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Los impuestos subirán en una cuarta parte de los ayuntamientos españoles el próximo año. Junto al incremento fiscal a empresas, tabaco y alcohol, el Gobierno ha aprobado los coeficientes de actualización de los valores catastrales para 2.452 municipios. Con anterioridad, la revisión fue solicitada por los ayuntamientos para aproximar los datos del catastro a los valores reales de mercado de los inmuebles en cada localidad. Según el año en que se haya hecho la anterior actualización, la revisión puede tornar en subida o bajada, en este caso, la mayor parte de los casos subirá. El "catastrazo" de 2017 se traducirá en un incremento de los valores en 1.895 localidades de toda España, lo que derivará en una subida de impuestos como el IBI o la plusvalía municipal en dichos municipios. En otros 550, aproximadamente, bajará.

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Entre zonas donde irrumpirá el incremento tributario (incluidas sus capitales) están en Valencia, Granada, Córdoba, Cádiz, Badajoz, Tarragona, Jaén o Alicante. Los habitantes de otros 557 ayuntamientos correrán mejor suerte y sus valores catastrales bajarán el próximo año. En este último supuesto se encuentran las ciudades como Santander, Almería, Lleida o Ávila. Los ayuntamientos que no aparecen no han pedido la revisión este año, bien porque actualizaron sus valores hace poco o porque han optado por no hacerlo.

Por provincias, Burgos es la que tiene más municipios en los que subirá la referencia catastral, con 151 localidades, seguida de Ávila (124) y Teruel (112). Del lado de las beneficiadas, dos de las provincias más afectadas por el boom de la construcción, Guadalajara y Valencia, son las que tienen más municipios bajarán sus valores en 2017 en 46 y 44 ayuntamientos respectivamente.

Año a año desde 2013, los Presupuestos del Estado incluyen los coeficientes para actualizar las valoraciones catastrales de los ayuntamientos que lo hayan solicitado. Como 2017 comenzará con el presupuesto prorrogado y el IBI es un impuesto que se devenga el 1 de enero de cada año, el Gobierno ha aprobado por decreto ley estas revisiones, para que entren al comenzar el ejercicio y no cuando se aprueben las nuevas cuentas, que previsiblemente será en abril.

Los ayuntamientos que quieren revisar los valores de los inmuebles en su término municipal deben solicitarlo a la Dirección General del Catastro, dependiente del Ministerio de Hacienda, siempre que hayan transcurrido cinco años desde la anterior valoración. A los diez años pasa a ser obligatorio. Pese a ello, como calculó en 2014 el informe elaborado por el comité de expertos para la reforma fiscal, el periodo de actualización media es de 21 años. La subida o bajada del próximo año será mayor o menor según el ejercicio en el que se actualizara el valor catastral. Como desgrana el decreto ley que se publicó en el BOE el pasado sábado, las valoraciones anteriores a 2003 sufrirán un incremento este año. Las que han sido posteriores, en muchos casos durante la época en la que se hinchó la burbuja en los años de vacas gordas, reducirán sus valores.

Para este año, las referencias que se actualizaron por última vez antes de 1990, tienen un coeficiente de 1,08, el más alto de todos. Es decir, si un inmueble tiene un valor catastral de 100.000 euros y su última revisión se hizo en 1988, pasaría a 108.000 euros. De los 1.895 municipios que subirán sus valores, 1.111 tenían referencias de antes de 1990, por lo que serán las que más suban. Así, las que se hicieron en 1994 tienen un coeficiente de 1,07; las de 1995, de 1,06; las de 1996, de 1,05; las que van de 1997 a 2000, de 1,04: y las que se actualizaron entre 2001 y 2003, es de 1,03. Por el contrario, las que se revisaron entre 2005 y 2009 tienen un coeficiente de 0,92, las de 2010, de 0,9 y las de 2011, de 0,87. En este último caso, si un piso tiene un valor catastral de 100.000 euros, este pasaría a valer 87.000 a ojos de Hacienda.

