Ideas para una velada de San Valentin perfecta en casa

El día de San Valentín tiene tantos seguidores como detractores. Pero si eres de los que te gusta celebrar esta fecha, y por qué no, aprovechar este día señalado para mimar a tu pareja más de lo habitual, te proponemos ideas con las que planificar una velada perfecta

Cuida la primera impresión si te quedas en casa

Una buena bienvenida es básica, ya que puede marcar para bien o para mal el devenir de la velada. Por eso cuida al máximo cómo vas a recibir a tu cita: unas flores en el recibidor, unas velas para ir creando ambiente, una luz agradablemente tenue e invitadora… Todos los detalles cuentan. 

Recuerdos enmarcados

¿Cuántas fotos tenemos en el móvil guardadas y qué pocas decorando la casa? Aprovecha la ocasión para imprimir algunos de vuestros recuerdos o momentos más especiales, enmárcalos ¡y sorprénde! 

Decora con flores

No es necesario llenar toda la casa de flores, a veces basta con reunir dos o tres rosas, en un recipiente con encanto para dar un toque especial a un cualquier rincón de casa. 

Atmósfera aromáticamente sugerente

Velas aromáticas, stickers, incienso… Los aromas tienen un gran poder para evocar sensaciones, predisponer al relax y, además, muestran a tu cita que te has preocupado por cuidar todos los detalles para lograr un ambiente agradable. 

Viste la mesa de fiesta

La puesta en escena cuenta y mucho a la hora de preparar la mesa para la cena de San Valentín. Si sois de los que valoráis estos rituales, es el momento de sacar el menaje de fiesta y cuidar todos los detalles: desde el mantel hasta las flores o las velas para llenar de magia la velada. Incluso puedes dejar un pequeño obsequio a modo de detalle, como se ha hecho aquí.

La vajilla

Al elegir la vajilla no está de más tener en mente el menú de la velada, porque aunque las vajillas de colores son muy decorativas, en función del menú, la comida puede deslucir. Una vajilla blanca o de tonos neutros nunca falla, y si quieres apostar por el color, elige uno de tonos apagados, como esta de color rosa, el color de moda, con ribete dorado.  

¿Cristalería de color?

¿Y por qué no? Y en rosa, ¡aún mejor! Un juego copas en tonalidades rosas, le dará a tu mesa un sutil efecto romántico que puedes potenciar combinándolo con detalles de la misma gama cromática, como las flores del centro de mesa, la matelería o los servilleteros. 

Cena casual

A cada pareja su San Valentín. Y es innegable que no a todo el mundo le va lo fancy o los rituales más o menos formales. Si sois de los que se sienten más cómodos con una cena casual de picoteo en el sofá o incluso sentados en el suelo a modo de chill out, ¡adelante!  

Lavanda relajante

¿Sabías que el aroma que desprende la lavanda nos invita a la relajación y reduce la ansiedad? Ya sea como planta o en aceites esenciales en el baño, será un aliado perfecto para dejar tensiones y el estrés fuera de casa esta velada. 

Sorprénde a la hora del café

¡Con una taza con mensaje! Está comprobado que decorar con mensajes positivos, ya sea con murales, cuadros, guirnaldas o incluso en nuestra taza preferida, como esta, ayuda a que uno se sienta mejor. Seguro que le arrancarás una sonrisa a tu media naranja cada vez que sostenga la taza entre sus manos.

Momento sofing

El sofá tiene un poder de atracción innegable. Sobre todo si lo completas con cojines mullidos y mantas y plaids gustosos. Trasladar los postres y el café/té al sofá, para saborearlos de manera relajada y más informal, es siempre un acierto. Es el momento de descalzarse, acurrucarse y darle al play a la playlist que tanto te has currado para la ocasión.

¡No olvides las velas!

Es brutal su capacidad para transformar el espacio. Basta con prender unas cuantas velas para que el dormitorio se convierta en un refugio íntimo, cálido, acogedor y, por supuesto, romántico. Si quieres evitar accidentes, apuesta por las tipo led, las hay que reproducen el efecto de la llama con mucha fidelidad. 

Ropa de cama gustosa

Las fibras naturales, como el lino o el algodón, ofrecen un tacto muy agradable a la piel, además de ser hipoalergénicas, siendo una opción idónea para las sábanas o fundas nórdicas que están en contacto directo con la piel. Puedes complementarlas con una manta de tacto suave o un plaid. 

Fuente: elmueble.com



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