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Los españoles reformaron sus pisos y casas en 2015, gastaron un media de 26.200 euros, según el informe "Houzz y el Hogar 2016", un desembolso que les sale más a cuenta que cambiar de casa. Y más ahora que las reformas son un 25% más baratas. “El 41% de los españoles que acometió un proyecto de renovación en su casa en 2015 optó por reformar en lugar de comprar para permanecer en su vivienda actual. Adquirir la casa perfecta deja de ser una prioridad para los particulares que prefieren reformar para quedarse en la misma zona o barrio (22%) o para usar un diseño o materiales concretos para su casa (21%)”. Sobre todo los más jóvenes, que frente al difícil reto que supone acceder a la compra de una vivienda, optan por reformar: casi la mitad de los "millennials" (25 y 34 años) renovó su hogar en 2015, superando a otros grupos generacionales.

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Casi nueve de cada diez españoles tira de ahorros propios para reformar su vivienda y apenas el 3% pisa una entidad financiera para pedir un préstamo personal. El resto hace uso de la tarjeta de crédito para pagar a plazos, o bien de herencias y regalos y, en último término, de préstamos de familiares y amigos. “España ocupa los primeros puestos de la lista junto con Rusia (91%) en el uso de recursos propios", señala el informe.

Un 10% de los propietarios que reforman lo hacen con vistas a conseguir un retorno de la inversión, ya sea con la venta o con el alquiler de la vivienda. No obstante, adaptarse a cambios recientes en la familia o el estilo de vida es una de las prioridades de los españoles a la hora de emprender un proyecto de reforma en casa (33%). El 28% de los particulares lo hizo para renovar a su gusto una vivienda recién adquirida, y el 23% porque finalmente disponía de los medios económicos para afrontar el gasto. De cualquier forma, el 48% de los particulares logra ajustarse al presupuesto inicial, al contrario de los rusos, donde solo un 19% no se excede del presupuesto fijado.

La obra estrella es el baño. Los particulares gastaron una media de 3.250 euros en reformas integrales del baño principal (11 metros cuadrados) y 3.730 euros en renovar los aseos pequeños. Los particulares priorizan los proyectos de renovación en baños (29%), dormitorios (29%) y cocina (27%). Según el tamaño de la cocina, la cocina, el desembolso medio está entre 8.730 y 6.260 euros. Actualizar el diseño es el principal motivo de los españoles para reformar los baños (38%), la cocina (32%) y otros espacios interiores (34%).

Ahora bien, las reformas no solo se centran en cambiar el estilo o diseño, sino también en renovar los sistemas de suministro domésticos. En este sentido, una parte del presupuesto se destina a la mejora de la fontanería (37%), el sistema eléctrico (34%) y de calefacción (31%). En cuanto a los exteriores, las obras se centran en renovar los cerramientos, en particular, las ventanas o claraboyas (28%), la pintura (22%), el aislamiento (22%) y, por último, las terrazas (18%).

Los "millennials" gastan 1.300 euros más que sus padres

La generación millennial (jóvenes entre 25 y 34 años) destinó 26.000 euros de media para reformar su casa durante 2015. Y lo hicieron también, echando mano de sus ahorros (un 88%). Son 800 euros menos que los dedicados de media por los particulares con edades comprendidas entre 35 y 54 años, pero 1.300 euros más que los aportados por los mayores de 55 años. La generaciones más jóvenes también le han cogido el gusto a la renovación y decoración de sus viviendas. “Casi la mitad de los millennials (47%) renovó su hogar en 2015, superando a otros grupos generacionales (40% entre 35 y 54 años y 45% entre los mayores de 55 años).

El 30% de los jóvenes asegura que prefiere reformar en lugar de comprar una vivienda, para poder así adaptarla a sus necesidades y gustos. Otros factores como encontrar una casa que se ajuste a su visión de lo que debería ser un hogar, permanecer en la misma zona o barrio y reformar es más asequible que comprar, respaldan esta tendencia con un 28%. En lo que respecta a la decoración, los millennials encabezan el ranking de los más activos en comparación con otros grupos. Un 62% realizó proyectos de decoración en casa.

