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Cuando se pone una vivienda a la venta siempre hay un motivo, como compradores resulta de utilidad conocer las razones del vendedor al dar ese paso, dependiendo del motivo y de la urgencia que se tenga por cerrar la operación, se estará más o menos dispuesto a hacer una rebaja del precio. En este post te detallamos los tipos de vendedores con prisa para que te resulte útil a la hora de negociar.

...continúa leyendo "Pistas para detectar a un propietario que tiene prisa por vender"

Con la recuperación económica y el mercado inmobiliario en plena recuperación de ventas, los propietarios y vendedores ahora tienen más oportunidades, pero muchas veces se confían y dejan de prestar atención a aspectos que pueden arruinar la venta de una vivienda. Una vez que el vendedor de una vivienda tiene una buena oferta, es una pena que por fallos remediables se eche todo a perder. Existe una serie de desaciertos que pueden hundir las ventas. Por eso, a continuación recopilamos los 12 errores más comunes tanto en la presentación través de los anuncios en un portal inmobiliario, hasta en actitudes poco convenientes que se deberían poder evitar.

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1.- Usar pésimas fotos en el anuncio

Nada puede ser peor que el anuncio de un piso o una casa con malas imágenes, a excepción de un anuncio sin ninguna. Muchas veces los propietarios no entienden su importancia y ni siquiera ayudan a los agentes a sacar unas nuevas. Las imágenes dejan más impacto en el comprador que cualquier texto descriptivo que las acompañe. Ahora cualquiera con un smartphone puede pensar que hacer fotos es fácil, pero cuando se trata de hacer las fotos del anuncio de una vivienda, evita utilizarlo.

Las fotos son esenciales para llamar la atención del comprador y dar una buena primera impresión. Es importante que no estén desenfocadas o movidas para obtener imágenes limpias y de calidad, sin olvidar realizar siempre las fotos con la mayor luz posible. Se paciente y repite las veces que haga falta hasta que salgan bien. Si no te ves capaz, la mejor opción es contratar a un profesional para tomar fotos nítidas, de alta resolución y desde múltiples ángulos. A la hora de tomar las fotos, no hay que olvidar los pequeños detalles: quita los platos del fregadero, baja la tapa del inodoro, ordena un poco e intenta que no salgan las mascotas en las imágenes.

2.- Exagerar en la descripción

Las imágenes no mienten, pero la descripción de la vivienda sí puede adornar la realidad. Puedes pensar que una pequeña exageración no hace daño a nadie y servirá para atraer compradores, pero esas pequeñas falsedades se descubrirán en el momento en que los interesados visiten la casa. La primera reacción de los potenciales compradores será darse media vuelta y marcharse. Si se pierde la confianza, se pierde una venta.

Una vez que nos aseguremos que las bondades de la vivienda son ciertas, también hay que comprobar la ortografía y la gramática. Una pequeña errata puede parecer algo sin importancia, pero la impresión que se puede dar al comprador es que no eres un vendedor que se fije en los detalles y puede hacer que se pregunte en qué otros aspectos puedes errar.

3.- Suciedad, desorden y malos olores

Una casa sucia y con malos olores se puede arreglar, pero tiene que ser antes de causar una pésima impresión a los primeros compradores que vayan a visitarla. Si los propietarios todavía continúan viviendo en el piso, hay que ser franco con ellos y decirles lo que es necesario cambiar, especialmente si son fumadores o tiene mascotas.

4.- Falta de puesta en escena

Los vendedores pueden pensar que gastar dinero en preparar la casa para las visitas es tirar el dinero, especialmente si están orgullosos de su estilo "único". La mejor manera de hacerles cambiar su (quizás horrible) decoración es hacerles ver que el Home Staging es un modo eficaz para conseguir que los compradores se imaginen más fácilmente su vida en la casa, que con su decoración personalizada.

También es importante no aferrarse al desorden y a los objetos personales. Mostrar las colecciones personales por todas las estanterías o los objetos a los que se les tiene cariño es un gran error. Emplear un fin de semana para arreglarlo supondrá a cambio una venta exitosa.

5.- La posibilidad de rebajas y descuentos

Estos días es casi más importante vender a precio de mercado que ofrecer rebajas. No obstante, a veces es conveniente hacer algún descuento en la negociación para que el comprador sienta que está haciendo una buena compra. Si se está en un segmento del mercado con mucha competencia, esta será la mejor forma de ganarse a los potenciales clientes.

