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Más del 54% de las viviendas en España se construyeron antes de 1980. El 16,21% del total de los edificios levantados con anterioridad a esa fecha, se encuentran en mal estado, siendo a su vez inaccesibles en el 78,90% de los casos. Son, pisos antiguos y son muchos. Y sin embargo, la rehabilitación de viviendas no acaba de despegar, o no tanto como el parque residencial parece exigir. Es una de las principales conclusiones del último informe del Grupo de Trabajo sobre Rehabilitación (GTR), coordinado por Fundación Conama y Green Building Council España (GBCe).

Piso reformado en El Raval, Barcelona

En el informe, realizado por Albert Cuchí e Ignacio de la Puerta, se muestra la situación de la rehabilitación de edificios en las distintas comunidades, mostrando sus principales líneas de actuación y el estado actual de su desarrollo, así como las principales barreras y problemas comunes que se han detectado para el crecimiento del sector en cada una de ellas o los puntos clave para armar políticas de futuro en este ámbito.

Así, el estudio revela que las políticas de rehabilitación de las comunidades no guardan conexión con las estrategias de ámbito estatal y que deberían ir acompañadas de una hoja de ruta que responda a objetivos específicos de calidad, que establezca plazos concretos y considere los recursos necesarios para llevarla a cabo. Según los autores, las políticas de rehabilitación de edificios que llevan a cabo las regiones “no responden a estrategias globales de intervención sobre el parque edificado, sino que aún se apoyan sobre un modelo tradicional de gestión de los recursos”.

El ranking de las viviendas más antiguas (construidas antes de 1980) está encabezado por el País Vasco (con el 68,79% anterior a 1980), Cataluña (61,79%), Aragón (58,42%) y Madrid (58,22%) donde se concentra un mayor número de viviendas antiguas. En el otro extremo se encuentran Murcia, con tan sólo el 42,25% de parque anterior a 1980, y Canarias, con el 46,93%.

Este factor de la antigüedad de buena parte del parque de edificios residenciales “permite suponer carencias significativas en el ámbito de la eficiencia energética, que es uno de los objetivos de mejora que debe adquirir el parque para cumplir con los objetivos que las directivas europeas exigen”. Efectivamente, Cataluña, Madrid y País Vasco, seguidas muy de cerca por Aragón y Andalucía, son las comunidades que mayor esfuerzo inversor realizan en materia de rehabilitación. Sin embargo, según explica el informe del GTR, ese trabajo ”sólo ha supuesto la intervención en el 1,79% del parque".

Cada región, un mundo

El desarrollo de las distintas políticas de rehabilitación de las comunidades también ha permitido determinar la inversión media realizada tanto por habitante como por vivienda y edificio. Este análisis cuantitativo global cifra en 10.258,57 euros y 124.940,40 euros el esfuerzo medio realizado por vivienda y edificio, respectivamente, en el periodo 2009-2013. La ratio correspondiente a la inversión equivalente por habitante es de 487,18 euros.

Con todo, apunta este informe, la inversión media en las intervenciones que se realizan en las comunidades autónomas no es homogénea. Así, mientras que Galicia y Madrid tienen inversiones de más de 22.000 euros por cada vivienda, Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana o La Rioja destinan 5.000 euros.

En valores medios que, no obstante, no implican que las inversiones públicas (fundamentalmente, ayudas y subvenciones concedidas) vayan en la misma proporción. Cataluña, con 248 millones de euros para la intervención en 133.000 viviendas correspondientes a 13.330 edificios, es la comunidad que destina mayor esfuerzo económico. Le sigue a gran distancia Madrid, con 165 millones de euros para rehabilitar 420 edificios. El informe pone especial atención al País Vasco, que con 90 millones de euros públicos ha intervenido en 85.300 viviendas de 8.530 edificios.

La financiación es, tras la situación económica y la falta de concienciación de los usuarios, la principal barrera común que identifican las 16 comunidades encuestadas. Y, sin embargo, "llama la atención que, en la mayoría de los casos, las comunidades no se han planteado ni tienen previsto desarrollar alguna medida, instrumento o mecanismo vinculado a la fiscalidad que favorezca el impulso de la actividad del sector de la rehabilitación", se lamenta De la Puerta, coautor de este informe y ex director General de Vivienda del Gobierno Vasco.