Aunque para una reforma completa de la vivienda los millennial gastaron de media 26.000 euros, un 39% se excedió del presupuesto inicial, "bien por comprar productos o materiales más caros o encontrarse con proyectos o servicios más complejos de lo esperado". Es más, según Houzz, cada vez son más los millennials que adquieren una vivienda antigua para reformar. En este sentido, el 30% de las viviendas que fueron renovadas tenían entre 16 y 35 años, mientras que un 25% se construyeron entre 2001 y 2010.

España, junto a Irlanda y Reino Unido, se encuentra entre los tres países que mayor demanda de servicios profesionales requiere. El 90% de los particulares que renovó su hogar en 2015 contó con ayuda profesional. Contratar especialistas del sector es algo habitual entre todos los grupos de edad, aunque el porcentaje es incluso más elevado en los particulares mayores de 55 años (93%), frente a un 90% de los consumidores entre 35 y 54, y un 88% entre los millennials. Por otro lado, más de la mitad de los españoles contrató los servicios de un constructor o albañil (60%) para su proyecto.

Fuente: elpais.com

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pisos-centromalagaSon muchos los factores que influyen en el precio de un piso o una casa. Ubicación, superficie, luz o vistas suelen ser los criterios más importantes a la hora de fijar el precio. Sin embargo, hay un parámetro que puede incidir aún más en el coste: el estado de la vivienda. Un factor capaz de hacer subir o bajar los precios hasta en un 25%. Comprar un piso antiguo para reformar y vender rápidamente ha sido una actividad empresarial relativamente frecuente en nuestro país, según Jesús Duque, vicepresidente de Alfa Inmobiliaria. Así, "una vivienda en mal estado de conservación puede llegar a perder hasta un 25% de su valor de mercado, mientras que el precio de una reforma oscila entre los 400 y 500 euros el metro cuadrado de media”.

Los centros históricos y urbanos de las ciudades y grandes capitales como Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Málaga... son zonas muy demandadas por inversores donde normalmente se encuentran pisos y casas de construcción antigua, que pueden llegar a alcanzar variaciones entre un mal estado y un piso nuevo o reformado entre 1.500 y 2.000 euros el metro cuadrado, como por ejemplo en el madrileño barrio de Salamanca, según Gonzalo Robles, director ejecutivo de UXBAN, empresa de arquitectura dedicada a la compra de viviendas, su reforma y su posterior venta. Hace unos meses compró una vivienda usada de algo más de 100 metros cuadrados y totalmente a reformar. Tras una inversión de 900 euros por metro cuadrado, ha conseguido que se revalorice entre un 15% y un 20%.

A grandes rasgos, según Alfa Inmobiliaria, "para una casa de 90 metros cuadrados que compremos por 150.000 euros, podría venderse tras la reforma por 187.500 aproximadamente. Aun restándole todos los gastos e impuestos derivados de la compra de un inmueble, la operación ofrece interesantes ventajas”, asegura.

Los contratiempos de una reforma

No obstante, acometer una reforma, además del reembolso económico que implica, puede suponer más de un disgusto. Así por ejemplo, frente a la posibilidad de realizar una operación económicamente rentable o ganar en calidad de vida (al poder elegir la distribución de la vivienda, las calidades de los materiales, introducir equipamientos más eficientes, etc.) existen diversos peligros que es necesario descartar con la ayuda de un arquitecto o de un profesional con experiencia.

Las casas antiguas tienen problemas que, a simple vista, pueden pasan desapercibidos. En general se trata de problemas en las instalaciones eléctricas o de fontanería, pero muchas veces pueden ser más graves como la existencia de tuberías o pinturas con plomo, vigas de madera, muros de carga, mal aislamiento térmico y acústico, malos o inexistentes sistemas de calefacción y gas, etc. En este caso, "el precio de la reforma puede superar con creces los 500 euros por metro cuadrado y dar al traste con muchas de las ilusiones depositadas en ellas".

Según Gonzalo Robles: "tanto si es la casa en la que queremos vivir como si es una inversión, es necesario hacer números. Es posible que no tengamos intención de vender nuestra vivienda, que sea la casa en la que queremos pasar el resto de nuestra vida, sin embargo, por diferentes circunstancias podemos vernos obligados a venderla y lo conveniente es analizar cuánto deberíamos gastarnos en la reforma para no perder dinero".

