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Vivienda, medio ambiente y consumo energético

Los mandatarios del planeta, desde la Cumbre de París en 2015, se han propuesto reducir las emisiones de CO2 y otros gases contaminantes que vertimos a la atmósfera y frenar el calentamiento del planeta que avanza sin freno. Hablan de grandes cambios políticos y energéticos que logren reducir a menos de dos grados centígrados la subida de la temperatura global. Pero al margen de los necesarios y urgentes cambios estructurales e industriales los ciudadanos podemos con nuestro modo de vida provocar grandes cambios en este sentido. En torno al 19% de las emisiones de gases contaminantes europeas son de origen doméstico, es decir, las generamos en nuestras viviendas a diario. En el caso español, la cifra ronda el 18,5 según los cálculos de Eurostat. Reducirlas es en muchos casos fácil, además de beneficioso para el bolsillo de las familias.

...continúa leyendo "La vivienda, origen del 19% de CO2 ¿Cómo reducir la contaminación desde casa?"

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Si pasas mucho tiempo fuera de casa, contando las horas para regresar y resguardarse en el calor del hogar de las bajas temperaturas, de la lluvia o la nieve. Ahora que el frío comienza a llegar, ¿sabías que puedes combatirlo sin necesidad de usar la calefacción? La cuestión no es baladí, dado que, según un informe del Instituto de Diversificación y Ahorro Energético (IDAE), encender la estufa o el brasero eléctrico supone el 46% del consumo energético de los hogares españoles, lo que se traduce en un gasto importante del presupuesto a final de mes.

radiadorcalefaccion

“La vivienda por sí sola no propaga calor, pero los electrodomésticos que tenemos generan un aumento de temperatura que, aunque en época de frío sea escaso, se puede aprovechar”, destaca Manuel Barrera Viera, presidente del Colegio Profesional de Ambientólogos de Andalucía y experto en energías renovables, que añade: “La clave, sin embargo, está en la energía solar. Hay que buscar que el calor de fuera se guarde dentro para que no salga. Y si no tenemos ninguna producción de calor interna, dependerá de la capacidad de aislamiento que tenga el hogar”. Si no tienes chimenea ni calefacción (o no quieres encenderlas por el gasto que supone), aquí te dejamos 9 prácticos consejos para combatir el frío, que harán que tu vivienda y tú entréis en calor.

1.- Ventilar, pero sin pasarse. Solo necesitas cinco minutos para ventilar la vivienda al completo, diez si sus ventanas son pequeñas. No lo haga en momentos muy fríos y busca la incidencia del sol. “Por la mañana, tras despertarse, es la mejor opción”.

2.- Divide y vencerás. Zonificar el calor es fundamental, pues evita que el frío se disperse por la vivienda. El hábito de cerrar puertas de estancias en las que no estamos, genera pequeños aportes de calor en las que sí estamos, proporcionando más confort en casa.

3.- No le dés la espalda al sol. Lo ideal es que en el momento en que el sol incida sobre la vivienda se tengan todos los huecos cerrados, pero sin ningún tipo de obstáculo que impida que entre la luz al interior, tales como persianas o cortinas. No abra las ventanas, pues se irá el calor que, poco a poco, la vivienda ha ido acumulando. En cambio, cuando el sol se pone, el proceso es a la inversa: cierre las cortinas y persianas para evitar que el calor fruto de la radiación infrarroja (procedente del sol) se esfume. El orden del proceso no va ligado a mañana y tarde necesariamente: puede que tenga una habitación que por la mañana no reciba luz alguna mientras que por la tarde sí, por lo que es entonces cuando debe aprovechar la influencia solar.

4.- La cinta adhesiva, una aliada. Un remedio económico que puede encontrar en cualquier ferretería es la cinta adhesiva aislante, usada para tapar aquellas fisuras existentes en puertas, ventanas y rendijas varias, con el fin de evitar la circulación de aire de una estancia más cálida a otra más fría. “Elude la sensación típica de que entra corriente pero no sabes por dónde, y es mucho más habitual de lo que nos pensamos”.

