Inmobiliarias low cost y su nuevo modelo de negocio digitalizado

Se trata de un nuevo modelo de negocio inmobiliario y, aunque solo llevan escasos meses funcionando, han conseguido una importante cuota del mercado en toda España, estamos hablando de empresas como Iemonkey o Housell, las primeras inmobiliarias digitales low cost. Se crearon con el pensamiento de ayudar al particular y propietario de inmuebles en su venta o alquiler, pero de una manera más barata y efectiva.

Las inmobiliarias tradicionales siempre han trabajado con comisiones sobre el precio de venta de una propiedad, estas comisiones oscilan entre el 3.5% y el 5% del precio de la transacción, lo que supondría un beneficio para la agencia que va desde los 5.000€ a los 15.000€ y esta cantidad de dinero es pérdida para el propietario. Aunque aseguren la venta y corran con todos los gastos que esto supone sigue siendo un precio demasiado elevado y la compraventa puede estancarse durante algún tiempo.

¿Qué persigue este nuevo concepto de inmobiliaria?

La propuesta de esta iniciativa digital low cost es la de ofrecer unos servicios por tarifas cerradas que oscilan entre los 500€ y 1.000€ y contienen anuncios en diferentes portales inmobiliarios, asesoría legal y personal, contratos, fotografías y plan de venta. Así el cliente paga por un precio mucho más reducido unos servicios dados, aunque no garantice la venta de la vivienda, estas empresas venden propiedades en una media de 30 días. Esto supone un ahorro de entre 10.000€ y 15.000€ para los clientes por un servicio de aproximadamente 6 meses de duración y que tiene un funcionamiento efectivo.

Una de las características del perfil de cliente de esta empresa ProTech es que los activos inmobiliarios son aquellos que tengan un precio entre el 25% sobre la valoración de la vivienda, esto quiere decir que buscan la rapidez de la ventas, por lo que no aceptan propiedades con un precio demasiado elevado porque saben que pueden quedarse sin vender en los meses que el cliente contrata el servicio. De todos los clientes de este tipo de negocio, la mayoría se sitúa en los mayores de 50, llegando a suponer un 38.71% del total del mercado.

Estas inmobiliarias digitales comenzaron inicialmente con su cartera de clientes en Madrid y Barcelona, don grandes ciudades dónde el mercado de compraventa de vivienda es muy fuerte, tras su éxito comenzaron a obtener más mercado en varias ciudades como Valencia, Málaga, Murcia y Alicante. Esperan alcanzar una cuota de mercado sólida en los próximos años y a aumentar su plantilla de trabajadores para así ofrecer más servicios especializados a sus clientes.

Fuentes: Eleconomista, Inmodiario.

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