Saltar al contenido

casa 3d decoracion 1048 4703 1 600x333 - Todo lo que necesitas saber si vas a construir tu propia vivienda

La autopromoción, o lo que es lo mismo, construir tu propia casa, es una de las tendencias que lideraron los años de crisis y, hoy día, sigue siendo una de las opciones más factibles para una gran parte de la población española. Las estadísticas del Ministerio de Fomento demuestran cómo la mitad de las viviendas que se construyen en España no tienen detrás a ningún promotor privado sino que son los propios particulares, así como comunidades de propietarios y cooperativas, los que asumen ese rol promotor, ahorrando al propietario final de la vivienda importantes sumas de dinero. ...continúa leyendo "Todo lo que necesitas saber si vas a construir tu propia vivienda"

Viviendas en la costa en Benidorm (Alicante, Costa Blanca)

¿Se encamina España hacia una segunda burbuja inmobiliaria? Para Greenpeace, la amenaza existe, y alerta sobre 53 zonas de alta presión urbanizadora que no están protegidas y se encuentran ya urbanizadas, pero están cerca de zonas naturales muy codiciadas para la construcción de viviendas. Así, la organización ecologista ha puesto en marcha la campaña "Protección a toda costa" para evidenciar la ocupación urbanística del litoral español, señalar los puntos más golosos para los promotores y pedir que aumenten las figuras de protección en las zonas aún vírgenes de mayor riesgo por el aumento de casas y pisos. El estudio de la ONG señala estos puntos de interés repartidas por los 7.880 kilómetros bañados por el mar en todo país, incluidas las islas, siendo las zonas más apetecibles para un hipotético desarrollo inmobiliario que trae la recuperación. No se salva ninguna provincia, aunque la incidencia es mayor en el sur y en el levante español, donde la presión urbanizadora en zonas como Málaga y Cádiz ocupa ya el 74,9% y el 71,3% de la franja costera, respectivamente. La imagen muestra que, cuanto mayor cercanía hay a espacios protegidos, mayores son los crecimientos urbanos recientes. Así, según datos del Gobierno, el "ladrillo" en el último año ha duplicado su crecimiento, y son ya más de 200 viviendas al día en construcción.

...continúa leyendo "Vivienda: Los 53 puntos de costa más golosos para la construcción"

Viviendas en Estepona (Costa del Sol, Málaga)

El precio medio de la vivienda terminada (nueva y usada) registró un crecimiento del 0,9% en enero en comparación con el mismo periodo del 2016, según Tinsa. Así, el año comenzó igual que lo terminó en diciembre, registrando las mayores subidas en Canarias y Baleares, que registraron una revalorización del 2,9% respecto al 2016, y en las "capitales y grandes ciudades”, como Madrid, Barcelona, Sevilla o Valencia, con un crecimiento del 2,7%, mientras que un estudio de la escuela de negocios IESE calcula que España necesitará construir unas 123.115 viviendas nuevas al año en los próximos cinco ejercicios.

...continúa leyendo "El precio de la vivienda terminada comienza el año con una subida del 0,9%"

2

Pisos en L'Eliana, Valencia

La venta de viviendas se viene animando en los últimos meses, pero comprar un piso sigue siendo quimera para la materia de españoles, especialmente los jóvenes. Lo asegura la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas), que no puede negar la evidencia: "lo cierto es que sólo los hogares con ingresos estables y ahorros pueden acceder a la compra de una vivienda". señalando además que la demanda residencial aún se cubre con el excedente de viviendas existente. El artículo, publicado en el "Cuadernos de Información Económica" de Funcas, analiza el momento económico del sector residencial, que considera que la recuperación "lenta pero sólida" del sector inmobiliario impulsada por el mayor número de ventas, el crecimiento "positivo" de los precios y la inversión extranjera continuará presente en los próximos trimestres, salvo imprevistos.

...continúa leyendo "Solo «con ingresos estables y ahorros» se accede a la compra de una vivienda"

3

El recién finalizado 2016 ha afianzado su reactivación: a falta de confirmación, el pasado año se cerró en el entorno de las 445.000 viviendas vendidas, lo que supone un aumento del 26% respecto a 2015, según el Colegio de Registradores. Además, el stock de obra nueva se ha reducido casi un 20%, hasta las 388.000 casas, según Servihabitat. Así, no le ha ido mal a un sector donde "los visados crecen a un ritmo de casi el 40% y los precios se están estabilizando en casi todo el país tras caer un 45% desde los máximos de la crisis". Y la rentabilidad media de la vivienda ha subido hasta el 6,11%, según Solvia. Pero, ¿qué ocurrirá con la vivienda en 2017? Los expertos estiman que este 2017 será el de la recuperación, no obstante, quedan dudas como la evolución de los precios, la reactivación de la obra nueva o el encarecimiento de las hipotecas.

Viviendas de obra nueva en Orihuela Costa (Alicante)

Más hipotecas y más caras

El 2016 terminó de forma inmejorable para millones de hipotecados gracias a la justicia europea, que obliga a algunas entidades financieras a devolver todo lo cobrado de más por las cláusulas suelo, que entre los 4.000 y 7.000 millones de euros. Un regalo navideño que, como contrapartida, va a afectar de una manera u otra al bolsillo de los que firmen una nueva hipoteca en 2017. Aunque, "dependerá de la competencia y las decisiones que adopten las entidades más saneadas y con mayor volumen de negocio, más capacitadas para soportar un potencial estrés sobre sus márgenes", apunta Jorge Ripoll, director del servicio de Estudios de Tinsa. Además, "es probable que en adelante se cobre por la prestación de servicios por los que hasta ahora no se cobraba, y que el importe de las comisiones experimente un incremento", indica José María López, abogado especialista en regulación financiera.

