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Ahora más que nunca, se plantea el dilema de elegir entre una hipoteca con un interés fijo o uno variable. La firme apuesta de la banca por los préstamos a tipo fijo, en un contexto de intereses tan bajos (e incluso negativos tras la espectacular caída del euríbor) que a la larga, solo pueden subir, ha disparado en los últimos meses el número de ofertas cuyo atractivo desafía ya la hegemonía de hipotecas variables. Así, la batalla por captar clientes y recuperar el negocio hipotecario perdido durante la crisis no solo se libra ya en el ámbito de los famosos diferenciales. Así, según los expertos en el sector, “con tipos de referencia en mínimos históricos como ocurre actualmente, la oferta hipotecaria mejora ampliándose con la comercialización de productos para financiar la compra de vivienda a tipos mixtos y fijos”. La hipoteca a interés fijo, que ha sido el "patito feo" de las hipotecas durante muchos años, crece, y puede ocurrir que la situación cambie radicalmente y, al menos, esta modalidad pueda llegar a compartir liderazgo con las hipotecas variables.

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Por el momento, la gran mayoría de las hipotecas constituidas se siguen contratando a tipo variable. En concreto, el 90,7% del total registrado el pasado noviembre, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Únicamente el 9,3% se firman a tipo fijo, debido, entre otras cosas, a los requisitos más exigentes para su concesión y a un relativo desconocimiento por parte de la clientela.

Pero lo cierto es que se aviva la competencia entre los dos tipos de hipotecas. A juicio de José Manuel Artal (Ibercaja), "la oferta de productos hipotecarios evoluciona a la par que las necesidades y los precios de mercado para adaptarse a ambas situaciones". Es por que eso que la mayoría de expertos y el propio sector bancario opina que los diferenciales que se aplican al índice euríbor, que han ido bajando hasta rondar el 1% y situarse incluso por debajo de esa barrera en varios casos, será difícil que se reduzcan mucho más por una simple cuestión de márgenes. Con todo, las hipotecas variables se encuentran en su mejor momento para aprovechar el euríbor en mínimos, no obstante, se espera que las entidades financieras continúen potenciando la comercialización de hipotecas a tipo fijo. De hecho, la promoción ya es tal que están más baratas que nunca y se pueden encontrar intereses fijos en torno al 3% y menos, cuando hace no mucho tiempo superaban el 4%.

¿Qué opción pues conviene más actualmente? Y, ¿cómo elegir entre las mejores ofertas del mercado? Los expertos suelen señalar que todo depende de las necesidades y del perfil del cliente. Sin embargo, cada producto tiene sus características propias y hay aspectos que merece la pena valorar.

Tipo de interés

En las hipotecas a tipo variable se pacta con la entidad un diferencial que se suma al índice euríbor a 12 meses, que es el que se utiliza mayoritariamente como referencia. Esto conlleva que en cada revisión la cuota a pagar puede variar según evolucione el euríbor. En los últimos años, el tipo hipotecario ha descendido hasta marcar mínimo tras mínimo, lo que ha abaratado este tipo de préstamos. Pero, según la Agencia Negociadora, "las entidades financieras manejan escenarios de evolución de tipos de interés al alza en los próximos dos años", lo que incrementaría las cuotas, por lo que "es aconsejable estudiar ofertas a tipo fijo".

Las hipotecas a un interés fijo se desvinculan de las fluctuaciones del euríbor. Así, es cierto que no se benefician de las bajadas, pero tampoco se ven afectadas por las subidas. La cuota se mantiene invariable durante toda la vida del préstamo y el hipotecado sabe exactamente lo que va a pagar siempre, sin sorpresas, lo que otorga estabilidad y seguridad, sobre todo si el euríbor empieza a remontar. En 2008, el índice alcanzó su máximo histórico por encima del 5%. Ahora, cotiza en tasas negativas. Según los expertos, "quién se hipoteque a tipo fijo sacrifica pagar algo más por su hipoteca estos años por más seguridad futura".

Las hipotecas mixtas, por su parte, combinan un periodo de interés fijo, que suele ser de 5 ó 10 años, y después se referencian al euríbor. Cabe destacar que también que cada vez más hipotecas variables tienen un interés fijo inicial durante el primer año o año y medio, una fórmula que emplea la banca para defender márgenes con los tipos ultrabajos.

