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Con el verano, miles de turistas españoles y extranjeros acuden a municipios del litoral mediterráneo en busca de sol, playa, relax… y un apartamento para pasar las vacaciones. Sin embargo, esta estampa tan deseada por los visitantes, en determinadas zonas están sacando a la luz aspectos ocultos asociados a una alta concentración de viviendas destinadas exclusivamente al alquiler vacacional, que los últimos años produce con frecuencia efectos sobre la población local: inflación de precios y dificultad para acceder a una vivienda, desplazamiento de vecinos y sustitución de los comercios locales, saturación, molestias... Aunque el alquiler de vacaciones siempre existió, desde el inicio de la crisis, el protagonismo de la compra se ha debilitado mientras que, propietarios e inversores comenzaron a rentabilizar la falta de compradores con la utilización turística de las viviendas en las zonas urbanas de mayor éxito de la costa española, situación que resalta los aspectos ocultos del alquiler turístico, como la "gentrificación" y desequilibrios en los precios tanto de venta como de alquiler de larga temporada, que se refleja en 4 casos extremos y paradigmáticos como los de Barcelona, la locura del alquiler en Ibiza, la temporalidad en la costa andaluza o el potencial turístico de El Cabanyal en Valencia.

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Para el inquilino, el alquiler representa un gasto menor que la adquisición de un apartamento y permiten cambiar de destino más a menudo. Para muchos propietarios, sean particulares o inversores, acoger turistas permite obtener ingresos rápidos a través de un uso aparentemente reversible. Este progresivo cambio de tendencia se ha visto reforzado además por el boom de portales de alquiler "p2p" como Airbnb y por el aumento del volumen total de turistas que acuden a nuestro litoral a causa de la inestabilidad en destinos de sol y playa directamente competidores en países de nuestro entorno.

La consecuencia más evidente de este auge del alquiler vacacional es una inflación del precio de la vivienda. Los alquileres repentinamente desorbitados ponen en jaque un mercado inmobiliario ya tensionado por el pinchazo de la burbuja del ladrillo y por las deficiencias crónicas del alquiler en España. Como sucede en otras grandes problemáticas de la vivienda, como los desahucios, el alquiler vacacional en España carece de datos oficiales y fiables sobre los que desarrollar políticas públicas o reorientar la iniciativa privada. El número total de camas alquilables en pisos es una incógnita. Y, según dejan claro las webs de anuncios del sector, la oferta varía constantemente y zigzaguea con frecuencia sobre los límites de la legalidad. A la vez, España es el país europeo con mayor peso de los pisos de propiedad horizontal, donde los vecinos están más expuestos a las molestias que puedan ocasionar esta actividad.

Así, resaltan estos aspectos en cuatro zonas paradigmáticas sobre el alquiler vacacional, y de la presión que ejerce sobre el mercado de la vivienda. Aunque con dinámicas propias y diferentes grados de intensidad, zonas como Barcelona, el singular caso de Ibiza, el barrio de Cabañal en Valenciay en menor medida (por su perfil, más residencial que urbano de segunda vivienda) la costa de Andalucía muestran signos de las situaciones extremas que puede llegar a generar la vivienda turística.

Barcelona: gentrificación y el verano eterno de La Barceloneta

“Es gentrificación pura y dura, el barrio se está vendiendo piso a piso”, afirma Sebastián Huguet, de la plataforma La Barceloneta Diu Prou. Forma parte del movimiento vecinal de protesta contra los pisos turísticos, que desde hace tres años proliferan a gran velocidad en La Barceloneta, el antiguo barrio de pescadores de Barcelona. En esta península sobre el mar, entre las playas y el puerto deportivo, las diminutas casas a precios bajos llamaron la atención de inversores de todos los tamaños a partir de los años 90. El metro cuadrado ya es más caro que en Pedralbes: 16,33 euros. Hoy los "quarts de casa", es decir, los pisos pequeños de 30 m2 tan característicos del barrio, se venden por hasta 150.000 euros y se alquilan a 900 euros al mes. Una fortuna para el nivel medio de renta en el vecindario (alrededor de un 20% inferior al de la ciudad), pero una cifra razonable ante la exagerada rentabilidad que llega a obtenerse: por un fin de semana en temporada alta se llegan a cobrar entre 200 y 300 euros.

