A principios del siglo XX el doctor Duncan MacDougall publicó en la revista «American Medicine» su teoría del peso del alma, que, en muy pocas palabras, sostiene que toda persona pierde 21 gramos en el momento de morir, lo que equivaldría al peso del alma o, como recuerda el personaje interpretado por Sean Penn en la película «21 gramos», dirigida por Alejandro González Iñárritu, también al peso de un colibrí o de una chocolatina.
Desahucios a tutiplén
Aunque no fuera cierta la tesis, no deja de llamar la atención que, frente a esa presunta levedad del alma, nos encontremos, en un país de tradición católica como España, con la gravedad de una hipoteca: las hipotecas han sido dotadas de un peso enorme y se aferran a las viviendas y a las personas.
Como es bien sabido y padecido, si no se devuelve el préstamo hipotecario la entidad que lo ha otorgado pasa a ser titular de la vivienda, pero no por ello queda liberada la persona que lo ha solicitado, pues la carga hipotecaria seguirá pesando sobre sus hombros.
Ni siquiera la muerte es más poderosa que la hipoteca: si la han asumido dos personas, la obligación recae sobre el supérstite o sobre los herederos, los avalistas.
Dada la contundencia e indestructibilidad de la hipoteca, no se entiende la fuerza empleada en Oviedo el pasado 27 de junio para desalojar a Jorge Cordero de una vivienda que ahora pertenece a Cajastur, entidad a la que sigue debiendo 108.000 euros y que por mucho que corra o proteste seguirá siendo su acreedora.
Sí, ya sé que la noche anterior dejó la plaza de la Escandalera, donde lleva varios días en huelga de hambre al lado de la oficina principal de la entidad bancaria, para encerrarse en el piso en compañía de personas vinculadas a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y al 15-M; también que se negaron a abandonar la vivienda y que pusieron trabas al desalojo.
Pero, ¿eran tan peligrosos como para que intervinieran 60 policías?, ¿era necesario grabar con una cámara a las personas que protestaban en la calle o identificar a alguna de ellas como paso previo a la apertura de un expediente sancionador que puede implicar una multa más cuantiosa que saltarse un semáforo en rojo?, ¿era preciso que las personas que estaban en la vivienda salieran con las manos a la espalda o que varios policías se pusieran sobre la espalda de uno de los manifestantes y apretaran su cara contra el suelo?
Viendo lo ocurrido en este caso -de lo que se hizo eco hasta «The Washington Post»- pero no en otros mucho más dañinos para la sociedad, parece que el peso de la ley recae -a veces literalmente- sobre unos mucho más que sobre otros, lo que no debe extrañarnos pues, como ya decía Milan Kundera en «La insoportable levedad del ser», cuanto más pesada sea la carga más a ras de tierra estará nuestra vida y, añado yo, nuestra cara.
¿Pero debe seguir siendo así de pesada la carga que soportan las personas hipotecadas? Más en general: frente al declive del Estado social y la catastrófica gestión de la crisis financiera, ¿es una respuesta propia de una sociedad democrática avanzada la aprobación de una impresentable amnistía fiscal para los defraudadores y la indulgencia casi plenaria con el uso obsceno de los recursos públicos llevado a cabo por alguno de los titulares de las instituciones del Estado?; ¿lo es la exacerbación de una política excluyente y represiva contra las personas y grupos más vulnerables?
Aunque todavía no es Navidad, me permito concluir este ejercicio de fácil demagogia -valga la redundancia- pidiendo un poco de demagogia a tres instituciones:
A Cajastur le pido que, en lugar de decir a Jorge Cordero; a su mujer, Patricia, y a su hija, Amanda, que no cumplen las condiciones para la dación en pago -¿quién fija esas condiciones sino la propia entidad?-, le facilite alguna fórmula de alquiler social para que puedan seguir en la vivienda;
A la Delegación del Gobierno en Asturias le pido que para los próximos desahucios ordene el reparto de empanadas y no de tortas,
Y, por último, a los jueces y a las fuerzas de seguridad del Estado les pido que si en algún momento se procede a la detención de los responsables de las tropelías financieras cometidas en este país también entonces veamos que cae sobre ellos todo el peso de la ley en forma de varios policías que aprietan sus caras contra la moqueta y los meten con las manos a la espalda en una furgoneta.