Plazos de amortización

Tradicionalmente, los préstamos hipotecarios a tipo fijo se concedían a plazos cortos, de entre 10 y 20 años, y a clientes con un sólido perfil financiero. Pero, atendiendo a la creciente demanda, actualmente los periodos de amortización se han ampliado a 25 y hasta 30 años. Ahora bien, cuanto más corto es el plazo, los intereses suelen ser más bajos, mientras que el precio es mayor si el plazo es más largo.

Condiciones

Las condiciones y exigencias de las hipotecas fijas se parecen cada vez más a las de las hipotecas variables. No solo ya son similares los plazos, sino también la financiación, que alcanza hasta el 80% del valor de compraventa o tasación de la vivienda. Además, la vinculación suele ser elevada en ambos casos y requisitos indispensables suelen ser la domiciliación de la nómina y la contratación de varios seguros. Por su parte, las comisiones sí pueden marcar la diferencia. Normalmente, las hipotecas fijas tienen comisión de apertura en torno al 1%.

Mejores ofertas

Teniendo en cuenta que nadie puede predecir con exactitud qué va a pasar con los tipos de interés y con el euríbor, es difícil calcular con precisión qué tipo de hipoteca sale más a cuenta. El mercado prevé que los tipos se mantengan muy bajos durante bastante tiempo, pero desde la Agencia Negociadora advierten de "la posibilidad, más que cierta, de que el euríbor ascienda a niveles más coherentes con la economía del Eurogrupo, esto es, en el entorno del 3%".

De acuerdo con un comparador de vivienda, para una hipoteca media de 100.000 euros a 20 años, si se opta por un interés variable con un diferencial del 1% sobre un euríbor a cero, la cuota mensual ascendería a 460 euros. Mientras, si se toma un interés fijo del 2%, se pagarían 506 euros, 46 euros más cada mes o 552 euros más al año. Pero el préstamo fijo ya saldría mejor si el euríbor escala a niveles por encima del 1%, dado que al sumar el diferencial y el euríbor el interés variable ya sería superior al fijo.

Por ahora, una de las mejores hipotecas variables del mercado es la de ING Direct, con un diferencial del 0,99% a 40 años y poca vinculación. El diferencial más bajo lo oferta Kutxabank, al 0,90%, pero durante el primer año tiene un tipo fijo del 1,40% y se pide una nómina que supere los 3.000 euros. Al menos seis entidades, entre ellas Banco Santander, tienen actualmente diferenciales menores al 1%.

Entre las hipotecas a interés fijo destacan las de BBVA al 2% durante 15 años y la de Bankinter al 1,80% a 10 años. Para plazos de hasta 30 años, Kutxabank da un 2,50%, Abanca, un 2,69%, y BBVA y Banco Sabadell, un 3%. La hipoteca fija Expansión de Sabadell permite modular las cuotas, siendo más bajas al inicio. Con todo, muchas entidades personalizan las ofertas.

Fuentes: cincodias.com y expansión.com

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hipotecas-viviendaParece confirmarse que la banca ha reabierto el "grifo del crédito" definitivamente, con un crecimiento continuado que ha cumplido un año completo de subidas de dos dígitos en la concesión de nuevos créditos hipotecarios para comprar vivienda hasta el mes de mayo (+10,9%) según los últimos datos del INE. De este modo, las entidades financieras están ampliando su oferta para de hipotecas para mileuristas y rentas medias para vivienda habitual a clientes con salarios desde apenas 600 euros por titular, a 2.000 euros al mes (entre todos los titulares) en respuesta a lo que pide el mercado, "que avanza según los salarios medios", informan desde el BBVA.

Para acceder a estos productos de financiación, además del listón del sueldo, hay que cumplir requisitos como el criterio de solvencia, tener empleo fijo y ahorros. Los bancos fijan el esfuerzo económico como principal vara de medir, de tal modo que la cuota hipotecaria mensual no absorba más del 30%-35% de los ingresos. Este porcentaje se estima teniendo en cuenta que el prestatario debe tener ahorrado un 30% del precio del inmueble (20% que no financia el banco y otro 10% en impuestos y tasas), con lo que se seleccionan clientes con solvencia económica.

