El Gobierno cerca las ‘cláusulas suelo’

El Gobierno quiere asegurarse que la sentencia del Tribunal Supremo que declaró nulas las cláusulas suelo opacas se aplique con celeridad en todo el sector. Y para ello, el Ministerio de Economía ha involucrado al Banco de España, al que pide que vigile si los contratos hipotecarios suscritos por la banca cumple con los exigentes requisitos que impone el último auto del Supremo.

El fin de las cláusulas suelo de las hipotecas

Las cláusulas suelo no deberían existir.

El supervisor no quiso manifestarse este martes sobre las actuaciones que podría realizar. Sin embargo, fuentes financieras dieron por seguro que Luis Linde, gobernador del Banco de España, se reunirá con las entidades que ahora comercializan hipotecas con cláusulas suelo para que se aseguren de que cumplen, sin lugar a dudas, todas las condiciones impuestas por el Supremo.

El Banco de España no puede modificar unilateralmente los contratos con los clientes (algo que solo pueden hacer las entidades o un juez), pero nadie duda de que su especial vigilancia tendrá un efecto disuasivo entre los bancos que tengan dudas sobre si han vendido hipotecas poco transparentes.

Hasta ahora, la sentencia ha tenido un impacto limitado. Solo las tres entidades directamente afectadas por el fallo (BBVA, Novagalicia (NCG) y Cajamar, han anunciado que suprimirán de todos sus contratos este tipo de condiciones, que impiden que el cliente se beneficie íntegramente de las revisiones de las cuotas hipotecarias a su favor.

Las tres entidades ante la evidencia de que la mayoría de sus contratos hipotecarios no cumplen con los requisitos, decidieron eliminar todas las cláusulas suelo. Cajamar anunció este martes que la medida afectará a 88.460 préstamos, el 85% del total, y supondrá una merma del 50,4 millones en los beneficios de 2013. Entre las tres entidades afectadas han acabado con unas 600.000 hipotecas con este tipo de límite que impide rebajas de intereses. Se calcula que pueden quedar más de un millón de contratos con estas condiciones, frente a un total de 6,77 millones de hipotecas vivas que se mantienen en el mercado.

El resto de bancos que tienen este tipo de cláusulas en los contratos hipotecarios (Caixabank, Sabadell, Popular, Bankia y Kutxabank, entre otros) se resisten a adoptar una medida similar, con el argumento de que sus contratos sí cumplen con los mínimos de transparencia debida.

Pero el Ministerio de Economía quiere asegurarse que no escapan a las directrices del Supremo. “Hemos pedido al Banco de España que preste una especial atención a la vigilancia del cumplimiento de la sentencia del Supremo sobre las cláusulas suelo en las hipotecas”, anunció este martes el ministro, Luis de Guindos, en el seminario que organiza la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) en Santander.

El mensaje de Guindos tuvo mucho de escenificación pública. Guindos precisó que lo que quiere el Ejecutivo es que el Banco de Españaactúe para vigilar que la sentencia se cumple en situaciones similares” a las descritas en el fallo. El Supremo definió seis criterios para definir si el cliente tuvo información suficiente al suscribir la cláusula suelo. “La sentencia del Supremo está para cumplirse, las sentencias generan jurisprudencia”, afirmó.

La aplicación del fallo del Supremo no es, sin embargo, automática, porque se debe demostrar que las cláusulas suelo incumplen alguno de los requisitos de información exigidos por el Supremo. Y es aquí donde Economía plantea la intervención del Banco de España, al reclamar que clarifique si los contratos se ajustan a la sentencia. No obstante, lo cierto es que el supervisor puede aprobar o denegar los productos que comercializan las entidades financieras pero, apuntan varios expertos consultados, “este asunto será más complejo. Lo que se le ha encargado al Banco de España no es que valore las condiciones generales de una hipoteca, que eso sí lo conoce, sino que determine si se comercializa con suficiente transparencia, algo que tiene elementos de subjetividad”.

Por ejemplo, una de las condiciones del Supremo para eliminar la cláusula era que “no se especifique ni advierta de forma previa, clara y comprensible el coste, comparado con otros productos de la propia entidad”. Esta condición tan abierta ha hecho que los bancos afectados por el Supremo decidieran acabar con todos los contratos con suelo y evitar un aluvión de demandas.

Economía pretende evitar que los clientes de hipotecas con condiciones abusivas se vean obligados a demostrar ante un juzgado que las cláusulas no se ajustan a la sentencia del Supremo. En último caso, el Banco de España sería el mejor aliado de las reivindicaciones de los afectados si consigue que los bancos que todavía tienen suelos acaben con ellos, pero no podrá anular los contratos.

Además, Guindos pidió al supervisor que se asegure que, al modificar los contratos para anular las cláusulas suelo, las entidades no aprovechen para compensar la caída de ingresos con cambios en otras condiciones del crédito hipotecario. Si el resto de las entidades siguieran el ejemplo de BBVA, Cajamar y NCG Banco, y optaran por la supresión generalizada, el sector perdería entre 750 millones y 1.200 millones de ingresos al año, según diversas estimaciones.

Pese a que fue preguntado al respecto, Guindos evitó anunciar si Bankia o Catalunya Banc, controladas por el Estado, van a seguir el ejemplo de NCG Banco, también nacionalizada.

La responsabilidad que ha traslado Guindos al Banco de España es un asunto espinoso. No cabe duda de que el ministro le ha pasado la patata caliente a Luis Linde, el gobernador. A partir de ahora, el Banco de España podría ser el responsable de cualquier queja o escándalo por cláusulas suelo.

Fuente: economia.elpais.com

 

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