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Cuando no exista un acuerdo previo, en la venta de una vivienda u otro inmueble es el vendedor el responsable de abonar el recibo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), aunque podrá repercutirlo sobre el comprador, en proporción al tiempo en que cada una de las partes haya ostentado la titularidad dominical en el ejercicio y por el tiempo que lo sea. Así lo ha fijado como doctrina jurisprudencial el Tribunal Supremo (TS), que determina que la proporción a pagar por cada una de las partes corresponde al tiempo en el que hayan ostentado la titularidad del domicilio.

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De este modo, la sentencia del Tribunal Supremo del 15 de junio de 2016, da la razón a dos sociedades que vendieron a otra compañía 155 plazas de garaje en Madrid, y condena a esta última a pagar a los vendedores 8.562 euros del IBI correspondiente al periodo que va desde que se efectúa la compra, en marzo de 2009, hasta diciembre de ese mismo año. La cuantía había sido íntegramente abonada por las sociedades vendedores, a quien, si bien en primera instancia un Juzgado de Madrid les dio la razón, la Audiencia Provincial de Madrid les obligó a costear dicho impuesto. En la sentencia con fecha de 2014, el tribunal se pronunció a favor de los compradores y rechazó que pagaran cantidad alguna por el IBI del año 2009.

Ahora el Supremo ha estimado el recurso de casación presentado por los recurrentes y declara como doctrina jurisprudencial que el artículo 63.2 de la Ley de Haciendas Locales se ha de interpretar de forma que el vendedor que abone el IBI puede repercutirlo sobre el comprador, en función del tiempo que se ostentó la titularidad.

Según la Ley, el devengo del IBI anual corresponde al propietario en el momento del mismo, que coincide con el primer día del año natural. Por ello, el Alto Tribunal resuelve que el abono de dicho impuesto corresponde a la parte vendedora, aunque la compradora debe considerarse propietaria desde el momento de la venta de las plazas de garaje, y por ello, la otra parte puede repercutirlo sin necesidad de pacto.

El IBI, el único impuesto que crece año a año

El Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) nunca ha conocido la burbuja inmobiliaria. Desde que estalló la crisis, el valor de la vivienda se ha depreciado de media más de un 30% entre 2007 y 2015 a lo largo del territorio. Sin embargo el IBI, que grava la propiedad inmobiliaria (viviendas, comercios, oficinas, locales o suelos), no ha dejado de engordar su recaudación año a año.

Así, entre 2007 y 2015 los ingresos del IBI aumentaron un 71% hasta los 12.511 millones de euros frente a los 7.316 millones de 2007 o los 8.073 que sumaba la contribución urbana y rural en 2008. Así lo recoge el último dato de cuota líquida del Catastro, al que después se le suman las diputaciones forales (País Vasco y Navarra no están incluidas en el cálculo). Por ello, la recaudación total incluyendo los municipios de ambas regiones habrá superado los 13.000 millones, como ya hizo en 2014 (3.228 millones, un 6,1% más que el año anterior).

Entre las capitales de provincia, las que más aumentaron su recaudación por IBI el último año fueron Jaén (los subió un 11%), Ceuta (10%), Soria (7,89%) y Barcelona (7,73%). Frente a estas subidas de impuestos, la mayor parte de grandes ayuntamientos mantuvieron el tributo sin cambios (Madrid congeló su tipo el año pasado y la recaudación apenas subió un leve 0,2%).

La tendencia fue bastante diferente durante la crisis. De los más de 7.500 ayuntamientos contemplados solo 105 redujeron su recaudación entre 2008 y 2015. Entre las capitales de provincia, Ceuta fue la que más subió sus ingresos por IBI con un 152% durante la crisis, seguida de Cuenca (101% de subida), Soria (95%), Guadalajara (92%), Ávila o Toledo (82%).

