Los españoles, dispuestos a gastar un 10% más en la compra o alquiler de una vivienda

El presupuesto que destinan los españoles a la compra o alquiler de una vivienda se ha incrementado una media del 12% en los últimos 12 meses, según el II Estudio “La demanda de vivienda en España. Tendencias 2016”, elaborado por Casaktua a partir de más de 1.100 entrevistas. La cuantía media disponible por las personas que quieren comprar vivienda en propiedad se sitúa en los 209.705 euros, un aumento del 10% en comparación a 2015. Con respecto al presupuesto para alquilar un piso, la cantidad también aumenta, en este caso un 15%, pasando de los 455 en 2015 a los 522 euros que tienen como límite en 2016.

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El aumento de la cuantía para la compra se debe en parte a que el precio de la vivienda ha dejado de ser el principal impedimento para los compradores, frente a la preocupación que tienen como consecuencia de no encontrar una vivienda que se adapte a sus necesidades. Según Chus de Miguel, directora comercial de Casaktua, este hecho “se produce por motivos como la estabilidad económica que tenemos actualmente y una mayor facilidad para conseguir financiación”.

En este sentido, el informe refleja que el acceso a la financiación no es uno de los principales obstáculos para cambiar de vivienda. Es más, este freno solo es avalado por el 15% de los encuestados. Y, en cambio, sí lo es (para el 26%) el hecho de no encontrar un inmueble que se ajuste a lo que realmente se busca.

Los presupuestos varían según el sexo de la persona, pues los hombres destinan un 26% más que las mujeres a la hora de comprar una casa y un 10% más para alquilar. Según De Miguel, “estas diferencias se pueden dar por los menores ingresos que todavía recibe la mujer a la hora de realizar su trabajo o porque son más conservadoras en el momento de realizar esta inversión”.

A pesar de los mayores presupuestos disponibles, según el estudio, estos no son generalizados. El 71% de los encuestados no tiene más de 200.000 euros para efectuar la compra, mientras que para el 54% su tope se sitúa en los 150.000 euros. En relación con el alquiler, el 70% declara que su presupuesto máximo son 500 euros mensuales frente a los 400 euros de límite para el 45% de las personas que quieren alquilar.

¿Qué busca el comprador?

Al igual que ocurre con el presupuesto, el número de personas que tienen pensado mudarse próximamente aumenta un 42%, de los que el 30% prefiere comprar frente al 17%, que optará por alquilar. El tipo de casa que busca el cliente es una vivienda básica, bien comunicada y con servicios (respuesta del 43% de los encuestados). Por otra parte, una vivienda familiar con grandes zonas comunes y varios cuartos de baño es la deseada para el 35%. Ya en mucha menor medida también eligen viviendas ecológicas con eficiencia energética y la vivienda de lujo.

Por otro lado, los motivos más importantes por los que los encuestados se quieren cambiar de vivienda se encuentra la oportunidad de tener una casa más grande o con más habitaciones (30%), tener una vivienda con más extras (29%), una mejor zona o barrio (27%), o para tener una casa más bonita (16%). Por el contrario, únicamente el 6% se quiere cambiar para desarrollar su profesión dentro del propio inmueble.

En cuanto a la tipología, los pisos en altura siguen siendo el tipo de vivienda más demanda, con un 46% de los encuestados que afirman estar interesados en este tipo de vivienda, por delante del 17% que lo hace por chalets independientes, un 16% por un apartamentos y un 13% por un dúplex o adosados. “La intención de compra por tipo de vivienda está directamente relacionada con el inmueble en el que reside: la gran mayoría quiere irse a una casa de la misma tipología”, según afirma el estudio.

El 74% de los que buscan cambiarse de vivienda empezaron a mirar en los dos últimos años y medio: un 37% no lleva ni un año, el 26% lo hace desde 2015 y el 11% comenzó con la búsqueda en 2014. Existe un porcentaje bastante amplio (21%) que lleva buscando vivienda desde hace cuatro años o más. La mitad de estos comenzaron en el periodo anterior a la crisis y un 7% en los primeros años de la misma.

En general, la mayoría de los que buscan una vivienda en propiedad son familias (40%), en las que conviven parejas separadas con hijos anteriores, y con intención de tener más (42%), con un buen trabajo y un nivel adquisitivo alto y medio alto (33%) y con una edad comprendida entre los 25 y los 34 años (38%).

En cuanto a los que se quieren mudar a un piso en alquiler y pesar de su incremento, la mayoría se decantan por el arrendamiento por motivos económicos: el 36% lo hace porque es su primera opción, porcentaje muy superior al 27% del año pasado, aunque seis de cada 10 personas hubieran preferido comprar. En el caso de la vivienda en alquiler, su demanda se centra en jóvenes de entre 25 y 34 años (25%), solteros (24%), que ya viven en alquiler (40%) compartiendo piso (38%) o con sus familiares (30%) y que buscan emanciparse (70%).

Segunda residencia

El 29% de los encuestados afirma contar con una segunda residencia. De este grupo, el 63% la compró antes de la crisis y el 37% entre 2008 y 2016. Seis de cada 10 se encuentran en el interior: el 26% en zona urbana y el 32% en zona rural. Entre el 71% restante que no dispone de segunda residencia, el 22% está en búsqueda activa, la mayoría de ellos (62%) en la costa.

Por comunidades, los habitantes de Madrid y Valencia, seguidos de País Vasco, Navarra y Baleares son los españoles que más cuentan con una segunda vivienda. Mientras que en Cantabria, Asturias, Aragón y Castilla-La Mancha son las regiones con menos propietarios. Sin embargo, son precisamente los habitantes de estas comunidades los que más están pensando en adquirir una segunda residencia.

Fuente: elmundo.es

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