Los precios del certificado energético son muy distintos según la comunidad

precios-certificadosenergeticosEl Real Decreto 235/2013 que obliga a que las viviendas en venta o alquiler muestren su certificación energética, pronto cumplirá un año desde su entrada en vigor en junio del pasado año 2013. En este tiempo, la tónica dominante siguen siendo las diferencias en el precio para gestionar este trámite según la comunidad autónoma en la que se encuentre el inmueble. Y es que, en función de cada región, los ciudadanos deben asumir unos costes diferentes para cumplir con una obligación que tiene su origen en una Directiva Europea.

Además, las diferencias en la cuantía de las tasas entre las diferentes comunidades autónomas en algunos casos es bastante notable, que se acentúan aún más si tenemos en cuenta el precio fijado por los técnicos. Según datos de Certicalia, plataforma certificadora a nivel nacional, los precios por certificar energéticamente una vivienda de entre 50 y 80 metros cuadrados, varían desde los 50 euros en Madrid hasta los casi 128 euros de La Rioja. Según la certificadora, la explicación de esta gran diferencia de precio es la menor demanda de certificados en la comunidad riojana y el tener el coste por registro más alto de España (37,95 euros).

No todas las comunidades autónomas cobran por registrar el certificado. Podemos encontrar comunidades donde los registros son gratuitos como en Madrid, Asturias o Cantabria, y comunidades que cobran una tasa por registro: 38 euros en el caso de La Rioja, pasando por los 29,10 euros en Castilla y León, los 11 euros en Cataluña o los 23 en Murcia. Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) “Una cuantía económica que debería estar justificada por el tipo de gestión administrativa implantada (registro presencial o vía web) y el alcance del control e inspección de los certificados que vaya a realizar cada Comunidad”. Pero no siempre es así. En Madrid, por ejemplo, el registro del certificado es telemático; no así en Cantabria o Asturias, donde el registro es exclusivamente presencial y supone un sobrecoste por el desplazamiento y la presentación de la documentación en papel y en soporte digital, aclaran en Certicalia.

Una situación que según la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA) “No tiene mucho sentido. Si se hubiese habilitado y acordado un registro único estatal, respetando, lógicamente, las competencias de cada comunidad autónoma, los costes de implantación de la normativa se hubiesen minimizado”.

A partir del 1 de junio, nueva tasa en Navarra y País Vasco

A todo esto, a partir del 1 de junio, Navarra y País Vasco obligarán al propietario de una vivienda o edificio con calificación energética A o B ( las más eficientes) en la primera de ellas, y A, B y C, si el inmueble se encuentra en la segunda, a encargar a un agente acreditado un informe favorable del primer certificado. Un coste que no fijan estas comunidades, pero que será un “poco inferior al de la propia certificación”, asegura Manuel Sayagués, director técnico de Energía de ATISAE, uno de los Organismos de Control Autorizado recomendados por el Gobierno Vasco. Según este organismo “hay que entender que el trabajo del control externo consiste en revisar que los datos de entrada al programa de calificación son correctos, lo que implica visitar el edificio, y recalcular la calificación con el mismo programa que se usó en la certificación”.

Desde la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA) consideran que estas dos comunidades pretenden, con esta medida, realizar un control más exhaustivo para comprobar la veracidad de los inmuebles que han obtenido mejor calificación. No en vano, el capítulo del Real Decreto 235/2013 dedicado al control de los certificados dice que las comunidades autónomas podrán delegar esta responsabilidad en agentes independientes.

Sin embargo, el presidente del Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial (Cogiti), José Antonio Galdón, no entiende por qué otro agente tiene que certificar el trabajo que ya ha calificado un primer técnico. ¿Acaso se está tirando por tierra la profesionalidad y responsabilidad del primer certificador? “Lejos de favorecer a los propietarios de viviendas y edificios eficientes, se les penaliza con tener que pagar un nuevo certificado”.

Fuente: elmundo.es

Quizá también te pueda interesar:

Síguenos: Facebook – Google+ – Twitter

Share

Deja un comentario