Madrid es la ciudad de España que más IBI recauda con un 10% del total de los ingresos (1.247 millones de euros el año pasado, un 70% más que en 2008). Le sigue Barcelona (656 millones), Valencia (204 millones, un 19,8% más), Sevilla (158, un 15% por encima de 2008), Zaragoza (151, un 44% más), Marbella (123 millones, un 68% más), Murcia (117, y otro 68% de alza) y Málaga (116 millones, un 27,8% de aumento).

El aumento espectacular de los ingresos por IBI en este periodo de crisis no solo se explica por las subidas constantes de tipos por parte de los ayuntamientos. A ello se sumaron las revisiones de los valores catastrales que se han dado en los últimos años. Si bien teóricamente las actualizaciones se realizan cada diez años, el 47% de los valores catastrales en 2012 eran anteriores a 2002 (un 9,4% se remontaban más atrás de 1994). Por ello la mayor parte de las revisiones en los últimos años han elevado el valor y, por tanto, el impuesto a pagar.

El IBI depende de varias variables. Por un lado está el tipo que deciden los ayuntamientos pero también depende del valor de las viviendas, que debe calcular el Catastro a petición de los propios municipios a los que les interesa hacerlo si son valoraciones antiguas, ya que eleva la base por la que se calcula la cuota de IBI y de otros impuestos locales como el de plusvalía municipal. A la hora de revisar, Hacienda concede prioridad a las valoraciones más antiguas. Esta actualización es constante. En los Presupuestos Generales del Estado de 2016, Hacienda preveía elevar los valores catastrales de 14 millones de inmuebles entre 2015 y este año, así como reducirlo a otros tres millones de casas que contaban tasaciones de la época de la burbuja.

Fuente: abc.es

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¿Es tu casa grande o pequeña? Incluso conociendo los metros cuadrados exactos de tu vivienda, es una pregunta con una respuesta complicada en la mayoría de los casos, ya que dependerá de muchos factores, pero fundamentalmente del tipo de vivienda y, sobre todo, en las zonas donde compares. El municipio, la antigüedad de los edificios y el barrio en el que vives determina mucho el precio del metro cuadrado, y a partir de ahí, también el tamaño. Un piso de 80 metros en Cerezo de Arriba (Ávila) es espacioso, si se compara con lo más habitual para ese municipio: 45 metros cuadrados, ya que en la zona, cercana a la estación de esquí de la Pinilla, abundan los apartamentos. En cambio, en el pequeño municipio de Sagàs (Barcelona), donde hay muchas masías, con 80 metros tu casa sería pequeña, ya que la media de esa zona supera los 600 metros cuadrados.

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El Catastro español y los de Guipúzcoa, Vizcaya y Navarra disponen de información básica de todas las viviendas y parcelas registradas de España. Entre esos datos, están los metros cuadrados construidos (no útiles, que siempre son menos). Según estos datos, el espectro medio de las viviendas en España está entre los 45 y los 638 metros cuadrados, que varían de forma muy diversa incluso en el mismo municipio.

144,3 metros de media en España

Los datos del Catastro indican que el tamaño medio de las casas en España es de 144,3 metros. Puede parecer muy elevado, pero hay que tener en cuenta que esa cifra sí es una media. Es decir: incluye desde los apartamentos de playa o los minipisos del centro de grandes ciudades hasta las masías en el campo.

El análisis por municipio muestra con bastante claridad cuáles son las zonas más densas en población, con precios más elevados para la vivienda, son a su vez las de más abundancia de construcciones de tamaños reducidos. También las zonas con viviendas más antiguas suelen ganar en espacio, mientras que los ensanches de nueva construcción incorporan edificaciones levantadas cuando la burbuja inmobiliaria obligaba a estrechar el espacio para reducir la factura. Mención aparte merece la costa y las zonas de montaña de segundas residencias destinadas, por ejemplo, al esquí: el importante peso de los apartamentos, hacen que buena parte del litoral tenga cifras medias de superficies más reducidas, como ocurre en puntos concretos cercanos a zonas de esquí.