De ahí que sea interesante que el presupuesto contemple además, posibles imprevistos. "Hay muchas viviendas en el barrio de Salamanca que no permiten, por ejemplo, la instalación de un segundo baño porque carecen de las instalaciones sanitarias necesarias, lo que obliga a utilizar dispositivos especiales. O que obligan a cambiar totalmente la distribución de las habitaciones para adaptar la vivienda a las necesidades actuales".

La clave es conocer a fondo no sólo el estado de una vivienda sino las posibilidades que ofrece antes de iniciar una reforma, así como la situación del edificio. Ante esta situación, el responsable de Alfa Inmobiliaria insiste en la necesidad de abordar la comprar de una vivienda antigua o en mal estado de conservación con la ayuda de un profesional con amplia experiencia en el sector. "Si abordamos la operación con conocimiento y rigor, el mercado inmobiliario ofrece en la actualidad grandes oportunidades al inversor".

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Fuente: elconfindencial.com

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En el año 2014 la mayoría de proyectos de reforma de vivienda que se realizaron fueron más puntuales que mejoras esenciales, donde más del 80% de los propietarios que realizaron alguna obra de mejora, expresaron que la motivación principal para sus proyectos de renovación fue mejorar el diseño y la funcionalidad del hogar (88% y 83% respectivamente), según los datos de Houzz, comunidad online para la arquitectura, el diseño y la decoración, que ha realizado una encuesta anual para conocer los objetivos de los propietarios a la hora de hacer una reforma en su vivienda.

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En España, dos de cada cinco propietarios usuarios de esta plataforma que reformaron su vivienda en 2014 llevaron a cabo proyectos para renovar a su gusto una casa recién adquirida, y un tercio decidió hacer reformas en casa porque disponía de los medios económicos necesarios. Precisamente este aumento de la capacidad económica de los propietarios es uno de los datos que más destaca, pues la encuesta revela también que el 93% de los usuarios utilizaron sus ahorros para acometer estas reformas. Además, para el 46% de los usuarios mantenerse en el presupuesto es su principal preocupación a la hora de iniciar una reforma.

Los propietarios de Houzz que viven en España, reforman o redecoran sus pisos y casas de manera activa: un 62% hizo reformas en 2014 y/o planeó un proyecto de renovación en 2015, y el 82% de los propietarios decoró su casa en 2014 y/o planeó un proyecto de diseño en 2015. Por otro lado, a la hora de reformar su hogar, prefieren realizar proyectos puntuales.

La reforma de la cocina es el proyecto de renovación de interiores más recurrente y popular. Así, el 28% de los propietarios decidió reformar la cocina en 2014. El salón/sala de estar y la habitación principal empatan en segundo lugar con un 25%, seguidos por los baños, con un 20%.

Por otro lado, según los resultados de la encuesta, solo un 13% de los propietarios españoles han mostrado interés por renovar al completo todos los interiores de su casa, por debajo de otros propietarios europeos como los de Alemania (25%), Francia (20%) o el Reino Unido (14%). En cuanto a los proyectos de decoración más frecuentes, el 38% de los propietarios que decoraron en 2014 se centró en el salón o sala de estar, el 25% renovó uno de los dormitorios y el 23% hizo reformas en su dormitorio principal.

De este modo, el estudio recoge además otros datos clave relacionados con los proyectos de reforma abordados por los españoles en 2014:

  1. Financiación. La gran mayoría de los propietarios (93%) usó sus ahorros o fondos personales para pagar los proyectos de reforma de sus hogares. Solo el 14% realizó el pago con tarjeta de crédito y el 9% pidió préstamos para afrontar el pago. Además, un 13% de los propietarios en España pediría dinero prestado.
  2. Control del gasto. Mantenerse dentro del presupuesto encabeza la lista de dificultades a las que se enfrentan los propietarios (46%), seguido de la búsqueda de productos (41%), la localización de profesionales y la definición de su estilo (ambos 37%).
  3. Domótica. Casi un tercio de los propietarios considera esencial la instalación de tecnología inteligente en el hogar en reformas recientes (32%). El 30% ha instalado algún sistema de automatización del hogar en 2014.
  4. Hogares ecológicos. Los propietarios españoles fueron de los que más importancia le dieron a integrar materiales ecológicos y sostenibles en sus hogares en las últimas reformas (el 43%, comparado con el 30% en Francia y el 25% en Reino Unido).
  5. Ayuda profesional. Casi nueve de cada diez propietarios (86%) contrataron a un profesional para sus proyectos de reforma en 2014. Entre ellos, las opiniones o recomendaciones positivas fueron los factores más valorados a la hora de elegir un proveedor de servicios (67%), seguido de la experiencia en proyectos similares (35%) y el estilo similar (33%).