Respecto al Euríbor, este podría superar la barrera del 0% durante el segundo semestre de 2017, según Bankinter (diciembre del 2016 cerró en el -0,080%, un nuevo mínimo histórico), lo que encarecería algo las cuotas mensuales. También, se espera para julio su actualización al euríbor plus, lo que podría aumentar su cotización. No obstante, el mercado hipotecario seguirá mostrando condiciones favorables para el endeudamiento de los hogares y el saldo vivo hipotecario acumulado por las familias es ahora un 20% inferior al máximo de 2010, según BBVA.

En 2017 se firmarán entre 425.000 y 450.000 nuevas hipotecas, entre un 5% y un 10% más que en 2016, prevé Tinsa. Mientras que en el terreno de la financiación "las hipotecas a tipo fijo siguen marcando tendencia, mostrando un perfil de comprador conservador que huye del riesgo". Hoy un tercio de los nuevos créditos hipotecarios se firma a tipo fijo. Está por verse si estos productos siguen ganado mercado en 2017.

Los precios subirán por debajo del 3%

Atrás quedan ocho años de ajustes y caídas en el precio de la vivienda. También queda atrás el miedo a nuevas burbujas. La subida de precios difiere según la fuente consultada, pero no se esperan encarecimientos superiores al 3% de media. "La recuperación será lenta en un ciclo expansivo suave y largo. El crecimiento de precios será del 2% y el sector de la construcción no volverá a ser a corto plazo uno de los motores del crecimiento económico español", según la Asociación Española de Análisis de Valor (AEV). Dos de cada tres expertos consultados por la asociación coinciden en que serán otros mercados, como el de servicios o el de exportación, los que experimenten un crecimiento más significativo.

Al igual que la economía y el empleo, el mercado de la vivienda crecerá a un ritmo más moderado. "Nuestra previsión es un precio medio prácticamente invariable o, en el mejor de los casos, un ligero crecimiento del 1% o 2%, en línea con el 2% que esperamos para el cierre de 2016", según Tinsa. El comportamiento desigual de los precios y de las compraventas continuará. Aunque la mejoría se extenderá por más ciudades, lo cierto es que el dinamismo de Barcelona, Madrid, Costa del Sol, Alicante, Baleares y Canarias contrasta mucho con lo que ocurre en zonas de interior y algunas costas con altos niveles de stock y caídas de precios.

Respecto a la compraventa, el sector espera que más de 500.000 viviendas cambien de manos en este ejercicio. La previsión de Tinsa es el aumento en la compraventas de casas nuevas y usadas de entre el 10% y el 15%, entre 520.000 y 545.000 unidades.

Más obra nueva, impulsada por el crecimiento del crédito

Una década después las grúas vuelven a formar parte ya del skyline de las principales las ciudades españolas. La mejora económica y el retorno del crédito al ladrillo impulsaron la construcción de viviendas un 17% en 2016, según la estadística de visados que publica el Ministerio de Fomento. El crecimiento vino impulsado por un incremento de la financiación a las constructoras y promotoras del 37%, hasta los 1.025 millones de euros concedidos entre los meses de enero y octubre, según el Colegio General del Notariado. Los bancos han digerido ya buena parte de los activos tóxicos de la burbuja y vuelven a abrir el grifo a la construcción, incluyendo eso sí más restricciones y controles para evitar tropezar de nuevo en la piedra de la morosidad.

Así, de cara al nuevo ejercicio habrá hitos importantes. Uno es que la vivienda nueva por fin despuntará en las estadísticas oficiales y recortará distancias con respecto a la vivienda usada. Actualmente, apenas el 10% es producto nuevo y tan solo hay disponibles 11 unidades por cada 1.000 habitantes. En los próximos tres años, la obra nueva ganará terreno hasta llegar a ser el 30% de la oferta, frente al 70% de la segunda mano, según los estudios de Knight Frank. Calcula la consultora que la construcción de obra nueva aumentará hasta cubrir una demanda de unas 150.000 viviendas año y que la actividad se va a centrar en Madrid, Málaga, Barcelona, País Vasco y Baleares.

En total, hasta el mes de octubre se solicitaron en el conjunto del país 16.043 visados para la construcción de nueva vivienda. El sector espera superar la barrera de los 20.000 al final del año, una cifra que supera en un 17% los números de cierre de 2015 pero que está aún muy lejos de los 113.000 permisos solicitados en 2006, año récord en plena burbuja inmobiliaria. "Todavía estamos a la mitad del camino de lo que sería un nivel de construcción sostenible", según la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima).

El incremento en la construcción ha ido aparejado también a un mayor número de transacciones de solares y parcelas. El número de compras de suelo por parte de empresas acumula un crecimiento medio del 23% en lo que va de año a nivel nacional. Hay regiones como Madrid donde el incremento alcanza incluso el 135% en los tres primeros trimestres del año, según la estadística de suelo del Ministerio de Fomento.

La mejora en la construcción de obra nueva se ha extendido también a la rehabilitación y reforma de pisos y casas. Miles de hogares han aprovechado la recuperación económica para lanzar mejoras en sus viviendas o incluso ampliarlas. Así, en los diez primeros meses se pidieron 21.801 autorizaciones para reformar o restaurar viviendas, un 2,1% más que un año antes. De su lado, la demanda de visados para ampliar casas se disparó un 39%, hasta sumar 1.634. Para 2017 se espera que se mantenga la tendencia

Pero las puertas del nuevo mercado inmobiliario no se han abierto a todo el mundo. La mayor parte de las casas nuevas vendidas son de reposición, es decir para sustituir un inmueble que se ha quedado viejo o pequeño. Los jóvenes son los que presentan más dificultades para formar hogares propios, una situación que está ligada a la alta tasa de paro juvenil, al nivel de los salarios y a la inestabilidad del mercado. Tres condiciones que dificultan al final el acceso al crédito.