Impacto de 24 millones de euros

Esta lluvia de valoraciones tendrá un impacto de 24 millones de euros, según calculó el Gobierno en el programa presupuestario prorrogado remitido a Bruselas en octubre. El pasado viernes, el ministro de Hacienda Cristóbal Montoro reseñó que la medida se adopta para ayudar a las arcas de las corporaciones locales. Lo cierto es que desde que comenzó la crisis, los ayuntamientos no han dejado de subir el IBI de una forma o de otra. La recaudación del impuesto ha crecido un 76% desde 2007 pese a que el valor de mercado de los inmuebles se ha desplomado un 30% desde entonces: si antes de la crisis ingresaba 7.267 millones, sin contar a las diputaciones forales, en 2015 llegó hasta los 12.807 millones.

Debido a ello, el IBI se ha convertido en el gran caudal de ingresos para los ayuntamientos, que se han convertido en la única administración con superávit, lo que a su vez ayuda a rebajar el dato de déficit global de cara a Bruselas, por lo que el Gobierno quiere que las corporaciones locales no pierdan ingresos. El IBI es un impuesto contracíclico: pese a que la actividad se deprima, como grava la propiedad, sus ingresos son estables. En un país en el que el 80% de las viviendas están en régimen de propiedad, España recauda más que la media de la UE por este impuesto: un 1,2% del PIB frente al 0,8% de media en la UE de 2015. Algo parecido ha ocurrido con la plusvalía municipal, que grava el incremento de valores en la transmisión de un inmueble: si en 2007 ingresaba 1.416 millones, a golpe de catastrazo su recaudación ha subido como la espuma y en 2015 aportó 2.439 millones a las arcas locales.

Hacienda señala que la aprobación de los coeficientes de actualización de los valores catastrales para 2017 tiene una repercusión "inmediata" en el IBI. El Gobierno precisa, sin embargo, que los 2.452 ayuntamientos afectados no podrán "aprobar a tiempo nuevas ordenanzas fiscales para adaptar los tipos de gravamen" en el IBI. Debido a ello, "no verían cumplidas las previsiones presupuestarias que hubieran realizado contando con dicha actualización". ¿Qué quiere decir esto? Por ejemplo, si un ayuntamiento pidió la actualización y esta se salda con una revisión a la baja de los valores catastrales, el consistorio se arriesga a quedarse sin tiempo, en el caso de que aún no lo haya hecho, de subir los tipos del IBI de cara a 2017 para compensar el impacto negativo en sus arcas públicas, describe José María Salcedo, socio del despacho Ático Jurídico.

Los ayuntamientos tienen hasta marzo del próximo año para aprobar ordenanzas fiscales en el IBI de dicho ejercicio y así lo admite una sentencia del Tribunal Supremo, apunta Salcedo. Lo mismo ocurre si la revisión es al alza y el municipio quiere bajar los tipos del impuesto para que sus vecinos no paguen más cuota: el consistorio deberá acelerar sus planes. Si bien en octubre se publicó en el BOE la orden ministerial con los ayuntamientos que habían pedido la revisión, estos no conocían los coeficientes que iba a aplicar Hacienda hasta el pasado sábado. Como el Gobierno estaba hasta hace poco en funciones, los consistorios no sabían si finalmente iba a dar tiempo de aprobar la actualización de sus referencias.

Para saber si el IBI subirá en tu municipio como efecto de la revisión catastral puedes consultar el listado de municipios que publicó el BOE el 1 de octubre de 2016

Fuente: abc.es

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¿Es tu casa grande o pequeña? Incluso conociendo los metros cuadrados exactos de tu vivienda, es una pregunta con una respuesta complicada en la mayoría de los casos, ya que dependerá de muchos factores, pero fundamentalmente del tipo de vivienda y, sobre todo, en las zonas donde compares. El municipio, la antigüedad de los edificios y el barrio en el que vives determina mucho el precio del metro cuadrado, y a partir de ahí, también el tamaño. Un piso de 80 metros en Cerezo de Arriba (Ávila) es espacioso, si se compara con lo más habitual para ese municipio: 45 metros cuadrados, ya que en la zona, cercana a la estación de esquí de la Pinilla, abundan los apartamentos. En cambio, en el pequeño municipio de Sagàs (Barcelona), donde hay muchas masías, con 80 metros tu casa sería pequeña, ya que la media de esa zona supera los 600 metros cuadrados.

