La expectación sobre el banco malo es máxima. Tanto en el sector financiero español como en Bruselas y Fráncfort. Conscientes de que el éxito de la reestructuración bancaria depende de que la sociedad gestora de inmuebles haga su función y absorba todo el ladrillo, estudian los detalles con cuidado. La filosofía de fondo es que debe abordarse este problema “con criterios muy amplios y nunca restrictivos. De nada serviría dejar fuera del banco malo créditos del ladrillo que en unos pocos años se conviertan en morosidad y regrese el problema”, comenta una fuente conocedora del proceso.
Por eso, la decisión de los gestores es que se traspase al banco malo todo el riesgo promotor, incluido el que esté al corriente de pago. Incluir los préstamos buenos del ladrillo tiene la ventaja de que genera liquidez y beneficios a la entidad. También se traspasarán las sociedades inmobiliarias, que han sido fuente de enormes agujeros en las antiguas cajas de ahorros.
Por supuesto, se moverán los activos de las entidades que reciban ayudas públicas. Las sanas no aportarán activos al banco, salvo que entren como accionistas de la sociedad y paguen con promociones, suelo, locales, etc.
Algunas fuentes aseguran que todas las propiedades inmobiliarias acabarán en el banco malo, incluso las que no son morosas, pero no hay una decisión tomada.
Fuentes del Ministerio de Economía aseguraron este miércoles que “la decisión sobre el perímetro de la sociedad no está tomada. Se está definiendo ahora su perfil”, aseguran. Lo que parece que puede quedar fuera son los créditos a empresas y personales cuya garantía última sea inmobiliaria. En algún momento se pensó que se podían incluir estos préstamos, pero se está desechando para evitar que la sociedad tuviera un tamaño muy grande. ...continúa leyendo "El banco malo absorberá «todo el ladrillo»"








