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A la hora de encontrar financiación para comprar vivienda, la elección del banco no lo es todo. Una parte importante de las estipulaciones que los bancos establecen en las escrituras de préstamos y créditos hipotecarios son condiciones generales de la contratación, del tipo "lo tomas o lo dejas". Ante estos contratos, el consumidor ve muy limitada su capacidad de maniobra, pero en absoluto está indefenso.

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La negociación hipotecaria se desarrolla en un ambiente no precisamente propicio para el aspirante a prestatario. Las entidades financieras operan como un oligopolio, con incentivos para coordinar su oferta de productos y servicios financieros, cuyos clientes minoristas tienen mucha menos información sobre los factores jurídicos y económicos relevantes. En este sentido, los árbitros del sector (Banco de España y Comisión Nacional del Mercado de Valores -CNMV-), distan mucho de provocar el efecto balsámico deseable en su atención al consumidor financiero y en sus atribuciones sancionadoras, con el objetivo de disciplinar a la banca para que las malas prácticas abandonen definitivamente el terreno de juego.

¿Cómo preparar la contratación de una hipoteca?

Conseguir una hipoteca barata no es fácil, para conseguirlo es fundamental preparar una buena planificación para multiplicar las probabilidades de éxito. La formación y la información previa es la base sobre la que trabajar el proceso hipotecario posterior. Este esfuerzo no es delegable, por mucho que se contrate una empresa de intermediación hipotecaria, el asesoramiento de un abogado o economista, el cliente ha de adquirir una cultura financiera mínima para saber lo que firma.

La eclosión de iniciativas tecnológicas relacionadas con las finanzas, las "fintech", permiten por ejemplo comparar hipotecas con diferentes herramientas online sin costes ni desplazamientos. También a distancia se puede conseguir la Ficha de Información Precontractual (FIPRE) de los préstamos o créditos hipotecarios más transparentes, los que informan al público de sus condiciones. Es muy recomendable que no se precipite a la hora de elegir la entidad. Antes de decidirse, compare con mucho cuidado las distintas ofertas del mercado y vea cuál se adapta mejor a sus posibilidades y necesidades.

Es crucial preparar adecuadamente la documentación actualizada que hay que incluir en cada expediente que se entregue a los bancos seleccionados. Si el dossier tiene todos los documentos necesarios conseguiremos dos efectos: por una parte, transmitir al potencial prestamista nuestra diligencia, muy importante para valorar nuestro perfil de riesgo. Además, agilizaremos la tramitación de la evaluación de riesgo, que supondrá saber si nos aprueban o deniegan la solicitud en el plazo más corto posible.

La negociación

Una buena hipoteca no se consigue únicamente eligiendo bien el banco, aunque sea una variable muy relevante. Nuestra voluntad y capacidad negociadora pueden transformar unas condiciones mediocres en las mejores del mercado. La información recopilada sobre las opciones del mercado es una buena baza negociadora. Tramitar la solicitud con varios bancos, también, si bien no conviene alertar a los “competidores” de crédito demasiado pronto, para evitar que pierdan el interés por nuestro caso antes de haberlo enviado al departamento de riesgos correspondiente.

Según el experto hipotecario de Ibercredit, Santiago Cruz, los clientes con más capacidad de presionar a la baja son los que tienen rentas altas: hay bancos que ofrecen hasta un 100% del precio de compraventa a un euríbor + 1%, sin vinculación, a los clientes que cobran netos al menos 3.000 euros —4.000 euros en total si hay dos solicitantes—, cuenta este profesional.

En el ámbito de los servicios y productos vinculados es dónde hay más espacio para la negociación. Domiciliar la nómina o contratar tarjetas bancarias son vinculaciones razonables sin coste adicional. Los seguros de vida y hogar añaden una obligación y un coste extraordinario, máxime si no nos interesa el seguro o tenemos uno más barato contratado sin la mediación del banco. Cruz considera especialmente lesivos los seguros de prima única, que a cambio de primas iniciales elevadas, aseguran al hipotecado durante varios años. Un seguro de vida a prima única a 20 años puede suponer abonar 20.000 euros, según el capital asegurado. Si, además, el cliente no tiene el dinero ahorrado sino que lo financia, podríamos hablar de un coste final de más de 25.000 euros según evolucionen los tipos de interés.