El alquiler también protagonista

El mercado de alquiler de viviendas seguirá siendo un actor principal el próximo año, protagonista en las ciudades de Madrid y Barcelona, con más de 40.000 contratos anuales en cada una. Muy por debajo está Alicante, Málaga, Valencia, Baleares o Sevilla, donde se firman entre 3.000 y 7.000 contratos de alquiler al año, según Solvia. Las rentas están subiendo en buena parte del país (en torno al 4%) por el crecimiento de la demanda y la rigidez de la oferta. Por este motivo, el sector pide a gritos la entrada de operadores que aporten profesionalidad y contribuyan al aumento de la oferta de alquileres, como ya sucede en países como Alemania.

Fuentes: elpais.com y elmundo.es

Quizá también te puede interesar:

Síguenos: Facebook – Twitter

5

La construcción de viviendas de obra nueva va a seguir aumentando en los próximos tres años hasta las 150.000 unidades anuales. La actividad se va a centrar en Madrid, Málaga, Barcelona, País Vasco y Baleares, las provincias con mayor proyección residencial de cara a 2017, según el informe anual Tendencias del mercado Residencial en España, elaborado por la consultora inmobiliaria Knight Frank. En el próximo trienio, la obra nueva ganará terreno hasta llegar a ser el 30% de la producción, frente al 70% de la segunda mano. Actualmente, apenas el 10% corresponde a producto nuevo y tan solo hay disponibles 11 unidades por cada 1.000 habitantes. Además, la oferta nueva que sale al mercado se absorbe por completo, sin llegar a generar más stock de vivienda nueva.

Pisos de nueva construcción en Fuengirola (Costa del Sol, Málaga

También habrá cambios en cuanto a la tipología. Si durante los últimos años las viviendas de tres y más dormitorios han sido las más demandadas, la consultora prevé que volverá a liderar el ranking la vivienda de dos o menos dormitorios. Según Ernesto Tarazona, socio director de Residencial y Suelo de Knight Frank, “los datos macro apoyan este cambio de tendencia. Tenemos menos habitantes y sin embargo crece el número de hogares. Es decir, tenemos más hogares con menos miembros; en España, el 25% de los hogares son unipersonales y el 30% son de dos personas”.

Mientras las transacciones de segunda mano aumentan en todas las comunidades, las de vivienda a estrenar lo hacen solo en aquellas con mayor tirón económico: en Madrid han crecido un 40% en el último año, en Baleares un 18%, en Barcelona un 5% y en el País Vasco hasta un 20%.

En cuanto a los precios, España registró el cambio de tendencia en 2014 y desde entonces el precio medio ha subido una media del 3%. La falta de nuevas promociones ha hecho que la vivienda nueva mantenga su valor y alcance los 1.750 euros por metro cuadrado, mientras que los pisos de segunda mano se sitúan en el entorno de los 1.500 euros. Las provincias con el precio medio más alto (tanto en obra nueva como en segunda mano) son Guipúzcoa, Vizcaya y Madrid.

El informe también destaca el tirón del comprador extranjero. Las transacciones de vivienda llevadas a cabo por compradores foráneos mantienen su tendencia al alza, aumentando un 23% en 2016. Por nacionalidad, el 64% de los compradores extranjeros son comunitarios (UE) y de ellos, el 20% son ingleses. Para Tarazona, “la campaña y la reciente victoria del "Brexit", ha generado un clima de incertidumbre que hasta el momento ha supuesto una disminución del 9% intertrimestral en los compradores británicos. En los próximos trimestres podremos apreciar las verdaderas consecuencias en las transacciones”. Las comunidades autónomas en las que se realizan más transacciones por parte de extranjeros son Canarias (41%), Baleares (38%), Comunidad Valenciana (35%, con especial incidencia en la provincia de Alicante) y Murcia (26%).

La consultora apunta que el cambio de tendencia en el sector residencial en España ya es un hecho. "Todos los segmentos (oferta, demanda, suelo e inversión) tocaron fondo a finales de 2013 y empezaron la senda de la recuperación en 2014. Esta recuperación ha sido muy leve durante 2014 y 2015 y podemos afirmar que ha sido en 2016 cuando los principales indicadores muestran ya solidez en el crecimiento así como perspectivas de mejora. Nos encontramos por tanto ante un nuevo ciclo de expansión en el sector residencial".

11 viviendas nuevas por cada 250 familias

El dato es demoledor. Según el estudio, actualmente en España tan solo hay 11 viviendas nuevas disponibles por cada 1.000 habitantes. O lo que es lo mismo, suponiendo que en un hogar medio vivan cuatro personas, apenas hay 11 viviendas de nueva construcción a la venta por cada 250 hogares. Dato que pone de manifiesto la preocupante escasez de este tipo de producto y cómo esta situación está afectando al mercado residencial, con subidas de precios tanto en primera como en segunda mano.

A pesar de la recuperación inmobiliaria, de la mejora del empleo, de la confianza de los consumidores y del mayor apetito a la hora de comprar piso o casa, la realidad es que son muchísimos los particulares y familias que están viendo frustrado su deseo de comprar vivienda nueva. La parálisis de la actividad constructora en estos últimos años ha generado que toda la oferta nueva que sale al mercado se absorba por completo, lo que provoca que comprar una vivienda de nueva construcción sea, para algunas familias, prácticamente misión imposible. Y no solo porque no encuentran producto en sus zonas de interés, sino que lo que encuentran, en mucho casos, es demasiado caro para sus bolsillos.