Gracias.
Miguel A. Presno.
Profesor de Derecho Constitucional de la Universidad. Acreditado como Catedrático.
El Euríbor a doce meses, el indicador más utilizado para el cálculo de hipotecas, cerró el viernes el mes de junio en el 1,22%, la segunda media mensual más baja desde el mínimo histórico del 1,215% de marzo de 2010.
El Euribor roza el mínimo histórico
El Euríbor marca una media mensual provisional del 1,22%, casi un punto porcentual por debajo del 2,144 % que marcaba hace un año, en junio de 2011. En la cotización del día anterior, el miércoles, el indicador, que ya suma ocho meses consecutivos de descensos, cayó al 1,212 %, su nivel intradía más bajo desde el 30 de marzo de 2010.
Tras 18 meses ininterrumpidos de subidas en los préstamos hipotecarios, en noviembre de 2011 la tendencia cambió su rumbo y el Euríbor comenzó a bajar, aunque no fue hasta febrero de este año cuando la caída tuvo efecto real en los préstamos hipotecarios. Una hipoteca media por un valor de 150.000 euros contratada hace un año, en junio de 2011, con un plazo de amortización de 25 años, se beneficiará de un recorte de aproximadamente 66 euros mensuales o casi 800 por año.
Los dos partidos saben que se juegan mucho en esta pugna por diferenciarse de las políticas de la derecha, pero saben también que los márgenes de actuación son escasos teniendo en cuenta que las arcas públicas están exhaustas. Pero a falta de dinero, buenos son gestos. Ese parece ser el punto de vista de la consejera de Vivienda, Elena Cortés, una joven dirigente cordobesa de IU que encarna las posiciones más a la izquierda dentro del Gobierno de coalición. Sus grandes apuestas son la rehabilitación, el alquiler social y la lucha contra los desahucios y contra las viviendas vacías.
Derecho a la vivienda
La titular del departamento de Vivienda dejó bien clara su posición durante una comparecencia reciente en el Parlamento. Sus palabras se habían oído hasta ahora desde los bancos de la oposición, pero no desde los del Gobierno: "Dejar el derecho a la vivienda al arbitrio del mercado destruye el derecho y además, como se ha demostrado, no genera una actividad económica sostenible ni generadora de empleo estable, sino un negocio depredador, especulativo, voraz y de enorme capacidad para corromper a personas e instituciones. La política debe regresar a la vivienda".
La idea de Cortés es que "se ha construido demasiado, alentando una burbuja especulativa de desastrosas consecuencias y propiciando una ordenación del territorio irracional e insostenible". Con la apuesta por la rehabilitación pretende, aunque modestamente, generar empleo en las pymes, en las empresas pegadas al territorio y no en las grandes constructoras. El punto de partida es el Plan de Choque por el Empleo, que dedica 10 millones a rehabilitación.
La consejera sostiene que la consejería debe promover "formas de tenencia que no impliquen amarrarse a una hipoteca para toda la vida". Por eso, el Plan Concertado de Vivienda y Suelo 2013-2016 también dará prioridad al alquiler. De hecho, a la vista de la bajada de la demanda de compra de VPO, la consejería está modificando el régimen de numerosas promociones: por ejemplo, sólo en Córdoba se han cambiado de venta a alquiler siete promociones, un total de 139 viviendas. "No se vendían, así que las arrendamos", resumen para Público en la consejería.
En materia de desahucios la consejera ha firmado la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) por la dación en pago, ha animado a los parlamentarios a hacer lo mismo y, esta misma semana, ha pedido a Mariano Rajoy que exija a los bancos acogidos al dinero del rescate que paralicen los desahucios y favorezcan el alquiler social. La consejera considera que el rescate es injusto, pero que al menos debe ser aprovechado como oportunidad para arrancar compromisos a los bancos. Tampoco es que sea la Revolución de los Soviets, pero por algo se empieza. Cortés tal vez fracase en esas propuestas inspiradas por la solidaridad y el coraje, pero al menos le quedará el indudable honor político de haberlo intentado.