Según los datos de los catastros, los municipios españoles con las viviendas más pequeñas por metros cuadrados construidos (usando las medianas) son Cerezo de Arriba, Segovia (45 metros), Sant Sadurní d'Osormort, Barcelona (50 metros); Tías, en Las Palmas de Gran Canaria (59 metros) y Canfranc, Huesca (62 metros). En el lado contrario, las casas más grandes se pueden encontrar en Sagàs, Barcelona (638 metros); Tremedal de Tormes, Salamanca, (493 metros); Abizanda, Huesca (492 metros); Orreaga/Roncesvalles, Navarra (454 metros) y Boada de Campos, Palencia (436 metros).

Grandes diferencias dentro de cada municipio

Si dentro de los municipios se baja a los distritos, se ven también las diferencias de tamaño por barrio. Distribuyendo las viviendas del Catastro en cinco grupos (uno de menos de 73 metros, tres grupos entre 73 y 199 metros y uno de más de 199 metros cuadrados), las capitales con más densidad de población conviven con viviendas de tamaños pequeños, con otras de mayores superficies que va apareciendo conforme nos desplazamos a barrios acomodados o de viviendas unifamiliares donde las superficies crecen notablemente. En el caso de los municipios, las muestras son tan pequeñas (dentro de barrios) que se usan medias, ya que los extremos distorsionan muy poco los resultados. Las cifras asignadas a los municipios son medianas. Es decir, el valor intermedio entre las casas más caras y las más baratas. Se hace así para evitar que los valores extremos (de infraviviendas o mansiones) trastoque en exceso los datos.

En las áreas céntricas o ciudades dormitorio, con más abundancia de edificios altos, existe abundancia de pisos y apartamentos. La zona de san Pablo-Santa Justa (Sevilla) tiene las medias más bajas (55 metros cuadrados), seguida de El Chaparral (Torrevieja, Alicante) con 64 metros y La Pubilla-Cases (L'Hospitalet de Llobregat, Barcelona), con 71 metros.

En los extrarradios, las zonas de chalets o las áreas rurales van tomando ganando tamaño y las viviendas crecen en metros cuadrados. Bellaterra (en Cerdanyola del Vallès), con 699 metros, es el área con las casas más grandes (699 metros de media). Le sigue Cimadevilla, en Pontica (Gijón), con 449 metros cuadrados. Y La Moraleja, en Alcobendas (Madrid), con 420 metros cuadrados de media.

¿Dónde se compraron las casas más grandes y las más pequeñas en 2015?

Analizando los datos del Consejo Nacional del Notariado sobre el precio medio de compraventa de viviendas, a nivel provincial, y para municipios de más de 200.000 habitantes (o capitales de provincia). ¿Dónde se vendieron las viviendas más grandes a mediados de 2015? Encabezan el ranking los municipios de Álava (181,62 metros de media), Marbella (169,37 metros) y los municipios que rodean Teruel (168,55 metros). Las viviendas de media más pequeñas que cambiaron de manos en 2015 estaban en Torrevieja (69,97 metros cuadrados), L’Hospitalet de Llobregat (71,96 metros) y Barakaldo (75,62 metros), en la provincia de Vizcaya.

Según un informe realizado por Afi Analytics, una unidad de negocio de Analistas Financieros Internacionales (AFI) ha aumentado el tamaño medio de las viviendas que compran los españoles, pasando de 104,03 metros cuadrados en diciembre de 2008 a 110,9 metros cuadrados en junio de 2015. Esto ha venido acompañado de una caída del precio por metro cuadrado en este periodo de un 27%.

Desde 2008 hasta que los precios tocaron fondo en 2014, el valor de una vivienda ha disminuido un 35% de media. Con el mercado inmobiliario todavía renqueante, las familias que pueden permitirse comprar una vivienda acceden ahora a casas más grandes. De este modo, si se comparan los tamaños medios de las casas vendidas en 2008, en algunas zonas los cambios son importantes. Por ejemplo, justo al inicio de la crisis, en Madrid se adquirían viviendas de 82 metros de media, ahora las compraventas son de 90 metros. En Valencia, han pasado de 114 metros a 120 metros cuadrados. En los municipios de Albacete se adquieren viviendas de 153 metros de media, frente a los 138 metros de 2008. En Badajoz han pasado de 96 metros a 115 metros.

