Masía del s. XVI reconvertida en espectacular casa rural en La Garrotxa, Girona

Si la semana pasada conocimos una preciosa casa con un acogedor estilo francés en el contexto urbano de Madrid, en esta ocasión viajamos hasta La Garrotxa, una comarca exuberante de montaña y naturaleza al nordeste de Cataluña, en la provincia de Girona, donde se encuentra situada esta espectacular masía del s. XVI rehabilitada con todas las comodidades actuales. La riqueza natinural del lugar con unas vistas impresionantes del paisaje de alta montaña y la reforma de esta vivienda hecha con distinción y buen gusto por la interiorista Belén Campos (BCA Interiors), convirtiendo esta preciosa casa rural de La Garrotxa en una vivienda de gran elegancia y belleza con un precioso aire francés de estilo rústico provenzal.

Está orientada al suroeste para aprovechar al máximo la luz natural y el entorno pero conservando en su rehabilitación los elementos más característicos de sus orígenes como son la piedra y la madera. “Todo lo que se podía recuperar lo hemos conservado y lo que no ha sido posible se ha realizado siguiendo técnicas ancestrales”, afirma Belén, en la cual han confiando plenamente los dueños para que la convirtiera en una residencia amplia, cómoda, acogedora y luminosa. Para ello había que convertir los establos y las cuadras de la planta baja en espacios habitables, así como solucionar la escasa iluminación de sus estancias pequeñas y laberínticas. Se conservaron las dos plantas originales pero cambiaron por completo su distribución. En la planta baja se dispuso la entrada, el comedor, la cocina, el salón y un pequeño baño. Y en la planta alta, tres dormitorios con sus baños, otro salón con chimenea y un porche. En todas las estancias llega la luz natural abriendo puertas o ventanales al exterior.

La vivienda cuenta con avances tecnológicos y ecológicos de última generación, calefacción radiante, pozo, huerto, placas solares y climatización geotérmica que aprovecha el calor interior de la tierra. En cambio la decoración y el mobiliario mezclan el estilo de una casa rural con el estilo francés, conservando e introduciendo piezas heredadas o compradas antiguas. El resultado es una masía llena de distinción y personalidad que combina lo antiguo con la más cómoda modernidad.

porche

La Garrotxa (o Garrocha en castellano) es una comarca situada en el nordeste de Cataluña, a los pies de los Pirineos de la provincia de Girona, limitando con las comarcas del Ripollés, Osona, La Selva, Gironés, Pla de l’Estany y Alto Ampurdán. Los valles de Bas, de Hostoles y de Bianya articulan buena parte de la Garrotxa, una de las comarcas más boscosas de Cataluña. Las vertientes soleadas son ocupadas por encinares. Los robledales predominan en el resto de zonas –en la de Olot puede verse alguna de roble carvallo– y los hayedos se encuentran en los sectores más húmedos.

En esta zona prepirenaica de Girona se pueden observar dos tipos de paisaje totalmente diferentes: en buena parte de la mitad sur (Baja Garrotxa) donde se encuentran los Pirineos orientales, se extienden más de 40 volcanes y diversas coladas de lava que forman un paisaje suave y sin demasiados desniveles, protegido por el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, uno de los más importantes de Europa. Desde el valle del río Fluvià hacia el norte se desarrolla la Alta Garrotxa, donde el paisaje cambia radicalmente, volviéndose más abrupto y escarpado, con abundantes barrancos y desfiladeros, siendo esta un área declarada Espacio de Interés Natural, al igual que el Collsacabra y el macizo del Puigsacalm, ambos situados al oeste de la comarca. La Garrotxa presenta además un patrimonio cultural de incalculable valor con pueblos medievales, ermitas románicas, la calzada romana del Capsacosta, etc.

La privilegiada situación de Girona, entre la Cordillera Pirenaica y la Costa Brava, que baña el mar Mediterráneo, facilita recorrer toda la provincia. El litoral se despliega desde Portbou (al norte) hasta Blanes (al sur) está compuesto por templos medievales, pueblos pesqueros, ruinas romanas, y extensas playas y calas de aguas transparentes entre espectaculares zonas acantiladas. Así, cerca de esta maravillosa zona de montaña podemos llegar rápidamente a localidades en Costa Brava como El Port de la Selva, con su monasterio de Sant Pere de Rodes; el Parque Natural Cap de Creus; los paisajes de Cadaqués y el golfo de Roses; conjuntos histórico-artísticos como Pals; o recintos amurallados al borde del mar, como Tossa del Mar o Begur, en contraste con localidades de más turismo de sol y playa como Lloret de Mar. Lugares bien distintos entre sí, que nos hablan de la riqueza de esta provincia catalana y cuyos espacios no debemos dejar de recorrer. En todas ellas, la unión de mar y montaña compone un paisaje inolvidable.

Reforma y decoración: BCA Interiors

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