Ningún científico ha logrado demostrar que el español nazca con un gen que le predispone a comprar una vivienda, endeudarse de por vida y establecer una unión indivisible con su banco. Para entender por qué en España el mercado del alquiler es residual deben buscarse otras causas y la fiscalidad ofrece algunas respuestas. La normativa tributaria de los últimos 30 años sugería que quien alquilaba una casa en lugar de comprarla era un auténtico necio. Los analistas culpan en parte a la fiscalidad de promover el boom inmobiliario que ahora España está pagando.
La deduccion por vivienda ¿es una trampa?
Entre 1978 y 2011, el Estado ha destinado más de 70.000 millones en subvencionar fiscalmente a través del IRPF la compra de casa. Y, hasta 2008, el IRPF no contemplaba ningún beneficio fiscal para los contribuyentes que optaran por el alquiler. El Gobierno de Mariano Rajoy ahora reconoce que estudia la propuesta de la Comisión Europea de eliminar la deducción por vivienda habitual, un beneficio fiscal que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero suprimió para las rentas superiores a 24.100 euros. El actual Ejecutivo resucitó esta ventaja fiscal de la que se benefician casi seis millones de contribuyentes.
En cualquier caso, la posible supresión de la deducción tendría un elevado coste político para Rajoy -es de las pocas promesas electorales que ha cumplido- y, en términos de ingresos, resultaría insignificante ya que fuentes de Hacienda aseguran que en ningún caso los actuales beneficiarios de la deducción perderían esa ventaja. Es decir, los que ya se desgravan por vivienda podrán seguir haciéndolo hasta cancelar su hipoteca. Así, los potenciales afectados se limitarían a aquellos que compraran una casa a partir de la supresión que, por otra parte, lo más probable es que fuera parcial para no afectar a las rentas más bajas.
Tomando como referencia la tendencia actual, al año se venderán en torno a 335.000 viviendas. Incluso suponiendo que todas ellas se destinaran a vivienda habitual, la eliminación total de la deducción por vivienda -algo improbable- solo lograría un ahorro público de 267 millones de euros en el primer año. Además, sin el incentivo fiscal es más que probable que las ventas cayeran todavía más. Si bien los ingresos públicos adicionales derivados de esa medida se incrementarían año a año, ya que la deducción se aplica hasta finalizar el pago de la hipotecas, el Ejecutivo precisa ahora de medidas con efectos inmediatos para rebajar el déficit al 3% en 2013, un objetivo que nadie, con la excepción del Gobierno, confía en que se cumpla.
En cualquier caso, la eliminación de la deducción por vivienda nunca se ha defendido por motivos de ahorro público, sino para enfriar el sector inmobiliario. Resulta evidente que este problema se ha resuelto de otra forma mucho más violenta y dramática.
La fiscalidad, por sí sola, no puede explicar el delirio inmobiliario que recorrió las entrañas de España. Otras variables como los bajos de tipos de intereses y la creencia injustificada de que la vivienda no bajaba nunca de precio alentaron un crecimiento económico que hoy, a toro pasado, es evidente que resultó contraproducente. Sin embargo, desde los distintos Gobiernos alentaron el boom del ladrillo, que engrosó las arcas públicas de Gobierno central y, sobre todo, de comunidades y ayuntamientos, cuyos tributos propios más importantes están ligados al mercado inmobiliario.
Si bien en los años setenta y ochenta promover fiscalmente la compra de casa pudo resultar una medida acertada, instituciones como el Banco de España llevan años reclamando un brusco viraje de la política fiscal, una opinión también compartida por la Comisión Europea. Aun así, es complicado eliminar una ventaja fiscal tan interiorizada por los contribuyentes. La deducción por vivienda está íntimamente ligada al IRPF y se introdujo por primera vez en 1978, el mismo año en que el impuesto se reformó en profundidad tras los Pactos de la Moncloa celebrados un año antes. Desde entonces la normativa ha ido variando, aunque el patrón siempre ha sido el mismo: ofrecer ventajas fiscales a quien comprara una casa.
