El IBI sostiene a los ayuntamientos. Es el único impuesto inmobiliario que ha crecido en 3 años

De todos los impuestos municipales asociados a la actividad inmobiliaria, sólo la recaudación del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) ha crecido en los últimos 3 años, concretamente un 22,8%, debido a la actualización de los valores catastrales, siendo este impuesto el que está sujetando en cierto modo los maltrechos ingresos municipales como consecuencia de la crisis.

Así, según datos del Ministerio de Economía y Hacienda, los ingresos municipales que más están echando de menos los ayuntamientos de España desde que empezó la crisis económica e inmobiliaria son los de la venta de terrenos que los ayuntamientos se adjudican por la cesión obligada de suelo que hacen los promotores. Estos ingresos han bajado un 36,8%. Por otro lado, el impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos ha caído un 12,4%, casi lo mismo que el que grava las construcciones, instalaciones y obras (ICIO), que también ha bajado un 12,4%.

El porcentaje de los ingresos que recibían los ayuntamientos en el 2007 relacionados con la actividad inmobiliaria era del 54% (sin contar participaciones del Estado y las aportaciones autonómicas). Pero durante estos 3 años dicha actividad inmobiliaria a caido notablemente, y por extensión, en todos los consistorios del país están echando en falta estas importantes entradas de liquidez hacia las arcas municipales. En total se está hablando de la importante bajada de una recaudación que suponía unos 15.878 millones de euros. La macroeconomía no deja ver con claridad el impacto local de la crisis: la caída de la recaudación municipal ha sido muy superior a la media en las capitales de provincia y en los municipios costeros, las localidades donde la actividad inmobiliaria han tenido un peso realmente importante. Un ejemplo, los ayuntamientos de Costa Cálida en Murcia, han visto bajar los ingresos asociados a la actividad inmobiliaria y de la construcción un 70%.

La recaudación del IBI supuso el año pasado unos 9.889 millones el año pasado (el 22,8% más que en el 2007), lo que supone el 17% de todos los ingresos municipales. No obstante, algunos ayuntamientos han considerado insuficiente la subida y han redondeado al alza los tipos del IBI con porcentajes superiores al 5,65%, caso de Pamplona, Castellón y Palma de Mallorca como los ayuntamientos que encabezan el ranking. La Federación Española de Municipios (FEM),  reconoce que el carácter del IBI, al no estar ligado a la evolución de la economía, se ha convertido en uno de los principales soportes para equilibrar el ingreso en las cajas de los ayuntamientos.

En esta sitiación, los ayuntamientos están estudiando distintas fórmulas para tratar de aumentar los ingresos ligados al sector inmobiliario. En el IBI, además de subir los tipos, algunos ayuntamientos aplican recargos a los inmuebles de mayor valor catastral, a los vinculados a actividades económicas (ejemplo del consistorio de Barcelona) o a los desocupados (caso del ayuntamiento de Pamplona). También comienzan a aplicar contribuciones especiales para financiar obras concretas, por ejemplo que los vecinos de una zona deban pagar una parte de las obras de pavimentación o alumbrado, y se están estudiando formas de evitar que en las subastas judiciales de inmuebles embargados se pague el impuesto sobre el valor de los terrenos, que en general los ayuntamientos no lo cobran ya que el titular del inmueble subastado suele ser insolvente.

Ha toda esta situación de crisis financiera por la notable caída de los ingresos propios, se une también la bajada de la participación en los ingresos del Estado, al verse estos igualmente reducidos por la crisis , y que por si no fuera suficiente, se junta con la obligación de devolver al Gobierno central parte de los anticipos que recibieron a cuenta de su participación en los ingresos fiscales estatales en el 2008 y 2009. Así, los ayuntamientos deben devolver 1.500 millones que percibieron de más en el 2008, que probablemente se  devolverá con un pago fraccionado hasta el 2013, quedando pendiente de concretarse la cifra correspondiente a la liquidación del 2009, que podría ser muy parecida.

Para hacer frente a todo este desastre económico y seguir asumiendo el pago de todos los costes municipales, muchos ayuntamientos han recurrido al crédito, deuda que ha llegado a los 29.660 millones de euros en el primer trimestre de este año, un 33% superior al que tenían los ayuntamientos a principios del 2007. Esta trampa municipal alcanza ya el 3,4% del PIB (medio punto más en los últimos 12 meses, cuando estaba en el 2,9%) y se concentra en las capitales de provincia (15.235 millones). Sólo el ayuntamiento de Madrid tiene una deuda de 7.314 millones de euros, el 24,6% de toda la deuda municipal española. Esta deuda con bancos y cajas es sólo la punta del iceberg de la deuda municipal real, y si no, que se lo pregunten a sus proveedores.

Fuente: lavanguardia.es

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