La decisión del Supremo sobre el impuesto español por la firma de hipotecas más alto de toda Europa

Finalmente el Tribunal Supremo de España ha dictaminado que los clientes tendrán que pagar el impuesto hipotecario cuando compren una propiedad. Después de 15 horas de debate sobre quién debería pagar el impuesto, conocido como AJD, los jueces de la Corte Suprema votaron de 15 a 13 que el cliente debe pagar la factura, no el banco. Los bancos ganan y el ciudadano pierde.

El impuesto es una tarifa sustancial (hasta el 1.5% del precio de la propiedad) que se paga al notario y permite a los bancos iniciar un proceso de ejecución hipotecaria si el cliente no se mantiene al día con los pagos de la hipoteca. El impuesto ha sido pagado por el cliente durante los últimos 20 años.

Repasar los impuestos que se pagan en los principales países europeos a la hora de formalizar un préstamo para la adquisición de vivienda.

Se puede extraer de la comparativa europea es que España es el país de entre las grandes economías que cobra más impuestos, aunque no es el único que aplica un gravamen.

Lo primero de todo es tener claro qué países aplican un impuesto específico a la firma de una hipoteca. Si nos centramos en los principales países europeos, descubrimos que no existe un tributo de estas caracaterísticas en Alemania, Reino Unido ni Holanda. En cambio, Francia, Italia y Portugal sí tienen una figura similar a nuestro AJD.

España es el país con el impuesto por la firma de hipotecas más alto de toda Europa, por encima de Francia, Italia o Portugal, donde también existe este tributo y es el cliente el que lo paga.

La cantidad depende del importe de la hipoteca y de la comunidad autónoma, pero va entre el 0,5% y el 1,5% de la compraventa. Por ejemplo, para una hipoteca de 200.000 euros en Madrid, la cantidad asciende a 2.250 euros.

España es el país que cobra más impuestos por formalizar las hipotecas, aunque no sea el único que aplica un gravamen, recae siempre en el cliente. En el caso luso se trata del ‘Importo do Selo’, mientras que en el italiano es el ‘Imposta Sostitutiva’ y en Francia la ‘Contribution de Sécurité Immobilière’, que tienen en común con España que se aplican sobre los nuevos préstamos con garantía hipotecaria.

Sin embargo, la carga fiscal es mucho más reducida en cualquiera de esos tres países, ya que en Portugal e Italia, por ejemplo, el impuesto se aplica sobre el importe del préstamo hipotecario, mientras que en Francia se aplica sobre una cantidad equivalente a 1,2 veces el préstamo.

En España se establece sobre la responsabilidad hipotecaria, que suele suponer entre 1,4 y 1,5 veces el préstamo, y ronda el importe de la compraventa, pues incluye el principal del préstamo más los intereses.

Y si el importe de AJD depende del tipo impositivo de cada comunidad autónoma, en Portugal, en cambio, se paga un 0,6% de la hipoteca por igual en todo el país; en Italia, un 0,25% (que se eleva al 2% si es una segunda residencia) y en Francia, un “testimonial” 0,05%.

Fuente: abc.es

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