un 15%, pasando de los 455 en 2015 a los 522 euros que tienen como límite en 2016.

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El aumento de la cuantía para la compra se debe en parte a que el precio de la vivienda ha dejado de ser el principal impedimento para los compradores, frente a la preocupación que tienen como consecuencia de no encontrar una vivienda que se adapte a sus necesidades. Según Chus de Miguel, directora comercial de Casaktua, este hecho "se produce por motivos como la estabilidad económica que tenemos actualmente y una mayor facilidad para conseguir financiación".

En este sentido, el informe refleja que el acceso a la financiación no es uno de los principales obstáculos para cambiar de vivienda. Es más, este freno solo es avalado por el 15% de los encuestados. Y, en cambio, sí lo es (para el 26%) el hecho de no encontrar un inmueble que se ajuste a lo que realmente se busca.

Los presupuestos varían según el sexo de la persona, pues los hombres destinan un 26% más que las mujeres a la hora de comprar una casa y un 10% más para alquilar. Según De Miguel, "estas diferencias se pueden dar por los menores ingresos que todavía recibe la mujer a la hora de realizar su trabajo o porque son más conservadoras en el momento de realizar esta inversión".

A pesar de los mayores presupuestos disponibles, según el estudio, estos no son generalizados. El 71% de los encuestados no tiene más de 200.000 euros para efectuar la compra, mientras que para el 54% su tope se sitúa en los 150.000 euros. En relación con el alquiler, el 70% declara que su presupuesto máximo son 500 euros mensuales frente a los 400 euros de límite para el 45% de las personas que quieren alquilar.

¿Qué busca el comprador?

Al igual que ocurre con el presupuesto, el número de personas que tienen pensado mudarse próximamente aumenta un 42%, de los que el 30% prefiere comprar frente al 17%, que optará por alquilar. El tipo de casa que busca el cliente es una vivienda básica, bien comunicada y con servicios (respuesta del 43% de los encuestados). Por otra parte, una vivienda familiar con grandes zonas comunes y varios cuartos de baño es la deseada para el 35%. Ya en mucha menor medida también eligen viviendas ecológicas con eficiencia energética y la vivienda de lujo.

Por otro lado, los motivos más importantes por los que los encuestados se quieren cambiar de vivienda se encuentra la oportunidad de tener una casa más grande o con más habitaciones (30%), tener una vivienda con más extras (29%), una mejor zona o barrio (27%), o para tener una casa más bonita (16%). Por el contrario, únicamente el 6% se quiere cambiar para desarrollar su profesión dentro del propio inmueble.

En cuanto a la tipología, los pisos en altura siguen siendo el tipo de vivienda más demanda, con un 46% de los encuestados que afirman estar interesados en este tipo de vivienda, por delante del 17% que lo hace por chalets independientes, un 16% por un apartamentos y un 13% por un dúplex o adosados. "La intención de compra por tipo de vivienda está directamente relacionada con el inmueble en el que reside: la gran mayoría quiere irse a una casa de la misma tipología", según afirma el estudio.

El 74% de los que buscan cambiarse de vivienda empezaron a mirar en los dos últimos años y medio: un 37% no lleva ni un año, el 26% lo hace desde 2015 y el 11% comenzó con la búsqueda en 2014. Existe un porcentaje bastante amplio (21%) que lleva buscando vivienda desde hace cuatro años o más. La mitad de estos comenzaron en el periodo anterior a la crisis y un 7% en los primeros años de la misma.

En general, la mayoría de los que buscan una vivienda en propiedad son familias (40%), en las que conviven parejas separadas con hijos anteriores, y con intención de tener más (42%), con un buen trabajo y un nivel adquisitivo alto y medio alto (33%) y con una edad comprendida entre los 25 y los 34 años (38%).

En cuanto a los que se quieren mudar a un piso en alquiler y pesar de su incremento, la mayoría se decantan por el arrendamiento por motivos económicos: el 36% lo hace porque es su primera opción, porcentaje muy superior al 27% del año pasado, aunque seis de cada 10 personas hubieran preferido comprar. En el caso de la vivienda en alquiler, su demanda se centra en jóvenes de entre 25 y 34 años (25%), solteros (24%), que ya viven en alquiler (40%) compartiendo piso (38%) o con sus familiares (30%) y que buscan emanciparse (70%).

Segunda residencia

El 29% de los encuestados afirma contar con una segunda residencia. De este grupo, el 63% la compró antes de la crisis y el 37% entre 2008 y 2016. Seis de cada 10 se encuentran en el interior: el 26% en zona urbana y el 32% en zona rural. Entre el 71% restante que no dispone de segunda residencia, el 22% está en búsqueda activa, la mayoría de ellos (62%) en la costa.

Por comunidades, los habitantes de Madrid y Valencia, seguidos de País Vasco, Navarra y Baleares son los españoles que más cuentan con una segunda vivienda. Mientras que en Cantabria, Asturias, Aragón y Castilla-La Mancha son las regiones con menos propietarios. Sin embargo, son precisamente los habitantes de estas comunidades los que más están pensando en adquirir una segunda residencia.