Ello se ha intentado justificar en que la Constitución Española insta a los poderes públicos a proteger el derecho a tener una vivienda digna. Sin embargo, no dice que deba ser en propiedad. Además, en ningún momento de los últimos 30 años se estableció un límite a la deducción por nivel de renta. El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero aprobó en 2010 una reforma en este sentido que nunca llegó a aplicarse porque el Gobierno de Mariano Rajoy recuperó el beneficio fiscal con carácter retroactivo.
Expertos como el catedrático de Economía de la UPF José García Montalvo, argumentan que la deducción por vivienda alentó la subida exponencial de precios en la última década. Además, asegura que el incentivo fiscal no beneficia al contribuyente, sino que acaba en la cuenta de resultados de las promotoras. Desde el otro lado, el sector inmobiliario reza para que el Gobierno finalmente no suprima la deducción por vivienda en un momento en que el mercado está totalmente deprimido.
El líder de ICV-EUiA en el Ayuntamiento de Barcelona, Ricard Gomà, se ha mostrado partidario este martes de aplicar un recargo del 50% en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) a los pisos de entidades bancarias que estén vacíos tras un proceso de desahucio, una propuesta que llevará al pleno de este viernes con un ruego al alcalde, Xavier Trias (CiU).
Que los bancos paguen por los desahucios
"Para salir de la crisis Barcelona necesita una fiscalidad fuerte y justa que sea más progresiva en términos sociales", ha defendido en rueda de prensa, y ha asegurado que las ordenanzas fiscales del Ayuntamiento ya lo permiten, por lo que ve la medida fácilmente aplicable.
Gomà ha afirmado que no tiene constancia de que ningún otro municipio realice este recargo, por lo que, de llevarlo a cabo, la capital catalana "se situaría como punta de lanza y marcaría el camino a muchos otros ayuntamientos" para luchar contra los problemas de vivienda que sufren muchos ciudadanos.
Es el gran agujero en los balances de las entidades financieras españolas. Las pérdidas estimadas referidas al sector inmobiliario ascienden hasta los 110.000 millones de euros para dentro de tres años (2014), según las previsiones realizadas por los evaluadores Oliver Wyman y Roland Berger para el escenario de estrés más extremo, que ha sometido a revisión el conjunto de las carteras crediticias del sector privado residente, en las que los activos inmobiliarios representan casi un 50% del riesgo total de pérdidas, sin contar con los activos ya adjudicados.
En esta historia ya no caben más
Estas previsiones de pérdidas se proyectan tras la estimación de que el precio de las viviendas adjudicadas pueda llegar a caer hasta un 26% más en los próximos dos años, frente al 23,5% que estima el FMI, con lo que desde el punto máximo de la burbuja (2008) se desplomarían entre un 55% y un 60%.
El ajuste es todavía más severo para el caso del suelo, pues el valor otorgado es casi cero, ya que la pérdida de valor esperada puede alcanzar hasta un 90% si se tiene en cuenta el precio de mercado actual más el descuento adicional aplicable al momento de la venta.
Dentro de los parámetros del peor escenario posible, la mayor caída de precios tendría lugar este año con un 20%, ejercicio en el que se llevarán a cabo el grueso de las dotaciones exigidas por las dos reformas del sistema financiero dictadas por Economía, mientras que en los próximos años la corrección sería de un 5% para 2013 y de otro 2% en 2014.
Por contra, en el escenario base, algo más benévolo, los evaluadores creen que los pisos se depreciarían un 10% (un 8,4% según el FMI), aunque en este supuesto ambas predicciones cifran la pérdida de valor de la vivienda en un 5,6%.
En este escenario macro, las pérdidas estimadas por tipo de activos son muy distintas. Así, mientras para las promociones acabadas (38% de la cartera de crédito promotor) el agujero puede llegar a 25.000 millones de euros en el peor escenario, con una expectativa de pérdida de hasta el 27%, los activos en curso y los suelos urbanizables tienen un potencial de deterioro mayor, hasta un 42% y un 57%, respectivamente, aunque sean cuantías menores. Igual ocurre para otros suelos y activos sin garantía inmobiliaria, donde las expectativas de no recuperar nada van del 100% al 61%.
