El precio de la vivienda sigue con su recuperación y crece un 1,5% en junio

El precio de la vivienda terminada (nueva y usada) aumentó un 1,5% en junio en relación al mismo mes del año pasado, manteniendo el “buen tono” de los últimos meses, según el índice Tinsa IMIE General y Grandes Mercados. Las zonas de más revalorizaron en junio fueron las “capitales y grandes ciudades” como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Málaga, con un crecimiento del 3,6%, y el grupo “Baleares y Canarias” con una subida en los precios del 1,8% por encima de los valores de hace un año.

SantGervasi-LaBonanova-Barcelona

Frente al crecimiento interanual en el precio medio de las capitales y las islas, la estabilización predomina en la “Costa mediterránea” y en las localidades más pequeñas (“Resto de municipios”), que se encarecieron en ambas zonas un 0,3% respecto a junio de 2015. El grupo “Áreas metropolitanas” fue la única zona analizada que registró un descenso en junio, respecto al de hace un año (-1,3%).

Entre enero y junio de este año el precio de la vivienda ha subido un 2,2%, frente al recorte del 1,1% que experimentó en los seis primeros meses de 2015. En el acumulado del año (enero-junio), las islas son las que registran el mayor repunte, con un avance del 8,7%, seguidas de las capitales y grandes ciudades (+3%) y el resto de municipios (+2,3%). En la costa mediterránea y las áreas metropolitanas los precios han retrocedido un 0,8% y un 1,4%, respectivamente, en los seis primeros meses del año.

El ajuste medio en España desde el máximo alcanzado en 2007 se sitúa en el 41%. Por debajo de la media se encuentran Baleares y Canarias (-26,7%) y el resto de municipios (-36,8%). La costa mediterránea sitúa la caída acumulada del precio de la vivienda en el 48,5%, seguida de las áreas metropolitanas (-45,8%) y las capitales y grandes ciudades (-43,8%).

La vivienda de lujo remonta

Los ricos sortean mucho mejor la crisis, lo dicen las estadísticas, pero la vivienda de lujo en España, de acuerdo con datos de Iván Barrondo, de John Taylor, desde 2007 ha bajado, de media, un 30 por ciento. La diferencia respecto a otros segmentos de mercado, en los que ha llegado a secarse completamente el cruce de operaciones, está en que en los inmuebles de más alto nivel siempre ha habido transacciones, aunque en gran medida las hayan protagonizado clientes extranjeros. La remontada del mercado del lujo en España, por tanto, tiene mucho que ver con la demanda internacional, como la latinoamericana, que ha encontrado en España un lugar en el que invertir para preservar su capital de las devaluaciones de sus divisas, como ha detectado José Gregorio Faria, de Knight Frank. De acuerdo con Kilian González, de Engel & Volkers, la recuperación se centra en las grandes ciudades y en las mejores ubicaciones de la costa, fuera de esas zonas, lejos de Madrid, Barcelona, Valencia, San Sebastián, Costa del Sol y Costa Blanca, la situación es más difícil.

La demanda repunta y la oferta es ya escasa. Pero, ¿qué es lo que se busca? Sobre todo pisos en edificios clásicos con precios por metro cuadrado que oscilan, según Iván Barrondo, entre los 5.500 y los 8.000 euros, aunque haya excepciones por hasta 10.000 euros el metro cuadrado. Para viviendas entre los 800.000 y el millón de euros hay un importante volumen de compradores, afirma. “Es el núcleo de la demanda”. En principio, no parece un precio exorbitado, aunque sólo una minoría pueda pagarlo. Pero es que, “El lujo no es directamente proporcional al precio. Una casa de 4 millones de euros es muy cara, pero igual no es de lujo“.

¿Qué es, entonces, el lujo? Lo determina la ubicación, la calidad, que el piso esté en una finca clásica (se le da mucha importancia al edificio, puede ser un 10 por ciento de su precio). Aunque los áticos son la joya de la corona: hay mucha gente dispuesta a pagar un plus por vivir en uno, comenta Barrondo. Por lógica, hay muy pocos y el lujo también tiene mucho que ver con la escasez. Para Kilian González, lo que valora un comprador de viviendas de lujo es la localización, que sea “prémium”, así como la exclusividad de la propiedad, además de las vistas. Importa menos, en su opinión, la calidad de los materiales, dado que el comprador prefiere realizar una inversión para diseñarse su propia casa. “Su capacidad de inversión hace que lo pueda poner todo a su gusto”, donde cada vez se le da más importancia a la sostenibilidad, al ahorro energético y a la protección del medio ambiente.

Según Kilian González, de Engel & Volkers, un piso de 250 metros cuadrados en el Barrio de Salamanca a la altura del Parque del Retiro, puede costar a partir del millón y medio de euros. Las viviendas de lujo cuestan entre 6.000 y 12.000 euros el metro cuadrado, y generalmente un piso de lujo cuenta con 200 metros cuadrados, suele estar en una finca clásica y cuesta entre 1,5 y 3 millones de euros. Los chalets a las afueras de las grandes ciudades, en Madrid, La Moraleja (Alcobendas), El Viso (en Chamartín, más centrado en la ciudad), Majadahonda o Pozuelo de Alarcón. En Barcelona, en Pedralbes, Sant Just y, en general, en la zona alta, pueden costar a partir de los 2 o 2,5 millones de euros.  Los precios son muy diversos: se pueden encontrar casas exclusivas a partir de 2,5 millones de euros, pero pueden llegar hasta los 25 millones en algunas selectas zonas de la costa, como es el caso de Marbella o Mallorca.

Pero en el caso de la vivienda vacacional de lujo no todo es Costa de Sol o las Islas Baleares. El mercado del lujo también se mueve en otras zonas, como en Galicia. Javier Conde, de Inmofiestras, explica que si bien el mercado para viviendas de alrededor de 100.000 euros está cerrado, los inmuebles de entre 500.000 y 700.000 euros sí tienen compradores en Pontevedra, en localidades como Sanxenxo, Baiona o Vigo, así como en Oleiros (A Coruña). Pero la clave para que estas casas, muchas veces históricas, tengan salida en el mercado, es que deben estar cerca de grandes cascos urbanos y también de la playa. Son precios, de todas maneras, que están muy lejos de los más modestos que se manejan en Palma de Mallorca o Ibiza (entre 1,5 y 2 millones).

Otro tipo de vivienda vacacional que está empezando a aflorar en el mercado son las grandes villas andaluzas, con precios que pueden oscilar entre los 3 y los 5 millones de euros. O incluso superiores, de hasta 30 millones de euros, según Faria. A las villas andaluzas hay que añadir, de acuerdo con Kilian González, las tradicionales fincas y cortijos de entre 800.000 y 15 millones de euros ligados a explotaciones agrícolas, pese a que ésta no sea su actividad principal. En Cataluña, están saliendo al mercado masías clásicas interesantísimas.

La mayoría de quienes compran una vivienda de lujo lo hacen para disfrutarla ellos mismos, bien para vivir durante todo el año, bien para ir de vacaciones tras un proceso casi de enamoramiento, y no tanto como inversión. Pero no hay que excluir la posibilidad de poner en alquiler la propiedad para sacarle rendimiento. Para Iván Barrondo, de John Taylor, es un mercado ágil y dinámico y puede proporcionar rentabilidades de entre el 3 y el 4 por ciento. José Gregorio Faria, de Knight Frank, apunta que hay negocio en el alquiler de vacaciones de lujo para familias que prefieren una casa de lujo a un hotel.

Fuentes: tinsa.es (Imie junio 2016) y finanzas.com

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