5.- Elige bien tu árbol.  Dentro de tus posibilidades, trata que ningún tipo de vegetación arbórea impida que los rayos del sol entren por su ventana. Si es de hoja perenne, tipo naranjo o pino, pódalo para evitar ese bloqueo de la luz. Si pudiera elegirse, Manuel Barrera recomienda que sea vegetación de hoja caduca, como la parra o el almendro, cuya ausencia de hojas en invierno no obstaculiza al sol mientras que en verano refresca bajo su sombra. Rafael Salmerón, director del centro de jardinería Los Peñotes, en Madrid, es de su misma opinión: “En climas templados como el español funcionan mejor las caducifolias, puesto que permiten la insolación de las fachadas y protegen del viento en invierno; y en verano, ayudan a enfriar”. Según la Asociación Española de Centros de Jardinería, llegan a producir un ahorro energético del 25%. “Las plantas trepadoras de paredes también aíslan”.

6.- Los colores, cuestión de estado. ¿Ha notado alguna vez más calor de la cuenta vistiendo una blusa negra bajo la luz del sol? Esto se debe a que los colores y la temperatura están relacionados: cuanto más oscuro es un objeto, más calor absorbe, como corrobora un estudio de la Universidad Estatal de Campinas, en São Paulo, Brasil, que afirma que el negro capta el 98% del calor que le llega, seguido del gris (90%) y verde oscuro (79%). Por supuesto, esta premisa también se aplica en el hogar. Esto es debido a que los colores blancos o claros absorben el sol, pero devuelven el espectro de luz, de manera que filtran poca energía. Hacerse con un silloncito oscuro para las hostiles tardes de invierno no es mala idea.

7.- Alfombras mágicas. “El suelo es el elemento constructivo que mayor pérdida energética posee. En invierno, está a una temperatura media de 10 o 12 grados, mientras que en verano asciende a 14 o 16”, dice Barrera Viera, que recomienda el uso de soluciones textiles, como las alfombras, que, sin ser aislantes, conservan las altas temperaturas. Con todo, el suelo ideal para combatir el frío es el parqué o la moqueta, más confortables y calientes que los pavimentos de mármol.

8.- ¿Una bici estática en casa? Hacer deporte viene muy bien para la circulación. En otoño e invierno, el frío es más agudo para las personas con mal riego sanguíneo, por lo que la práctica deportiva ayuda a mejorarlo. “A una persona mayor no le pedimos que salga a correr, pero sí que se mueva lo máximo posible, de manera que el frío sea más suave”, destaca el experto en energías renovables. “El ejercicio produce calor debido a que el cuerpo consume energía metabólica y esta lo transforma en un incremento de la temperatura corporal, registrada por el hipotálamo para comenzar la sudoración”, dice Ángel Luis García Villalón, catedrático de Fisiología de la Universidad Autónoma de Madrid. Cuando se hace deporte, se dilatan las arterias de los músculos para aumentar el aporte de sangre. Sin embargo, esta actividad debe ser, como mínimo, de intensidad intermedia, como expone el docente: “Caminar no produce un aumento de la temperatura, pero sí que lo hace correr o montar en bicicleta, aunque sea estática”.

9. Indispensable: la manta. ¿Hay algo más clásico en los días fríos que ver una peli arropaditos en una manta? Con el frío suave, tener una manta mientras se lee o se ve la televisión ayuda al confort térmico, especialmente las de pieles de animales porque, según García Villalón, “son los aislantes más eficaces”. Afortunadamente, existe otras alternativas muy efectiva, como la lana, capaz, en condiciones de frío y humedad, de generar calor debido a la aislación térmica que proporciona y a sus propiedades de absorción de hasta un 30% de su propio peso en vapor de agua, sin que transmita sensación de humedad, según un estudio publicado en 2009 por el Sitio Argentino de Producción Animal. Otras opciones son la manta polar y la franela, compuestas de poliéster y algodón o fibras sintéticas, respectivamente. Puede aprovechar para encender algunas velas con el propósito de crear un ambiente más cálido, aunque ha de saber que su uso no contribuye a incrementar la temperatura del hogar (a no ser que la ponga cerca de su cuerpo, con el consiguiente riesgo de quemadura). La película la elige usted.