De acuerdo con este diagnóstico y las necesidades de capital que deberán afrontar las entidades financieras, el acceso al crédito seguirá cayendo con fuerza, hasta un 10,5% en 2013, por lo que es muy probable que la parálisis del mercado hipotecario, donde ahora se mueven cerca de 21.500 hipotecas mensuales, continúe agravándose. Curiosamente, a pesar de que las hipotecas es el activo con más peso en los balances, hasta representar un 42% del riesgo por tipología de activo, las pérdidas estimadas no superan los 25.000 millones de euros en el peor de los casos.
De las pérdidas esperadas para las hipotecas minoristas, el grueso principal, hasta 21.000 millones de euros, está vinculado a los préstamos concedidos para primera residencia, que al cierre del último ejercicio representaban un 88% del riesgo hipotecario. Para el resto, tanto segunda residencia y otras, su proporción dentro de la cartera hipotecaria es mucho menor, 7% y 5%, respectivamente, y su potencial de pérdidas se limita a 2.000 millones por cada tipo.
El suelo, el mayor activo tóxico
Respecto a los activos adjudicados, la pérdida de valor esperada alcanza los 48.000 millones en el peor de los escenarios calculados para el periodo 2012-14. La mayor fuente de deterioro es el suelo, tanto en término absoluto, pues se le atribuye unas potenciales pérdidas de hasta 31.000 millones, como relativo, pues pese a representar sólo un 52% de los activos inmobiliarios adjudicados, su peso en el agujero esperado es casi del 80%.
Para el resto de inmuebles embargados, el deterioro esperado es del 45% respecto a su peso en el balance al cierre de 2011. En el caso de las casas, que representan un 21% de los activos adjudicados, su pérdida esperada llega a los 7.000 millones, mientras que para los inmuebles comerciales y las promociones acabadas, que acaparan un 8% y un 19% de esta categoría, respectivamente, aportan pérdidas potenciales de hasta 3.000 y 7.000 millones cada una.
La firma de hipotecas de viviendas disminuyó un 31,3% durante abril con respecto al mismo mes del año anterior y, por primera vez desde 2003, el importe medio de los créditos cayó de los 100.000 euros, según los datos publicados esta mañana por el Instituto Nacional de Estadística.
Menos hipotecas y de menos valor
Se trata de la caída interanual más moderada desde febrero del año pasado, cuando habían disminuido un 20,6%, lo que apunta a que se está cerca del suelo tras dos años consecutivos a la baja y los fuertes recortes sufridos en el mismo periodo de 2011. De hecho, apenas se contabilizaron 21.498 operaciones, que es el número más bajo de la serie histórica del INE, que arranca en 2003. Con respecto al mes de marzo, la caída fue del 13,7%.
Al finalizar el cuarto mes del año, el dinero prestado sobre viviendas era de 99.662 euros, inferior en un 7,1% al de un año atrás y en un 4% al registrado en marzo de este año. El capital de los préstamos supera los 2.142 millones de euros, un 36,1% menos.
Las condiciones de las hipotecas se han modificado en 26.494 casos, un 16,4% más que en abril del año pasado. En el caso de las viviendas, el aumento de préstamos hipotecarios a las que se han introducido cambios ha sido del 17%. En el 36,4% de los casos, las modificaciones se han aplicado en los tipos de interés. Como consecuencia, el porcentaje de hipotecas a interés fijo se ha reducido del 4,6% al 3,2% y el interés medio de los préstamos aumenta 0,91 puntos en las hipotecas a tipo fijo y disminuye 0,26 puntos en las de tipo variable.
El número de hipotecas canceladas sobre viviendas se redujo en abril un 20,2% con respecto al mismo mes del año anterior
El número de hipotecas canceladas asciende a 33.883, un 15,1% menos que el mismo mes de 2011. Las cancelaciones sobre viviendas también se redujeron, en su caso un 20,2%.
El 71,6% de los préstamos hipotecarios concedidos fueron firmados por bancos mientras que las cajas de ahorro suscribieron el 11,6% del total. En lo referente al capital prestado, los bancos concedieron el 72,6% del total, las cajas el 11,8% y otras entidades financieras el 15,6%. El tipo de interés medio fue del 4,38%, lo que supone un incremento del 8,4% en la tasa interanual y del 0,2% respecto a marzo.