El stock se ha ido absorbiendo en estos últimos tres años a una media de 20.000 viviendas nuevas menos al año. De este modo, la consultora calcula que del parque total de viviendas en España (25 millones de unidades), un 2% es stock de vivienda nueva disponible. Es decir, apenas 500.000 viviendas y de esa cantidad, estima que un 30% tiene difícil salida debido a su localización y condiciones. No todas las viviendas disponibles se encuentran ubicadas donde hay demanda. "La buena noticia es que hay demanda, la gente vuelve a comprar casa, pero el problema es que muchas personas no pueden acceder a obra nueva, y no por una cuestión de poder adquisitivo sino por falta de producto", explica Ernesto Tarazona, socio director de Residencial y Suelo de Knight Frank.

Solo una de cada diez viviendas vendidas es nueva

"En 2015 hemos visto un desequilibrio muy importante entre las ventas de obra nueva y segunda mano. Con la crisis se paralizó la construcción de pisos, pero poco a poco, los visados para construir nuevas viviendas empiezan a crecer con fuerza. De tal manera que a partir de ahora se debería generar producción suficiente para que se estabilice el mercado", apunta Tarazona. "Si no es así, la segunda mano se puede disparar. Tradicionalmente el precio de la vivienda nueva suele estar un 15% por encima de la segunda mano y ahora están prácticamente al mismo nivel".

Precisamente la segunda mano ha sido la gran protagonista del mercado residencial en los últimos años. En 2016 se han vendido unas 45.000 unidades de nueva construcción, un 7% más respecto a 2014, el primer incremento desde 2006. Por el contrario, las transacciones de vivienda usada ascienden a 420.000 unidades, un 24% más que hace un año, y cuarto crecimiento consecutivo. Los propios promotores también son conscientes de este importante desequilibrio entre oferta y demanda. "Es necesario que aprendamos a producir vivienda eficiente y asequible a la demanda. En la actualidad estamos construyendo casas para una sector muy específico de la población, el segmento de la clase media alta, pero de lo que vivimos es de vender casas a la clase media, con lo que el coste de oportunidad es muy grande si no conseguimos llegar a ese segmento de la población", asegura Carolina Roca, vicepresidenta de la Asociación de Promotores de Madrid (Asprima) quien reconoce que se "está desatendiendo ese primer acceso a la vivienda".

Por otro lado, los expertos también destacan cómo la mayoría de las transacciones corresponden a demanda de reposición. Es decir, aunque se están creando nuevos hogares que necesitan una vivienda donde vivir, no son estos los que están accediendo en primer lugar a promociones de obra nueva, sino hogares que ya tienen una vivienda en propiedad y que deciden vender para comprar una casa nueva. "Todo el mundo está haciendo vivienda para repositores. No hay promociones para estudiantes o solteros, porque su capacidad de ahorro es menor y, por tanto, las viviendas no se piensan para ellos", reconoce Tarazona.

Fuentes: elpais.com y elconfidencial.com

Quizá también te puede interesar:

Síguenos: Facebook – Twitter – 

5

Los datos son contundentes y ponen de relieve cómo la crisis demográfica tendrá consecuencias negativas, especialmente sobre la construcción de viviendas y su industria auxiliar. Las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) estiman que en los próximos 15 años, hasta 2031, se crearán en España apenas 902.633 hogares. Es decir, 60.175 hogares cada año. Para hacerse una idea de lo que significa esta cifra, hay que tener en cuenta que entre 2001 y 2011, se crearon, cada año, 389.652 hogares. Es decir, seis veces más que en el futuro inmediato, reflejo del intenso cambio demográfico que se está produciendo. España se convertirá de aquí a 50 años (2031), en un país envejecido y lleno de hogares solitarios. Según el estudio, 5,52 millones de viviendas tendrán un único habitante, un incremento del 19,8% respecto a la actualidad. Para 2066, España perderá casi 5,4 millones de habitantes sobre los 46,4 millones actuales.

apartamentos-construccion-losalcazares-murcia

La población española alcanzará el próximo año 2017 un punto de inflexión en términos absolutos. Tras crecer levemente este 2016 hasta los 46,43 millones de habitantes, a partir del año que viene, el número de personas que viven en España comenzará un descenso que no se interrumpirá en los 50 años que abarca la proyección del INE.

En los años de expansión económica, la entrada de inmigrantes se disparó y contribuyó de manera decisiva a orientar el patrón de crecimiento (junto al contexto macroeconómico y los tipos de interés) hacia la vivienda y otras industrias anexas. En los próximos años, sin embargo, sucederá todo lo contrario. Si no cambia la realidad demográfica, la construcción de viviendas, muy intensiva en mano de obra, seguirá perdiendo importancia en la economía respecto del PIB, con todas las implicaciones que ello tiene. Muchísimas industrias como las destinadas a fabricar bienes de consumo duraderos (electrónica, mobiliario...) dependen en buena medida del mercado de la vivienda.

Stock, demanda y vivienda nueva

No se trata de un fenómeno puntual. Ni siquiera en 2015, con un fuerte crecimiento económico y después de que los precios de la vivienda hayan caído en términos reales (sin inflación) cerca de un 40%, el número de nuevos hogares apenas se incrementó en 43.100 unidades, lo que muestra la intensidad del fenómeno. Hay que tener en cuenta, además, que el mercado inmobiliario todavía está pendiente de absorber los excedentes del "boom" inmobiliario registrado en los primeros años del siglo, lo que hace más difícil que el sector de la vivienda tire con fuerza.

