La Champions League de la morosidad

España está en la Champions League de la morosidad. A la hora de pagar, la Administración Pública española es un nadador con un yunque atado a los pies, y las empresas no le van muy a la zaga.

Sobre todo, las dedicadas a la gran distribución y a la construcción. La depresión del ladrillo ha disparado los plazos de pago de las empresas dedicadas a la edificación tanto residencial como pública o civil.

plazo medio de pago

Las empresas de la construcción abonan sus facturas a los proveedores en un plazo no menor de 153 días y hasta mayor de 200 días, de media, según una estadística elaborada por la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM) analizando el 100% de los balances del Registro Mercantil.

Por ejemplo, las constructoras gallegas disfrutaban de un plazo de pago de 201 días, algo que les permitía financiarse a costa de sus proveedores. Y las andaluzas y las madrileñas pagaban en 200 días. La autonomía con menor plazo medio de pago empresarial es Cataluña (153 días), seguida de Navarra (154) e Islas Baleares (166 días, de media).

En algunas autonomías las constructoras ya tardan más de siete meses –siempre de media– en pagar servicios que se deberían abonar en 60 días, como obligará la reforma de la ley de Morosidad, aprobada en marzo en el Congreso y que aún necesita el visto bueno final del Senado. Esta ley prohibirá que las empresas pacten un plazo “contrario” (o sea, mayor) al tope determinado por la ley.

Grecia es el peor pagador de toda la Unión Europea (UE), seguido de España, Portugal e Italia. Justo los denominados peyorativos pigs. “En el Sur de Europa es donde se paga más tarde”. Algo que “constituye un cultivo para la corrupción. No sólo hace daño a empresas y proveedores, sino que es un riesgo potencial de que se use el poder de forma inadecuada”.

Fuente: expansion.com

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