6.- Ayudar durante y después del proceso de venta

Tras conseguir que el comprador se decante por nuestro piso, los propietarios y agentes deben seguir prestando su ayuda y asistencia durante todo el proceso de venta y postventa, por ejemplo, a la hora de rellenar la documentación necesaria o coordinarse para atender al inspector técnico de la vivienda. Hay que recordar a los vendedores que deben cumplir con su parte y sus obligaciones y hacer saber a los compradores que están ahí para lo que necesiten.

7.- Negarse a hacer reparaciones evidentes antes de la venta

Una casa sin acondicionar al final hará perder dinero al vendedor. Fugas de agua, grietas en las paredes o sin calentador de agua "ahuyentará" al posible comprador y le alentará para pedir una rebaja en el precio. Pero si se encuentran la reparación ya hecha, estimará mayor su precio, llegando incluso a pagar más.

8.- Ignorar el patio trasero

Una fantástica fachada frontal puede hacer olvidar que el patio trasero está hecho un desastre. En verano, primavera y otoño será cuando más se utilicen los espacios exteriores. Por eso, hay que mantenerlos igual de cuidados que los interiores, pues para el ojo del comprador será como otra habitación más… Césped cortado y reluciente, flores y árboles podados… no debe convertirse en un trastero donde dejar los muebles viejos.

9.- Ocultar los temas problemáticos a los compradores

Aunque pueda poner en peligro la operación, el vendedor está en la obligación de contar determinados problemas que más tarde el comprador seguramente descubrirá. Por ejemplo, si se hizo una reforma ilegal en la vivienda, si habrá goteras los días de lluvia o si se va la luz cada vez que se ponen en marcha 4 electrodomésticos.

10.- Tomarse la negociación de forma personal

A veces los compradores proponen descuentos porque consideran que la casa está por encima de los precios de mercado. Esto en muchas ocasiones les hace perder la oportunidad de cerrar una operación en la que los dos partes ganen. No hay que sentirse ofendido porque pidan estas rebajas, si no analizar si son justas.

11.- Vender sin agente inmobiliario

Aunque muchos propietarios crean que se pueden ahorrar el pago de una buena comisión, siempre será más aconsejable contar con un profesional con amplios conocimientos del sector que aconseje y gestione la negociación del precio, los trámites y los problemas que puedan surgir.

12.- Venderla por encima de precio

Cuando se trata de fijar el precio, muchos propietarios están fuera de la realidad y es trabajo del agente inmobiliario acabar con los "delirios" en los precios. La solución es enseñarles las franjas de precio entre las que se mueve el mercado. Ofertar caro y luego rebajar en la negociación no es una buena estrategia si los precios iniciales son estratosféricos. Al contrario, será una forma de espantar a los posibles compradores. Es cierto que el sector empieza a recuperarse, pero a pesar de lo fantástica que sea la vivienda no beneficiará en absoluto poner la casa en venta más cara que los precios medios del mercado, pues seguramente no se venderá.

Fuente: zillow.com

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De acuerdo con las últimas estadísticas los desahucios y las ejecuciones hipotecarias están bajando. Así, parece que la recuperación económica da un respiro a los afectados, continuando la tendencia a la baja iniciada el pasado año 2015. En todo caso, el problema es grave, tanto por la situación desesperada de las familias que quedan en una situación vulnerable, como en la magnitud económica y social real que supone sumar todas las ejecuciones hipotecarias producidas durante la crisis y los procesos que acaban en la pérdida de la casa sin necesidad de ejecución, por acuerdos voluntarios o negociaciones que acaban en daciones en pago amistosas. Es un proceso complejo que lleva a muchas familias a una situación límite. Sin embargo, hay formas para evitarlo en el caso de tener problemas para pagar la hipoteca.

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Respecto a las ejecuciones hipotecarias, el INE, que solo refleja los datos desde 2014, mostró la mayor caída de su serie histórica con una caída del 31,2% en primer trimestre del 2016. El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), por otro lado, ofrece una serie temporal más larga. Su último informe estadístico, muestra un descenso en los desahucios del 11,6% en el primer trimestre, mientras las ejecuciones hipotecarias iniciadas hasta marzo de 2016 fueron 14.175, un 29,8% menos que un año antes. Se trata de la cifra más baja de las registradas en un trimestre desde el tercero de 2008.