Fuentes: elpais.com y Afi Analytics

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catastroEl Catastro está enviando a los propietarios de viviendas de más de 1.000 municipios una carta en la que les comunica la apertura de un expediente, y una sanción de 60 euros, por no haber declarado alteraciones en la construcción que suponen ampliaciones del inmueble. Esta será también las comunicación que se envíe hasta 2016 a más de tres millones de hogares debido a la regularización catastral, que entró en vigor de forma extraordinaria en 2013 y que se extenderá hasta 2016 para conformar una imagen fiel de la situación de los inmuebles, supone un aumento de la recaudación para los ayuntamientos ya que se incrementa el valor de la construcción, al detectar más metros de los que figuran en el recibo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).

En concreto, el Catastro está rastreando desde el cielo 3 millones de casas en busca de ampliaciones y piscinas mediante el uso de fotos aéreas. Así, este organismo de Hacienda está actualizando las nuevas superficies construidas, cuya existencia física comprueba, y legaliza las alteraciones o cambios de usos de los inmuebles que figuran en las ponencias catastrales. Se trata de las reformas más habituales en los domicilios y no comunicadas, pero conocidas por los ayuntamientos porque han otorgado las licencias de obras, así como de aquellas que se han ocultado con intención de defraudar como, por ejemplo, construir una casa en un terreno no urbano.

En la mayoría de los casos, se buscan piscinas, trasteros, casetas, balcones y terrazas que se han cerrado y ampliaciones de las viviendas para ganar unos metros al jardín o garajes construidos en la parcela. También figuran terrazas en áticos que se han convertido en vivienda. La Ley del Catastro Inmobiliario señala que cualquier alteración debe ser comunicada en un plazo de dos meses después de su realización. En este sentido, si al acometer las obras, el contribuyente solicita una licencia al ayuntamiento, éste debería haberse encargado de informar por escrito al Catastro para ampliar el valor catastral y la recaudación por el IBI.

Pero no se ha hecho, y al parecer, han sido frecuentes que estas modificaciones no hayan sido declaradas por el contribuyente. Ahora es cuando las corporaciones están enviando información al Catastro de estas alteraciones. La casuística es amplia y no exenta de polémica, ya que algunos ayuntamientos que están aportando certificaciones al Catastro en las que manifiestan que se trata de nuevas construcciones cuando en realidad ya figuraban en los planos originales cuando se realizó la primera obra de la vivienda. Lo que significa que no se han actualizado muchos de los errores de los croquis en las primeras ponencias catastrales, que se realizaron en los ochenta mediante la contratación de agentes y de empresas y que hicieron la labor de toma de datos de forma visual en muchos casos.

Por tanto, en esta actualización del Catastro las variaciones serán al alza en la cuota a pagar del único impuesto cuya recaudación ha crecido exponencialmente durante la crisis y que representa más del 45% de todos los ingresos que obtienen los ayuntamientos, siendo las únicas administraciones públicas que registran superávits en sus cuentas precisamente por el alza de este impuesto.

Además, los municipios podrán exigir el pago de la parte proporcional que resulte con el nuevo valor catastral de los últimos cuatro años, los anteriores se consideran prescritos, más los correspondientes intereses de demora.

Este cambio también modifica la imputación de rentas en el IRPF de las viviendas no habituales ya que los contribuyentes tributan entre el 1% y el 2,1% del valor catastral de estos inmuebles y que ahora se eleva. También afecta al pago del impuesto sobre plusvalías (Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana) que está vinculado al valor castatral y que se aplica cuando se produce la venta de una propiedad.

Comprobación masiva en todo el país excepto País Vasco y Navarra

Esta comprobación masiva, que se va a generalizar en todo el país excepto País Vasco y Navarra, comenzó para 176 municipios en 2013 y se ha extendido a otros 1.000 en 2014. Según figura en los Presupuestos Generales del Estado, durante este año se están enviando 1,5 millones de expedientes para idéntico número de inmuebles, y se prevé otra remesa de 1,4 millones en 2015. Para 2016, último año de esta regularización que probablemente se ampliará a más ejercicios, no hay previsiones aún. Pero, se estima que esta regularización afectará a cerca del 10% de los más de 36 millones de recibos del IBI existentes. Aunque la cifra puede ser superior.