Fuente: elmundo.es

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La recuperación del mercado inmobiliario es ya una realidad que los datos van confirmando sin discusión alguna. De este modo, la venta de casas mantiene su senda alcista, la concesión de hipotecas también, mientras que la subida de precios ha vuelto a instalarse en buena parte de España durante el primer trimestre de 2016 (6,3%), la mayor subida desde el tercer trimestre de 2007, según el Instituto Nacional de Estadística. Sin embargo, aún queda mucho recorrido para que volvamos a ver los precios que se marcaron el año previo al estallido de la crisis. Concretamente, 18 años, según un estudio realizado por la Escuela de Negocios (IESE) de la Universidad de Navarra.

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Así, las previsiones del estudio del profesor del dirección financiera del IESE José Luis Suarez, estiman que el precio de la vivienda nueva en España no volverá a los niveles de 2007 (cuando se lo considera a precios constantes, descontada la inflación) hasta 18 años después del inicio de esta larga crisis económica. "El precio en términos nominales de 2007 se volverá a alcanzar en 2025, dentro de 18 años".

El informe sitúa su previsión para el precio de la vivienda en España en 2.046 euros el metro cuadrado en 2025 y 2.212 euros en 2027 y recuerda que el precio más elevado se produjo en el 2007 con 2.062 euros por metro cuadrado; mientras que en 2014 ese precio bajó hasta los 1.400 euros, es decir, un 30% por debajo de los máximos de aquel año. Y es que, tras el estallido de la burbuja inmobiliaria se produjo una abrupta caída de precios.

Para que nos hagamos una idea, la variación interanual del precio de la vivienda libre llegó al 19% en el año 2003, y su punto más bajo se alcanzó en el año 2012 con una bajada del 10%. El precio más elevado se produjo en el 2007 con 2.062 euros por metro cuadrado. En cambio, en 2014 ese precio bajó hasta los 1.400 euros por metro cuadrado.

En cuanto a qué ritmo se irán revalorizando los inmuebles en el periodo estudiado de forma generalizada, sin que el estudio entre a hacer proyecciones más concreta. No obstante, nunca antes en la historia reciente de España los precios de las casas se habían depreciado en esta cuantía. De hecho, en la actualidad las viviendas todavía acumulan una pérdida de valor superior al 30% desde máximos, lo que ha tenido una fuerte repercusión en las finanzas de miles de familias y efectos contables en los balances de las empresas con un gran patrimonio inmobiliario.

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España necesita construir 100.000 viviendas nuevas hasta 2020

España va a necesitar una producción de unas 100.000 viviendas de obra nueva anuales hasta 2020. A partir de ese año y hasta 2025 la demanda se estabilizará en 140.000 casas. La previsión, muy lejos de las casi 800.000 casas que se construyeron en 2005, según el estudio del IESE realizado por José Luis Suárez sobre la previsión de necesidades y precios de la vivienda en España. La media anual de edificación entre los años 1991 a 1997 fue de 250.000 viviendas; entre los años 1998 a 2007 fueron 580.000 hogares al año; y de 2007 a 2014 descendió hasta las 75.000 viviendas.

Madrid es la comunidad autónoma más necesitada de viviendas hasta 2020. Según Suárez, Madrid tendrá necesidad de levantar 25.246 casas nuevas, seguida de Andalucía, con 14.410 y de Cataluña, con 13.794. Para el periodo comprendido entre 2021 y 2025 en Madrid la demanda de pisos nuevos será de 26.399 y en Cataluña, de 20.308. Serán superadas por Andalucía, con 39.296 viviendas.

Andalucía es la segunda comunidad con más necesidad de vivienda nueva en el quinquenio 2016-2020 llegando a las 14.400 viviendas al año. En el período 2021-2025 esta comunidad autónoma pasa a necesitar más de 39.000 viviendas por año, el nivel más alto entre las comunidades autónomas con mucha diferencia. Esto es debido a la demanda de segunda vivienda en las provincias costeras como Málaga o Cádiz.

No obstante, entre 2016-2020 será la Comunidad Valenciana la gran damnificada de la crisis, con una demanda de 9.975 viviendas nuevas. Para el periodo 2021-2025, será de 11.029 casas, un 21,4% y un 23,6%, respectivamente, de lo que se llegó a vender entre 2006-2010. La previsión del estudio contrasta con las ventas realizadas entre 2006 y 2010, periodo en el que la Comunidad Valenciana vendió 46.575 viviendas y se posicionó como la segunda región más activa en cuanto a compraventas, sólo por detrás de Andalucía (donde se vendieron 60.022 inmuebles).

En general, la demanda se estabiliza a niveles inferiores a los del boom inmobiliario y supone una reducción en comunidades como Galicia, Asturias, Castilla-La Mancha y Castilla y León. En sentido contrario, cabe destacar comunidades como Baleares y Canarias donde casi igualan las previsiones a las operaciones de compraventa previas a la crisis, debido sobre todo al turismo y a la demanda interna de segunda vivienda.