Antonio Gallardo, analista de iAhorro.com, señala la importancia de analizar el diferencial que los bancos aplican al euríbor, ya que están desarrollando fórmulas para protegerse de los tipos negativos y que pueden causar un importante perjuicio en el medio plazo. Las cláusulas suelo que fijan un tipo mínimo del 0% o superior son límites que debemos tratar de evitar. Los tipos negativos han propiciado que la oferta de préstamos hipotecarios a tipo fijo o mixto proliferen y se ofrezcan a unos tipos jamás vistos, oportunidad única para clientes que buscan la seguridad de saber la cuota que pagarán hasta el final de la deuda y tienen capacidad para negociar a la baja, tanto el tipo fijo (hoy en día es posible conseguir un 1,65% fijo a 15 años) como la compensación por riesgo de tipo de interés (que puede llegar al 5% de la deuda si cancelamos anticipadamente).

Además de los ingresos, nuestra capacidad de ahorro es una eficaz palanca negociadora. Para estar en una posición de combate medianamente fuerte, al menos deberíamos tener para los gastos, algo más del 10% del precio del inmueble. Si pedimos más del 80% del precio de compraventa o de tasación, tengamos claro que es posible que nos exijan aportar avalistas o hipotecar otro inmueble (una doble garantía). Hay que poner en valor nuestros puntos fuertes y saber justificar nuestras carencias, sin esconder información al banco pero sin comulgar con ruedas de molino. A fin de cuentas, no nos "dan" dinero sin más, hacen un negocio con nosotros que les repostará grandes beneficios, si aciertan eligiendo al prestatario.

La firma ante notario

Tenemos el derecho de acudir a la notaría y revisar el borrador de la escritura de préstamo hipotecario tres días antes de la fecha de firma. Una buena negociación queda desvirtuada si en el último momento nos cuelan condiciones u obligaciones que no preveíamos. La máxima diligencia antes de firmar las escrituras es la única forma de poder ir tranquilo a notaría. Aprender de los errores del pasado supone tomarse muy en serio el proceso hipotecario y no firmar nada llevados por la ilusión, las prisas o la ignorancia. Formación, información y asesoramiento independiente, las tres virtudes del consumidor bancario.

Fuente: elpais.com y Banco de España

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hipoteca-125-bbvaEl mercado inmobiliario se está recuperando y el hipotecario empieza a despegar. "La inversión residencial retorna a tasas positivas, tras siete años de caídas. El empleo en la construcción se recupera", según afirmaba José Luis Malo de Molina, director general del Servicio de Estudios del Banco de España, a la vista de las compras de vivienda por parte de extranjeros y del repunte del mercado nacional. Un alza que se salda con un crecimiento interanual del 29,2% en el volumen de hipotecas constituidas el pasado febrero (21.298), con lo que "el capital prestado para financiar viviendas alcanza este mes los 2.331,8 millones, con un aumento anual del 37,1%", según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Sin embargo, la mejoría es aún lenta y merece ser tomada con precaución: "La elevada tasa de paro, el alto endeudamiento de las familias (a pesar de su disminución) y, a más largo plazo, los factores demográficos podrían limitar el aumento de la demanda para comprar vivienda. Además, la recuperación de la actividad constructora estará condicionada por el grado de absorción del exceso de oferta de vivienda" según el Banco de España.

Según los expertos del sector, "Es cierto que el euríbor, principal referencia de las hipotecas variables que se firman en España (el 94% del total) está en mínimos (en abril de media el 0,18%), que los diferenciales que aplican sobre él las entidades financieras se están rebajando (mayoritariamente se colocan entre el 1% y el 1,5%), y que está aumentando la competencia pero…, también lo es que los bancos siguen imponiendo fuertes vinculaciones y limitando el acceso a estos préstamos solo a los clientes más solventes".

Rebajas

La cuestión es que los particulares que empiezan a poder satisfacer las exigencias financieras de bancos y cajas, y con ello ofrecer las garantías suficientes para firmar hipotecas, aumentan por dos vías directas. Por un lado, porque son las propias entidades las que han entrado en una "guerra de ofertas". En los préstamos a tipo variable, han ido rebajando los diferenciales que aplican sobre el euríbor hasta el 1% (caso de CajaSur, Kutxabank, Bankoa) o al 1,5% (Ibercaja, Ing Direct, Banco Popular, Santander, Triodos Bank…). Por otro, porque el euríbor por sí solo ha pasado de negociarse por encima del 0,6% hace un año (frente al 1,4 de hace tres ejercicios) a no llegar al 0,2% actualmente. El efecto de ambas cosas produce que una misma hipoteca de 120.000 euros a 22 años sea ahora unos 70 euros al mes más barata que en 2014.