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El Catastro español y los de Guipúzcoa, Vizcaya y Navarra disponen de información básica de todas las viviendas y parcelas registradas de España. Entre esos datos, están los metros cuadrados construidos (no útiles, que siempre son menos). Según estos datos, el espectro medio de las viviendas en España está entre los 45 y los 638 metros cuadrados, que varían de forma muy diversa incluso en el mismo municipio.

144,3 metros de media en España

Los datos del Catastro indican que el tamaño medio de las casas en España es de 144,3 metros. Puede parecer muy elevado, pero hay que tener en cuenta que esa cifra sí es una media. Es decir: incluye desde los apartamentos de playa o los minipisos del centro de grandes ciudades hasta las masías en el campo.

El análisis por municipio muestra con bastante claridad cuáles son las zonas más densas en población, con precios más elevados para la vivienda, son a su vez las de más abundancia de construcciones de tamaños reducidos. También las zonas con viviendas más antiguas suelen ganar en espacio, mientras que los ensanches de nueva construcción incorporan edificaciones levantadas cuando la burbuja inmobiliaria obligaba a estrechar el espacio para reducir la factura. Mención aparte merece la costa y las zonas de montaña de segundas residencias destinadas, por ejemplo, al esquí: el importante peso de los apartamentos, hacen que buena parte del litoral tenga cifras medias de superficies más reducidas, como ocurre en puntos concretos cercanos a zonas de esquí.

Según los datos de los catastros, los municipios españoles con las viviendas más pequeñas por metros cuadrados construidos (usando las medianas) son Cerezo de Arriba, Segovia (45 metros), Sant Sadurní d'Osormort, Barcelona (50 metros); Tías, en Las Palmas de Gran Canaria (59 metros) y Canfranc, Huesca (62 metros). En el lado contrario, las casas más grandes se pueden encontrar en Sagàs, Barcelona (638 metros); Tremedal de Tormes, Salamanca, (493 metros); Abizanda, Huesca (492 metros); Orreaga/Roncesvalles, Navarra (454 metros) y Boada de Campos, Palencia (436 metros).

Grandes diferencias dentro de cada municipio

Si dentro de los municipios se baja a los distritos, se ven también las diferencias de tamaño por barrio. Distribuyendo las viviendas del Catastro en cinco grupos (uno de menos de 73 metros, tres grupos entre 73 y 199 metros y uno de más de 199 metros cuadrados), las capitales con más densidad de población conviven con viviendas de tamaños pequeños, con otras de mayores superficies que va apareciendo conforme nos desplazamos a barrios acomodados o de viviendas unifamiliares donde las superficies crecen notablemente. En el caso de los municipios, las muestras son tan pequeñas (dentro de barrios) que se usan medias, ya que los extremos distorsionan muy poco los resultados. Las cifras asignadas a los municipios son medianas. Es decir, el valor intermedio entre las casas más caras y las más baratas. Se hace así para evitar que los valores extremos (de infraviviendas o mansiones) trastoque en exceso los datos.

En las áreas céntricas o ciudades dormitorio, con más abundancia de edificios altos, existe abundancia de pisos y apartamentos. La zona de san Pablo-Santa Justa (Sevilla) tiene las medias más bajas (55 metros cuadrados), seguida de El Chaparral (Torrevieja, Alicante) con 64 metros y La Pubilla-Cases (L'Hospitalet de Llobregat, Barcelona), con 71 metros.

