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Fotografo

Hoy en día, quien quiere alquilar un piso o vender una casa debe tener en cuenta que unas buenas fotos marcan la diferencia. La primera impresión es la que cuenta y por ello debemos de cuidar al máximos las fotos de una vivienda, y no solamente porque las fotos son la primera toma de contacto, sino porque una buena fotografía destacada captará enseguida la atención de los interesados (la foto de presentación debe ser la más llamativa). Internet aglutina el 90% de las personas que están buscando comprar o alquilar una vivienda en España, confirmándose como la plataforma perfecta para documentar con calidad la información de nuestro piso o casa. La competencia para alquilar o vender una vivienda es tal, que debemos destacar nuestro piso o casa de la mejor forma posible, y seamos realistas, una imagen vale más que mil palabras. Por este motivo no nos podemos permitir el lujo de descuidar la mejor opción disponible, que no es otra que tener la mejor imagen posible para una primera impresión perfecta.

...continúa leyendo "Cómo hacer buenas fotos para vender o alquilar tu vivienda más rápido"

Con la recuperación económica y el mercado inmobiliario en plena recuperación de ventas, los propietarios y vendedores ahora tienen más oportunidades, pero muchas veces se confían y dejan de prestar atención a aspectos que pueden arruinar la venta de una vivienda. Una vez que el vendedor de una vivienda tiene una buena oferta, es una pena que por fallos remediables se eche todo a perder. Existe una serie de desaciertos que pueden hundir las ventas. Por eso, a continuación recopilamos los 12 errores más comunes tanto en la presentación través de los anuncios en un portal inmobiliario, hasta en actitudes poco convenientes que se deberían poder evitar.

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1.- Usar pésimas fotos en el anuncio

Nada puede ser peor que el anuncio de un piso o una casa con malas imágenes, a excepción de un anuncio sin ninguna. Muchas veces los propietarios no entienden su importancia y ni siquiera ayudan a los agentes a sacar unas nuevas. Las imágenes dejan más impacto en el comprador que cualquier texto descriptivo que las acompañe. Ahora cualquiera con un smartphone puede pensar que hacer fotos es fácil, pero cuando se trata de hacer las fotos del anuncio de una vivienda, evita utilizarlo.

Las fotos son esenciales para llamar la atención del comprador y dar una buena primera impresión. Es importante que no estén desenfocadas o movidas para obtener imágenes limpias y de calidad, sin olvidar realizar siempre las fotos con la mayor luz posible. Se paciente y repite las veces que haga falta hasta que salgan bien. Si no te ves capaz, la mejor opción es contratar a un profesional para tomar fotos nítidas, de alta resolución y desde múltiples ángulos. A la hora de tomar las fotos, no hay que olvidar los pequeños detalles: quita los platos del fregadero, baja la tapa del inodoro, ordena un poco e intenta que no salgan las mascotas en las imágenes.

2.- Exagerar en la descripción

Las imágenes no mienten, pero la descripción de la vivienda sí puede adornar la realidad. Puedes pensar que una pequeña exageración no hace daño a nadie y servirá para atraer compradores, pero esas pequeñas falsedades se descubrirán en el momento en que los interesados visiten la casa. La primera reacción de los potenciales compradores será darse media vuelta y marcharse. Si se pierde la confianza, se pierde una venta.

Una vez que nos aseguremos que las bondades de la vivienda son ciertas, también hay que comprobar la ortografía y la gramática. Una pequeña errata puede parecer algo sin importancia, pero la impresión que se puede dar al comprador es que no eres un vendedor que se fije en los detalles y puede hacer que se pregunte en qué otros aspectos puedes errar.

3.- Suciedad, desorden y malos olores

Una casa sucia y con malos olores se puede arreglar, pero tiene que ser antes de causar una pésima impresión a los primeros compradores que vayan a visitarla. Si los propietarios todavía continúan viviendo en el piso, hay que ser franco con ellos y decirles lo que es necesario cambiar, especialmente si son fumadores o tiene mascotas.

4.- Falta de puesta en escena

Los vendedores pueden pensar que gastar dinero en preparar la casa para las visitas es tirar el dinero, especialmente si están orgullosos de su estilo "único". La mejor manera de hacerles cambiar su (quizás horrible) decoración es hacerles ver que el Home Staging es un modo eficaz para conseguir que los compradores se imaginen más fácilmente su vida en la casa, que con su decoración personalizada.

También es importante no aferrarse al desorden y a los objetos personales. Mostrar las colecciones personales por todas las estanterías o los objetos a los que se les tiene cariño es un gran error. Emplear un fin de semana para arreglarlo supondrá a cambio una venta exitosa.

5.- La posibilidad de rebajas y descuentos

Estos días es casi más importante vender a precio de mercado que ofrecer rebajas. No obstante, a veces es conveniente hacer algún descuento en la negociación para que el comprador sienta que está haciendo una buena compra. Si se está en un segmento del mercado con mucha competencia, esta será la mejor forma de ganarse a los potenciales clientes.

