A finales del 2010, un 30% de los ayuntamientos podría declararse en suspensión de pagos

Parece increible lo poco que duran las buenas noticias, son de una brevedad angustiosa. Tras la felicidad de un campeonato del mundo y la lenta recuperación de las ventas en el sector inmobiliario, leemos con sorpresa que, según fuentes de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), a finales del 2010, un 30% de los ayuntamientos podría declararse en suspensión de pagos al no poder hacer frente a sus gastos…, pero ¿puede quebrar un ayuntamiento? Está claro, según FEMP, si, y no uno, casi una tercera parte de ellos.

Que los ayuntamientos no tenían un euro era noticia ya conocida, literalmente están entrampados hasta las cejas y desde hace ya muchos meses una de sus principales vías de financiación, el mercado inmobiliario, está totalmente parada. Con este panorama nos encontramos que de los 8.112 que hay registrados unos 400 hace ya mucho tiempo que dejaron de pagar luz, agua, teléfono…  lo que ahora se está afirmando aquí es la posibilidad de no pagar las nóminas de un 30% de los ayuntamientos de este país si esto sigue así (que seguirá), y eso ya, suena a palabras mayores y a tema preocupante. Las comunidades van tener mucho curro solo en salir al rescate de bastantes de ellos, y luego el gobierno al rescate de las comunidades.

Jesús Manuel Ampuero es alcalde de un pequeño municipio de Madrid llamado Cenicientos. Hace una semana no le quedó más remedio que lanzar el SOS: “Se me cae la cara de vergüenza saber que mis empleados no van a cobrar su sueldo. Tienen hipotecas, hijos… ¿qué voy a hacer?”, dijo el regidor, haciendo alusión a sus 30 empleados y al montante de 60.000 euros en concepto de nóminas de julio que no podrá pagar.

No es el único consistorio que se encuentra en esta situación. Ya, como que no hay nada que el cinturón pueda apretar. Es más, los municipios han advertido que no podrán devolver al Estado los fondos que les adelantó. Ni los más pequeños (muchos de ellos, como es el caso de Castilblanco de los Arroyos, en Sevilla, ya se han suspendido las fiestas) ni los más grandes, como Alcalá de Henares, en Madrid, que debe reembolsar al Ministerio de Hacienda tres millones de euros.

Andalucía: 2 de cada 3 ayuntamientos están al borde de la suspensión de pagos

Según la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), de aquí a unos meses se sucederán una cascada de EREs en los gobiernos municipales. No queda otro remedio y ejemplos no faltan. En Palomares del Río, un municipio sevillano de 5.500 habitantes, hace un año que no hay dinero. La crisis se instaló en junio de 2009, cuando su alcalde colgó en la web municipal un anuncio en el que explicaba que el Ayuntamiento estaba en quiebra. Cortes de suministro, suspensión de pagos a proveedores, funcionarios y trabajadores municipales, ni siquiera los concejales ni el propio regidor cobraron sus sueldos… Según el alcalde de la localidad, Juan Bautista Ginés, la grave situación queda descrita de forma muy gráfica: “Si se tratara de una empresa, se cerraría“. El pinchazo de la burbuja inmobiliaria les pilló de lleno y los ingresos derivados de la actividad inmobiliaria cayeron un 96% en el último año, lo que provocó un «tsunami» económico que derivó en una quiebra absoluta.

La situación más grave en Andalucía se da en el Ayuntamiento de Jerez, con 2.600 funcionarios. La actual regidora, la socialista Pilar Sánchez, es incapaz de enderezar el rumbo municipal, que está afectando al pago de las nóminas (este mes, junto a la extraordinaria, las retribuciones suman 13 millones de euros), algo que no se normalizará, en función de la respuesta de los bancos, hasta mediados de octubre. Este mes, a los funcionarios jerezanos sólo les ha podido ingresar mil euros de sus nóminas.

Y así, y no solo en Andalucía, existe un largo rosario de ejemplos con problemas para pagar nóminas de los trabajadores en todas las comunidades autónomas como Galicia o Extremadura, viéndose ya seríamente afectados. La consigna parece clara “tiempos difíciles, y habrá que hacer más con menos”.

Al gobierno central parece que no le va a quedar otra, y tendrá que poner el cascabel al gato con una reforma que todos indican como necesaria: la reforma de la financiación local. Una demanda que se repite en todos y cada uno de los ayuntamientos, que este año deberán devolver al Estado 1.600 millones de euros que les adelantó en 2009. El sistema no es sencillo: el Estado adelanta los pagos a los municipios. Para ello, calcula su aportación en función de los resultados del año anterior y luego liquida las cuentas con los resultados definitivos. Las cuentas de 2009 han dado a devolver y las de 2010 no auguran cambios en esta tendencia. Hoy por hoy no parece fácil conseguir esos 1.600 millones, y en ese sentido, la FEMP ha pedido el aplazamiento hasta 2012 de esta deuda, además que se que acometa con urgencia la reforma de la Ley de Financiación Local: “Hay que esperar en que los gobiernos y la Administración central corrijan pronto el problema”. De momento, por este camino las noticias no son buenas. La depresión económica también ha llegado al Estado, que este año ha asignado una subvención menor a los municipios. Las estimaciones que barajan los alcaldes cifran la rebaja entre un 17 y un 20%. Unos 3.000 millones de euros menos a repartir entre todos los pueblos ya que el Estado fija sus aportaciones en función de los impuestos recaudados (IRPF, IVA y otros tributos especiales). Es decir, este año hay menos para repartir.

Los alcaldes tienen preparadas ya sus peticiones para reformar esta Ley que, en su opinión, se ha quedado vieja. Entre sus exigencias está un reparto más justo de las ayudas del Estado (que suponen el 30% de total de los ingresos de los ayuntamientos) y la tan reclamada participación de los tributos de las Comunidades autónomas (denominados PICAs).

¿Cerrar los Ayuntamientos? Los alcaldes lo tienen claro. Si fuera una empresa cerraría… “Pero es un pueblo. No un negocio”, dicen. Quiebras técnicas, suspensión de pagos, familias apuradas en más apuros. Sin el colchón que ha supuesto el sector inmobiliario para los ayuntamientos y sin una Ley de Financiación Local efectiva, los gobiernos municipales agonizan y mueren. Los ayuntamientos lo están diciendo claro: “No podemos mantenernos. Necesitamos ayuda urgente y el Gobierno debe tomar medidas rápidas”. Sr. Zapatero, usted mueve ficha.

Fuente: eleconomista.es

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