Para los primeros envíos de regularización se ha realizado una selección previa. Se ha empezado por los municipios que tienen grandes urbanizaciones de casas chalets y villas (son más visibles y fáciles de detectar), entre ellos los que se encuentran en las zonas costeras como Oropesa de Mar en la provincia de Castellón; en la Costa del Sol (Málaga) localidades como Fuengirola y Benalmádena, o en Costa Blanca (Alicante) en municipios como Benidorm, Calpe o Dénia.

Sin embargo, aún no se ha actuado sobre viviendas e inmuebles de las grandes ciudades de forma generalizada, donde se acumula más población. De las capitales de provincia, sólo se están comprobando superficies en Alicante, Salamanca o Murcia. Y es posible que la celebración de elecciones locales en las grandes ciudades previstas para el próximo año, como Madrid o Barcelona, retrasen a 2016, o incluso más tarde, su comprobación.

De momento, no existe previsión alguna del impacto recaudatorio para los ayuntamientos o del cobro de la tasa de regularización. Pero debe de ser importante cuando el coste de elaboración de los datos necesarios para la tramitación de estos expedientes es superior a los 124 millones de euros.

En este sentido son muchos los expertos inmobiliarios que piensan que, aunque el Catastro se limita a cumplir con la ley, este proceso "sólo tiene fines recaudatorios". Tal como se ha hecho con el IRPF o los dividendos en el exterior, podría haberse hecho una amnistía catastral para aflorar estas superficies "sin coste retroactivo ni tasa alguna" o podría haberse hecho obligando a los ayuntamientos "a moderar sus tipos impositivos en el IBI para no castigar más a los bolsillos de los ciudadanos".

Imagen: Metodología en Catastro - Fuente: elmundo.es

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La subida del IVA o el previsible incremento del recibo de la luz no serán las únicas cargas que tendrán que afrontar algunos hogares en los próximos meses. Según consta en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado presentado por el Gobierno este fin de semana, el Ministerio de Hacienda prevé revisar el valor catastral de casi tres millones de inmuebles durante el año 2013, lo que en muchos casos supondrá un castigo fiscal adicional para las familias. Las notificaciones del Ministerio son las que utilizan los ayuntamientos para elaborar tributos como el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), del que constituyen la base imponible.

catastroSegún establece el programa de Gestión del Catastro inmobiliario, contenido en las cuentas públicas presentadas el pasado sábado, el departamento de Cristóbal Montoro prevé “la elaboración y aprobación de ponencias de valores (totales o parciales) que afectarán a 2.839.510 bienes inmuebles urbanos y características especiales en diferentes municipios”.

Pese a que fuentes como la sociedad de tasación Tinsa estiman que el precio de la vivienda se ha reducido en torno a un 30% desde el inicio de la crisis en el año 2008, lo normal es que la valoración catastral de los inmuebles se incremente, ya que puede pasar más de una década entre revisión y revisión.

En todo caso, son los alcaldes quienes finalmente deciden cómo repercuten las subidas, que a menudo escalonan. Por ejemplo, Madrid decidió acometer la subida en el plazo de una década en 2011, después de que el informe de la Dirección General del Catastro fijara un incremento del 74% en el valor de las viviendas. Incluso algunos ayuntamientos han apostado por no ejecutar la actualización de los inmuebles. De hecho, el Ministerio presupuestó la elaboración de 3,01 millones de notificaciones de valores catastrales en 2012, cifra que finalmente se quedará en 2,49 millones. “La menor realización respecto a lo presupuestado responde a que determinados municipios han decidido no llevar a cabo la revisión de urbana”, explica Hacienda en su programa. ...continúa leyendo "Revisión catastral de casi tres millones de inmuebles para hacer caja"