Estos datos señalan el problema grave de las familias que se hipotecan y acaban sin poder pagar la deuda. ¿Se puede hacer algo si tengo problemas para pagar la hipoteca? Aquí algunos consejos para intentar no perder la vivienda y el bienestar familiar o, al menos, minimizar los daños.

Prevenir

La mejor forma de no tener problemas hipotecarios es no crearlos innecesariamente. Los notarios, aconsejan antes de solicitar una hipoteca, comparar ofertas de diferentes entidades bancarias y de solicitar a la entidad financiera una Ficha de Información Personalizada, además de una oferta vinculante en la que se recojan las condiciones financieras del contrato. Además recomienda al comprador que las cuotas mensuales no superen el 35 por ciento de los ingresos de los solicitantes del préstamo, porque los ingresos pueden cambiar con los años y las cuotas de los préstamos variables pueden subir.

Comprar una casa pidiendo dinero al banco es pactar un acuerdo con un socio muy exigente y con la ley escorada en su beneficio. Así, los bancos y entidades financieras tienen en sus manos un procedimiento de ejecución hipotecaria que, si bien ha experimentado algunas mejoras, castiga con dureza a quien no paga la deuda, asumiendo esta los intereses de demora y los costes del procedimiento judicial. Además, de ser la vivienda habitual comprada mediante el préstamo hipotecario, el banco se puede adjudicar el bien inmueble por el 70% del valor de tasación.

Demasiadas familias han confiado en que el banco les concediera el préstamo de forma responsable y han perdido su hogar. Si bien hay una normativa que obliga a las entidades a conceder préstamos de forma responsable, el castigo al incumplimiento es bastante liviano a través de sanciones administrativas, pero su actuación no tiene impacto en la validez y eficacia del contrato celebrado con el consumidor: si le han concedido un préstamo que no podía ya pagar en el momento de la concesión, el contrato no deviene ineficaz y el acreedor no pierde ningún derecho.

José María Jiménez, abogado especialista en regulación financiera y experto independiente de iAhorro.com, considera que la primera medida para prevenir el impago pasa por analizar que la cuota de amortización mensual no sea tan ajustada que, ante el aumento de la misma o la reducción sustancial de los ingresos periódicos, ponga al deudor en una situación de tensión financiera. Para este cálculo hay que tomar un Euríbor, sumarle el diferencial y calcular la cuota resultante, con herramientas como el simulador del Banco de España. Si no podemos hacer frente a la cuota resultante, mejor no seguir adelante. Por otro lado, es muy desaconsejable contratar un préstamo hipotecario sin ahorros. No solo porque los bancos no conceden de forma habitual hipotecas al 100%, sino porque hay que tener un colchón en el banco, por si tenemos que utilizar los ahorros para pagar la hipoteca durante un tiempo.

En relación con la prevención está la información hipotecaria básica. Es una imprudencia temeraria pedir una hipoteca sin saber qué la dación en pago es la excepción, no la regla, o qué los avalistas responden con todo su patrimonio aunque no lo hipotequen. El Banco de España pone a disposición del cliente una Guía de acceso al préstamo hipotecario. Además, en muchos ayuntamientos y mediante asociaciones de consumidores o despachos de abogados especializados también se puede obtener información personalizada.

Como consejo básico, hay que ejercer el derecho a revisar el borrador tres días antes de la firma ante notario y, de tener dudas, acudir a la consulta de un abogado para que las explique detenidamente. Unos honorarios de 100 euros pueden ahorrarnos cientos de miles euros en pérdidas.

Negocia con el banco

Si prevemos problemas de pago o los problemas llegan sin previo aviso, nunca hay ocultar la situación a los nuestros ni intentar ganar tiempo "a ver qué pasa". Hay que reaccionar: solucionar el problema o minimizar las pérdidas. No nos culpabilicemos, cualquiera puede tener dificultades para pagar la hipoteca. Según la abogada Cristina Borrallo, el cliente debe de tener muy presente que la entidad financiera, a partir de la tercera cuota impagada, está legitimada para interponer el procedimiento de ejecución hipotecaria, por lo que es importante que se intente poner al día al menos a esas tres cuotas.