En su contienda particular los bancos han suavizado algunas de las condiciones de sus hipotecas: los ingresos mínimos exigidos son menores que hace unos meses (aunque en ocasiones siguen pidiendo rentas de más de 2.000 euros al mes), los seguros están algo más limitados a los del hogar y vida… pero mantienen otras "a rajatabla". Estos préstamos se conceden como máximo por el 80% del valor de tasación de la vivienda o el de mercado, el menor de los dos. Y, si se trata de segundas residencias, el porcentaje baja hasta el 60%. Por tanto, es necesario contar con ahorro previo para pagar ese 20% restante y todos los gastos de notaría, registro, tasación, impuestos… El plazo es otra de esas condiciones estrictas: no más de 30 años en la mayoría de los casos. Incluso en las más “atractivas”, que en estos meses están resultando ser las suscritas a tipo fijo, éste queda limitado a 20 años.

Y es aquí donde los expertos alertan de que a pesar de que las actuales condiciones pueden considerarse buenas para firmar un préstamo para la adquisición de una vivienda, debe tenerse en cuenta que las hipotecas de ahora, por lo general, ya no incluyen un "salvavidas". Después de que los tribunales pusieran en entredicho las cláusulas suelo, que impedían que miles de clientes se beneficiaran de determinadas bajadas del Euribor, la banca ha dejado de ofertarlas y con ello han desaparecido también las cláusulas techo, que protegían ante eventuales subidas del indicador. Ante esta situación, cualquiera que vaya a firmar un préstamo debe conocer que su cuota mensual puede subir hasta niveles que ahora mismo ni imagina, ya que nadie puede predecir la evolución del Euribor a 12 meses y recuerdan que hace unos años, en el verano de 2008, estaba en máximos, en el 5,5%.

Vuelta al fijo

Efectivamente, la banca está apostando con más fuerza que antes por las hipotecas a tipo fijo. Al menos media docena de entidades ha rebajo sus tipos de interés hasta colocarlos incluso por debajo del 3% (Ibercaja, Kutxabank, Sabadell Atlántico). Tal y como señalan desde el portal Kelisto.com: "De hecho, la hipoteca más económica del mercado (la que generaría menos intereses) sería en la actualidad un préstamo a tipo fijo: En un plazo de 16 años, quien decidiera contratar un préstamo de 104.950 euros tendría que abonar unos intereses de unos 22.493,46 euros. Esta cifra supondría un ahorro de 3.650 euros (228 euros al año) con respecto a los intereses que habría que pagar con las siguientes ofertas más baratas del mercado entre las que están a tipo variable con diferenciales del 1%”.

Aunque parezca más sencillo y "barato" hipotecarse hoy, los expertos advierten que antes de hacerlo hay que tener presentes los riesgos que se asumen: los plazos son muy largos y la situación laboral o personal puede cambiar; los tipos de interés están ahora bajo mínimos y en algún momento subirán, por lo que también se elevarán las cuotas mensuales; el mercado inmobiliario ha demostrado ser inestable y sus precios pueden bajar…

El gancho está en el 100%

Los bancos, con miles de ofertas en toda España, hasta hace poco parecía que el único interés era venderlos, pues prácticamente la única financiación que ofrecían estaba vinculada a sus propios inmuebles. Las ofertas hipotecarias "libres" eran pocas y realmente caras, con diferenciales por encima del 4% en el caso de algunas a tipo variable.

La situación ha cambiado. Los bancos quieren ganar terreno otra vez en el mercado "libre" y están ajustando sus ofertas. Al hacerlo, acortan las diferencias con las hipotecas que ofrecen para financiar sus propias casas (destaca la Hipoteca Aliseda de Banco Popular a euríbor más 0,9 puntos durante doce meses y más 1,25 para el resto de años). Pero siguen ofreciendo algún "plus" adicional para sus préstamos. Su principal gancho es el 100% de financiación del precio de la casa (a veces se incluyen también los gastos de formalización), seguido de plazos más amplios (hasta 40 años) y menos exigencias de vinculación y comisiones.

Fuente: elpais.com

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