A estos precios, los jóvenes de La Barceloneta no pueden emanciparse en su barrio. Y cuando la gente mayor fallece o se ve obligada a abandonar su vivienda por la falta de ascensor en la mayoría de los pequeños pisos del barrio, finalmente el piso se destina al mercado turístico. En efecto, las estadísticas municipales muestran una progresiva disminución del número de vecinos (un millar menos entre 2010 y 2014) y de hogares (de 7.243 a 6.881 en solo cuatro años). Baja el porcentaje de mayores de 75 y de 85 años mientras que en cambio sube el índice de envejecimiento, porque se pierden pisos residenciales. Además de los alquileres por días, abundan los extranjeros comunitarios que compran estos pequeños pisos como segunda residencia, como muestra el aumento de la tasa de inmigración (31,25%) con los italianos a la cabeza del ranking de nacionalidades.

El turismo está desplazando población autóctona, es una evidencia clarísima”, sostiene Núria Lambea, investigadora de la Cátedra de la Vivienda de la URV, que recientemente ha presentado un estudio sobre el impacto negativo de los pisos turísticos en el centro de Barcelona. Señala que en el distrito de Ciutat Vella los vecinos han caído de los 28.000 en 2007 hasta 16.300 en 2015 y ofrece dos razones primordiales: “Los vecinos ven la oportunidad de hacer negocio con su piso y los servicios del barrio ya no se adaptan a su vida cotidiana”. “Al gentrificarse el entorno, el residente que aún no se ha ido se siente fuera de lugar y también se lo plantea, acelerando la sustitución”.

Ibiza: trabajadores que se marchan por no poder alquilar

Un despropósito es cuando algo está fuera de razón, de sentido o de conveniencia. Una definición que bien podría aplicarse a lo que está sucediendo en Ibiza con la poca oferta y los desorbitados precios de los alquileres de larga temporada. Una situación que diversos sectores y el mismo Consell Insular califican de “locura” y que está provocando que la población afectada empiece a movilizarse, ya que en algunos medios es fácil encontrar anuncios de habitaciones desde 700 euros al mes, camas a 450 euros, o balcones reconvertidos en improvisados dormitorios por los que se piden 500 euros mensuales. Una inflación descontrolada que está generando un problema de vivienda de dimensiones hasta hace poco tiempo desconocida en una isla de 140.964 habitantes con un gran poder de atracción turística (junto a Formentera el año pasado recibió más de 2,5 millones de turistas, según Ibestat). A pesar de la imagen de modernidad, desenfreno fiestero y lujo con la que se ha hecho famosa la isla de Ibiza, existe otro lado oscuro que crece año tras año: pisos sobreocupados con literas en el salón, camas “calientes” (que se alquilan por turnos), campamentos ilegales y coches acondicionados como vivienda por aquellos que no pueden sufragarse un techo o bien, simplemente, no lo encuentran.

“Todo aquel que tiene ahora algo para alquilar o realquilar, lo hace”, comenta Maite Barchín, trabajadora social de Cáritas Diocesana de Ibiza y Formentera, que explica también que los carteles de "se alquila" para larga temporada han desaparecido de la isla. La entidad denuncia que en los últimos años está recibiendo una avalancha de trabajadores que solicitan ayuda para poder acceder a una vivienda y alerta de que el problema está “empeorando”. “Se da la situación dantesca de que hay trabajadores que se han tenido que marchar porque no tienen donde alojarse”, y señala: “Se ha constituido una nueva clase que son los trabajadores sin techo”. El presidente del Consell d’Eivissa y responsable de Turismo, Vicente Torres, reconoce que uno de los daños colaterales de la burbuja del precio del alquiler en Ibiza son “las dificultades para cubrir puestos de trabajo”, no sólo en el sector hotelero y en la restauración, sino también en servicios básicos. La mayoría de los tenedores de vivienda sólo alquilan a turistas en verano. “Paradójicamente, aquí en Ibiza es más fácil encontrar trabajo que un sitio donde vivir”, asegura Luis Gonzaga, el portavoz de la "Plataforma Ibiza Afectados con los Alquileres", que considera que parte de la solución pasaría porque hubiera un parque adecuado de vivienda protegida.

El Cabanyal en Valencia: de la rehabilitación a la resistencia

El barrio de El Cabanyal de Valencia es un claro ejemplo de barrio que puede acabar engullido por el turismo. Se trata de una joya arquitectónica en pleno distrito de Poblats Marítims, frente al mar, que entre enero y junio de 2016 ha visto crecer el precio de los alquileres casi un 40%, pasando de una media de 405 euros mensuales a 566 euros. Actualmente se encuentra inmerso en un proceso de rehabilitación después de salir de dos décadas de degradación intencionada. Pese a ser declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1993, solo cinco años después la entonces alcaldesa Rita Barberá (PP) se obsesionó con un proyecto que le acompañó durante casi toda su carrera política al mando de Valencia: el Plan Cabanyal , que dividía el barrio marinero en dos a costa de la prolongación de una avenida, incluyendo el derribo de más de 1.600 viviendas. Una de las primeras acciones del nuevo gobierno municipal de Joan Ribó fue tumbarlo; con la derogación del plan caía la última gran ambición de la exalcaldesa.

