El BCE retrasa la subida de tipos de interés para recortar en compra de deuda pública

Seguimos expectantes antes las medidas económicas aprobadas por el Banco Central Europeo, puesto que influyen en la inflación, tipos de interés e IPC, lo que hace que repercuta indirectamente en la economía de todos los ciudadanos de la Unión Europea. La última medida adoptada por el presidente de este organismo, Mario Dragui, ha sido la reducción de la compra de deuda pública hasta la mitad y a decidido aplazar la subida de los tipos de interés, que se siguen manteniendo al 0%.

Esta nueva medida consiste en reducir hasta la mitad el programa de estímulos monetarios a través de cual, compraba deuda pública a los países de la zona euro. ¿Qué supone esta medida para la organización? Se traduce en que, a partir de enero, el BCE pasará a inyectar 30.000 millones de euros al mes hasta finales de septiembre de 2018, hasta que se observe un ajuste sostenido de la senda de inflación que sea compatible con el objetivo de inflación.

Se trata de una medida adoptada a través de su programa de flexibilización cuantitativa o “Quantitative Easing” para encaminar la economía euro hacia la recuperación y estabilización del IPC que, actualmente, se sitúa en 1.5% por lo que es necesario un amplio grado de estímulo monetario para que siga aumentado gradualmente a medio plazo hasta situarse en los niveles estables de alrededor del 2%.

¿Cuál será el resultado de la aplicación de estas medidas?

Estas medidas darán como resultado el mantenimiento de unas condiciones de financiación favorables ya que, estas compras ofrecen un soporte monetario sostenido en un momento en el que la expansión económica sigue siendo sólida, según el presidente. Aún así el organismo monetario continuará reinvirtiendo sus compras de deuda durante un periodo de tiempo después de haber finalizado sus compras netas de activos hasta que sea necesario para restablecer el desajuste económico. Según el presidente de la organización, esta medida contribuirá a unas condiciones de liquidez favorables y a una orientación adecuada de la política monetaria, además de que, el organismo continuará ejecutando las operaciones principales de financiación mediante procedimientos de subasta de tipo de interés fijo con adjudicación plena mientras sea necesario.

En conclusión, la adopción de estas medidas por parte de la autoridad monetaria europea traerán consecuencias positivas, como el retraso de las expectativas de una subida de tipos de interés hasta 2019, con su correspondiente apreciación del euro. Los tipos de interés continúan en el mínimo histórico del 0%, situándose la facilidad de los depósitos en el -0.4%, por lo que, de momento, nos aseguran un año más de créditos hipotecarios variables rentables.

Fuente: expansion.com

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