También es importante que el cliente haga todos los esfuerzos de gestión y negociación con la entidad antes de que se comience el procedimiento ejecutivo, pues una vez iniciado la capacidad de negociación disminuye. Además, para salir de dicho procedimiento, en el mejor de los casos (cuando sea su vivienda habitual) se podrá pagar lo debido hasta la fecha, pero también habrá que abonar las costas procesales de la entidad ejecutante (las costas de abogado y procurador de la entidad bancaria), por lo que la deuda aumenta.

Debido a que el procedimiento es ejecutivo y rápido, es importante que el abogado que gestiona la ejecución hipotecaria sea capaz también de intentar negociar de forma paralela una refinanciación de la deuda con la entidad y sacar al cliente de esa situación con una operación de viabilidad. En los casos que el cliente se pueda adherir a los umbrales fijados en el Código de Buenas Prácticas, recientemente modificado por la Ley 25/2015, de 28 de julio, la operación podrá ser plenamente viable. En los casos (que no son pocos) en que las medidas del Código no sean aplicables, la facultad de negociación del abogado será menor. Siempre que sea posible, un abogado debe asesorarnos y negociar con el banco. Por desgracia, es habitual que las entidades no hagan mucho caso a los clientes, pero sí a los abogados que los representan.

Ocho formas de evitar el embargo

  1. Negociar una carencia de capital. Sirve para pagar únicamente la parte de intereses de la cuota, sin amortizar nada de capital. Debemos explicar bien al banco que si no nos la conceden, seremos incapaces de pagar la cuota. Así, en una hipoteca de 150.000 euros a 30 años a euríbor + 1% en la que estamos pagando una cuota de 493 euros, la carencia haría que pagáramos solo 144 euros al mes, durante 2 o 3 años, mientras nos recuperamos económicamente. Si conseguimos una carencia pagaríamos únicamente los intereses de la hipoteca, sin amortizar parte del capital. De esta forma, podríamos reducir la cuota mensual de la hipoteca hasta la mitad. En algunos casos, podría ser posible aplazar también el pago de los intereses, con lo que no pagaríamos nada de cuota. Si lo negociamos bien, el periodo de carencia podría durar años.
  2. Alargar el plazo. Pasar de 20 a 30 años en una hipoteca media de 150.000 euros a euríbor + 1%, hará que nuestra cuota pase de 720 euros a 493 euros. Lo mejor: una significativa rebaja que nos dará aire en el mes a mes. Lo peor: 10 años más (o los que acordemos) de hipoteca que subirán el total de intereses que acabaremos pagando al banco.
  3. Negociar una rebaja del interés. Se puede intentar por dos vías. La primera, proponiendo al banco suscribir algún producto como un seguro, un plan de pensiones en la entidad o domiciliar algunos recibos más. La segunda vía es conseguir una oferta de otro banco que nos ofrezca mejores condiciones y, con la oferta en la mano, explicarle a nuestra entidad que si no igualan la oferta, nos iremos. En ocasiones, nuestro banco reacciona rebajando el interés.
  4. Llevarnos la hipoteca a otro banco. Este método tiene un coste (alrededor del 1% de la hipoteca pendiente, es decir, unos 1.000 euros de cada 100.000 pendientes), pero en ocasiones merece la pena. Por ejemplo, si estamos pagando una hipoteca de 150.000 euros a 30 años a euríbor + 2,5% y conseguimos que otro banco nos ofrezca euríbor + 1%, pasaremos de pagar 605 euros al mes a sólo 493 euros. En este caso, en apenas cinco meses ya estaremos ganando dinero. Lo mejor: el ahorro de este método es real, no solo un "parche" para ir tirando. Realmente pagaremos menos. Lo peor: hay que hacer una inversión inicial.
  5. Contar con un seguro de protección contra desempleo. Así cubriríamos las mensualidades impagadas de hasta 12 meses. Hay que tener en cuenta que esta medida solo será posible si la hemos contratado antes de la firma del contrato de la hipoteca, ya que después no sería negociable.
  6. Reunificar deudas. Con esta opción podríamos agrupar todas las deudas (préstamos personales, hipoteca...) en una misma cuota. De esta forma, los intereses de los préstamos se reducirían y pagaríamos menos de cuota mensual. Eso sí, hay que tener en cuenta que a la larga pagaríamos más intereses.
  7. Declararse insolvente. Este es un procedimiento complicado pero puede sernos de gran ayuda. Se trata de acogerse a la Ley Concursal, la cual contempla la posibilidad de suspender la hipoteca durante un año. De esta forma, se gana tiempo para renegociar las condiciones del préstamo hipotecario con el banco mientras va mejorando la situación económica del cliente. El inconveniente que encontramos con esta vía es el gran gasto que conlleva contratar abogados, administrador... Sin duda, resulta más recomendable intentar negociar directamente con el banco sin tener que llegar a los tribunales, una opción que no acaba de convencer a ninguna de las dos partes.
  8. Vender la vivienda. Esta sería la solución a aplicar cuando las medidas mencionadas anteriormente no nos han funcionado. Esta preferible tomar esta vía antes que contraer una deuda mayor y acabar perdiendo la casa. Si decidimos poner en venta la vivienda, hay que tener en cuenta que el banco será un aliado en la venta y puede asesorarnos, ya que ellos también estarían interesados en recuperar su valor en el mercado. En estos casos, es preferible poner en venta el inmueble antes de que el proceso de embargo haya empezado.