De hecho, los incrementos de demanda que se han producido en los últimos años están influidos de forma muy relevante por la compraventa de pisos de segunda mano y con la adquisición de viviendas nuevas construidas en los años del "boom" (todavía existe medio millón de viviendas sin vender), más que con la oferta de obra nueva propiamente dicha. No hay que olvidar que, según los datos del INE, el 68% de las viviendas construidas en España fueron edificadas después de 1971, lo que refleja un parque inmobiliario relativamente joven, sobre todo fuera de los núcleos urbanos, que tardará tiempo en ser sustituido. Hoy se venden dos veces más viviendas usadas que nuevas.

Las cifras más recientes del Banco de España indican, en concreto, que la oferta de viviendas nuevas en los últimos 12 meses se limita a 59.000 unidades. Muy por encima de las 34.000 viviendas de 2013, pero a años luz de los más de 800.000 pisos que se llegaron a construir en los años de fuerte expansión económica. Esto significa que el desplome de los tipos de interés, en este sentido, está teniendo más un efecto sobre el desendeudamiento de los hogares que sobre la adquisición de viviendas. En todo caso, los 60.000 hogares que se crearán anualmente hasta 2031, si se cumplen las proyecciones del INE, son una cifra que se sitúa muy lejos de las 150.000 viviendas que ha reclamado recientemente la patronal CEOE para hacer sostenible la industria de la construcción. Un número que se considera adecuado para equiparar a España con los ratios existentes en la Unión Europea.

Proyección en la creación de hogares en España

Según el estudio, el número de hogares aumentaría en todas las comunidades autónomas a lo largo del periodo 2016-2031, menos en Asturias (-4,3%), Castilla y León (-3,7%), Cantabria (-1,2%) y País Vasco (-0,4%). Mientras que los mayores crecimientos se darían en las ciudades autónomas de Melilla (27,6%) y Ceuta (16,4%), Canarias (15,3%) y Madrid (11,1%). Si bien con fuertes diferencias territoriales, se estima que la creación de nuevos hogares bajará en la tercera parte de las provincias españolas en la próxima década, a menos que se produzca un fuerte aumento de población inmigrante.

De este modo, los descensos de población hasta 2031 serán especialmente fuertes en las comunidades autónomas más rurales. Castilla y León, perderá en los próximos tres lustros 262.068 habitantes, uno de cada diez residentes. Galicia registrará un descenso de 230.722 habitantes, una población equivalente a la de toda la ciudad de A Coruña. En términos relativos, la mayor caída la protagonizará Asturias, que con una pérdida de 115.500 personas, verá cómo su población se reduce en un 11,1%. No obstante, la desertización del medio rural correrá pareja al crecimiento de población en las regiones más urbanas, sobre todo en sus áreas metropolitanas. La Comunidad de Madrid ganará 331.453 habitantes hasta 2031, un 5,2% más. Frente al área de la capital de España, Cataluña apenas crecerá un 0,2%, con 16.182 habitantes más en los próximos 15 años, según el INE.

Por otro lado, el tamaño medio del hogar a lo largo del periodo 2016-2031 disminuiría en todas las comunidades, salvo en las Islas Baleares. Los mayores descensos se registrarían en Galicia y en las ciudades autónomas de Melilla y Ceuta, mientras que los descensos más moderados se darían en Cataluña, País Vasco y Comunidad Valenciana. En cuanto al porcentaje de hogares unipersonales, Asturias se situaría en cabeza (con un 34,2% del total), seguido de Castilla y León (33,2%) y Navarra (32,4%). La ciudad autónoma de Melilla sería el único territorio en el que el porcentaje de hogares de una persona no alcanzaría el 20%. Mientras tanto, los hogares con cinco o más personas pasarán a ser casi una reliquia del pasado: en 2031 habrá algo menos de 800.000 en toda España.

creacionhogares-ine-2016

España envejece

El claro descenso en el número de hogares, lógicamente, tiene que ver con circunstancias socioeconómicas, pero, sobre todo, demográficas. Así, en los 15 próximos años, España perdería 552.245 habitantes (un 1,2%), lo que situaría su población en 45,9 millones de personas en 2031. Dentro de 50 años, el descenso sería de más de 5,3 millones de habitantes (un 11,6%). De esta forma, la población se reduciría hasta 41,1 millones en 2066. A nivel de intercambio de inmigración, de mantenerse este nivel (343.614 inmigrantes anuales y una población española con menos jóvenes dispuestos a irse) España ganaría casi 115.000 habitantes hasta el año 2020 en sus intercambios de población con el extranjero. Esta tendencia se reforzaría en años sucesivos, con una ganancia neta de población debida a migraciones de casi 3,1 millones de personas en los 50 próximos años, según el INE. No obstante, aunque de forma súbita ahora aumente la tasa de natalidad, hasta al menos dos décadas no tendría efectos sobre el mercado inmobiliario. Salvo otra fuerte oleada de inmigración que lo impulsara.

El envejecimiento de los nacidos en el llamado baby boom (la explosión de la natalidad entre 1946, tras la Segunda Guerra Mundial, y mediados de los años 60 del siglo pasado) y de la generación posterior, acelerará la mortalidad entre los años 2046 y 2066. Esto sumado a la reducción de los nacimientos en los próximos 15 años (entre 2016 y 2030 nacerán unos 5,3 millones de niños, un 22% menos que los partos registrados desde principios de la centuria) hará que el saldo vegetativo y la cifra global de población se precipite.

Menos población y menos viviendas a construir tienen también efectos adversos sobre los ingresos públicos, y eso, a su vez, influye en la sostenibilidad del Estado de bienestar. En particular, en las comunidades autónomas, cuya recaudación tiene una gran exposición al ciclo residencial.