En los extrarradios, las zonas de chalets o las áreas rurales van tomando ganando tamaño y las viviendas crecen en metros cuadrados. Bellaterra (en Cerdanyola del Vallès), con 699 metros, es el área con las casas más grandes (699 metros de media). Le sigue Cimadevilla, en Pontica (Gijón), con 449 metros cuadrados. Y La Moraleja, en Alcobendas (Madrid), con 420 metros cuadrados de media.

¿Dónde se compraron las casas más grandes y las más pequeñas en 2015?

Analizando los datos del Consejo Nacional del Notariado sobre el precio medio de compraventa de viviendas, a nivel provincial, y para municipios de más de 200.000 habitantes (o capitales de provincia). ¿Dónde se vendieron las viviendas más grandes a mediados de 2015? Encabezan el ranking los municipios de Álava (181,62 metros de media), Marbella (169,37 metros) y los municipios que rodean Teruel (168,55 metros). Las viviendas de media más pequeñas que cambiaron de manos en 2015 estaban en Torrevieja (69,97 metros cuadrados), L’Hospitalet de Llobregat (71,96 metros) y Barakaldo (75,62 metros), en la provincia de Vizcaya.

Según un informe realizado por Afi Analytics, una unidad de negocio de Analistas Financieros Internacionales (AFI) ha aumentado el tamaño medio de las viviendas que compran los españoles, pasando de 104,03 metros cuadrados en diciembre de 2008 a 110,9 metros cuadrados en junio de 2015. Esto ha venido acompañado de una caída del precio por metro cuadrado en este periodo de un 27%.

Desde 2008 hasta que los precios tocaron fondo en 2014, el valor de una vivienda ha disminuido un 35% de media. Con el mercado inmobiliario todavía renqueante, las familias que pueden permitirse comprar una vivienda acceden ahora a casas más grandes. De este modo, si se comparan los tamaños medios de las casas vendidas en 2008, en algunas zonas los cambios son importantes. Por ejemplo, justo al inicio de la crisis, en Madrid se adquirían viviendas de 82 metros de media, ahora las compraventas son de 90 metros. En Valencia, han pasado de 114 metros a 120 metros cuadrados. En los municipios de Albacete se adquieren viviendas de 153 metros de media, frente a los 138 metros de 2008. En Badajoz han pasado de 96 metros a 115 metros.

Fuentes: elpais.com y Afi Analytics

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catastroEl Catastro está enviando a los propietarios de viviendas de más de 1.000 municipios una carta en la que les comunica la apertura de un expediente, y una sanción de 60 euros, por no haber declarado alteraciones en la construcción que suponen ampliaciones del inmueble. Esta será también las comunicación que se envíe hasta 2016 a más de tres millones de hogares debido a la regularización catastral, que entró en vigor de forma extraordinaria en 2013 y que se extenderá hasta 2016 para conformar una imagen fiel de la situación de los inmuebles, supone un aumento de la recaudación para los ayuntamientos ya que se incrementa el valor de la construcción, al detectar más metros de los que figuran en el recibo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).

En concreto, el Catastro está rastreando desde el cielo 3 millones de casas en busca de ampliaciones y piscinas mediante el uso de fotos aéreas. Así, este organismo de Hacienda está actualizando las nuevas superficies construidas, cuya existencia física comprueba, y legaliza las alteraciones o cambios de usos de los inmuebles que figuran en las ponencias catastrales. Se trata de las reformas más habituales en los domicilios y no comunicadas, pero conocidas por los ayuntamientos porque han otorgado las licencias de obras, así como de aquellas que se han ocultado con intención de defraudar como, por ejemplo, construir una casa en un terreno no urbano.

En la mayoría de los casos, se buscan piscinas, trasteros, casetas, balcones y terrazas que se han cerrado y ampliaciones de las viviendas para ganar unos metros al jardín o garajes construidos en la parcela. También figuran terrazas en áticos que se han convertido en vivienda. La Ley del Catastro Inmobiliario señala que cualquier alteración debe ser comunicada en un plazo de dos meses después de su realización. En este sentido, si al acometer las obras, el contribuyente solicita una licencia al ayuntamiento, éste debería haberse encargado de informar por escrito al Catastro para ampliar el valor catastral y la recaudación por el IBI.