Protección legal

Si no conseguimos ponernos al día ni negociar una carencia, ampliación de plazo o bonificación de intereses, el banco acabará iniciando el procedimiento de ejecución hipotecaria para quedarse con la casa. "La capacidad de oposición a la propia ejecución hipotecaria es muy limitada, estando los motivos de oposición a la misma tasados en el artículo 695.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil", afirma Cristina Borrallo. Si el abogado puede formular oposición, con posterioridad y estando el procedimiento en suspenso, se citará a las partes para una vista. El juzgado resolverá el mismo y el procedimiento continuará o no.

No obstante, explica la abogada, en la práctica los procedimientos continúan tras la resolución de la oposición pues los motivos principalmente se centran en el error en la cuantía determinada o en la existencia de cláusulas abusivas. Hay que tener presente que, en cuanto a los intereses de demora, los jueces ya de oficio pueden resolver sobre los mismos sin necesidad que se haya manifestado oposición por parte del ejecutado. La protección legal al cliente hipotecado a mejorado durante la crisis, si bien son muchos los expertos que siguen exigiendo una normativa que equilibre la desproporción existente entre el banco prestamista y la familia prestataria. De hecho, la Comisión Europea mantiene procedimientos de infracción para que el Gobierno modifique la legislación sobre ejecuciones hipotecarias y cláusulas abusivas (como el caso de las famosas cláusulas suelo), y el Tribunal de Justicia Europea sigue siendo el encargado de modelar nuestra dispersa y en ocasiones injusta legislación hipotecaria.

Legislación y normativas ante el impago de préstamos hipotecarios

Código de Buenas Prácticas (Real Decreto-ley 6/2012). Pensado para la reestructuración viable de las deudas con garantía hipotecaria sobre la vivienda habitual en aquellas entidades financieras que se hayan suscrito al mismo, y está dirigido a los deudores que hayan hipotecado su vivienda habitual y estén en el umbral de exclusión, que se define en el artículo 3 de este Real Decreto-ley. También se podrán beneficiar de estas medidas los fiadores y avalistas hipotecarios del deudor principal, respecto de su vivienda habitual y con las mismas condiciones establecidas para el deudor hipotecario. 

Fondo Social de Viviendas. Se creó en 2013 y permite a quienes hayan sido desahuciados de su vivienda habitual como consecuencia de una ejecución hipotecaria, o hayan entregado su vivienda en dación en pago, acceder a un arrendamiento con una renta reducida y, en todo caso, proporcionada a los ingresos existentes. El deudor ha de cumplir, asimismo, ciertos requisitos de tipo económico y encontrarse en situación de “especial vulnerabilidad”.

Ley de Segunda Oportunidad (Ley 25/2015). Su objetivo es “que una persona física, a pesar de un fracaso económico empresarial o personal, tenga la posibilidad de encarrilar nuevamente su vida e incluso de arriesgarse a nuevas iniciativas, sin tener que arrastrar indefinidamente una losa de deuda que nunca podrá satisfacer”. Matilde Cuena Casas, catedrática de Derecho, critica que, "en caso de concurso de acreedores del deudor, el prestamista irresponsable no paga ningún "peaje": ni se le subordina el crédito ni se ve afectado por el régimen de segunda oportunidad, el cual no impide la ejecución de la hipoteca". Solo si tras la ejecución de la hipoteca queda deuda pendiente, podrá verse afectada por la Segunda Oportunidad, exonerándose el pasivo pendiente.

