Los fondos internacionales e inversores extranjeros siguen atentos al mercado de oportunidades inversión que ofrece España. Al interés de los clásicos inversores del centro de Europa, países escandinavos, rusos y chinos; economías emergentes como la de los países latinoamericanos comienzan a cerrar operaciones de inversión en suelo español. La última, de una lista que parece será larga, ha sido protagonizada por el grupo mexicano Sigma Alimentos, que lanzó el jueves una opa (oferta pública de adquisición) sobre la totalidad de las acciones de Campofrío por unos 700 millones.
Según fuentes del mercado, importantes fortunas latinoamericanos están interesadas por las oportunidades de inversión inmobiliaria en España. Quadrant, controlado por la familia colombiana Santo Domingo, podría haber mostrado interés por la compra de Sotogrande a NH. Y Quilvest, que gestiona el patrimonio de siete generaciones de la familia de origen argentino Bemberg (fundadora de la cerveza Quilmer), también estarían estudiando operaciones en territorio español.
En opinión de Fernando López, director general y responsable de mercados globales de Citi Private Bank para España, Italia, Portugal y Latinoamérica en la región EMEA (Europa, Oriente Medio y África), "las grandes fortunas latinoamericanas se van a convertir en las mayores inversoras en España, por delante de otras nacionalidades".
El ejecutivo de Citi, responsable del servicio a clientes con activos financieros mínimos de siete millones de euros, reconoce "no dar abasto" asesorando a inversores latinoamericanos interesados en tomar posiciones en España, una actividad que se ha cuadruplicado en Citi a lo largo de este año. Calcula que “en los próximos 18 meses, éstos podrían invertir entre 2.000 y 3.000 millones de euros en nuestro país, sobre todo en el sector inmobiliario, pero también aportando financiación a empresas de consumo o infraestructuras, sólidas y bien diversificadas, actuando como si de un capital riesgo se tratase”.
El optimismo que despliega el directivo con respecto a potenciales entradas de dinero procedente de América del Sur se basa en que “España está acaparando el 60% ó 70% del interés de las grandes fortunas por Europa y creemos que dicho interés se materializará en operaciones”.
Fuente e imagen: expansion.com






El pasado mes de agosto, el fondo de inversión norteamericano HIG Capital, dirigido en España por Jaime Bergel, compró al "banco malo" (Sociedad de Gestión de Activos Inmobiliarios procedentes de la Reestructuración Bancaria -Sareb-) 1.000 viviendas en las afueras de ciudades en Andalucía, Madrid, Valencia, Murcia y Canarias, por 100 millones de euros, de los cuales el fondo puso la mitad. KKR, fondo que maneja 85.000 millones de dólares, prestó a Uralita 320 millones de euros, el pasado mes de Abril. El fondo está buscando oficina en Madrid y su actividad en España la coordina Jesús Olmos, socio de la firma en Londres. El fondo mexicano Fibra Uno compró en agosto más de 800 oficinas del Banco Sabadell, que ya pertenecían a un fondo estadounidense por 300 millones de euros. Un fondo gestionado por la aseguradora francesa Axa compró a la Generalitat de Catalunya 13 edificios por 172 millones de euros y una rentabilidad del 9,45 por ciento. El gigante americano Blackstone, que actúa en España asociado a la empresa de Javier Clemente, Magic Real Estate, compró a la empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS), 1.800 viviendas en alquiler social por 128 millones de euros. También en agosto a Goldman Sachs y Azora adquirió 2.935 viviendas de protección oficial por 201 millones de euros al IVIMA, el Instituto de la Vivienda de Madrid. Por otro lado, sin que haya transcendido el precio que pagó por ella el fondo Burlington Loan Management, otro activo objeto de la compra llevada a cabo por la Sareb, que vendió un préstamo del Grupo Colonial de un nominal de 245 millones de pesetas (se supone que menos del 70% de su nominal).