Pero no se ha hecho, y al parecer, han sido frecuentes que estas modificaciones no hayan sido declaradas por el contribuyente. Ahora es cuando las corporaciones están enviando información al Catastro de estas alteraciones. La casuística es amplia y no exenta de polémica, ya que algunos ayuntamientos que están aportando certificaciones al Catastro en las que manifiestan que se trata de nuevas construcciones cuando en realidad ya figuraban en los planos originales cuando se realizó la primera obra de la vivienda. Lo que significa que no se han actualizado muchos de los errores de los croquis en las primeras ponencias catastrales, que se realizaron en los ochenta mediante la contratación de agentes y de empresas y que hicieron la labor de toma de datos de forma visual en muchos casos.

Por tanto, en esta actualización del Catastro las variaciones serán al alza en la cuota a pagar del único impuesto cuya recaudación ha crecido exponencialmente durante la crisis y que representa más del 45% de todos los ingresos que obtienen los ayuntamientos, siendo las únicas administraciones públicas que registran superávits en sus cuentas precisamente por el alza de este impuesto.

Además, los municipios podrán exigir el pago de la parte proporcional que resulte con el nuevo valor catastral de los últimos cuatro años, los anteriores se consideran prescritos, más los correspondientes intereses de demora.

Este cambio también modifica la imputación de rentas en el IRPF de las viviendas no habituales ya que los contribuyentes tributan entre el 1% y el 2,1% del valor catastral de estos inmuebles y que ahora se eleva. También afecta al pago del impuesto sobre plusvalías (Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana) que está vinculado al valor castatral y que se aplica cuando se produce la venta de una propiedad.

Comprobación masiva en todo el país excepto País Vasco y Navarra

Esta comprobación masiva, que se va a generalizar en todo el país excepto País Vasco y Navarra, comenzó para 176 municipios en 2013 y se ha extendido a otros 1.000 en 2014. Según figura en los Presupuestos Generales del Estado, durante este año se están enviando 1,5 millones de expedientes para idéntico número de inmuebles, y se prevé otra remesa de 1,4 millones en 2015. Para 2016, último año de esta regularización que probablemente se ampliará a más ejercicios, no hay previsiones aún. Pero, se estima que esta regularización afectará a cerca del 10% de los más de 36 millones de recibos del IBI existentes. Aunque la cifra puede ser superior.

Para los primeros envíos de regularización se ha realizado una selección previa. Se ha empezado por los municipios que tienen grandes urbanizaciones de casas chalets y villas (son más visibles y fáciles de detectar), entre ellos los que se encuentran en las zonas costeras como Oropesa de Mar en la provincia de Castellón; en la Costa del Sol (Málaga) localidades como Fuengirola y Benalmádena, o en Costa Blanca (Alicante) en municipios como Benidorm, Calpe o Dénia.

Sin embargo, aún no se ha actuado sobre viviendas e inmuebles de las grandes ciudades de forma generalizada, donde se acumula más población. De las capitales de provincia, sólo se están comprobando superficies en Alicante, Salamanca o Murcia. Y es posible que la celebración de elecciones locales en las grandes ciudades previstas para el próximo año, como Madrid o Barcelona, retrasen a 2016, o incluso más tarde, su comprobación.

De momento, no existe previsión alguna del impacto recaudatorio para los ayuntamientos o del cobro de la tasa de regularización. Pero debe de ser importante cuando el coste de elaboración de los datos necesarios para la tramitación de estos expedientes es superior a los 124 millones de euros.

En este sentido son muchos los expertos inmobiliarios que piensan que, aunque el Catastro se limita a cumplir con la ley, este proceso "sólo tiene fines recaudatorios". Tal como se ha hecho con el IRPF o los dividendos en el exterior, podría haberse hecho una amnistía catastral para aflorar estas superficies "sin coste retroactivo ni tasa alguna" o podría haberse hecho obligando a los ayuntamientos "a moderar sus tipos impositivos en el IBI para no castigar más a los bolsillos de los ciudadanos".