El drama de la pobreza energética

El primer Informe sobre la pobreza energética, coordinado por la Asociación de Ciencias Ambientales, determinó, en su publicación en 2014, que el 17% de los hogares españoles tenían gastos desproporcionados en el pago de las facturas de la energía doméstica lo que suponía más de 7 millones de personas. El documento añade que esta realidad podría estar generando ya más muertes que los accidentes de tráfico en España. Se detectan dos tipos de pobreza energética: una, más convencional, que sufren los hogares de pocos ingresos de las zonas más frías de España (centro y norte peninsular), cuyas viviendas tienen instalado un sistema de calefacción pero que encuentran problemas para hacer frente a las facturas de la energía; y otra, más específica de las regiones de clima templado, que puede afectar fundamentalmente a aquellos que habitan viviendas mal aisladas y sin sistemas de calefacción adecuados, lo que impide asegurar su confort térmico en las semanas frías del año.

Para combatir la pobreza energética, España carece de una estrategia definida como la planteada por Reino Unido, único país del mundo que la posee y que determina que un hogar se encuentra en tal situación si tiene que dedicar más del 10% de sus ingresos para alcanzar un nivel satisfactorio de calor en su vivienda (21 ºC en la habitación principal y 18 ºC en las demás, según la Organización Mundial de la Salud). El documento, por tanto, exige que el modelo británico sea considerado para el caso español, junto a una serie de acciones que involucran a las compañías energéticas en acciones de reducción de la pobreza energética y revisiones del sistema del déficit de la tarifa eléctrica, entre otras medidas.

Fuente: elpais.com

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casas-etiquetaenergetica2La mayoría de los pisos y casas en España derrochan energía, a la vez que pierden dinero y confort por todas partes. Hasta el día de hoy, el ahorro que supone la eficiencia energética en la vivienda parece que no se termina de valorar en España.

Bien por desidia, por la crisis económica o por desinformación, al conjunto de viviendas en España le está "sacando los colores" la etiqueta del certificado energético (dividida en niveles de eficiencia de la A a la G) que deben incluir los anuncios de casas en venta o los pisos en alquiler. Esta etiqueta, similar al de los electrodomésticos, es obligatoria desde junio de 2013 y tiene su origen en una directiva europea. El fin no es otro que medir la energía consumida y las emisiones del inmueble.

Tras año y medio de su puesta en marcha, el parque inmobiliario español mantiene un generalizado suspenso en eficiencia energética. Así, según los datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) la mayor parte de las viviendas certificadas en España están en la parte baja de la escala: el 45% son E y el 28% son G. Las viviendas de mayor calidad y eficiencia: A, B y C apenas suman el 4,3%.

Aún la eficiencia energética no ha calado entre compradores e inquilinos, que siguen sin comprender la utilidad de este certificado, que ven como un gasto más y no como un ahorro energético y económico. Según Jesús Duque, vicepresidente de Alfa Inmobiliaria"No es un elemento decisorio para comprar o alquilar una vivienda. Somos poco exigentes a la hora de valorar las ventajas que supone".

Quizá porque falta información. Muchos propietarios desconocen que necesitan el certificado energético y otros lo hacen durante la firma del contrato, cuando debe ser antes de anunciar la vivienda.

Según el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, en junio de 2014 se calificaron 645.359 inmuebles. Suponen apenas el 12,9% de los cinco millones que lo requerían. Y eso que las multas alcanzan los 6.000 euros. En la Comunidad de Madrid, durante 2014 se han tramitado 120.397 certificados, de los que 65.934 han sido E y 21.231 han sido G, según la Consejería de Economía y Hacienda. Curiosamente, hay más casas D (17.190) que F (11.583).

