Euribor Plus: la nueva forma de cálculo del Euríbor ¿Qué es y cómo afectará a las hipotecas?

El Euribor a 12 meses, índice de referencia que ayuda a determinar la cuota mensual del 90% de las hipotecas sobre viviendas en España, variará la base sobre la que se calcula. De este modo, el European Money Markets Institute (EMMI: la asociación de asociaciones bancarias europeas) finaliza el proceso de cambio del nuevo índice, que entrará en vigor a partir del próximo 4 de julio, precisamente cuando el Euribor se encuentra en la fase más profunda de su depresión.

El euríbor cerró el pasado año 2015 con una caída del 80%, lo que supone el mayor recorte registrado en la última década. El indicador, que no ha dejado de caer en los últimos doce meses, ha ido descendiendo hasta romper la barrera del 0%. Así, el pasado mes de febrero, el índice basado en los tipos a los que un panel de bancos se financian en los mercados mayoristas europeos alcanzó un -0,008% por primera vez en la Historia, abriendo el debate sobre si, llegado el caso, las entidades deberían pagar a sus clientes por prestarles dinero.

Ya antes de que el BCE rebajara al 0% los tipos de interés y situara la facilidad de depósito en un -0,4%, las previsiones de los analistas señalaban que la caída podría profundizarse este año hasta el 0,1%, lo que pondrá en dificultades a las entidades financieras más agresivas en su política comercial. Sobre la base del saldo vivo total de los créditos hipotecarios en España y el precio del Euribor a 12 meses en diciembre, una décima negativa representa un coste anual superior a 600 millones de euros para los bancos. En el lado contrario, es un ahorro similar para millones de hogares. En este contexto, es evidente que el Euribor se ha convertido en todo menos un aliado para las entidades financieras, pero la Asociación Española de la Banca (AEB) considera que la situación es independiente del proceso de cambio.

Euríbor plus: ¿Qué es y cómo se calcula?

En junio de 2014, el EMMI comenzó a trabajar en un nuevo índice de referencia hipotecario: el euíbor plus cuyo principal objetivo es impedir por parte de los bancos la manipulación en el cálculo de la tasa después de los escándalos ocurridos entre 2005 y 2009. Al contrario de lo que ocurre con el euríbor actual que refleja el tipo de interés al que están dispuestos a prestarse los bancos, con el euríbor plus se persigue un índice de referencia más creíble y menos manipulable. La clave para conseguirlo estaría en su metodología de cálculo.

El euríbor plus se calculará a partir de los tipos de interés de las transacciones efectivamente realizadas en el mercado interbancario y no en los tipos estimados por los bancos. Es decir, se formaría a partir de las contribuciones de los bancos del panel basados en operaciones reales y no en las estimaciones de los intercambios que realizan los bancos entre sí.

Pero, además, la nueva metodología tendrá en cuenta no sólo las transacciones que los bancos se hagan entre sí, sino también los depósitos de las grandes empresas, otras instituciones financieras, instituciones públicas, pymes no financieras, aseguradoras o fondos de pensiones.

El mayor problema que registra su cálculo estaría, sin embargo, en que apenas se realizan transacciones reales a un año, por lo que la volatilidad para los plazos más largos sería más alta. Es decir, apenas se realizan operaciones a un plazo superior a los tres meses de ahí que la muestra sería muy reducida. Recordemos que las hipotecas están referenciadas al euríbor a un año. Con la nueva fórmula, se hará una mediana para determinar los cuatro o cinco bancos que ofrezcan los tipos centrales y con ellos, se hará la media. También se utilizarán datos de los días anteriores cuando haya pocas operaciones.

¿Cómo afectará a las hipotecas?

El EMMI admite que los resultados del nuevo cálculo podrían no ser los mismos que con el método actual. “Es inevitable que haya cambios en el nivel y características del Euribor. Ninguna variable económica puede ser medida con absoluta precisión, así que cualquier cambio en el método de medición producirá una variación. Habrá un impacto, sobre todo en la volatilidad”.

A nivel práctico, el objetivo declarado por el EMMI es que el cambio de metodología no afecte a la esencia del índice. Pero surge el enfoque jurídico. “Una cuestión crítica es si, desde un punto de vista legal podría considerarse como un simple cambio metodológico o, por el contrario, como un índice distinto”. Teniendo en cuenta la litigiosidad vivida en los últimos años entre la banca y sus clientes a raíz de la comercialización de productos como las preferentes o las cláusulas suelo, la segunda posibilidad podría abrir un frente nuevo en millones de contratos.