Fuente: elmundo.es

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rehabilitación viviendasTarde o temprano a muchos nos tocará planteamos hacer una pequeña o gran obra en nuestra vivienda o bien la rehabilitación del edificio donde vivimos. Más aún, si tenemos en cuenta que, en conjunto, se estima que en España hay 13 millones de viviendas con más de 30 años, según el Ministerio de Fomento.

Reformar y rehabilitar ya no sólo para vivir mejor, con la amplia oferta de viviendas en venta y alquiler en España, es necesario mejorar nuestra vivienda si deseamos vender o alquilar más rápido y aumentar su valor hasta en un 25%, además del ahorro energético y en luz que supondrá para nuestro bolsillo. Así, una vez hayamos decidido qué obras son necesarias, uno de los pasos imprescindibles será conocer los permisos hacen falta para hacer esas obras de rehabilitación en la vivienda, y cuánto cuestan.

Lo primero a tener en cuenta es que las competencias sobre reformas y rehabilitación son de los ayuntamientos de cada localidad. Cada uno de ellos decide sobre las licencias y las tasas que cobran. Eso sí, todo se base en una normativa estatal, por lo que si bien puede haber matices, no debería haber muchas diferencias entre distintos ayuntamientos. Para desarrollar un ejemplo completo nos basaremos en los cálculos con datos del Ayuntamiento de Madrid. Los casos son muy diversos, e incluso hay supuestos de obras exentas de cualquier permiso o trámite municipal, pero en líneas generales nos vamos a encontrar con dos supuestos:

  1. Obra menor: reformas sencillas que sí llevan un trámite pero en las que no es necesaria la intervención de un ingeniero o arquitecto técnico (Licencias y comunicaciones de obra)
  2. Obra mayor: reformas en las que se hace necesaria documentación y supervisión por un técnico: ingeniero o arquitecto

¿Cuál es la diferencia entre obra mayor y obra menor?

En teoría, estos tipos de obra están definidos en la normativa del PGOU (plan general de ordenación urbana) o normas urbanísticas, o figura equivalente del municipio, si bien en la práctica hay Ayuntamientos que no tienen prácticamente normativa aprobada para urbanismo. Otra referencia general importante es la LOE (ley de ordenación de la edificación), donde se dice qué tipos de obra requieren arquitecto, y cuales es suficiente con solo aparejador o arquitecto técnico.

Queda claro que en reformas de obras mayor, es necesario un proyecto de ejecución, reforma o rehabilitación, con lo cual se requiere un arquitecto para redactarlo y contratarle la dirección de obra; en la mayoría de los casos será necesario también la actuación de un aparejador o arquitecto técnico para la dirección de ejecución material, y además, cualquiera de los dos redactará un estudio de seguridad y salud y realizará el encargo de coordinación de seguridad y salud.

La obra mayor en la rehabilitación afectará a todas aquellas reformas que modifican: la distribución (pasar de dos a tres dormitorios, o cambiar el baño o cocina de lugar..,), reformas que afectan un elemento estructural (pilar, viga, pared maestra, suelo, techo -forjado-, cubierta), las que afectan un elemento comunitario (paredes, terrazas, balcones, patios...) feformas que aumenten la superficie inicial (cerramientos en terrazas o patios), y reformas que implican un cambio de uso de local a vivienda.

En obras menores, todo se complica un poco, ya que los requisitos son más dispares entre ayuntamientos. Normalmente no se requiere mucha documentación redactada por técnico cualificado, arquitecto o aparejador, sino que requieren rellenar un impreso o solicitud, aportar un presupuesto de la obra firmado por la empresa constructora (para cobrar el impuesto de obras aplicando un % a ese presupuesto), un seguro de responsabilidad civil del constructor, etc. A veces se requiere un plano o algún certificado de montaje de andamio, o dirección de obra para asegurar que los elementos que se van a reparar queden en condiciones suficientes de seguridad, al menos en la vía pública; todo dependiendo del tipo de obra.