Además del cumplimiento irregular, existe una preocupante disparidad en el precio, que en apenas un año ha bajado hasta un 50%. Los hay desde 50 euros en Madrid y Galicia hasta 90 euros en La Rioja y Canarias, según los datos de la plataforma Certicalia. No es raro, ya que entre técnicos de la misma ciudad el coste puede ser el doble, donde por ejemplo, en Madrid al dueño de un piso con unas determinadas características le pueden cobrar por el informe entre 150 euros con IVA, mientras que apenas pasaría los 60 euros que suelen facturar otras firmas.

El propietario tiene un mes de plazo para registrar el certificado. Y, de nuevo, discrepancias. El registro es gratuito en Madrid (por vía telemática), Andalucía, Aragón, Canarias, Cantabria, Navarra y País Vasco. En La Rioja cuesta 37,95 euros, en Cataluña 11 y en Valencia 10 euros.

En el certificado energético, el ingeniero, técnico o arquitecto debe tener en cuenta la envolvente, que incluye la orientación y zonas de sombra, los muros de fachada y particiones interiores, puertas y ventanas por donde pueda escapar el frío y el calor. Y, por otro lado, la calefacción, aire acondicionado y agua caliente sanitaria. También, la orientación y antigüedad. El dossier, de unos seis folios, debe explicar con todo detalle dónde ha detectado que se producen gastos innecesarios en las diferentes instalaciones del inmueble. Y algo que incumplen nueve de cada 10 etiquetas energéticas es la información relativa a qué debe hacer el propietario de la casa para mejorar en una o varias letras la calificación obtenida.

¿Cuánto gasta una vivienda?

Normalmente siempre se pregunta cuánto cuesta el piso o casa que nos interesa, pero rara vez se pregunta cuánto gasta. Según los expertos, una vivienda de 100 metros con letra E consume en energía 1.010 euros anuales. Para Inés García, directora de comunicación de Certicalia "Esta estimación es muy útil para los que estén comparando casas para su compra o alquiler. Entre una G, la peor, y otra E, la más frecuente, ya hay una diferencia de más de 1.000 euros al año". El año pasado el 90% de las casas y pisos calificados suspendía en eficiencia energética, siendo la mayoría E, F y G, las peores.

Lo que más penaliza es la energía eléctrica. Cuántos más equipos, peores resultados. Si, además, carece de aislamiento, la G está asegurada. "Las calificaciones F y G son para viviendas sin aislamiento térmico", señala Javier Méndez, director del Gabinete Técnico del Colegio de Aparejadores de Madrid, que recuerda que en España la mitad del parque de viviendas (unos 25 millones) se ha construido con una normativa que no exigía aislar. Son datos para que el cliente se haga una idea de cuánto va a pagar en calefacción y agua caliente y se decante por el piso más eficiente. Además, por ahora, la letra no ha provocado subidas en los precios.

La mayoría de las viviendas con letra G tienen una caldera antigua que gasta en exceso. La de condensación es la más eficiente del mercado porque aprovecha el calor producido en la combustión y permite ahorros de hasta el 30% en el consumo. Su precio va desde 1.100 hasta 2.100 euros. No hay que olvidar los termostatos para regular la temperatura (mejor si es programable y digital), cuyos precios van desde 12 hasta 260 euros. Y los repartidores de calor cuando se trata de calderas centralizadas (obligatorio en 2016, reduce el consumo de calefacción un 15% y cuesta 25 euros por radiador). Si toca cambiar la caldera comunitaria, las de biomasa son las que más puntúan.

¿Qué hacer para subir una letra si contamos con poco presupuesto?