Fuente: GBCe "Una visión-país para el Sector de la Edificación en España"

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pisos-centromalagaSon muchos los factores que influyen en el precio de un piso o una casa. Ubicación, superficie, luz o vistas suelen ser los criterios más importantes a la hora de fijar el precio. Sin embargo, hay un parámetro que puede incidir aún más en el coste: el estado de la vivienda. Un factor capaz de hacer subir o bajar los precios hasta en un 25%. Comprar un piso antiguo para reformar y vender rápidamente ha sido una actividad empresarial relativamente frecuente en nuestro país, según Jesús Duque, vicepresidente de Alfa Inmobiliaria. Así, "una vivienda en mal estado de conservación puede llegar a perder hasta un 25% de su valor de mercado, mientras que el precio de una reforma oscila entre los 400 y 500 euros el metro cuadrado de media”.

Los centros históricos y urbanos de las ciudades y grandes capitales como Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Málaga... son zonas muy demandadas por inversores donde normalmente se encuentran pisos y casas de construcción antigua, que pueden llegar a alcanzar variaciones entre un mal estado y un piso nuevo o reformado entre 1.500 y 2.000 euros el metro cuadrado, como por ejemplo en el madrileño barrio de Salamanca, según Gonzalo Robles, director ejecutivo de UXBAN, empresa de arquitectura dedicada a la compra de viviendas, su reforma y su posterior venta. Hace unos meses compró una vivienda usada de algo más de 100 metros cuadrados y totalmente a reformar. Tras una inversión de 900 euros por metro cuadrado, ha conseguido que se revalorice entre un 15% y un 20%.

A grandes rasgos, según Alfa Inmobiliaria, "para una casa de 90 metros cuadrados que compremos por 150.000 euros, podría venderse tras la reforma por 187.500 aproximadamente. Aun restándole todos los gastos e impuestos derivados de la compra de un inmueble, la operación ofrece interesantes ventajas”, asegura.

Los contratiempos de una reforma

No obstante, acometer una reforma, además del reembolso económico que implica, puede suponer más de un disgusto. Así por ejemplo, frente a la posibilidad de realizar una operación económicamente rentable o ganar en calidad de vida (al poder elegir la distribución de la vivienda, las calidades de los materiales, introducir equipamientos más eficientes, etc.) existen diversos peligros que es necesario descartar con la ayuda de un arquitecto o de un profesional con experiencia.

Las casas antiguas tienen problemas que, a simple vista, pueden pasan desapercibidos. En general se trata de problemas en las instalaciones eléctricas o de fontanería, pero muchas veces pueden ser más graves como la existencia de tuberías o pinturas con plomo, vigas de madera, muros de carga, mal aislamiento térmico y acústico, malos o inexistentes sistemas de calefacción y gas, etc. En este caso, "el precio de la reforma puede superar con creces los 500 euros por metro cuadrado y dar al traste con muchas de las ilusiones depositadas en ellas".

Según Gonzalo Robles: "tanto si es la casa en la que queremos vivir como si es una inversión, es necesario hacer números. Es posible que no tengamos intención de vender nuestra vivienda, que sea la casa en la que queremos pasar el resto de nuestra vida, sin embargo, por diferentes circunstancias podemos vernos obligados a venderla y lo conveniente es analizar cuánto deberíamos gastarnos en la reforma para no perder dinero".

De ahí que sea interesante que el presupuesto contemple además, posibles imprevistos. "Hay muchas viviendas en el barrio de Salamanca que no permiten, por ejemplo, la instalación de un segundo baño porque carecen de las instalaciones sanitarias necesarias, lo que obliga a utilizar dispositivos especiales. O que obligan a cambiar totalmente la distribución de las habitaciones para adaptar la vivienda a las necesidades actuales".

La clave es conocer a fondo no sólo el estado de una vivienda sino las posibilidades que ofrece antes de iniciar una reforma, así como la situación del edificio. Ante esta situación, el responsable de Alfa Inmobiliaria insiste en la necesidad de abordar la comprar de una vivienda antigua o en mal estado de conservación con la ayuda de un profesional con amplia experiencia en el sector. "Si abordamos la operación con conocimiento y rigor, el mercado inmobiliario ofrece en la actualidad grandes oportunidades al inversor".

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Fuente: elconfindencial.com

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