La obra menor en la reforma de una vivienda suelen ser aquellas relacionadas fundamentalmente con los acabados de un inmueble: pintura, pavimentos, alicatados, falsos techos, revestimientos. En muchos ayuntamientos se consideran obras mayores ya si vamos a demoler o construir un tabique, cambiar una puerta en fachada, abrir un hueco o cerrarlo en fachada, etc. aunque en otros ayuntamientos consideran que la obra menor depende de si la obra es suficientemente pequeña...

Como norma, aunque pensemos que la obra es pequeña, siempre debemos preguntar en el ayuntamiento, antes de empezar nada, los requisitos que nos van a pedir, indicando las obras que pretendemos hacer, y luego valorar el coste de todo ello, antes de llevarnos sorpresas y tener que pagar más por lo mismo, o recibir alguna multa del ayuntamiento por hacer obras sin licencia.

Tampoco es recomendable manipular los datos ni decir menos de lo que se pretende hacer, porque lo que parece una obra pequeña, se puede convertir en obra mayor y todo puede cambiar radicalmente en cuanto a requisitos para la licencia. Siempre podremos modificar nuestras intenciones, y cambiar el tipo de obra que pretendemos hacer, incluso una vez solicitada licencia, podremos modificar el tipo de obra, la solicitud, podremos también desistir en nuestra solicitud, y solicitar una licencia nueva.

¿Y cuánto cuestan?

Respecto al costes de los permisos que hacen falta para hacer obras de rehabilitación en una vivienda, siguiendo el ejemplo del Ayuntamiento de Madrid, tenemos tres posibles casos:

  1. Tasa por prestación de servicios urbanísticos, motivada por el trabajo que hace la administración en la tramitación de la licencia. Depende del tipo de obra que se vaya a hacer.
  2. Impuesto de Construcciones instalaciones y obras (ICIO) que se corresponde al 4% de la base imponible del presupuesto de la obra que se va a realizar.
  3. Tasa por la utilización privativa del dominio público local, que se paga cuando es necesario ocupar la vía pública con contenedores, andamios, maquinaria..., para la ejecución de la obra. Su cuantía va en función de la importancia de la calle (no todas pagan igual) y de la superficie y tiempo que se vaya a ocupar (más m2 y más días: mas se paga). Esta última no siempre hay que abonarla ya que, en bastantes ocasiones, no es necesario ocupar la calle con ningún elemento.

En la mayoría de las obras de rehabilitación en una vivienda, ya sea obra menor o mayor, será necesaria la colocación como mínimo de un contenedor o un saco para el escombro, cuyo coste en Madrid va desde 0,96 a 4,78€ por día que esté colocado en función del tamaño del contenedor y la categoría de la calle. Este importe es solamente por ocupar la calle, el contenedor se contrata a empresas privadas del sector y el precio por alquilar estos elementos es libre. En otros casos será necesaria la presencia de vallas o andamios las cifras ronda entre 0,37 y 10,19 €/m² (en función de la categoría de la calle) por cada mes o fracción que este instalado hasta 3 metros de altura. El coste se incrementa un 50% por cada 3m que haya que subir en los andamios. En ambos casos, hay que comunicarlo al ayuntamiento y pagar por los días que vaya a estar colocado.

Reforma de acabados. Como comentábamos anteriormente, las reformas de acabados son obras de conservación consistentes en la sustitución de acabados interiores de una sola vivienda, como solados, alicatados, yesos y pinturas, cuando no estén protegidos arquitectónicamente, así como la sustitución de las instalaciones propias. En el caso del Ayuntamiento de Madrid, la norma es que no están sujetos a licencia, y por lo tanto no hace falta pedir ningún tipo de permiso, pero sí habrá que hacerlo si se va a colocar un contenedor o un saco para el escombro cuyo coste lo comentamos en el punto anterior.