Que los propietarios no se vengan abajo. La E no es una mala nota para pisos anteriores a 2007. En los posteriores, que cumplen con el Código Técnico de la Edificación (CTE), las calificaciones deberían estar más cerca de la D. "A y B está reservado a vivienda nueva cuyo promotor ha puesto un empeño especial, un chalé hecho por encargo o un bloque de pisos singular".

En las viviendas con peores calificaciones pueden hacer algunas mejoras para subir una o dos letras. De hecho, los técnicos deben aconsejar medidas de mejora y especificar cuánto cuestan. Si bien, el objetivo no debe ser la nota, sino el precio y el tiempo en amortizarlo. Según los expertos "Las inversiones inmediatas pueden tener un retorno económico de tres años y otras de 25, pero unas son definitivas y reducen drásticamente los consumos y las otras no".

Lo más rentable es aislar y sustituir las ventanas. "Si primero actúas sobre el aislamiento y las ventanas y luego cambias la caldera subes, al menos, una letra", apunta Luis Mateo, director general de la Asociación Nacional de Fabricantes de Materiales Aislantes (Andimat). Con inversiones adecuadas, los consumos se podrían reducir en un 70%. Aislar por la fachada consigue ahorros de hasta el 50% pero depende de la comunidad de vecinos. Otra opción es hacerlo por dentro del piso con lana de roca, poliestireno...

¿Dónde pedir las ayudas para la rehabilitación?

Antes de hacer las mejoras en casa conviene preguntar por los planes renove de cada comunidad autónoma. Actualmente está en marcha el Plan Estatal de Fomento del Alquiler de Viviendas, la Rehabilitación Edificatoria y la Regeneración y Renovación Urbanas 2013-2016 del Ministerio de Fomento, que gestiona subvenciones y ayudas en la mayoría de las comunidades autónomas. El Ministerio financia hasta el 35% del coste de la actuación, con un límite de 11.000 euros por vivienda a rehabilitar. Estas ayudas son para los edificios construidos con anterioridad a 1981.

En la mayoría de las comunidades suelen existir planes renove para rehabilitación energética. En el caso de Madrid, este año se lanzarán 14 planes y es muy probable que en febrero se pongan en marcha nuevas ediciones del Plan Renove de Ventanas y de Calderas Individuales.

A nivel nacional existe el programa PAREER del IDAE. Hay cuatro actuaciones posibles. La primera son subvenciones y ayudas por medidas en la envolvente (aislamiento y ventanas) que supongan la ganancia de una letra.

Fuente: elpais.com

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Residencial Marsella es una promoción del Grupo Premier que opta a ser el primer edificio de viviendas en España con todas las medidas necesarias para la obtención de la Calificación Energética A, con la garantía del certificado BREEAM. Según los responsables del proyecto, la decisión se tomó con un triple objetivo: avanzar hacia una construcción más sostenible, la mejora de la calidad de las viviendas, y un ahorro económico para sus propietarios.

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El certificado BREEAM promueve una estructura saludable y productiva para sus ocupantes y eficiente en los recursos que emplea, con ahorros de consumo energético entre el 30 y 70%, o de agua hasta un 40%. Permite disminuir los gastos de mantenimiento del edificio entre un 7 y 8%, que aumenta el valor de estos pisos un 7,5% de media, y sus rentas un 3%, así como la tasa de ocupación de los mismos crece un 3,5% según diversos estudios independientes.

Se trata de 40 viviendas de 12 tipologías con una superficie total de 3.630 metros cuadrados, ubicada en la zona de Villa de Vallecas, de la ciudad de Madrid, y en la que los ahorros estimados respecto a una edificación similar estándar son del 20% en el consumo de agua, de 30,5 KWh/m2 en consumos energéticos, y de 28,6 KgCO2/m2 en términos de emisiones.