Fuentes: elpais.com y finanzas.com

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A la hora de encontrar financiación para comprar vivienda, la elección del banco no lo es todo. Una parte importante de las estipulaciones que los bancos establecen en las escrituras de préstamos y créditos hipotecarios son condiciones generales de la contratación, del tipo "lo tomas o lo dejas". Ante estos contratos, el consumidor ve muy limitada su capacidad de maniobra, pero en absoluto está indefenso.

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La negociación hipotecaria se desarrolla en un ambiente no precisamente propicio para el aspirante a prestatario. Las entidades financieras operan como un oligopolio, con incentivos para coordinar su oferta de productos y servicios financieros, cuyos clientes minoristas tienen mucha menos información sobre los factores jurídicos y económicos relevantes. En este sentido, los árbitros del sector (Banco de España y Comisión Nacional del Mercado de Valores -CNMV-), distan mucho de provocar el efecto balsámico deseable en su atención al consumidor financiero y en sus atribuciones sancionadoras, con el objetivo de disciplinar a la banca para que las malas prácticas abandonen definitivamente el terreno de juego.

¿Cómo preparar la contratación de una hipoteca?

Conseguir una hipoteca barata no es fácil, para conseguirlo es fundamental preparar una buena planificación para multiplicar las probabilidades de éxito. La formación y la información previa es la base sobre la que trabajar el proceso hipotecario posterior. Este esfuerzo no es delegable, por mucho que se contrate una empresa de intermediación hipotecaria, el asesoramiento de un abogado o economista, el cliente ha de adquirir una cultura financiera mínima para saber lo que firma.

La eclosión de iniciativas tecnológicas relacionadas con las finanzas, las "fintech", permiten por ejemplo comparar hipotecas con diferentes herramientas online sin costes ni desplazamientos. También a distancia se puede conseguir la Ficha de Información Precontractual (FIPRE) de los préstamos o créditos hipotecarios más transparentes, los que informan al público de sus condiciones. Es muy recomendable que no se precipite a la hora de elegir la entidad. Antes de decidirse, compare con mucho cuidado las distintas ofertas del mercado y vea cuál se adapta mejor a sus posibilidades y necesidades.

Es crucial preparar adecuadamente la documentación actualizada que hay que incluir en cada expediente que se entregue a los bancos seleccionados. Si el dossier tiene todos los documentos necesarios conseguiremos dos efectos: por una parte, transmitir al potencial prestamista nuestra diligencia, muy importante para valorar nuestro perfil de riesgo. Además, agilizaremos la tramitación de la evaluación de riesgo, que supondrá saber si nos aprueban o deniegan la solicitud en el plazo más corto posible.

La negociación

Una buena hipoteca no se consigue únicamente eligiendo bien el banco, aunque sea una variable muy relevante. Nuestra voluntad y capacidad negociadora pueden transformar unas condiciones mediocres en las mejores del mercado. La información recopilada sobre las opciones del mercado es una buena baza negociadora. Tramitar la solicitud con varios bancos, también, si bien no conviene alertar a los “competidores” de crédito demasiado pronto, para evitar que pierdan el interés por nuestro caso antes de haberlo enviado al departamento de riesgos correspondiente.

Según el experto hipotecario de Ibercredit, Santiago Cruz, los clientes con más capacidad de presionar a la baja son los que tienen rentas altas: hay bancos que ofrecen hasta un 100% del precio de compraventa a un euríbor + 1%, sin vinculación, a los clientes que cobran netos al menos 3.000 euros —4.000 euros en total si hay dos solicitantes—, cuenta este profesional.

