Saltar al contenido

Razones importantes de por qué compartir piso

realtor cliente firman documentos 23 2147764170 - Razones importantes de por qué compartir piso

Con el aumento del precio de alquileres y de la compra de viviendas en España, una perfecta opción es compartir piso. Al menos un tercio de los ocupantes de las 13 millones de comunidades de vecinos que hay en España viven en pisos compartidos. Se trata de una fórmula poco frecuente en nuestro país, pero que, por necesidad, está tomando cada vez más relevancia. Aunque normalmente compartir piso es algo que parece destinado a estudiantes, su perfil ha ido variando con el paso de los años.

Compartir gastos

Una de las ventajas más importantes de vivir con más personas es poder compartir gastos y así el alquiler sale mucho más económico. Según datos, la gran mayoría de las habitaciones, tanto en Barcelona como en Madrid cuestan entre 350 y 400 euros. Se deduce, entonces que el alquiler de una habitación en un piso compartido se convierte en una opción más que asequible para los que buscan alojamiento, normalmente, de forma temporal.

El propio portal establece que alquilar una habitación es una solución rápida, sencilla y barata, pues cuando se alquila el piso entero son necesarios más trámites y tener más responsabilidades, como por ejemplo el aval, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales o la activación de los suministros.

Acceder a pisos más grandes y de mejor ubicación

Se recomienda compartir piso porque uno puede permitirse vivir en pisos más grandes y mucho mejor ubicados al poder dividir gastos con otras personas. Algo casi imposible actualmente si se decida alquilar la vivienda completa.

Conocer a más personas

Más allá de la necesidad, hay quienes comparten piso por vivir una experiencia distinta y conocer a más personas. Esto es especialmente recomendable cuando nos trasladamos a una nueva ciudad y nos sentimos algo solos. Vivir con más personas es un apoyo importante que suple la ausencia familiar. Compartir experiencias es un motivo más que merece ser valorado.

Si tenemos la suerte de compartir vivienda con personas de otras culturas y países, no solamente nos enriqueceremos en este sentido si no que también aprenderemos idiomas. Nuevas experiencias nos esperan en esta nueva y diferente aventura.

Menos ataduras

Hay que señalar que en España la ley de arrendamientos urbanos no regula el alquiler por habitaciones. Si bien hay algunas normativas al respecto, por lo general hay un acuerdo pactado entre las partes. De manera que uno tiene menos contratos que firmar y no hay ataduras cuando queremos irnos del piso porque no nos convence, no estamos a gusto con las personas con las que vivimos o simplemente cambiamos de ubicación.

Aprender a convivir

Compartir piso es una perfecta excusa para aprender a convivir con otras personas. No será fácil, pero va a permitir que maduremos con rapidez y crezcamos también como personas al estar buena parte de la jornada con otros inquilinos.

Compartir tareas diarias

Es muy complicado atender a todos los requerimientos que necesita una casa. Por tanto, a la respuesta de por qué compartir piso podemos añadir que es bueno compartir tareas del hogar entre varias personas. La casa estará limpia antes, habrá comida en la nevera y podremos atender a los posibles desperfectos del piso también más rápidamente que si debemos hacerlo de forma individual o en pareja.

Aumento de perfiles que comparten piso

Si bien todavía son muchos los estudiantes los que comparten piso, la realidad es que el perfil de las personas que deciden vivir con otras ha cambiado. El mercado del alquiler de habitaciones está dominado por personas en torno a los 30 años. Es más, a día de hoy los estudiantes sólo representan el 10% del mercado del alquiler de habitaciones.

Uno de los motivos de este cambio de perfil es la movilidad laboral, lo que obliga a muchas personas a vivir diversas temporadas en lugares distintos. Por tanto, encontramos desde jóvenes que entran al mercado laboral, empresarios o directivos que deben desplazarse algunos meses a una ciudad, a personas separadas y divorciadas.

Otro nicho de mercado son las personas mayores. El progresivo envejecimiento de la población va a más y esto provoca la soledad de muchos ancianos que llegan a la vejez solos y necesitan compañía para vivir. Ello sumado al sueldo de la jubilación que no llega para pagar el alquiler de un piso.

Las novedades

Cuando se trata de hablar de pisos compartidos, no todo está inventado. Desde los apartamentos con todo lujo de comodidades para diversas personas a la fórmula del coliving.

Este último se posiciona  como una alternativa de vivienda para  jóvenes (y no tan jóvenes). El coliving se basa en el alquiler de un pequeño espacio privado, dentro de un edificio que ofrece destacadas y amplias zonas comunes para compartir en las que hay de todo, desde salones a piscinas, zonas de trabajo, etc. Vamos, una especie de hotel en el que puedes habitar y también trabajar si lo crees necesario. El precio suele ser algo alto, pero no menos de lo que valen los alquileres en las grandes ciudades.

(Visited 47 times, 1 visits today)
Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.