Imagen: Metodología en Catastro - Fuente: elmundo.es

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Plano catastral de ÁvilaHacienda prevé para el 2015 la aplicación de coeficientes de actualización para aumentar el valor catastral de miles de inmuebles, referencia sobre la que se grava el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Así, según figura en el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el año 2015, representa "una mejora en la aproximación de los valores catastrales a los valores de mercado en un total de 1.668 municipios, que comprenden 7,4 millones de inmuebles.

Estos procedimientos de valoración colectiva se inician a petición de los ayuntamientos, al detectarse diferencias sustanciales entre los valores de mercado actuales y los que sirvieron de base para la determinación de los valores catastrales vigentes. Requieren la aprobación de una ponencia de valores total, que recoge los criterios, módulos de valoración y demás elementos para llevar a cabo dicha valoración catastral de cada inmueble.

De este modo, el Ministerio de Hacienda recuerda que esta actuación se enmarca en lo previsto en el artículo 32.2 del Texto Refundido de la Ley del Catastro Inmobiliario, que prevé que los Presupuestos puedan actualizar los valores catastrales de los inmuebles urbanos de un mismo municipio por aplicación de coeficientes en función del año de entrada en vigor de la correspondiente ponencia de valores.

En esta misma línea, Hacienda prevé la elaboración y aprobación en 2015 de ponencias de valores que afectarán a 110.682 bienes inmuebles urbanos en 38 municipios, según los planes inicialmente previstos, así como 300 ponencias de valores parciales, que afectarán a un total máximo de 60.000 inmuebles. De esta forma, culminará la comprobación, análisis y actualización de los procedimientos de valoración que afectan a 170.682 inmuebles urbanos llevados a cabo durante 2014 y 2015.

Se amplia el plazo por el alto volumen de construcciones sin declarar

La Dirección General del Catastro ha decidido ampliar el plazo inicialmente fijado para la regularización catastral en 342 municipios al haber detectado un mayor número de inmuebles omitidos de los previstos, según publica este lunes el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Una primera resolución del Catastro del 5 de marzo de 2014 determinaba 342 municipios de ámbito territorial de las Gerencias Regionales y Territoriales del organismo adscrito al Ministerio de Hacienda en los que el procedimiento de regularización catastral debía ser de aplicación hasta el 30 de octubre de 2013. Si bien, una nueva resolución publicada indica que "en algunos de estos municipios, la detección de inmuebles omitidos supera la estimación inicial, por lo que el plazo previsto resulta insuficiente para realizar de forma completa los trabajos para su incorporación al Catastro". Por ello, el Catastro se da ahora hasta el 30 de noviembre de 2014 para finalizar este procedimiento.

Los municipios en cuestión se localizan en las provincias de Alicante, Barcelona, Cádiz, Cantabria, Córdoba, Cuenca, La Coruña, Girona, Huesca, Málaga, Orense, Pontevedra, Sevilla, Soria, Tarragona y Toledo.

La Cecu en contra del "catastrazo"

Por su parte, la Confederación de Consumidores y Usuarios (Cecu) ha criticado que los Presupuestos Generales del Estado para 2015 incluyan la revisión al alza de más 7,4 millones de viviendas. Para la Cecu representa un "catastrazo que supondrá en la práctica un incremento de impuestos a través del IBI". Un punto de vista que no comparten en el departamento dirigido por Cristóbal Montor. En un comunicado, la Cecu señala que "el Ministerio de Hacienda presentó los PGE anunciando con grandes declaraciones una rebaja de impuestos a través del IRPF", a lo que añade que se trata de "una presunta rebaja que, sin embargo, puede quedar diluida si se adoptan medidas como ésta".

