“Pisos patada”, viviendas ocupadas de una patada en la puerta

Es un fenómeno que ha ocurrido siempre, pero no tan acusado como ahora. Los llamados ‘pisos patada‘, aquellos ocupados a base de echar la puerta abajo y entrar a vivir en él, se han incrementado en los últimos tiempos. Fuentes policiales lo confirman: “Sí, el fenómeno existe, y aunque viene de tiempos atrás, antes se daba a menor escala“.

Pisos patada

En este sentido, Carlos Bachofer García, de Bachofer Abogados, indica que el fenómeno se ha agudizado por la crisis económica, “que ha provocado que haya más personas sin vivienda y, a su vez, más pisos sin vender“, viviendas que se quedaron sin entregar o incluso a medio terminar por la quiebra de la constructora.

Una situación que va en aumento y que coloca a los propietarios del piso en cuestión en una posición realmente complicada. Porque, tal y como comenta Sara Vázquez, abogada y asesora jurídica del colectivo de Afectados por la Hipoteca de Málaga, a las 72 horas el ocupante adquiere el derecho de morada auspiciado por el derecho constitucional a la inviolabilidad de la vivienda.

Bachofer indica en este sentido que a las 72 horas “poseyendo una vivienda se presume el título, aunque el ocupante lo tendrá que demostrar, y aquí es donde viene el problema”.

Esto es, el que ocupa la casa pasa a ser considerado el morador, y tendrá que ser él el que demuestre ante el juez que tiene el título válido de propiedad. Así, una vez instalada dentro de la vivienda una familia, lo primero que tienen que demostrar ellos es “si tienen algún derecho”, apunta Bachofer. Y es que, según el abogado, “la legislación establece que una de las causas de desahucio sea la ocupación en precario, es decir, sin título que legitime la ocupación”.

En el momento en que un propietario se da cuenta de que han ocupado su casa, el procedimiento judicial ordinario es el que sigue: debe interponer una demanda civil en un juzgado de primera instancia. Por su parte, la Policía acude a la vivienda para realizar un reconocimiento y hacer una filiación de los habitantes ilegales.

El juzgado deberá notificar el desahucio a los moradores (ilegales) de la vivienda, y una vez se vaya a ejecutar, la Policía organiza el dispositivo que procede en este caso. Un proceso que puede durar hasta dos años y que para muchos propietarios puede convertirse en un auténtico calvario.

Esta práctica se produce fundamentalmente con pisos que están deshabitados, como viviendas que han sido objeto de desahucio por impago y pertenecen ya a un banco o bien viviendas de nueva construcción que quedaron a medio terminar o ya terminadas pero sin entregar por quiebra de la constructores. En menor medida, se dan ocupaciones en viviendas habitadas cuyos dueños, por ejemplo, se hayan ido de vacaciones, aunque también se producen casos.

Mafias que los alquilan e incluso los venden

El fenómeno de los ‘pisos patada’ va en aumento y generalmente está protagonizado por familias de etnia gitana, tal y como confirman fuentes policiales, si bien en los últimos tiempos se han sumado a él otros colectivos, como sudamericanos, rumanos e incluso españoles.

Así lo asegura el abogado Carlos Bachofer, de Bachofer Abogados, que añade que la crisis ha sido uno de los detonantes del incremento de estas ocupaciones. Las familias ocupan un piso o más de un bloque sin moradores habituales, y llegan a alquilarlos a otras familias desesperadas por tener un techo. Pero la picaresca va mucho más allá: se dan casos de operaciones de compra-venta al contado de estos pisos.

Se trata de auténticas mafias que se lucran a costa de los alquilares y compras de este tipo de pisos.

Fuente: teinteresa.es

 

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2 Respuestas a ““Pisos patada”, viviendas ocupadas de una patada en la puerta”

  1. anonimo dice:

    Logico que antes hubieran menos casos,deben de referirse a cuando en españa habia trabajo y un sueldo digno y como no un precio razonable para una vivienda…
    Y Tony un abogado defiende tanto al inocente como al culpable lo unico quie le importa es ganar porque perder da mala fama su buffete.Fin de la historia.

  2. Toni Melma dice:

    El otro día por mi trabajo visite a una familia de Okupas de etnia gitana, nos dio una lección del derecho de morada y mil temas asociados que nos quedamos a cuadros. Su abogado le está dando un curso intensivo en conocimientos de como sacar partido del tema, que al final tras dos audiencias, creo que lo va a conseguir. No me pude contener en pedirle el nombre del abogado ( realmente por interés personal) y en comentarle que me parecía fatal que la estuviese instigando a mantener una okupación de la que ambos van a sacar partido, y encima con el apoyo de la misma Ley que le revela las claves para conseguir claramente un objetivo muy bien diseñado. Pues es lo que hay. Ante eso ya veremos la resolución que mientras agüita.

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