Según los profesionales de esta zona, los precios han crecido en los últimos seis meses “de una forma exagerada”. Tras la derogación del Plan Cabanyal, explican, hay viviendas que han pasado de venderse de 17.000 a 50.000 euros, “y el precio no hace más que subir, día a día”. Las causas el fin de la “degradación” del barrio, el incremento en la concesión de hipotecas, su bajo precio anterior (hasta el año pasado, se vendía prácticamente a valor de expropiación) y la concesión de ayudas y subvenciones por parte del consistorio para su rehabilitación. En cuanto a los alquileres vacacionales, el precio se mantiene con respecto a años anteriores y se paga desde 50 euros hasta 200 euros al día.

Desde la Associació de Veïns i Veïnes Cabanyal-Canyamelar señalan que el turismo “nunca ha sido una molestia” y creen que aumentará todavía más la demanda a partir del año que viene, tras la rehabilitación del barrio, cuyo inicio de obras se prevén para este mes de septiembre. La asociación reivindica que su lucha es por recuperar el barrio de siempre, y no convertirlo en una zona turística, como defienden que no ocurrirá. “El Cabanyal no se convertirá jamás en un Benidorm: el barrio no lo va a consentir”, afirma una vecina, quien descarta el posible problema de sufrir una "gentrificación", alegando que son especulaciones. Se refiere al colectivo Espai Veïnal Cabanyal, surgido para luchar contra un desplazamiento de sus actuales y futuros vecinos ante “el efecto llamada de inversores” que pueden convertirlo “en un barrio monocultivo de ocio” que base su modelo económico en restaurantes y establecimientos destinados al turismo, engullendo el pequeño comercio que no le sirve, como ferreterías o peluquerías, a cambio de generar “trabajo precario”.

Andalucía, o el lujo de alquilar en verano en la costa

Con una problemática de menor intensidad respecto a la "gentrificación" o en la focalización de las molestias que puedan causar los turistas, desde Almería hasta Huelva, de este a oeste, Andalucía hace su agosto entre los meses de junio y septiembre. Mediterráneo y Atlántico, dos mares a elegir que traen con las mareas grandes ingresos para las localidades de costa que hacen del verano su reserva para el resto del año incrementando los precios de alquiler de viviendas hasta nueve veces su valor. La simple y sencilla ley de la oferta y la demanda en la que ni la administración pública ni asociaciones de consumidores parecen posicionarse entre los extremos de la inmensa variedad de tarifas que en enero baja a los 300 euros mensuales y en agosto toca su cima con 1.600 euros la quincena.

Almería, en la zona más oriental de Andalucía, es una provincia que atrae a un turismo que busca vacaciones en familia, tranquilo y amante de la naturaleza marina que disfruta de maravillosas zonas como el parque natural Níjar-Cabo de Gata. En localidades cercanas como Carboneras, los meses de julio y agosto, la semana ronda los 800 euros, mientras que en los meses de invierno apenas alcanza los 300 mensuales. En muchos casos, alquileres donde el inquilino de larga duración, por contrato, debe dejar los inmuebles en el pico veraniego. En el corazón de Cabo de Gata, el municipio de San José, los turistas de esta zona buscan estancias cortas de unos cuatro días. En estos casos, se suele cobrar unos 50 euros el día por apartamentos de uno o dos dormitorios. Para los que se atreven a alargar sus vacaciones a una semana, se puede encontrar un agosto de 600 euros los siete días. Las actividades marítimas y el senderismo son las principales actividades para el visitante. Avanzando por el litoral de Almería, llegamos hasta localidades como Agua Dulce y Roquetas de Mar, ubicadas en otra de las zonas más demandados de la costa almeriense, la quincena veraniega acaricia los 2.000 euros en apartamentos de dos dormitorios, la misma vivienda que en cualquier otro mes del año cuesta unos 400 euros.