En el ámbito de los servicios y productos vinculados es dónde hay más espacio para la negociación. Domiciliar la nómina o contratar tarjetas bancarias son vinculaciones razonables sin coste adicional. Los seguros de vida y hogar añaden una obligación y un coste extraordinario, máxime si no nos interesa el seguro o tenemos uno más barato contratado sin la mediación del banco. Cruz considera especialmente lesivos los seguros de prima única, que a cambio de primas iniciales elevadas, aseguran al hipotecado durante varios años. Un seguro de vida a prima única a 20 años puede suponer abonar 20.000 euros, según el capital asegurado. Si, además, el cliente no tiene el dinero ahorrado sino que lo financia, podríamos hablar de un coste final de más de 25.000 euros según evolucionen los tipos de interés.

Antonio Gallardo, analista de iAhorro.com, señala la importancia de analizar el diferencial que los bancos aplican al euríbor, ya que están desarrollando fórmulas para protegerse de los tipos negativos y que pueden causar un importante perjuicio en el medio plazo. Las cláusulas suelo que fijan un tipo mínimo del 0% o superior son límites que debemos tratar de evitar. Los tipos negativos han propiciado que la oferta de préstamos hipotecarios a tipo fijo o mixto proliferen y se ofrezcan a unos tipos jamás vistos, oportunidad única para clientes que buscan la seguridad de saber la cuota que pagarán hasta el final de la deuda y tienen capacidad para negociar a la baja, tanto el tipo fijo (hoy en día es posible conseguir un 1,65% fijo a 15 años) como la compensación por riesgo de tipo de interés (que puede llegar al 5% de la deuda si cancelamos anticipadamente).

Además de los ingresos, nuestra capacidad de ahorro es una eficaz palanca negociadora. Para estar en una posición de combate medianamente fuerte, al menos deberíamos tener para los gastos, algo más del 10% del precio del inmueble. Si pedimos más del 80% del precio de compraventa o de tasación, tengamos claro que es posible que nos exijan aportar avalistas o hipotecar otro inmueble (una doble garantía). Hay que poner en valor nuestros puntos fuertes y saber justificar nuestras carencias, sin esconder información al banco pero sin comulgar con ruedas de molino. A fin de cuentas, no nos "dan" dinero sin más, hacen un negocio con nosotros que les repostará grandes beneficios, si aciertan eligiendo al prestatario.

La firma ante notario

Tenemos el derecho de acudir a la notaría y revisar el borrador de la escritura de préstamo hipotecario tres días antes de la fecha de firma. Una buena negociación queda desvirtuada si en el último momento nos cuelan condiciones u obligaciones que no preveíamos. La máxima diligencia antes de firmar las escrituras es la única forma de poder ir tranquilo a notaría. Aprender de los errores del pasado supone tomarse muy en serio el proceso hipotecario y no firmar nada llevados por la ilusión, las prisas o la ignorancia. Formación, información y asesoramiento independiente, las tres virtudes del consumidor bancario.

Fuente: elpais.com y Banco de España

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Completa guía sobre cómo negociar la compra de casa 

Hace escasos días publicábamos un artículo dando consejos sobre cómo negociar con éxito la compra de casa. Hoy, 20minutos publica una serie de consejos que nos van de perlas para completar la información dada.

Ahí van los consejos clave que hemos seleccionado:

Antes de negociar

Conoce el contrato de alquiler a fondo
Debes conocer los derechos y obligaciones que se tienen, con qué ...continúa leyendo "Qué Hacer Antes de Comprar Casa"

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Tres consejos clave para negociar el precio de la casa que deseas

Primero, debes ser consciente de que pocos negociarán tan bien con el propietario de la casa como pueda hacerlo tu agente inmobiliario. Si bien es cierto que sus honorarios pueden hacerte dudar, es probable que acabes pagando más por tu cuenta. Esa frase mítica de "lo barato sale caro", existe por algo.

He aquí nuestros tres consejos estrella para el momento de la negociación del inmueble:

1. Tu oferta debe ser escrita en un contrato. Debes tener en mente que todas las palabras no escritas pueden causarte serios problemas más adelante.

2. En la oferta, añade una lista de requerimientos tales como una descripción legal de la propiedad, precio de oferta, pago inicial, monto de depósito, cargos y su situación financiera.

3. Cuida los tiempos y tu lenguaje corporal. Puede que te parezca algo tonto, pero el 80 por ciento de las decisiones se ven influenciadas por lo que vemos, no por lo que pensamos. Si eres capaz de mostrarte sereno y agradable, tienes más posibiliades de rebaja.

Y es que una sonrisa vale más que mil palabras, ¿No estás de acuerdo?