Nuevo record del Euribor y alegría para las hipotecas (aunque no todas)

Hace sólo 12 meses, el Euríbor se encontraba por encima del 2%. Este lunes, a falta de días para que cierre el mes, el indicador a doce meses ha caído en tasa diaria al 0,897%, por primera vez en su historia por debajo del 0,9%.

Nuevo record histórico

Para una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años, con un diferencial de 0,75 puntos, el coste mensual de ese crédito supondría, hasta ahora, unos 690 euros. Si esa hipoteca se revisase este mismo mes, con el Euribor en el 0,90%, el coste pasaría a ser de 610 euros. Es decir, un ahorro de casi 1.000 euros en un año. Las hipotecas medias de 120.000 euros a 20 años experimentarían un descenso de la cuota mensual de 66,97 euros y una bajada de la anual de 803,64 euros.

Esto supone que un año el euríbor ha perdido más de un punto porcentual, ya que en agosto de 2011 se elevaba al 2,097 %. El pasado 24 de julio el euríbor se negoció por primera vez por debajo del 1 %, y cerró el mes en un mínimo histórico del 1,061 %. Con la de hoy el euríbor suma ya quince sesiones ininterrumpidas por debajo del 1 %.

No afecta igual a todas las hipotecas

Pero para ver el impacto real en el crédito tendrá que revisar qué claúsulas tiene su hipoteca, porque con la denominada ‘cláusula suelo’ o con la contratación de un producto tipo swap, el pago seguirá siendo el mismo.  Según los cálculos de la Asociación de Usuarios de Bancos y Cajas (Adicae), este tipo de cláusulas estaría afectando a unos cuatro millones de españoles.

La “cláusula suelo” se caracteriza porque las entidades impiden aplicar unos tipos de interés por debajo de determinados niveles. Es decir, que aunque el Euribor se encuentre en el entorno del 1% en estos momentos, los bancos pueden obligar, a través de estas cláusulas, a pagar intereses que, como mínimo, suelen estar situados entre el 1,50% y el 2,00%.

Desde el Servicio de Reclamaciones del Banco de España determina “dicha limitación es aplicable siempre que resulte de un acuerdo expreso entre las partes y se encuentre debidamente recogida en el contrato, extremando las cautelas que aseguran el conocimiento de su existencia por parte de los clientes con anterioridad a la firma de los documentos contractuales y al otorgamiento de escritura pública“.

El otro problema es el de los swaps. En los años del boom inmobiliario, muchas entidades comercializaron junto a sus hipotecas los conocidos “swaps”. Se trata de un instrumento de cobertura muy útil en etapas de alzas de tipos (como la que se vivió hasta 2008), pero perjudiciales para los titulares de las hipotecas cuando los intereses caen de forma importante, como ocurre en estos momentos.

A través de esta permuta financiera, los clientes pactaban con su banco un tipo de interés fijo más otro variable, que dependía de la evolución real de los tipos. Es decir, que si el Euribor subía por encima de una determinada referencia, el banco abonaba ese margen a sus clientes. Pero también al contrario: cuando los tipos caen, son los hipotecados quienes tienen que abonar ese “spread” pactado a sus bancos.

Fuente: diariocritico.com

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