La Costa de la Luz en Cádiz, también se suma al tren del verano a lo largo y ancho de todas sus playas. En localidades como Chiclana, también se confirma que la quincena en los meses de julio y agosto llega el alquiler llega al top del precio que se puede pedir, 1.600 euros, un hito que queda muy lejos de los 300 euros mensuales del resto del año en viviendas de idénticas características en primera o segunda línea de las playas de Cádiz. En el caso de la Costa de la Luz de Huelva, por donde se pone el sol, llegamos a localidades como Ayamonte, el punto del sur de España con mayor número de horas de sol, la quincena de un apartamento de dos dormitorios se encuentra en unos 1.400 euros, el mismo que a partir de septiembre desciende a 400 euros mensuales. Profesionales de la zona reconocen que hay una gran cantidad de trabajadores temporales que se hospedan en Ayamonte como animadores, camareros, etc que tienen serios problemas para poder encontrar casas que no “les cueste un ojo de la cara”. En estos casos se intenta llegar a unos precios “razonables” que superan la media anual pero tampoco los picos estivales. En cualquier caso, todo inquilino es informado de que es summer time y queda advertido para que tome decisiones con todos los datos a su disposición. Este efecto de temporalidad en los precios, también es frecuente en la Costa del Sol malagueña o la Costa Tropical en Granada.

Fuente: lavanguardia.com

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En esta ocasión, La Casa de la Semana nos lleva hasta el corazón de Barcelona, en el distrito de Ciutat Vella, para conocer un sensacional piso de diseño en la zona del emblemático Hospital de Sant Pau. El piso está completamente reformado de manera impecable, con el color blanco nórdico dominando en la mayoría de paredes y mobiliario, combinado con la madera, suelos y accesorios para crear un ambiente moderno y natural que aporta calidez con un sereno toque minimalista y urbano en contraste con el corazón modernista de la ciudad. El atractivo principal de este piso se centra en su espectacular terraza-jardín de 75 m2 con piscina climatizada, luces y plantas perimetrales con palmeras de 8 metros de altura y riego automático. Un rincón ideal para disfrutar y relajarse los calurosos días de verano en pleno centro de Barcelona.

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Este coqueto piso está totalmente reformado y lleno de detalles de calidad, con dos dormitorios dobles, uno individual y un baño con grifería de Philippe Starck, encimera de corian de Cosmic, ducha efecto lluvia y cerámica italiana. La cocina cuenta con encimera de silestone y los electrodomésticos de la marca Siemens, nevera y lavaplatos panelados. Todas las instalaciones de la vivienda tanto de luz como de agua son nuevas, la iluminación con sistema de leds. Un apartamento con una reforma de primer nivel muy bien comunicado con toda la red de transportes de la ciudad.

Más fotos, información y precioPiso en venta en Barcelona

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Este piso rehabilitado de diseño moderno se encuentra en el casco antiguo de Barcelonaen El Raval, dentro del distrito de Ciutat Vella. Está ubicado cerca del Hospital de la Santa Creu i de Sant Pau, el recinto modernista más grande e importante de Europa. Sus orígenes se remontan al año 1401, modificado a principios de siglo, por el proyecto hospitalario encargado al arquitecto modernista Lluís Domènech i Montaner. En en 1978 la UNESCO lo catalogó como Monumento Histórico Artístico y lo declaró Patrimonio Mundial en 1997 debido a su belleza artística y su singularidad constructiva, en una zona donde reina el modernismo elegante y urbano de primeros de siglo que caracteriza el centro de Barcelona capital.

Ciutat Vella es el núcleo histórico de Barcelona y ocupa un pequeño territorio de unas 500 hectáreas. Conocer Ciutat Vella es conocer los orígenes de la ciudad, que hasta mediados del siglo XIX vivió encerrada en sus murallas medievales, derribadas en 1854. Ciutat Vella está formada por cuatro grandes barrios. En el centro, está el Barri Gòtic, el tejido urbano barcelonés más antiguo. Al este, al otro lado de la Via Laietana, Sant Pere, Santa Caterina y la Ribera forman El Casc Antic (donde se halla el Born) y que son la extensión medieval del Gòtic. Al oeste, al otro lado de La Rambla, El Raval, que nació a partir de los caminos rurales extramuros de la ciudad y que fue la cuna de la Revolución Industrial del siglo XIX. Y al sur, La Barceloneta, el barrio marinero construido en el siglo XVIII. La trama urbana Ciutat Vella, irregular y abigarrada, acumula las huellas de los últimos dos mil años de historia, desde la época romana hasta la Barcelona del siglo XXI multicultural y vanguardista, agrupando un conjunto de extraordinarios atractivos monumentales, culturales, artísticos y urbanos que deben saborearse sin prisas.