Sin embargo, según los expertos, este doble filtro (esfuerzo y ahorro) no basta para controlar el acceso de mileuristas a las hipotecas. Advierten de que, por lo general, los bancos suelen (no todos) calcular la capacidad de pago con la cota del Euribor en el momento de la firma, obviando los escenarios a futuro y creando una situación de riesgo. De este modo, lo que hoy puede ser una letra asumible (con el Euribor al 0,163%), mañana podría convertirse en impagable para las rentas bajas.

"Nadie puede saber lo que ocurrirá en tres, cinco o 10 años con los tipos y con el Euribor. No tendría sentido dar hipotecas sobre futuribles capacidades de pago. Es un riesgo que corren las familias y las entidades", admiten fuentes de Bankinter, desde donde confirman que cada vez se piden más hipotecas por parte clientes con rentas bajas. Estas voces indican que si lo que se quiere es seguridad en los pagos para eso están las hipotecas fijas o los productos de cobertura de tipos variables.

Extrapolando la oferta hipotecaria para mileuristas al mercado de la vivienda para parejas (el comprador más factible), estos prestatarios podrían adquirir, tirando por lo alto y siempre y cuando hubieran conseguido ahorrar 60.000 euros, una vivienda de unos 200.000 euros con una hipoteca variable de 160.000 euros. Este cálculo está realizado en base a unos ingresos netos de la pareja de 2.000 euros al mes, una financiación de hasta el 80% del valor del inmueble y un diferencial del 1,5% con el Euribor al 0,163%. La cuota mensual a pagar sería de 652 euros (el 32,6% de los ingresos).

El anterior ejemplo para una hipoteca para parejas, el desembolso se enmarca dentro de los criterios de solvencia, pero al límite. Por ello, no sería recomendable el acceso de este tipo de demanda a una casa con ese precio aunque pueda disponer de financiación. Lo aconsejable sería rebajar las pretensiones inmobiliarias hasta viviendas en el entorno de los 150.000 euros por lo que pudiera pasar con el Euribor. Si se adquiere una casa por este coste, aunque el Euribor escale al 3% (nada descartable a medio y largo plazo, según los analistas), el esfuerzo económico no superaría el 35% (667 euros al mes, el 33,3%).

El ahorro previo, la clave

Sólo el punto del ahorro previo es todo un dique de contención de mileuristas que quieran comprar piso o casa por encima de sus posibilidades. Los expertos aplauden este prudente requisito y entienden que la banca dé la opción de compra a rentas bajas. En su opinión, "no es descabellado que dos mileuristas adquieran una casa si tienen ahorrado el 30% de su valor, si no es muy cara para su sueldo y si gozan de un trabajo muy estable". La banca se está adaptando al perfil mileurista pese a no ser su cliente más deseado.

El consultor inmobiliario José Luis Ruiz Bartolomé también ensalza la reapertura hipotecaria a sueldos medios y bajos. "Esta demanda se hubiera visto abocada a una vivienda en alquiler (un mercado con gran potencial) hace unos meses, pero algo está cambiando", señala. Para curarse en salud, Ruiz Bartolomé aconseja no dedicar más de un tercio de ingresos a la hipoteca. Y avisa: "El tipo variable es más atractivo a corto, pero la cuota puede subir inesperadamente". Aboga por que el esfuerzo económico no supere el 25% para tener un colchón.

Mirando a la oferta de obra nueva, según Ruiz Bartolomé, esta demanda mileurista de vivienda (familias de nueva creación y jóvenes que se emancipan) pasa, por ahora, por el alquiler porque "los promotores, de momento, están enfocados a perfiles de mayor poder adquisitivo". Aunque esto puede cambiar. "Si la financiación a mileuristas empieza a despegar, los promotores no tardarán en adaptarse a ese escenario", declara.