Aspectos sostenibles del proyecto

El proyecto ha sido elaborado por Arquitectos García Alba, siendo AVINTIA el contratista principal, VYGAS la firma encargada de la ingeniería de instalaciones y ASDINI GREEN del informe ecológico. Tras exhaustivo estudios previos, se decidió apostar, entre otras, por las siguientes medidas para obtener estos resultados de máxima eficiencia energética:

  • Calefacción y agua caliente centralizada, con caldera de biomasa de alto rendimiento y eficiencia energética, con unas bajas emisiones de NOx y CO2.
  • Iluminación exterior e interior de zonas comunes, mediante luces tipo LED y bombillas de bajo consumo. Uso de luminarias exteriores diseñadas especialmente para reducir la contaminación lumínica nocturna.
  • Instalación de aparatos sanitarios con doble descarga y griferías de bajo consumo.
  • Equipamiento de varios puntos de recarga de coches eléctricos en el garaje, y ascensores eficientes con iluminación LED y modo de espera en Stand-By.
  • Desarrollo a través del Contratista Principal de una gestión efectiva y apropiada de los residuos consiguiendo la reutilización, reciclaje o valorización de casi la totalidad de los residuos de obra.
  • Proyecto de ajardinamiento con plantas autóctonas, instalación de compostadora para la gestión de los residuos de poda, y uso de riego por goteo con incorporación de sensores de humedad del suelo, para el cual se empleará agua recuperada de un sistema de aguas pluviales.
  • Fachadas de ladrillo visto o ladrillo tosco revestido de mortero monocapa decorativo con aislamiento termo acústico mejorado en su interior.
  • Carpintería exterior de aluminio con rotura de puente térmico y vidrio con doble acristalamiento térmico con cámara deshidratada y bajo emisivo en miradores, lo que reduce al máximo las perdidas caloríficas del edificio.
  • Persianas de aluminio enrollables con aislamiento térmico en su interior, en dormitorios y salón. Miradores con sistema de oscurecimiento.
  • Aislamiento térmico mejorado en suelos de viviendas, sobre zonas no calefactadas, y cubierta plana sobre estructura con aislamiento térmico mejorado.

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La eficiencia energética de edificios es una de las políticas en las que se debería de basar la reactivación de la economía y del empleo, según los expertos. Ya no sólo como base fundamental para la construcción de nuevas viviendas. Sólo en concepto de rehabilitación, entre 250.000 y 400.000 viviendas anuales generaría entre 180.000 y 290.000 empleos directos con un volumen de actividad económica de entre 9.000 y 14.400 millones de euros anuales, según el Ministerio de Fomento.

El Grupo Premier, que actualmente también tienen desarrollos en ejecución en Arganda del Rey y en Hospitalet de Llobregat (Barcelona), tras la excepcional acogida de esta medida por parte de sus clientes y su apuesta decidida por un desarrollo más sostenible, lo ven claro: "Se implementará en nuestro sistema de calidad la ejecución de todas nuestras viviendas con la Calificación Energética A". Sin duda, hacer del mundo un lugar más sostenible nos beneficia a todos.

Fuente: breeam.es

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Endesa implantará en la ciudad de Búzios el mismo concepto de "smart city" que está desarrollando en Málaga 

14 julio - Búzios
Ciudad de Búzios, Brasil.

Endesa construirá sistemas de información en red, medidores digitales y un modelo de automatización capaz de integrar toda la generación existente, las nuevas energías renovables y los vehículos eléctricos.

La ciudad inteligente Búzios espera ser un referente en el consumo eficiente de electricidad en Iberoamérica. Seguirá un modelo parecido al de la "smart city" de Málaga.

Mediante la instalación de contadores inteligentes y nuevos sistemas de automatización de red, tecnologías innovadoras, disminuye la pérdida de energía y los niveles de calidad del servicio aumentan.

La ciudad reducirá las emisiones de CO2 e incorporará nuevas fuentes de energía renovables a la red existente, con la instalación de paneles fotovoltaicos en edificios públicos y microsistemas eólicos que darán al consumidor la posibilidad de producir y vender energía desde su vivienda.