Además de la fantástica ciudad de Barcelona, la provincia completa la oferta de naturaleza y bonitos pueblos junto al mar Mediterráneo con estupendos rincones por descubrir. En la Costa de Barcelona, con más de 100 kilómetros de litoral, puedes conocer animadas y desde largas playas de arena hasta pequeñas y acogedoras calas tanto en la Costa de Garraf al sur de Barcelona, como en la Costa del Maresme, al norte de la capital, y donde podrás encontrar bonitas localidades como CastelldefelsSitgesCalella, Santa Susanna, Arenys de MarMataró o Sant Pol de Mar, La provincia de Barcelona, ubicada entre el Pirineo y el mar, ofrece también estupendas zonas de naturaleza y montaña como la Reserva de la Biosfera de Montseny, el Parque Natural de la Montaña de Montserrat, el Delta del Llobregat o el Parque del Garraf.

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Tras el puente del Pilar, comenzamos la semana con un precioso toque cosmopolita lleno de luz y un genial patio interior ajardinado y encantador en un piso en el Gòtic de Barcelona. Este bonito y luminoso bajo ubicado en el barrio Gótico de Ciutat Vella, es propiedad de dos australianos: Crick King y Tommy Tang (fundadores de Federal Café), que han reformado la vivienda y la han convertido en todo un paraíso donde reflejar su personalidad y carácter cosmopolita. Un fantástico piso con patio, luminosidad, bonitos detalles y mucha personalidad en pleno casco antiguo de Barcelona.

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Sus dueños se ocuparon de reformar la casa en su totalidad, puesto que las anteriores variaciones no se ajustaban a sus gustos y necesidades. Así es como el objetivo principal consiste en buscar claridad, distribuyendo y orientando la vivienda hacia el patio, para absorber la luz natural y potenciando dicha luminosidad con el color blanco y tejidos claros por toda la casa. El comedor amplía la sensación de espacio gracias a su salida directa al tranquilo patio, encontrándose rodeado de plantas y una preciosa fuente, el cual marca un referente en la renovación de la arquitectura oriental del siglo XX. Pero, aunque este ambiente exterior constituye uno de los principales encantos de la casa, no es el único. La decoración, tan cuidada como desenfadada, reúne piezas exóticas, vintage y actuales en un escenario ecléctico y perfecto para los detalles: recuerdos personales, atípicos souvenirs de viajes, obras de arte. Todo un mix cosmopolita cargado de frescura y emoción.

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El Gòtic o barrio Gótico de Barcelona, es uno de los cuatro barrios (junto con La Barceloneta, El Raval, El Casc Antic) que forman el céntrico distrito de Ciutat Vella de la Ciudad Condal. Es el núcleo más antiguo de la ciudad y su centro histórico, compuesto por callejuelas llenas de encanto y plazas que reflejan el pasado medieval de la ciudad con la presencia de palacios, residencias e iglesias góticas. Es una de las zonas de mayor atractivo de Barcelona y en sus calles abundan las construcciones medievales como los palacios del Ayuntamiento y de la Generalitat, la Catedral de Barcelona o las iglesias góticas de Santa María del Pi o la de Sant Just y Pastor. También alberga la Judería, formada por una red de callejuelas en las que aún se conserva parte de la antigua sinagoga. El resto de la ciudad, bella y mediterránea, integra en su trazado urbano restos romanos, barrios medievales y los más bellos ejemplos del Modernismo y las vanguardias del siglo XX. No en vano, la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad construcciones emblemáticas de los arquitectos catalanes Antoni Gaudí (Sagrada Familia, Casa Vicens, Casa Milà…), y Lluís Doménech i Montaner.

Pero Barcelonaes muco más. La provincia, situada entre las montañas del Pirineo y el mar Mediterráneo, además de la propia ciudad de Barcelona, encontrarás más de 100 kilómetros de playas entre la Costa del Maresme y la Costa del Garraf con pueblos de gran atractivo e interés como Sitges, Castelldefels, Palafolls, Malgrat de Mar, Tordera, Argentona, CubellesVilanova i la Geltrú, Badalona... Si deseas una escapada a la naturaleza, el interior posee tres parques naturales, e imponentes espacios de montaña como el Pirineo o la Reserva de la Biosfera de Montseny. Si buscas cultura, en la provincia de Barcelona disfrutarás de joyas del Modernismo y de castillos medievales. Barcelona: estilo urbano, historia, naturaleza y mar.

Fuente: Nuevo Estilo Decoración: Crick King y Tommy Tang

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