Por este motivo, la Asociación Española de Banca demanda una cobertura legal reforzada. “El cambio tal y como se está planteando no tiene por qué presentar riesgos significativos para ninguna de las partes, si bien es cierto que estos se minimizarán o desparecerán totalmente si la transición cuenta con un soporte normativo de ámbito europeo”.

Pero, ¿encarecerá las hipotecas? No está claro aún si este nuevo índice de referencia encarecerá o no los préstamos hipotecarios ya que habrá que esperar a ver cómo se comporta una vez se comience a realizar el nuevo cálculo. Lo lógico es que, si el precio oficial del dinero baja (el dinero que se prestan los bancos entre sí se lo piden al BCE que se lo da al tipo de interés establecido), las entidades pagarán menos por él así que también lo ofrecerán más barato. Por el contrario, si el precio del dinero sube, estos préstamos se encarecerán.

La banca pide blindarse y los consumidores transparencia

José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, advirtió ayer que si la banca decide llevar a cabo un cambio en la base de cálculo del Euribor, el índice que referencia el precio final de millones de hipotecas en España, deberá hacerlo con todas las garantías de que se trata de una continuación del actual y “blindándose” contra posibles demandas. Según el banquero, el nivel de tipos de interés que manejan los bancos actualmente se prolongará durante dos o tres años, si bien apuntó que no espera que el Euribor caiga por debajo de sus niveles actuales.

Para la banca, “cambiar la referencia del Euribor sería malo” reconoció el mismo Goirigolzarri, subrayando los problemas reputacionales de la banca en los últimos años. “No se trata tanto de un proyecto para cambiarlo como de una reforma porque está en discusión si el índice tal cual es ahora y al plazo de un año es representativo de las operaciones a las que se prestan los bancos”. Hasta el pasado mes de febrero, Bankia aumentó un 25% el volumen de contratación de hipotecas respecto al mismo periodo de 2015. La entidad cuenta, junto a CaixaBank, con una de las mayores carteras hipotecarias en España y, con un Euribor negativo y sin cláusulas suelo, está obligada a compensar la pérdida de ingresos por intereses hipotecarios con otras vías de negocio. José Sevilla, consejero delegado del banco apostilló que “los ciudadanos españoles pagan las hipotecas más baratas de Europa”.

En el otro lado de la balanza, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) pide que se hagan públicos los resultados de las pruebas de cálculo del “nuevo Euribor” o “Euríbor Plus”, que supondría pasar del sistema actual de “consulta” o tipo teórico al que se prestarían los bancos entre sí a uno de “transacciones” reales entre entidades.

La OCU ve aún “muchos interrogantes” en el que sería nuevo sistema de cálculo. “Aunque, en principio el cambio de metodología no debería afectar mucho al índice, se tiene que respetar el derecho a la información de los consumidores para evitar que se puedan producir perjuicios a los mismos”. Por ello solicita que, durante el periodo de pruebas de julio a diciembre de este año 2016, se calcule el Euribor utilizando ambas métodos de cálculo, pues permitiría comprobar si existen diferencias significativas entre ambos.

El ministro de Educación, Luis de Guindos, ha remarcado que se está en “un periodo de prueba y la posibilidad de pasar a un nuevo índice tiene que ser contrastada con prudencia y con cautela”. “El Gobierno va a vigilar que esa posible modificación no tenga ningún impacto negativo desde el punto de vista de todos los tenedores de las hipotecas en nuestro país”, aseguró, y apuntó que las pruebas que se están efectuando indican que el nuevo índice estaría en un nivel incluso inferior al actual.

En general, los analistas y expertos piensan que las autoridades velarán por los intereses de los minoritarios y harán los ajustes que sean necesarios para que estos no se vean perjudicados. Su puesta en marcha no se llevará a cabo para favorecer a los bancos, sino más bien todo lo contrario. Con esta medida los bancos no podrán manipularlo como ha ocurrido en el pasado en casos puntuales. Así, se espera que las variaciones del Euribor sean mínimas y el impacto que puedan tener en el pago de las hipotecas será muy bajo. Las mayores caídas del Euribor y las mayores rebajas en la cuota ya las hemos visto.

Fuente: elmundo.es

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