Alquileres para estudiantes: comienza la temporada

La temporada de alquileres para estudiantes ya se ha iniciado. Los meses de junio y julio son los elegidos por los universitarios para buscar pisos. La mayoría de los estudiantes prefieren tener ya cerrado el contrato de alquiler para el próximo curso en el mes de julio. De esta manera, «la oferta es mucho mayor y pueden elegir casas más baratas y con mejores calidades. Quien espera a septiembre se tiene que conformar con lo que queda».

Big Bang

Big Bang o como compartir correctamente

La demanda de pisos de este sector de la población se mantiene, sin embargo, la oferta crece. «Se ha disparado el número de pisos en alquiler para estudiantes entre un 5 y un 10% más cada año desde que comenzó la crisis». Se debe a que un gran número de propietarios no consigue vender sus hogares y tras verlos vacíos muchos meses deciden optar por sacarle algo de beneficio alquilándolos. «Antes había muchos que se negaban a ponerlos en alquiler y mucho más si era a estudiantes. Pero con la situación que estamos viviendo, la mayoría acaba accediendo».

A pesar de haber aumentado la oferta de pisos, los precios se mantienen iguales que en los últimos años. El coste del alquiler para los estudiantes oscila entre los 120 y 150 euros por persona, lo que supone entre 450 y 600 euros para un piso de cuatro. «Lo más común es que busquen de cuatro dormitorios porque les sale más económico». Si es para tres personas el precio del piso se sitúa entre 450 y 500 euros, entre 150 y 170 euros por persona. Cuando la casa dispone de tan solo dos dormitorios el precio se dispara a los 200 o 240 euros por inquilino.

Estos precios son unos 20 o 30 euros más caros que los normales, pero «es lógico ya que durante los meses de julio y agosto los estudiantes no tienen que pagar y en muchas ocasiones los propietarios incluso les guardan los pisos de un curso para otro».

Además, alquilar pisos para estudiantes tiene varias ventajas. En primer lugar, son buenos pagadores. «Es un cobro garantizado porque realmente pagan los padres y siempre cumplen». Otra ventaja es que cada mes de julio queda el piso vacío, «con lo cual si decides no seguir alquilando no tienes que echar a nadie». La única desventaja -explica- «es que puedan celebrar fiestas en los pisos y que dicen que los estudiantes los cuidan peor. Pero no es cierto, no suele haber problemas y lo normal es que el piso quede perfectamente tras el curso».

Para encontrar el mejor hogar, los estudiantes utilizan principalmente tres métodos. El más habitual es mediante los anuncios en los tablones de las facultades, paradas de autobuses o farolas. A esto se ha incorporado la nueva moda de buscar por Internet. «En páginas de alquileres generales y de inmobiliarias. Lo malo de buscar en inmobiliaria es que tienes que pagar medio mes por el servicio, pero lo bueno es que una sola te enseña muchos pisos posibles, te hace el trabajo fácil».

Nota: Aunque esta información está referida a la ciudad de Badajoz, creemos que puede ser igualmente válida para todas las ciudades de España que acogen estudiantes.

Fuente: hoy.es

Share

Deja un comentario