6.- Ayudar durante y después del proceso de venta

Tras conseguir que el comprador se decante por nuestro piso, los propietarios y agentes deben seguir prestando su ayuda y asistencia durante todo el proceso de venta y postventa, por ejemplo, a la hora de rellenar la documentación necesaria o coordinarse para atender al inspector técnico de la vivienda. Hay que recordar a los vendedores que deben cumplir con su parte y sus obligaciones y hacer saber a los compradores que están ahí para lo que necesiten.

7.- Negarse a hacer reparaciones evidentes antes de la venta

Una casa sin acondicionar al final hará perder dinero al vendedor. Fugas de agua, grietas en las paredes o sin calentador de agua "ahuyentará" al posible comprador y le alentará para pedir una rebaja en el precio. Pero si se encuentran la reparación ya hecha, estimará mayor su precio, llegando incluso a pagar más.

8.- Ignorar el patio trasero

Una fantástica fachada frontal puede hacer olvidar que el patio trasero está hecho un desastre. En verano, primavera y otoño será cuando más se utilicen los espacios exteriores. Por eso, hay que mantenerlos igual de cuidados que los interiores, pues para el ojo del comprador será como otra habitación más… Césped cortado y reluciente, flores y árboles podados… no debe convertirse en un trastero donde dejar los muebles viejos.

9.- Ocultar los temas problemáticos a los compradores

Aunque pueda poner en peligro la operación, el vendedor está en la obligación de contar determinados problemas que más tarde el comprador seguramente descubrirá. Por ejemplo, si se hizo una reforma ilegal en la vivienda, si habrá goteras los días de lluvia o si se va la luz cada vez que se ponen en marcha 4 electrodomésticos.

10.- Tomarse la negociación de forma personal

A veces los compradores proponen descuentos porque consideran que la casa está por encima de los precios de mercado. Esto en muchas ocasiones les hace perder la oportunidad de cerrar una operación en la que los dos partes ganen. No hay que sentirse ofendido porque pidan estas rebajas, si no analizar si son justas.

11.- Vender sin agente inmobiliario

Aunque muchos propietarios crean que se pueden ahorrar el pago de una buena comisión, siempre será más aconsejable contar con un profesional con amplios conocimientos del sector que aconseje y gestione la negociación del precio, los trámites y los problemas que puedan surgir.

12.- Venderla por encima de precio

Cuando se trata de fijar el precio, muchos propietarios están fuera de la realidad y es trabajo del agente inmobiliario acabar con los "delirios" en los precios. La solución es enseñarles las franjas de precio entre las que se mueve el mercado. Ofertar caro y luego rebajar en la negociación no es una buena estrategia si los precios iniciales son estratosféricos. Al contrario, será una forma de espantar a los posibles compradores. Es cierto que el sector empieza a recuperarse, pero a pesar de lo fantástica que sea la vivienda no beneficiará en absoluto poner la casa en venta más cara que los precios medios del mercado, pues seguramente no se venderá.

Fuente: zillow.com

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Eloy y María Eugenia acaban de aterrizar en Madrid. Vienen de Tenerife. Han quedado con Raquel, que les hará una ruta por la capital. No se trata de un tour cualquiera, y mucho menos turístico: el plan es visitar cuatro viviendas en un solo día. Y Raquel no es su guía, sino su agente, su "personal shopper" inmobiliario. Las gestiones de estos profesionales ahorran tiempo y dinero con rebajas de entre un 5% y 20%, a la hora de buscar y comprar una vivienda. A diferencia de los agentes de la propiedad inmobiliaria (API), los personal shopper no gestionan inmuebles para vender, sino que asesoran a clientes que buscan comprar. Trabajan exclusivamente para el comprador y están posicionados siempre a su lado, alertan sobre los "engaños o inexactitudes" de muchos anuncios inmobiliarios que suponen para el potencial comprador, perder hasta 100 horas de su tiempo buscando.

Pisos en Calahonda Málaga

Dentro de los profesionales y empresas inmobiliarias al uso, la actividad del "personal shopper" está reconocida desde hace años en EEUU, Canadá, Reino Unido o Francia, y surge en España en 2010. A pesar de tener todavía un corto desarrollo, en el último año ha crecido un 50%, según la Asociación Española de Personal Shopping Inmobiliario (Aepsi). "En cifras, este negocio ha facturado cerca de 30 millones en 2015", calcula Enric Jiménez, presidente de Aepsi y CEO de Somrie, uno de los pioneros en ofrecer este servicio en el país. Según Aepsi, los honorarios, que son cerrados, varían en función del tiempo que se dedica a la búsqueda de una vivienda, el presupuesto con el que se cuenta y la complejidad del producto: en torno a un 1%, calculan.