Fuente: IESE "Previsión de necesidades y precios de la vivienda en España"

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La demanda de casas y apartamentos en alquiler vacacional en España ha aumentado un 39% respecto al año 2014, según recoge el balance anual de 2015 de la plataforma vacacional HomeAway. Las comunidades de Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana, Islas Baleares y Canarias han concentrado el 74% de la demanda durante 2015, siendo Andalucía la región con mayor número de solicitudes (29%). De fondo un nuevo récord en inversión hotelera, la mejora en la recuperación económica y un importante sector turístico que solo en los 8 primeros meses del 2015, marcó el hito de alcanzar los 47,2 millones de turistas extranjeros que pasaron sus vacaciones en España.

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A continuación, se sitúa Cataluña y la Comunidad Valenciana (14%), donde destaca Costa Blanca (Alicante) y Valencia. Completan la lista Baleares (11%) y Canarias (6%). De todas ellas, Cataluña es la región que ha experimentado un mayor incremento, un 47% más respecto a 2014.

Según el estudio, el turismo nacional sigue prefiriendo el sol y se decanta por las vacaciones en la playa. Aunque, algunas comunidades del norte y del interior son las que han sufrido un mayor incremento en 2015. Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León y Extremadura, concentran el 14% de peticiones en 2015 y han crecido de media un 130% respecto al 2014. Entre todas ellas, Aragón fue la que experimentó el mayor incremento de demanda nacional de alquiler vacacional, el 216% con respecto a 2014, seguida de Navarra (169%) y de Extremadura (164%). A las tres primeras, les siguen Castilla y León (154%), Asturias (104%) y Cantabria (101%).

Baleares, destino favorito de los europeos

Cataluña es la comunidad autónoma más solicitada por los usuarios franceses, mientras que la Comunidad Valenciana es la que ha registrado el mayor incremento de peticiones  (24%) por parte del turismo internacional para pasar sus vacaciones en España.

En el caso de las Islas Baleares, es el destino más demandado por los usuarios alemanes (50% de las peticiones), británicos (28%), italianos (45%) y holandeses (32%). Asimismo, Canarias es el segundo destino nacional más demandado por usuarios alemanes y británicos, y la comunidad autónoma con más incremento de demanda por parte de ambos en 2015, del 26% y el 11%.

Por su parte, Cataluña ha sido el segundo destino con mayor demanda de alquiler vacacional por los usuarios italianos y holandeses, con un crecimiento del 70% y el 39% respectivamente.

El alza del turismo impulsa la inversión hotelera a niveles récord

Según la consultora Irea, el mercado español de inversión hotelera se encuentra en estado de euforia tras anotarse en 2015 su récord histórico, y multiplicar casi por 2,5 veces el volumen de transacciones de 2014, es Euforia. El año pasado 143 hoteles cambiaron de manos en unas operaciones valoradas en 2.650 millones de euros, lo que sitúa a España como el tercer mercado europeo en este segmento inmobiliario, solo por detrás de Reino Unido y Alemania, según Jones Lang Lasalle (JLL).

El volumen de compraventas de hoteles se ha acercado por primera vez en la historia al de otros activos tradicionalmente más apetecibles para el inversor, como las oficinas y los centros comerciales, según JLL, debido principalmente a la mejora de la economía española, los buenos resultados atesorados por el sector turístico y al impacto de las nuevas sociedades de inversión inmobiliaria cotizadas en Bolsa (socimi), que han estado muy activas en el mercado, continúa.

De hecho, solo dos de ellas, Hispania y Merlin Properties, han acaparado el 36% de toda la inversión, 964 millones de euros. La gran actividad de las socimis ha supuesto un gran cambio entre los compradores habituales, modificando el panorama inversor, hasta 2014 mucho más centrado en promotoras inmobiliarias y cadenas hoteleras. También ha derivado en que los activos preferidos por los inversores hayan sido los establecimientos vacacionales, en lugar de los urbanos, como venía ocurriendo hasta ahora. Las transacciones en Canarias (785 millones de euros) han superado a las de Madrid (623,5 millones) y a las cerradas en Baleares (445 millones) o en Barcelona (340 millones).

Las operaciones de compra de carteras hoteleras han adquirido un importante protagonismo durante 2015. De los 143 activos que han cambiado de manos, 78 estaban incluidos en un porfolio. Los principales, de las cadenas Testa, Meliá y Barceló. Pero también ha habido movimiento en los denominados "activos trofeo", siendo el mítico Hotel Ritz de Madrid claro protagonista, vendido en mayo del año pasado a la cadena hongkonesa Mandarin Oriental y la familia saudí Olayan por 130 millones de euros. También el Hilton de Barcelona, el Sheraton Madrid Mirasierra o el Rey Don Jaime de Valencia.

Fuentes: elmundo.es y el pais.com

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