La hipoteca a interés fijo, en auge para ganar en seguridad

Las nuevas hipotecas a tipo fijo, pensadas para el cliente que no quiere riesgos, ganan peso y presencia. La Asociación Hipotecaria Española (AHE) certifica que continúa incrementándose (creció en mayo hasta el 7,2%) La gran ventaja de las hipotecas a tipo fijo es que pueden evitar que los vaivenes del mercado influyan en la cuota mensual que pagan los hipotecados. A cambio, claro, el tipo de interés es mayor, pero estable. De hecho, son muchas las voces que recuerdan que las actuales hipotecas de tipo variable (tan tentadoras con el euríbor en mínimos) pueden ser una trampa de futuro.

En el caso de los préstamos fijos, la oferta para mileuristas existe, pero suele estar circunscrita a cortos plazos de amortización (lo que encarece las cuotas), por lo que debe ir ligada a importes reducidos para no sobrepasar el umbral del esfuerzo económico. Una excepción sería la Hipoteca Fija del Banco Sabadell (3,25% a 30 años), en la que encaja el perfil mileurista y cuyo salario mínimo exigido varía según el dinero que se pida. La cuota de un préstamo de 100.000 euros para una pareja de mileuristas sería siempre de 435 euros al mes (esfuerzo en el 21,7%).

Así, La AHE subraya la tendencia alcista de los préstamos con un periodo inicial a tipo fijo, normalmente de entre 2 y 5 años, en la nueva contratación de hipotecas en detrimento de los tipos puramente variables. Además, se percibe un incremento en la contratación de tipos fijos de más de 10 años, aunque con un "peso aún poco significativo".

Encontrar una buena hipoteca a interés fijo es cada vez más fácil. Mientras que hace unos meses era impensable que los bancos ofrecieran una hipoteca a tipo fijo con un interés por debajo del 4%, ahora las mejores ofertas son las que no superan el 3%. Pero ¿por qué ahora casi todos los bancos han presentado su nueva hipoteca a interés fijo? La respuesta la encontramos en los tipos de interés, que están en mínimos. El Euríbor a 12 meses, el índice de referencia de más del 92,8% (mayo 2015) de los préstamos hipotecarios españoles, cerró el pasado mes al 0,163 %, una cifra nunca vista, y sin previsiones de una subida durante los próximos ejercicios. Así que los bancos se quieren garantizar las ganancias y con una hipoteca a interés fijo o una hipoteca mixta, con un plazo inicial a tipo fijo, se aseguran una entrada de dinero seguro durante cierto tiempo. Además, aunque existan ofertas tan atractivas como la Hipoteca Fija de Bankinter, al 2,05 % TIN o las de Bankoa, Kutxabank o La Caixa, al 2,50 %, los bancos imponen otras condiciones por donde ganan más dinero con las hipotecas a tipo fijo:

  • Comisión de apertura. El 90% de las hipotecas de tipo fijo cobran comisión de apertura, mientras que para una hipoteca variable, es cada vez más común que no tengan esta comisión.
  • Mayor vinculación. El coste de los seguros y productos que el banco nos obliga a contratar junto con la hipoteca encarecen el coste total. Es por eso que para una hipoteca a interés fijo el banco nos obligará a vincularnos con más productos de la entidad.
  • Menor plazo. Para conseguir que el banco nos aplique el interés mínimo, la hipoteca deberá tener el menor plazo posible. Por ejemplo, para la hipoteca a interés fijo de Banco Sabadell, la entidad ofrece un plazo de 20 años para conseguir el diferencial de 2,90%, pero si necesitamos 30 años para pagar la hipoteca, el diferencial aumenta hasta el 3,25%. Y debemos tener en cuenta que a menos plazo, aunque pagamos menos intereses, las cuotas son mucho más elevadas.

El Euribor sube en julio tras 14 meses, pero seguirá abaratando hipotecas

El euríbor ha subido en julio por primera vez en 14 meses. El índice al que se encuentran referenciadas la mayoría de las hipotecas españolas ha subido en tasa intermensual en julio hasta situarse en el 0,167%, con lo que rompe una racha de 14 meses consecutivos a la baja. Aún así, los hipotecados a los que les toque revisión ahorrarán unos 214 euros en la cuota anual de su préstamo por vivienda, pues el indicador se sitúa por debajo del 0,488% registrado hace un año. El euríbor ha cerrado julio en el 0,167%, frente al 0,163% registrado en junio.