Son dos los tipos de clientes con los que se ha encontrado la empresa Abalea, ubicada en Madrid: los que quieren comprar con rentabilidad para invertir o los que buscan una casa como vivienda habitual."Los clientes que deciden comprar por primera vez normalmente buscan un piso de entre 80 y 100 m2, luminosa, con dos dormitorios y en barrios bien comunicados y animados como Chamberí, Moncloa o Latina", explica su socia directora."En cambio, los clientes que buscan una nueva casa, quieren que tenga entre 120 y 200 m2, más de dos dormitorios, con garaje en el edificio y prefieren que precise reforma para adaptarla a sus gustos y necesidades. Las zonas que buscan son el barrio de Salamanca o Justicia".

Desde la fecha de encargo, los plazos para cerrar una compra oscila entre dos y tres meses, "si bien, lo habitual es fijar un periodo de seis meses para encontrar la propiedad más adecuada a los criterios del cliente", aseguran desde Indivisa. "Este servicio, tanto para compra como para alquiler, no es exclusivo de clientes extranjeros o con alto nivel adquisitivo", precisa el presidente de Aepsi. "Te puedes encontrar con inversores que se interesan por pisos de 300.000 o 400.000 euros, hasta por encima del millón, pero también a quienes buscan casas de 100.000 euros", concluye Jiménez, al tiempo que reivindica un mayor espacio y reconocimiento del personal shopper inmobiliario en el sector, unos profesionales con un servicio enfocado a aquellos compradores interesados en ahorrar tiempo, dinero y complicaciones.

Para facilitar la labor de los compradores, los Personal Shopper Inmobiliarios ofrecen un servicio que permite ahorrar hasta un 70% de su tiempo en visitas y un ahorro que oscila entre el 5% y un 20% del precio publicado de la vivienda. Se encargan de buscar, entre el 100% de las casas y pisos a la venta en las zonas de interés, las propiedades que cumplan con las condiciones solicitadas por el comprador. Y una vez identificadas, el Personal Shopper Inmobiliario asesora y acompaña a su cliente a ver solo aquellas propiedades que ha seleccionado previamente, tras una visita personal y un estudio detallado de todos los pros y los contras de la vivienda. La segunda ventaja es su experiencia para negociar el precio final.

Los 5 "engaños" más frecuentes en los anuncios inmobiliarios

Comprar una vivienda es una de las situaciones más estresantes que atraviesa una persona a lo largo de su vida. Además de requerir una importante inversión económica, supone atravesar un largo proceso conociendo el mercado, visitando viviendas y negociando, con el propietario y las entidades bancarias, hasta firmar la operación. En todo este recorrido la búsqueda se hace más tediosa cuando el potencial comprador va descubriendo que, cerca del 90% de las propiedades que se anuncian en los portales de vivienda, acumulan al menos una o dos "inexactitudes" sobre sus cualidades.

Estos trucos suponen para el potencial comprador perder cerca de 100 horas de su tiempo visitando propiedades que no cumplen con sus expectativas., afirma Ernesto Pérez Olivera, director general de Indivisa Personal Shopper, tiempo que se reduciría notablemente si se ajustase el uso algunas de "engaños" o "inexactitudes" más frecuentes en el mercado inmobiliario español.

  1. Excelente ubicación. Este es uno de los trucos más habituales para llamar la atención sobre una vivienda. Ocurre especialmente en las zonas con mayor reconocimiento de grandes ciudades como Madrid, sobre todo en el Barrio de Salamanca, El Viso, Almagro, etc. , Según Pérez Olivera, se han visitado viviendas que daban a entender vistas al Parque del Retiro, ubicadas a casi 700 metros de este parque. En este mismo sentido también se ven referencias a la cercanías de servicios, o en la costa, la subjetividad respecto a la cercanía de las viviendas en la playa con expresiones como "primera línea" o "cerca del mar".
  2. Superficie anunciada: 50 mts. Realidad: 30 mts. Esta es otra de las falsedades más burdas y que menos se prestan a interpretaciones. Sin embargo, afirma el directivo de Indivisa Personal Shopper Inmobiliario, en casi todas las viviendas nos encontramos que se anuncia un precio total que no coincide con la valoración precio metro cuadrado por superficie real, con el consiguiente perjuicio para el comprador.
  3. Piso acogedor, ideal parejas, piso con muchas posibilidades..., todas estas expresiones que podemos encontrar en cualquier anuncio son eufemismos de lo mismo: se trata de un piso pequeño y, probablemente, mal distribuido.
  4. Para entrar a vivir. Desde luego, esta definición es muy subjetiva. Para muchos compradores significa que solo es necesario pintar. Otros asumirán que necesita, además de pintura y acuchillado, algunas pequeñas reparaciones. Sin embargo, lo que no es aceptable es encontrar, bajo este llamativo titular, pisos con reformas realizadas hace más de 7 u 8 años, con su consiguiente necesidad de actualización.
  5. Gastos de comunidad: 100 euros. Sin embargo, afirma Pérez Olivera, realizadas las debidas averiguaciones, nos hemos encontrado con que la comunidad de propietarios ha puesto en marcha una derrama que supera enormemente la cuota habitual de 100 euros. Y el problema no es en sí dicho importe, sino que no se informe al futuro comprador de dicha situación.

Fuente: elmundo.es

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