Reformas que modifican la distribución del piso. Estas obras ya requieren licencia, de las más sencillas. Para solicitarla, además de los impresos, deberán presentar unos planos del estado previo y el definitivo, un presupuesto, una memoria que describa lo que van a ejecutar y un plano de situación. No se requiere que esta documentación vaya firmada por técnico colegiado. En cuanto a los costes, serían los siguientes: La tasa por la tramitación suele ser de 287.70€ hasta una superficie de 500m2 (la mayoría de las que se presentan), el 4% del Presupuesto (base imponible) por el pago del ICIO, y si necesitan colocar un contenedor, andamio o vallas, ver más arriba.

Reformas que modifican la estructura del piso. En este caso se requiere la supervisión de un técnico, por lo que se deberá presentar, junto a la solicitud, proyecto firmado y las hojas de encargo para que supervise las obras. En cuanto a los costes, hay que tener en cuenta los siguientes: La tasa por la tramitación suele ser de 607,00€ hasta una superficie de 250 m² (la mayoría de las que se presentan), el 4% del Presupuesto (base imponible) por el pago del ICIO, y si necesitan colocar un contenedor, andamio o vallas.

Reformas que modifican a un elemento comunitario (fachadas, terrazas, balcones). Este tipo de obras se denominan "obras exteriores" y, salvo edificios con protección histórica, se tramitan por una licencia sencilla. La documentación a presentar consta de impresos, planos del estado previo y el definitivo, un presupuesto, una memoria que describa lo que van a ejecutar, un plano de situación y fotografías. Normalmente, suele ejecutarse mediante la colocación de andamios por lo que deben aportar también los planos de este elemento y el documento que garantice la supervisión de su colocación por parte de un técnico (dirección facultativa). Si afectan a la estética global del edificio se pediría un proyecto conjunto de la fachada que debe venir autorizado por la Comunidad de Propietarios. En cuanto a los costes, tenemos los siguientes: La tasa por la tramitación suele ser de 57,65€ por planta con un mínimo de 123,70€, el 4% del Presupuesto (base imponible) por el pago del ICIO. y el coste del contenedor, andamios... igual que en los casos anteriores.

Reformas que modifican la superficie inicial (cerramientos, etc.). Salvo excepciones, estas obras se consideran "obras de ampliación del edificio" y requiere de nuevo la supervisión de un técnico por lo que se deberá presentar, junto a la solicitud, proyecto técnico firmado y visado, más las hojas de encargo para que supervise las obras. En cuanto a los costes:

  • La tasa por la tramitación suele ser de 242,75€ hasta 25m². Por cada 50m² o fracción que superen los 25m² iniciales se sumaran 161,90 € mas.
  • Además se cobra una tasa por comprobar cómo se han ejecutado este tipo de obras por un importe de 206,55€ hasta 500m².
  • 4% del Presupuesto (base imponible) por el pago del ICIO
  • Si necesitan colocar un contenedor, andamio o vallas (ver más arriba)

Las obras exteriores en la vivienda consistentes en la sustitución de carpinterías de las ventanas o la instalación de aire acondicionado con la unidad exterior a fachada. Se tramitan por la licencia sencilla (sin proyecto técnico). La documentación a presentar: impresos, planos del estado previo y el definitivo, un presupuesto, una memoria que describa lo que van a ejecutar y un plano de situación. También deberán aportar fotografías y documentación técnica del aire acondicionado justificando que cumple con las normativas municipales al respecto. Si se ven desde la calle deben estar autorizadas por la Comunidad de Propietarios. Los costes serían: La tasa por la tramitación suele ser de 57,65€ por planta con un mínimo de 123,70€, el 4% del Presupuesto (base imponible) por el pago del ICIO, y  si necesitan colocar un contenedor, andamio o vallas entre 0,96 a 4,78 €/día.

Las obras de conservación de las instalaciones generales o cubierta del edificio. Se tramitan por la licencia sencilla (sin proyecto técnico). La documentación a presentar: impresos, planos del estado previo y el definitivo, un presupuesto, una memoria que describa lo que van a ejecutar y un plano de situación. Los costes serían: La tasa por la tramitación suele ser de 287,70€ hasta una superficie de 500m2 (la mayoría de las que se presentan), el 4% del Presupuesto (base imponible) por el pago del ICIO, y si necesitan colocar un contenedor, andamio o vallas los costes ya comentados.

Para completar la información te recomendamos leer:

 

Fuente: finanzas.com

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