En cuanto al total de hipotecas constituidas, incluyendo viviendas, fincas rústicas y fincas urbanas, la caída ha sido del 26,9% en comparación con el año anterior y del 13,9% respecto a marzo. El dinero prestado de las hipotecas que han sido inscritas en los registros de propiedad se sitúa en los 114.340 euros, un 0,7% más que en abril de 2011 y un 1,5% mayor que la registrada en marzo.
Financiación sigue sin haber pero quien cuente con ahorros y quiera una vivienda en la playa este puede ser el momento de considerar la compra. Los precios de la vivienda en la costa mediterránea han bajado un 14% en mayo. Ese es el descenso interanual, pero desde los niveles máximos ha sido de un 38% de media, cuando la caída general fue de poco más de un 30%, según Tinsa.
Pisos y casas en la Costa
Esta cifra media encierra bajadas muy significativas en las que las entidades financieras se han puesto a la cabeza. Pueden y además deben bajar, obligadas a liquidar su stock. Estas son algunas de las ofertas por Comunidades Autónomas.
Comunidad Valenciana
Por comunidades, la valenciana alberga prácticamente un tercio de las aproximadamente 670.000 viviendas del stock en toda España. Más de 200.000 unidades repartidas en una proporción de dos a una entre las ofertadas en los municipios del litoral y las disponibles en el interior.
Por lo que a la costa se refiere, esas más de 100.000 viviendas en venta se distribuyen de manera desigual por las tres provincias. Casi la mitad en Castellón, en torno a un 40% en Alicante, y las restantes, por las localidades costeras valencianas.
En cuanto a precios, se percibe un aumento de las diferencias entre los productos de las entidades financieras y los de las promotoras. Aquellos, cada vez más baratos, tras las provisiones incluidas en los dos reales decretos del Gobierno. Ya no resulta extraño toparse con apartamentos de unos 70 metros por menos de 50.000 euros.
En Castellón hay casi 50.000 viviendas de costa en manos de las entidades fiancieras
Afortunados los que tienen dinero porque de ellos ...
Al norte, en Castellón, municipios como Peñíscola o Vinaroz aprovechan las condiciones geográficas, a tiro de piedra del mar y de la montaña, para vender estas viviendas, terminadas hace varios años en algunos casos
En localidades señeras del turismo castellonense como Oropesa o Benicasim también se percibe la presencia abrumadora de las filiales inmobiliarias de las entidades financieras.
Servihabitat rebaja hasta los 59.900 euros los pisos de dos dormitorios con aparcamiento en Marina d'Or
También al sur de la provincia de Castellón, en Almazora, son entidades como Banco Sabadell, a través de Solvia, o el Santander, por medio de Altamira, las que se dejan notar, con adosados desde 119.000 euros y pareados que parten de 95.000 euros, respectivamente.
Ya en Valencia, desde el puerto de Sagunto, al norte de la provincia, hasta Oliva, justo antes de traspasar el límite de Alicante, los que estén buscando una vivienda también cuentan aquí con ofertas con precios más ajustados que en años precedentes y en muchos casos abiertos a todo tipo de negociación. Localizadas sobre todo en la mitad sur de la provincia, en torno a la Ribera Baja y la comarca de La Safor.
En Cullera, Espacio cuenta con pisos desde 132.000 euros, mientras que Marina Azul vende en Tabernes pisos de 60 metros cuadrados, con un dormitorio, a partir de 169.400 euros.
La oportunidad de vivir en la playa
Los municipios de las dos Marinas, Alta y Baja, la comarca del Bajo Segura y el entorno próximo a la capital son los enclaves donde Alicante concentra la mayoría de su oferta turística de sol y playa. En la Marina Alta, Jávea y Calpe son los destinos más buscados.
Benidorm sigue siendo una de sus principales referencias en Alicante. A la CAM, a través de Mediterranean, le quedan pisos de un dormitorio por 122.400, mientras que el Grupo GV los ofrece a partir de 126.000 euros en algunas de las torres más altas de esta localidad. También en Benidorm, el Banco Popular, a través de Aliseda, oferta desde casi 139.000 euros. La cartera de esta promotora bancaria también está presente en Cala Finestrat, con pisos a partir de 122.300 euros, o en Villajoyosa, desde 120.000 euros.