Gráfico: elpais.com - INE: Proyección de hogares 2016–2031

Quizá también te puede interesar:

Síguenos: Facebook – Twitter – 

1

La patronal CEOE cree que no se puede posponer por más tiempo el inicio de nuevas promociones de viviendas. Señala que el stock de casas ya terminadas y no vendidas (entre 300.000 y 500.000 unidades) ya no es un problema para volver a edificar porque buena parte de ese excedente nunca se va a vender. Y, según la visión de la patronal, la recuperación del sector inmobiliario pasa por construir 150.000 viviendas al año, porque la demanda solvente y con financiación es muy superior al número de casas nuevas al año. Este volumen supondría triplicar la cifra de pisos y casas construidas en 2015, pero se mantendría en niveles muy inferiores a los años de la burbuja. Calculan que la vuelta de las grúas a las ciudades supondría la creación de 500.000 nuevos puestos de trabajo de forma sostenida y que el sector inmobiliario volviese a tener un peso importante en el PIB español.

alicante-sanblas

El sector ha sido capaz de pasar de 800.000 visados de obra nueva en 2007 a 50.000 en 2015, lo que refleja la inexistencia del sector en este momento. Ha soportado la destrucción de 1,4 millones de empleos y la pérdida de 210.000 empresas y lo hace hecho a pecho descubierto, sin ayudas”, ha señalado Juan Lazcano, presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), durante la presentación del informe "El sector inmobiliario: propuestas para la recuperación", elaborado por el Comité de Edificación Residencial de la Comisión de Infraestructuras y Urbanismo de la CEOE.

Pero la demanda de reposición (la que busca mejorar la vivienda actual) es finita, así que ese reto de construir y vender 150.000 casas anuales solo es posible si se recupera el primer acceso a la vivienda de los jóvenes, tanto de los millennials como de la nacidas posteriormente (Generación Z). Algo complicado si se tiene en cuenta, además, que el poder adquisitivo de las familias y su capacidad de endeudamiento han cambiado.

Para los promotores, que la gente pueda comprar una casa es posible reduciendo los costes de producción. La forma de abaratar costes pasa por incorporar la industrialización en el proceso constructivo pero, sobre todo, por “no soportar una carga fiscal tan grande, ya que el 25% del precio de una vivienda son impuestos que van a las arcas de las tres Administraciones”, ha explicado Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de España (APCE) y presidente del Comité de Edificación. La fiscalidad es muy superior a la de muchos otros países europeos como Alemania, donde se paga un 16%.

No obstante, sin el apoyo de la Administración la reactivación del sector se plantea complicada. Entre la batería de medidas planteadas por los empresarios está que los Gobiernos estatal y autonómico puedan ofrecer un programa para facilitar a los compradores de una primera vivienda la financiación de ese 20% que no cubre la entidad financiera. “Esta fórmula es seguida por el Gobierno de Reino Unido y ha permitido la venta de 200.000 viviendas en un año”, recuerda Gómez-Pintado.

Los expertos que han volcado sus opiniones en el estudio de la CEOE no solo ponen el foco en aquellos demandantes de vivienda que buscan tener un hogar en propiedad, sino que también hablan de la importancia de crear un parque de viviendas en alquiler viables. Para Gómez-Pintado, "el gran reto del sector es que 14 millones de jóvenes dejen de vivir con sus padres y puedan acceder a una vivienda", En su opinión, y sin olvidar que la gran lacra de la juventud es el elevado nivel de desempleo, el sector de la construcción también debe pensar en aquellos jóvenes que están ocupados y que tienen salarios bajos, quienes sí podrían tener acceso a la vivienda si ésta tuviera un precio más asequible.

Fuentes: elpais.com y CEOE "El sector inmobiliario: propuestas para la recuperación"

Quizá también te puede interesar:

  • Encontrar pisos y casas en venta (oportunidades, rebajados…)
  • Encontrar pisos y casas en alquiler (larga temporada)
  • Encontrar pisos y casas en alquiler de vacaciones

Síguenos: Facebook – Twitter – 

Entre enero y julio de 2016 se terminó la construcción en España de 23.954 viviendas, lo que supone una caída del 12,5% en comparación con el mismo periodo del año anterior, según datos del Ministerio de Fomento. Comenzó 2016 con la cifra de pisos terminados subiendo tras 8 años de caídas en tasa interanual, pero en mayo cambió la tendencia y entró en terreno negativo.

tetuan-madrid

Del total de pisos terminados hasta julio, el 98,7% (23.637) correspondieron a promotores privados y el 1,3% (317) a las administraciones públicas. Con respecto a un año antes, la construcción de pisos de promotores privados bajó un 12,8%, y en el caso de las administraciones públicas el descenso fue del 14,8%.

Entre la iniciativa privada, 13.484 correspondieron a sociedades mercantiles, con un descenso interanual que rozó el 13%; 8.834 a personas físicas y comunidades de propietarios (-5,3%), y 681 a cooperativas (-39%). Además, hay 638 visados de fin de obra de otro tipo de promotor privado. Por otra parte, el valor de liquidación de la ejecución material de las obras para la construcción de pisos y casas se redujo un 18,3% hasta julio, con 3.061,4 millones de euros.

El número de pisos y casas terminadas en España sumó en 2015 ocho ejercicios consecutivos de caídas, y de seguir a la baja en 2016 sumaría ya nueve años de descensos. Desde el máximo de 2007 (641.419 viviendas), la cifra ha bajado un 93% respecto al cierre de 2015 (45.152).

