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Viviendas en Torrevieja (Costa Blanca, Alicante)

La riqueza en España está concentrada en unos pocos epicentros geográficos. En los municipios del noreste de Madrid se agrupan las ciudades con mayor renta por hogar de España. En la costa de Andalucía se localizan, por contra, los municipios menos prósperos, colándose entre ellas la más pobre: Torrevieja, en Costa Blanca (Alicante), según la estadística de indicadores urbanos publicada por el INE, realizada con datos de 2014. Esta serie de datos recoge información sobre las condiciones de vida de 126 ciudades españolas. La distancia entre la renta media anual de los 10 municipios más acaudalados y la riqueza de las 10 ciudades más pobres se amplía, mientras las diferencias se van agrandando año a año.

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Viviendas en Dénia (Costa Blanca, Alicante)

El 39,8% de los hogares españoles son propietarios de activos inmobiliarios que no son su vivienda principal. Más concretamente, un 28% poseen una segunda vivienda en propiedad que no es la principal, seguido, por orden de importancia, de un 10% que poseen solares y fincas, proporciones que incluso en la parte inferior de la distribución de la renta se observa un porcentaje considerable de hogares (22,6%) que poseen activos inmobiliarios distintos de su vivienda principal. Así lo afirma la "Encuesta financiera de las familias", un documento de carácter trianual que elabora el Banco de España, en el que en su última edición se hace una radiografía completa sobre cómo ha afectado la crisis al patrimonio de los hogares. Entre sus conclusiones, está que el pinchazo de la burbuja inmobiliaria ha supuesto un desplome de los precios de la vivienda desde su nivel máximo, en el tercer trimestre de 2007, de un 37,2% en términos nominales, y un 44,3% en términos reales (con inflación) hasta 2014.

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rentadisponible2014Cuando en el 2013 la economía española abandonó la recesión en el tercer trimestre y el PIB registró un exiguo avance del 0,1%, la sensación general era que la mejora macroeconómica pasaba totalmente desapercibida y sin efecto real en la economía de los hogares. Casi un año después, la mejora del empleo y una inflación plana hacen que la renta disponible de las familias españolas suba un 1,53% tras siete largos años de constantes caídas.

El empleo es en gran medida el factor que ha dado la vuelta a las estadísticas durante el segundo trimestre de este año y, finalmente, ha revertido la tendencia a la baja que desde 2008 había protagonizado la renta disponible de los hogares. Según los economistas, cuando un dato macroeconómico refleja una realidad "no es más que la suma de muchos números micro". Es decir, si a nivel individual las empresas no hubiesen empezado a producir más y crecer su volumen de ventas, el PIB agregado nunca hubiera vuelto a tasas positivas. De este modo, después del crecimiento de la actividad, vino la mejora del mercado laboral. Primero con un notable frenazo al aumento del paro y poco después con la creación neta de nuevos puestos de trabajo, menos remunerados y de menor jornada, pero en términos macro, es más empleo al fin y al cabo.

Recuperación de la renta disponible de las familias

Según los expertos la renta disponible de las familias es una de las variables más importantes para explicar la evolución de la economía global. El diario económico cincodias.com ha calculado la evolución y recuperación de la renta disponible teniendo en cuenta los datos de empleo contabilizados por el Instituto Nacional de Estadística, la evolución del incremento salarial pactado en la negociación colectiva y descontando después el efecto de la inflación.

Con estas tres variables, se pueden obtener el camino andado durante estos años de crisis. Así, la etapa de bonanza económica se cerró en 2006 y 2007 con incrementos anuales de la renta disponible del 3,9% y el 4,6%, respectivamente. Esta tendencia se truncó nada más estallar la crisis económica en 2008, que ya cerró con un descenso del 1%, como antesala de la primera caída importante en el año 2009 del 4,20%. Pero, dos años después, en el 2012 llegó sin duda lo peor, también para los hogares. Año que el empleo disminuyó un 4,3%, después de que ya lo hubiera hecho casi un 7% en 2009, los salarios apenas se revalorizaron un 1,2% y la inflación se mantuviera todavía en niveles del 2,4%. Todo ello dio lugar a una pérdida de renta disponible del 5,5%.

2012 también fue el año de las mayores subidas de impuestos que se han decretado en España en democracia. El IVA (que ya había subido desde 2010 con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero), el principal impuesto indirecto, volvió a subir hasta fijar el tipo general en el 21% y se elevaron el IRPF y el IBI, otros dos tributos que dañaron hasta llegar a dejar sin capacidad de consumo y ahorro a miles de familias españolas. Teniendo en cuenta el efecto fiscal, podría decirse que en términos absolutos, al finalizar 2012, los hogares habían perdido más de 40.000 millones de renta, lo que explica el desplome del consumo y el ahorro y, por extensión, del PIB.

Tras la moderación en la caída de la renta del 3,70% del pasado año 2013, en el presente año 2014 parece que, económicamente, los nubarrones de la crisis se van despejando. Así, sin tenerlas aún todas con nosotros, en el segundo trimestre de este año el empleo creció un 1,1% anual y la moderación salarial se consolida con un crecimiento del 0,5%. Además la inflación da un respiro y en lo que va de año es del 0,07%, por lo que no merma la capacidad adquisitiva de unos sueldos ya ajustados. Los hogares por fin, poco a poco retoman decisiones de consumo que habían dejado aparcadas durante la crisis.

Durante la crisis y ante el cerrojazo del crédito decretado por la banca, las familias decidieron destinar una parte de sus recursos a reducir su elevado endeudamiento, lo que en parte les ha permitido recomponer su riqueza financiera a los niveles de antes de la crisis, lo que permitirá a muchos hogares encarar el camino de la recuperación de forma más holgada. Así, mientras llegan los resultados de los últimos cambios realizados por el Gobierno a través de la reforma fiscal, solo queda esperar  que en la deseada recuperación económica no haya más sorpresas.

Fuente: cincodias.com

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