​Piso en la costa de 80 m² y 160.000 euros busca comprador extranjero

Piso en la costa mediterránea de 80 m² de superficie a un precio de 160.000 euros. Este es el perfil medio de los inmuebles que podrán adquirir extranjeros, especialmente rusos o chinos, que quieran obtener el permiso de residencia en España a cambio de comprar una casa.

Atendiendo a la propuesta anunciada esta semana por el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, las zonas costeras de la península, orientadas fundamentalmente a segundas residencias y con un importante volumen de “stock”, son las que aglutinan la mayoría de los inmuebles que pueden adquirir por este importe ciudadanos extranjeros.

Según los datos consultados por Efe, las zonas “objetivo” se localizan básicamente en la Comunidad Valenciana, fundamentalmente en poblaciones como Benidorm, Gandía y Oropesa del Mar, y en la línea costera de Málaga, especialmente en Torremolinos o Marbella.

Todas estas regiones han sido tradicionalmente muy atractivas para los extranjeros que viajaban a nuestro país en busca de un modelo turístico conocido como de “sol y playa“.

Igualmente hay oportunidades por este precio en localizaciones como Sitges en la Costa de Garraf, Cambrils en la Costa Dorada y en Noja en Cantabria.

Si nos alejamos de la costa, optamos por una vivienda usada o centramos el foco en poblaciones con un metro cuadrado más económico, las viviendas que se pueden encontrar por 160.000 euros son algo mejores.

Por ejemplo, es posible encontrar un chalet por este precio en estas regiones, eso sí, no en primera línea de playa.

En cuanto a las capitales de provincia, se puede comprar un piso de 89 m², con 3 dormitorios y reformado en una zona nueva de Valencia ciudad.

En San Sebastián, en cambio, se podría optar a un piso de 80 m² y 3 dormitorios pero en una de las zonas menos exclusivas de la ciudad, mientras que en Granada la vivienda tipo sería una de 70 m² en un barrio nuevo.

Si nos vamos a las islas, se puede comprar una finca rústica de 4 habitaciones en el interior de Mallorca o una casa adosada de 90 m² de segunda mano en la playa, mientras que en Menorca se puede acceder a un apartamento de 70 m² de segunda mano en primera línea de playa, según Fotocasa.

Y es que, en España hay 676.038 viviendas nuevas sin vender, según los datos de 2011 del Ministerio de Fomento, más de la mitad de ellos ubicados en la Comunidad Valenciana, Andalucía y Cataluña, aunque se desconoce el excedente de vivienda usada que hay en estos momentos.

Los expertos del sector inmobiliario consultados por Efe creen que esta iniciativa afectará fundamentalmente a segundas residencias, que eran las que habitualmente adquirían los extranjeros antes de la crisis y que son además las que más pueden interesar a aquellos empresarios que busquen hacer negocios en España.

Aunque aún no se ha tomado una decisión definitiva, la propuesta de conceder el permiso de residencia a cambio de la compra de un inmueble responde a la necesidad de dar salida -a un precio razonable- al importante excedente de vivienda que hay en España.

No obstante, la propuesta ha generado mucha polémica entre algunos partidos políticos y sindicatos, que temen que pueda servir para reactivar la burbuja inmobiliaria y atraer la inversión de extranjeros que pretendan blanquear dinero, y a los que además se daría el permiso de residencia.

En España ya existe la posibilidad de conseguir la residencia temporal no lucrativa, pero para obtenerla hay que acreditar que se tienen medios económicos suficientes para vivir en el país, cuantificados mensualmente en cuatro veces el Indicador Público de Rentas Múltiples (IPREM), que equivale a 532 euros. A ello hay que sumar otra cantidad equivalente al IPREM por cada miembro de la familia.

Al cierre del segundo trimestre en España había 123.167 personas con este tipo de residencia, el 15,2 % del total de residentes temporales autorizados, según los datos del observatorio permanente de la inmigración del Ministerio de Empleo.

Fuente: expansion.com

 

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