El aumento de los embargos dispara la búsqueda de gangas inmobiliarias

Mal de unos, gozo de otros. La vigencia del dicho es total en este momento en el sector inmobiliario, donde las viviendas que pierden algunas familias las compran otras a un precio sensiblemente inferior al que rige para las que no proceden de decomisos.

aumento de embargosEl hecho de que los embargos se hayan disparado en los últimos dos años lleva a que los ciudadanos se lancen al mercado en busca de chollos, una circunstancia que algunas inmobiliarias están aprovechando para potenciar una nueva vía de negocio.

Según los datos facilitados recientemente a este periódico por el Servicio Común de Notificaciones y Embargos, mientras en 2008 los juzgados lucenses realizaban una media semanal de dos desahucios, en el primer trimestre de 2010 cinco familias tuvieron que dejar sus viviendas cada semana. El motivo es casi siempre el mismo: sus titulares no son capaces de hacer frente a la hipoteca, por lo que el banco la ejecuta y se queda con el piso.

Así las cosas, de un par de años a esta parte las entidades financieras han tenido que asumir multitud de viviendas y se han hecho con un gravoso parque inmobiliario cuya salida se ha convertido en una carga.

Algunas entidades cuentan con inmobiliarias propias —Caixa galicia, por ejemplo— y otras tiran de la publicitación en internet y de su red de oficinas comerciales, pero muchas otras tienen acuerdos con agencias externas para agilizar la venta.

En Lugo, alguna inmobiliaria muestra en su escaparate una larga lista de pisos procedentes de embargos. El reclamo no pasa desapercibido por quienes buscan vivienda porque los precios son atractivos, hasta el punto de que, en el último año, una parte importante de los pisos que entrega proceden de embargos.

En función de las características de la vivienda pero, sobre todo, de la situación y de la prisa que el banco tenga por deshacerse de ella, el precio puede estar un 40% por debajo del coste de mercado, según coinciden varias agencias.

La diferencia es tal que en torno a este tipo de inmuebles se está generando un nuevo mercado, el del alquiler. «Hay clientes que compran un piso para ellos y otro para alquilar porque por el mismo precio se llevan dos y con lo que cobra del alquiler paga el suyo», explican.

Con todo, no todas las inmobiliarias están entrando en este tipo de mercado. Creen que en la provincia no alcanza las cotas de otras zonas de España porque la morosidad todavía no es, afortunadadamente, tan alta. Además, estas viviendas tienen unas connotaciones muy particulares y consideran que no siempre es fácil darles salida.

Ventajas:

  • El banco suele financiar el 100%. El precio es el principal atractivo a la hora de plantearse la compra de un piso que fue embargado, pero igual o más peso tiene el hecho de que la entidad financiera suele prestar el 100%. «Te deja todo, incluido para escriturar, pagar el IV A y constituir la hipoteca», explican desde una inmobiliaria que realiza muchas operaciones de este tipo.
  • Más barato que alquilar. Con estas facilidades, que se explican por la necesidad que los bancos tienen de vender, en ocasiones comprar resulta más competitiva que alquilar. «Hay casos en que las cuotas de la hipoteca quedan por debajo de 200 euros», afirman.

Reservas:

  • El recelo porque alguien se quedó sin casa al conocer el precio. Los recelos que podrían surgir del hecho de pensar que la vivienda que uno se plantea comprar perteneció a otra familia a la que le fue confiscada suelen desaparecer en cuanto se analiza el precio, según cuentan por experiencia en algunas inmobiliarias.
  • Otro tópico que no siempre es cierto es que los pisos embargados quedan destrozados. Efectivamente, hay casos en los que los anteriores propietarios se llevan hasta las puertas, pero otras veces las viviendas quedan impecables.

Fuente: elprogreso.galiciae.com

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