Mostraban los últimos datos de los notarios, que pese a que baja el precio de los pisos también bajan las ventas. Está claro que se venden pocas viviendas. La gente no está para grandes dispendios; la crisis no deja de apretar. Según encuestas, la suma de incertidumbre (general y particular) y falta de financiación hacen imposible que la venta de viviendas comience a crecer.
Según un sondeos, el 41% de los ciudadanos asegura que la incertidumbre sobre la evolución de los precios de los pisos es el principal freno a la hora de comprar una vivienda, y un 32% apunta a las inseguridades sobre su propia situación económica.
"Las dificultades para acceder a la financiación, por ejemplo contratar con el banco una hipoteca, son los principales impedimentos al adquirir una vivienda" subraya el 27% restante de los encuestados.