Salvo contadas excepciones, como Marbella, la obra nueva en la costa andaluza tiene a las entidades financieras como el principal vendedor. Ahora se afanan en presentar precios lo más barato posible.
En Almería, Vera, Mojácar o Roquetas de Mar son un ejemplo de los bancos marcando el paso. Solvia, la filial del Sabadell, tiene en su stock un par de promociones en Vera, con pisos a partir de poco más de 80.000 euros. En la misma zona, el Popular, Barclays, Cajamar (con más de diez promociones), la CAM o Unicaja no le andan a la zaga. Una competencia que lleva a pisos de uno y dos dormitorios desde 54.000 hasta 110.000 euros.
Las entidades financieras son el principal vendedor en las costas andaluzas
En Málaga, desde la Axarquía hasta la Costa del Sol son innumerables los productos en venta. En Nerja, Salsa Inmobiliaria tiene de dos dormitorios desde 136.600 euros. Y en Torrox, pisos de un dormitorio, con 95 metros, desde 168.840 euros.
En Torre del Mar, Altamira-Santander vende pisos por un mínimo de 114.246 euros, en competencia con promotoras como Reyal Urbis, Neinor, Level o Habitat. La compañía presidida por Rafael Santamaría dispone en el residencial Atalaya del Mar de pisos de dos dormitorios y 85 metros a partir de 158.560 euros. De un dormitorio, Habitat los tiene por 74.700 euros, y Neinor, un poco más grandes, por 120.000.
En Rincón de la Victoria también compiten promotores y bancos en un espacio reducido. Ibercaja ofrece apartamentos en Los Almendrales por 80.000 euros; Solvia-Sabadell eleva a casi 127.000 euros los de dos dormitorios, con 90 metros, en línea con los precios de Vallehermoso por un producto similar en la fase 5 del residencial Vista Bahía.
Ya en plena Costa del Sol, en Torremolinos, BNP Paribas tiene en su cartera Montealegre, con apartamentos de 62 metros por 134.030 euros. Ligeramente más baratos que los que ofrece Grupo Salcar, que eleva a 170.000 euros los de 73 metros cuadrados.
En Fuengirola, además de los promotores y los bancos, también se asoman las filiales de Mapfre o Iberdrola. Mesena-Banesto tiene los estudios de 40 metros en 41.300 euros. Y en Marbella, donde la presencia de la banca es mínima, Metrovacesa tiene adosados desde 205.000 euros; Ros y Falcón, pisos entre 155.540 y 259.000 euros; Solvia, pisos grandes desde 425.000 euros, y Altamira, chalés independientes por 575.645 euros.
Cataluña
Cataluña no cuenta con un excedente tan alto de vivienda sin vender en su litoral como Valencia o Andalucía, y además, salvo en el sur de Tarragona, están en urbanizaciones de poca densidad. Girona y Tarragona aglutinan el grueso, aunque puntos concretos de la costa de Barcelona, como Castelldefels o Sitges, siguen contando con la aceptación del gran público a la hora de comprar una segunda o incluso primera residencia.
Pisos y casas en Cataluña
Gerona y Tarragona aglutinan el grueso de la oferta de vivienda vacacional en Cataluña
Las rebajas en la Costa Brava se han producido, sí, pero no tan acentuadas como en otras zonas de la costa mediterránea. En parte porque la subida no fue tan disparatada.
Entre las ofertas, la de localidades del Baix Empordà, en Girona. En Palamós, Solvia-Sabadell vende los apartamentos de un dormitorio por 110.000 euros y los pisos de dos a partir de 137.000; mientras que Unnim, la entidad adquirida por BBVA, eleva a 145.000 las viviendas de dos dormitorios con 64 metros cuadrados. La propia Unnim, en San Antonio de Calonge, ofrece por 113.000 euros pisos de 53 metros. En Sant Feliu de Guíxols, promotores como Realia y Vallehermoso disponen de pisos de dos y tres dormitorios, a partir de 139.000 y 232.399 euros, respectivamente.