...pero el número de visados para obra nueva sube un 37%

Los visados autorizados de obra nueva para uso residencial en España se situaron en 39.497 viviendas desde enero hasta julio de 2016, un aumento del 37% en comparación con el mismo periodo del año anterior (28.841 unidades). De esta manera, los permisos para construir viviendas mantienen en lo que va de 2016 la senda del crecimiento, después de encadenar en 2014 y 2015 dos años consecutivos en positivo, según datos del Ministerio de Fomento.

De la cifra total de visados hasta julio, 29.362 fueron de pisos en bloque (con una subida interanual del 45,6%) y 10.129 de viviendas unifamiliares, con un aumento anual del 17%. Además, se solicitaron seis permisos para otro tipo de edificios no destinados a viviendas familiares, frente a los 15 del inicio de 2015.

Esta subida en los siete primeros meses de 2016 llega después de que en 2015 se consolidara la recuperación de los visados (con una mejora del 42,5%), que se inició en 2014, ejercicio en que se rompió con siete años consecutivos en negativo al repuntar un 1,7% (hasta las 34.873 unidades).

Este indicador del mercado inmobiliario marcó en 2013 un mínimo histórico (34.288 unidades), cifra que desde el máximo alcanzado en 2006, con 865.561 visados, suponía un desplome del 96%.

Madrid lidera la recuperación: hasta mayo con un 66,1% más de licencias

Según reflejan los datos estadísticos facilitados por el Ministerio de Fomento, las licencias de obra nueva para la construcción de viviendas en Madrid se han elevado un 66,1% de enero a mayo de 2016 en comparación con el mismo periodo del año anterior, mientras que la media nacional se sitúa en un 27%.

Así lo ha señalado el consejero de Transportes, Vivienda e Infraestructuras, Pedro Rollán, durante la inauguración de Congreso Nacional Inmobiliario que, bajo el título 'De la recuperación a la innovación', ha sido organizado por la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE). "El sector inmobiliario está experimentando en los últimos años una importante reactivación, tal y como reflejan los últimos datos". "Se trata de un sector estratégico, cuya aportación al PIB es muy necesaria para el crecimiento económico.

De este modo, es la Comunidad de Madrid la que está liderando esta reactivación de la construcción, impulsada por la mejora en la capacidad adquisitiva de los ciudadanos, así como por una mayor confianza de los inversores en la región". El consejero afirmó que "es necesario, para consolidar y reforzar esta recuperación, seguir trabajando y adaptar el sector a los nuevos tiempos, innovando para lograr espacios más accesibles, confortables y menos contaminantes".

El mercado mueve en el primer semestre casi 30.000 millones de euros

El mercado de vivienda libre en España movió 29.807,1 millones de euros en el primer semestre de 2016, lo que supone un aumento del 21% en comparación con el mismo periodo de tiempo en el 2015 (24.588,9 millones), año que se cerró con 51.000 millones de euros (+10,3%).

Según datos del Ministerio de Fomento, los casi 30.000 millones de euros se corresponden con las 215.884 transacciones de vivienda libre que se hicieron entre enero y junio, un 17,8% más que en el año anterior, cuando las ventas alcanzaron las 183.30 viviendas. En concreto, las viviendas libres de segunda mano movilizaron 26.441,7 millones (un 24,8% más), mientras que la cuantía en los pisos nuevos fue bastante inferior, con 3.365,5 millones (-1,4%). En el segundo trimestre Fomento comenzó a detectar la generalización de la recuperación en la compraventa, extendiéndose a más ciudades.

Madrid fue la región en la que se registró mayor cuantía en las transacciones de vivienda libre en los seis primeros meses del año, con 5.888,8 millones de euros. Por detrás se situaron Cataluña (5.858,8 millones), Andalucía (5.003,1) y la Comunidad Valenciana (3.484,7).

A continuación se encuentran Baleares (1.667,9), País Vasco (1.618,7), Canarias (1.349), Castilla y León (922,7), Galicia (773,9), Murcia (666), Castilla-La Mancha (634,1) y Aragón (530,2). Mientras, las regiones en las que el sector de la vivienda libre movió menos dinero fueron Asturias (363,9), Cantabria (300,9), Navarra (281,7), Extremadura (234,9), La Rioja (150) y Ceuta y Melilla (77,4 entre las dos).

Fuentex: elmundo.es - Ministerio de Fomento

Quizá también te puede interesar:

Síguenos: Facebook – Twitter – 

El Tribunal Supremo ha dictado una sentencia, que fija doctrina, en la que establece que el comprador de una vivienda podrá recuperar el dinero anticipado si se anula el contrato de compraventa por haber ocultado el vendedor irregularidades urbanísticas. El fallo determina que las garantías legales de las cantidades anticipadas para adquisición de viviendas reguladas en la Ley 57/1968 y en la disposición adicional de la LOE se extienden a aquellos supuestos en que el contrato de compraventa no llega a buen fin por declararse nulo "por vicio invalidante del consentimiento", al haber ocultado el promotor-vendedor al comprador "la existencia de vicios de la edificación de naturaleza urbanística". A partir de ahora, "el vendedor responde no sólo de la entrega del inmueble, sino también de efectuarlo con utilidad para su destino propio, en condiciones de habitabilidad".

construccion-laspalmasdegrancanaria

Asimismo, el Supremo indica que la existencia de ilegalidades urbanísticas no puede considerarse que escapa del ámbito de la Ley 57/1968, "pues se encuentra estrechamente relacionada con la obligación del promotor-vendedor de iniciar y entregar la vivienda, cumpliendo las condiciones físicas y jurídicas para ser habitada sin miedos de futuro y sin frustración de expectativas, en lo que constituye el objeto del contrato".