El analista de XTB, Jaime Díez, atribuye la subida del indicador tras 14 meses a la baja a las expectativas de un incremento de la inflación, puesto que los últimos datos macroeconómicos que apuntalan el repunte de las economías europeas dan por buenas las medidas inflacionarias del BCE con el programa de compra de bonos públicos. "A pesar de la reciente caída del crudo parece que hemos dejado atrás los periodos técnicamente deflacionistas y este hecho ha provocado que las entidades financieras tensionen levemente la oferta monetaria", afirma el analista de XTB. Para Díez, la cuestión ahora pasa por preguntarse si este aumento en julio supone el inicio de formación de suelo o si por el contrario no es más que "un alto" en el camino propiciado por el periodo estival y movimientos corporativos temporales.

De cara a los próximos meses, los expertos esperan que los catalizadores que han llevado al Euríbor a niveles de "mínimos históricos" se mantengan, habida cuenta de que el programa de compra de bonos volverá a acelerarse en septiembre y ante la proximidad de una eventual subida de tipos por parte de la Reserva Federal.

Fuente: elmundo.es

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hipoteca1El mercado inmobiliario español parece que se aproxima a un punto de inflexión. El sector, algo revalorizado, empieza a ver luz al final del largo túnel de la crisis según los últimos indicadores y estadísticas de distintos organismos. En todos los estudios se detecta una moderada reactivación de la oferta hipotecaria que acompaña al ajuste de precios y la lenta recuperación de la venta de viviendas en España. ¿Es hora de volver a considerar comprar un piso o casa como una alternativa de inversión? Todo parece indicar que si, aunque los expertos son todavía muy cautos en este sentido.

El último dato conocido y que con prudencia más invita al optimismo son las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) que, por cuarto mes consecutivo, muestran que en junio la venta de viviendas creció un 8,8% respecto al mismo mes de 2013, hasta un total de 26.076 operaciones, gracias en gran medida al impulso del mercado de segunda mano. A pesar que los datos todavía ofrecen claroscuros, algunas comunidades autónomas sí que están experimentando un impulso importante. Así, este mismo organismo, a finales de julio mostraba que en tasa mensuallas hipotecas sobre viviendas aumentaron un 17,2%, frente al avance del 5,1% que experimentaron en mayo de 2013.

Otro organismo que certifica que lo peor para el sector ha podido quedar atrás es la Sociedad de Tasación. En el informe trimestral, Tendencias del sector inmobiliario, se refleja que "la caída de precios en vivienda se modera, y se va aproximando a posiciones de evolución neutral". No obstante, la absorción de oferta por parte de los fondos de capital riesgo se muestra insuficiente para relanzar un sector que acumula seis años de fase recesiva y que no hay todavía señales fiables de reactivación.

Un punto más de optimismo se desprende del último análisis sobre la situación económica española de la agencia de calificación de riesgo Standard and Poor’s que señala que, si bien a largo plazo el sector de la vivienda en España aún se verá lastrado por su abultado stock a la venta, "es probable que sus precios aún caigan un 2%, este año en tasa interanual, pero suban ese mismo porcentaje en 2015”.

En general, los expertos matizan que la reactivación del sector será "muy gradual", condicionada por unos niveles de desempleo todavía elevados, el descenso de la población residente y un stock de vivienda disponible sobredimensionado. "Sin embargo, los síntomas de estabilización comienzan a ser tangibles: la demanda de vivienda está creciendo con respecto a 2013, el descenso de los precios se ha moderado de forma significativa y el entorno económico seguirá mejorando en los próximos 18 meses".

Situación de la oferta hipotecaria, diferenciales por debajo del 2%

La lenta mejoría del sector coincide con una reactivación de las ofertas hipotecarias de las entidades financieras. Bankinter una de las primeras entidades en reactivar su oferta hipotecaria. En octubre de 2013 lanzó su Hipoteca Sin Más. Su apuesta fue novedosa no solo por temprana, sino porque tras muchos meses en los que los diferenciales que sobre euríbor aplicaban las entidades en sus hipotecas variables no hacían más que subir, Bankinter lo colocaba en el 1,95% con este préstamo.