Ya en Barcelona, en Castelldefels, La Llave de Oro vende pisos desde 207.000 euros, mientras que en Sitges bancos como Pastor o Santander tiene productos desde 295.00 y 184.783 euros, respectivamente. Cambrils es el punto de la costa de Tarragona con mayor oferta disponible, con pareados desde 366.000 euros, unifamiliares independientes a partir de 415.000 y pisos de 60 metros por 158.207 en la zona de Miami Playa.
Baleares y Canarias
La oferta residencial de obra en los dos archipiélagos tampoco escapa a la competencia abierta en la Península entre entidades financieras y promotoras inmobiliarias. En mayor medida en Canarias que en Baleares, circunstancia que lleva a bajadas considerables de precios. Tanto como para encontrar precios por debajo de 40.000 euros.
Casa en Ibiza
Realia, Vallehermoso y Espacio mantienen su presencia en Baleares para tratar de cerrar la venta de sendas promociones, tanto en Ibiza como en Mallorca. En el residencial Albor III, en Ibiza, Realia vende en 262.000 euros los pisos de tres dormitorios, mientras que la filial del Grupo SyV hace lo propio en Mallorca, en el residencial Cap Blau, enclavado en Cala Figuera, con pisos de 100 metros por 297.440. Espacio, por su parte, dispone en Porto Cristo (Mallorca) de apartamentos de 58 metros por 165.000 euros
En Canarias los precios bajan con más intensidad que en Baleares
También en Mallorca, pero en Capdepera, al sur de la bahía de Alcudia, Altamira oferta 41 metros por 42.500 euros, mientras que otras entidades como Sabadell, con Solvia, o Caixabank, con Servihabitat, ofertan pisos en Ciudadela (Menorca) por 110.000 euros, o en Porto Colom, en Mallorca, por un precio de casi 265.000 para pisos de 187 metros cuadrados. En Ibiza, el Grupo Pinar, a través de Gesdalia, ofrece de dos dormitorios por 368.000 euros.
Ya en Canarias, Solvia vende en Fuerteventura adosados desde 63.000 euros, y en esta misma isla Servihabitat, Altamira y el Banco Pastor tienen pisos a partir de 55.000 euros. También son los bancos los que aglutinan buena parte de la oferta en Lanzarote y en Tenerife. Al sur de esta isla, Altamira tiene varias promociones con apartamentos a partir de 37.700 euros.
Las hipotecas sobre viviendas moderan su caída al 42 por ciento en marzo
El número de hipotecas constituidas sobre viviendas ascendió a 24.918 en marzo de este año, marcando una de las cifras más bajas de la serie histórica, con una caída del 42 por ciento respecto al mismo mes de 2011, según los datos difundidos este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Con el retroceso interanual de marzo, las viviendas hipotecadas encadenaron 23 meses de caídas consecutivas. El descenso de marzo fue algo más moderado que el de febrero, cuando las viviendas hipotecadas se redujeron más de un 47 por ciento.
En los tres primeros meses del año, las hipotecas constituidas sobre viviendas se han reducido un 43,5 por ciento en relación al mismo periodo de 2011, con una disminución del 49,6 por ciento en el capital prestado y del 10,9 por ciento en el valor promedio de las hipotecas.
El seguro de daños de la vivienda es obligatorio y cubre la estructura. El multirriesgo cubre la estructura y los objetos que contenga. El seguro de amortización de préstamo no es obligatorio, pero aconsejable.
A la hora de comprar nuestra casa, la mayoría de las entidades bancarias exigen la contratación de un seguro junto con la hipoteca.
Para la casa existen tres tipos básicos de seguro:
Seguro de daños de la vivienda
Es obligatorio por ley y cubre el continente (la estructura) de la vivienda. En caso de pérdida total del bien inmueble, la compañía aseguradora liquida la deuda pendiente con la entidad financiera y el resto del importe, hasta cubrir el total del valor cubierto, lo entrega al asegurador.
Seguro de multirriesgo de la vivienda
Este seguro cubre tanto la estructura de la vivienda como los objetos que contiene, desde electrodomésticos, joyas y muebles hasta la responsabilidad civil a terceros.
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