La organización de consumidores ha mostrado su "su rechazo frontal" a esta iniciativa que, a su juicio, "tiene como única finalidad el afán recaudatorio, incrementando de forma indiscriminada un IBI que ya ha sido aumentado considerablemente por muchos ayuntamientos en los últimos años".

La Cecu entiende que se deberían buscar fórmulas alternativas para elevar la financiación de los municipios, mejorando la gestión eficiente de los recursos y evitando subir "un impuesto que afecta a todos los ciudadanos independientemente de su situación económica".

Hacienda niega la subida del IBI

Mientras, desde Hacienda aclaran que la actualización de valores catastrales (coeficientes automáticos) que permite adecuar el valor catastral al 50% del valor de mercado en un momento de inestabilidad del mercado inmobiliario y de caída de precios, sólo se aplica a los municipios que voluntariamente lo han solicitado, bien por haber presentado la solicitud ante el Catastro antes del 30 de mayo de este ejercicio, bien por haberse acogido a las medidas extraordinarias de apoyo a la liquidez previstas en el Real Decreto Ley 8/2013.

En este sentido, desde Hacienda se recalca que no supone un aumento de la presión fiscal por IBI. Según el Ministerio, este impuesto se mantiene o baja. Apunta que en los municipios con valores altos (municipios con valores revisados entre 2006 y 2009) se aplicará un coeficiente a la baja para su ajuste inmediato al entorno del 50%. con un efecto a la baja. Mientras que en los municipios que optan por modificar sus valores catastrales mediante coeficientes, y que estos hayan salido al alza, a ellos no se les aplicará el incremento del tipo impositivo del IBI ( Ley 16/2013) aprobado en años anteriores. Una subida anula la otra. Por tanto, para estos municipios el efecto es neutro.

Desde el Ministerio de Hacienda se aclara, que de la comparativa de la aplicación de coeficientes al alza y a la baja se desprende que el efecto neto global de la actualización de coeficientes es una bajada del valor catastral total, del entorno al 1,5% en 2014.

Fuente: elmundo.es

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La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) alertó hoy de que Hacienda puede dar a un inmueble un valor catastral superior al de la compra ahora que el mercado evoluciona a la baja.

Algunas haciendas autonómicas se esfuerzan por adecuar sus valores a la tendencia del mercado, aunque cada vez se dan más casos en los que se encuentran inmuebles con valores de mercado más bajos que los que fiscalmente se les han otorgado.

CatastroEs "fácil" que esto suceda si, por ejemplo, el vendedor ha consentido en una rebaja "importante" para acelerar la venta, o si se ha adquirido el inmueble en una subasta.

En estos casos, aunque el comprador declare el valor de adquisición (lo que en realidad ha costado el inmueble), Hacienda puede iniciar un proceso de comprobación de valores y llegar a exigir que se tribute por el valor que da al inmueble.

En concreto, la organización asegura que si el piso se ha comprado en subasta pública Hacienda puede dar por bueno y probado el valor de adquisición, pero si se ha comprado con rebaja o en subasta privada, en la mayoría de los casos no aceptará el valor declarado del inmueble e impondrá el suyo. En ese caso, no hay más solución que presentar alegaciones y reclamar según el procedimiento.

Ante este panorama, se recomienda pedir a la Hacienda autonómica la valoración fiscal de los inmuebles en compras, donaciones o herencias y "tener cuidado" con la tasación hipotecaria cuando se pida un préstamo. "Si ésta supera el valor declarado en escritura, Hacienda puede apoyarse en ella para realizar una comprobación", explica.

Además, aconseja dejar constancia en la escritura de las circunstancias que hacen que el inmueble no tenga un precio alto y leer detenidamente la propuesta de valoración y liquidación para comprobar si está motivada y fundada en el caso de comprobación.

Asimismo, debemos verificar si las características del inmueble tenidas en cuenta en la comprobación son correctas y reservarnos el derecho a la tasación pericial contradictoria si Hacienda hace una comprobación del valor con el que no está de acuerdo.

Fuente: europapress.es | Dirección General del Catastro