Este fallo tiene su origen en la demanda que presentó la empresa Monteye Properties & Loan (compradora) contra Marina Isla Valdecañas (vendedora) y su aseguradora, solicitando la nulidad del contrato de compraventa de una vivienda, por vicio de consentimiento. En dicha demanda, la empresa compradora alegaba que el día de la firma del contrato de compraventa no se le informó de la existencia de un litigio que afectaba al instrumento urbanístico sobre el que se asentaba el inmueble. En concreto, argumentaba que la vendedora le ocultó que había un procedimiento judicial pendiente en el que se pedía que se anulara el decreto de la Junta de Extremadura que daba cobertura legal urbanística al complejo donde se ubicaba la vivienda adquirida.

Un juzgado de Sevilla declaró la nulidad del contrato y condenó a la vendedora a devolver las cantidades anticipadas (200.670,65 euros) y a pagar 52.143,55 euros por daños y perjuicios, pero se rechazó la responsabilidad de la aseguradora al entender que, como existía licencia de primera ocupación, se cancelaban las garantías otorgadas por la aseguradora o avalista, según el artículo 4 de la Ley 57/1968. Dicho artículo establece que "expedida la cédula de habitabilidad por la Delegación Provincial del Ministerio de la Vivienda y acreditada por el promotor la entrega de la vivienda al comprador, se cancelarán las garantías otorgadas por la entidad aseguradora o avalista". La Audiencia Provincial de Sevilla confirmó dicho fallo, razonando que la circunstancia de este caso no está prevista en la ley 57/1968, que sólo cubriría que no se iniciase o terminase la construcción, el retraso en la entrega o la falta de licencia de primera ocupación.

La sentencia del Tribunal Supremo condena a la aseguradora

La sentencia del Tribunal Supremo conocida el pasado lunes y de la que ha sido ponente el magistrado Eduardo Baena Ruiz, estima el recurso de casación interpuesto por la empresa Monteye Properties & Loan y condena a la compañía aseguradora, alejándose del fallo de la Audiencia Provincial de Sevilla y del juzgado, que la absolvieron al apreciar sólo la responsabilidad del promotor-vendedor. La cuestión que se plantea en este caso es hasta dónde alcanza el riesgo cubierto por la garantía que establece la ley 57/1968 sobre percibo de cantidades anticipadas en la construcción y venta de viviendas en los casos en los que se anule el contrato de compraventa por causa no imputable al comprador.

En la sentencia se explica que hay Audiencias Provinciales que consideran que la garantía establecida en dicha ley sólo cubre la falta de inicio o terminación de la construcción de la vivienda y obtención de las licencias administrativas accesorias para ser entregada y utilizada como tal. En sentido contrario, otro grupo de sentencias, citadas por la empresa recurrente, admiten otros supuestos de incumplimiento distintos a los anteriores: cuando se entrega la vivienda en condiciones distintas a las pactadas; con una carga hipotecaria superior al importe del precio pendiente de abono; cuando se entrega con un embargo a favor de una empresa constructora, o cuando no hubo entrega efectiva por haber sido vendido a un tercero.

Otro supuesto es el que equipara la falta de entrega física de la vivienda a su falta de entrega jurídica. A los efectos de la ley 57/68, cuando concurre un problema urbanístico, como en este caso, conlleva la demolición de las viviendas. Para el Tribunal Supremo, "la obligación de entrega por parte del vendedor presenta un doble aspecto: físico o material, consistente en la puesta en posesión que en casos de inmuebles puede entenderse producida por el otorgamiento de la escritura pública; y otro jurídico, que se refiere al cumplimiento de aquellas condiciones necesarias para que quede garantizada la posesión legal y pacífica de la cosa a favor del comprador".

La Sala Civil del Tribunal Supremo señala que lo relevante para el comprador es que la entrega de la vivienda se produzca cuando el inmueble esté en condiciones de ser disfrutado según su destino. Del mismo modo, añade que la obligación del vendedor de entregar la vivienda supone "la entrega de aquella en condiciones de poder ser habitada sin impedimento legal alguno, haciendo posible su ocupación de un modo definitivo y sin obstáculos o impedimentos administrativos o urbanísticos". En consecuencia, concluye el fallo, "el vendedor responde no sólo de la entrega de la vivienda, sino también de efectuarla con utilidad para su destino propio, o lo que es lo mismo, con la condición de habitabilidad".

La sentencia parte del hecho de que a pesar de haberse expedido la licencia de ocupación, el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura había ordenado la reposición de los terrenos a su estado anterior por lo que existía un "peligro cierto y grave" de demolición sobre la vivienda, basado en esa resolución judicial firme, que no se podía esquivar con la modificación del Plan General Municipal. "Tan esencial es el error provocado por la ocultación que hizo el promotor-vendedor al comprador de la ilegalidad urbanística, que ha dado lugar a la anulabilidad del contrato por vicio en el consentimiento, con lo que es evidente que el contrato no ha llegado a buen fin, pues era factible la entrega física al encontrarse la vivienda terminada, pero adolecía de condiciones jurídicas que garantizasen el uso pacífico de futuro, sin miedos ni sobresaltos por ilegalidades urbanísticas".

En relación con la condena a la aseguradora, la Sala afirma que si hubiese cumplido con sus obligaciones, entre la que se encuentra la de entrega de una vivienda hábil para su destino por estar cubierta con la normativa urbanística, "habría podido detectar, al ser profesionales del ramo, las dificultades urbanísticas que ya existían cuando concertó el seguro". Por esa falta de "diligencia", el Supremo condena a la compañía aseguradora Asefa a devolver a la compradora las cantidades entregadas a cuenta del precio de la vivienda más los intereses recogidos en la demanda.

Fuente: poderjudicial.es

Quizá también te pueda interesar en otras zonas:

Síguenos: Facebook – Twitter –