Desde entonces ha cambiado el panorama hipotecario, lo que según los expertos contribuye a un cierto dinamismo en el sector inmobiliario. Son ya bastantes las entidades que han roto a la baja la barrera del 2% en el diferencial que sobre euribor aplican en sus hipotecas variables; es más, algunas como el Banco Santander la han mejorado en menos de seis meses: de una oferta inicial a principios de 2014 de un 2,95% de tipo anual inicial y un euribor más el 1,99% para el resto de los años, se ha pasado a un primer precio para los 12 primeros meses del 2,85% y un diferencial sobre euribor del 1,89%. Entidades como ING Direct, la Oficina Directa del Grupo Banco Popular, Openbank o Liberbank también también ofertan un diferencial del 1,89%. Los expertos ven posible que en los próximos meses alguna entidad decida abaratar aún más el precio del préstamo.

De hecho, en este sentido hay hipotecas aún ligeramente más baratas: Barclays fija en el 2,85% el tipo de interés el primer año y para el resto establece un diferencial de 1,85 puntos sobre euribor; la Hipoteca Hogar de Caja Ingenieros coloca su tipo de interés inicial en el 2,75% y el diferencial para el resto de los años de vida del préstamos en 1,74 puntos sobre euribor y Caja España-Duero, si bien establece un tipo de interés inicial para los 12 primeros meses del 3%, rebaja hasta 1,65 puntos el diferencial que puede aplicar sobre euribor para el resto de los años.

En el segmento de hipotecas a tipo fijo, el panorama también está cambiando desde hace algunos meses. De tipos de interés que superaban el 7%, 8% y hasta 9% se ha pasado a tipos más en el entorno del 6% con la excepción de La Caixa (que llega al 5,1%) y especialmente de Kutxabank, que ofrece la posibilidad de contratar un tipo de interés fijo a 20 años, desde el 5,24% hasta el 3,89%, en el caso de quienes mantengan con la entidad la máxima vinculación.

La clave de una gran parte de toda esta nueva oferta hipotecaria está en conseguir estos menores diferenciales solo es, en general, posible para clientes de perfil medio, medio-alto pues, en la mayor parte de los casos, se exigen domiciliaciones de nóminas que superen los 2.000 euros mensuales (llegando a los 5.000 euros mensuales); la suscripción de seguros del hogar, de vida o de protección de pagos; la domiciliación de recibos varios; llevar a cabo aportaciones a planes de pensiones; realizar pagos mínimos con tarjetas… La financiación, además, se fija como norma general en el 80% del valor de tasación de la vivienda pero, en ocasiones, este porcentaje queda rebajado al 70% e incluso al 60%. No es de extrañar que la realidad, según recoge el Instituto Nacional de Estadística en su último análisis sobre el mercado hipotecario correspondiente al pasado mes de may0 (publicado en julio), sea algo diferente: el tipo de interés medio para las hipotecas constituidas sobre viviendas es del 3,82%.

El euribor a 12 meses, el principal índice de referencia en el ámbito hipotecario, cerró el mes de julio ligeramente por debajo del 0,5%. Teniendo en cuenta que el precio oficial del dinero en la zona euro se coloca en el 0,15%, es poco probable, según los expertos, que esta referencia experimente a corto plazo movimientos significativos al alza; aunque sí es posible verlos, sin embargo, a medio plazo.

Es importante tener en cuenta esta última matización a la hora de hipotecarse, fijar el importe solicitado y las condiciones asumidas, pues es esta una operación que tiene, según los datos del INE, una hipoteca tiene una duración media en torno a los 21 años. Aplicar un diferencial de dos puntos porcentuales sobre un euribor al 0,5% arroja un tipo de interés del 2,5% que, para 100.000 euros a ese plazo, supone, una cuota mensual de 510 euros. Ese mismo diferencial, esa misma duración, ese mismo importe, pero con un euribor del 1,5%, equivale a pagar al mes ya 561 euros; al 3%, la factura sería de 642 euros, pero al 5,25% (nivel que llegó a alcanzar en octubre de 2008), obliga a abonar cada mes 774 euros.

Fuente: elpais.com

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