Cómo Evitar Desahucios como el de Barcelona y los 34 Denunciados

La reformas, mejora de instalaciones y subidas del IPC son motivos para la subida en contratos de renta antigua

Casas cayendo por un precipicio

“Ahora tenemos una gran oportunidad para unir la ciencia económica con el compromiso y la justicia social y lograr así una nueva economía. Os deseo la mejor suerte”. Son palabras del premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, que participó este lunes, hace horas escasas, en el I Foro Social del 15-M celebrado en el Parque del Retiro, Madrid.

Se mezclan estas esperanzadoras palabras con la noticia de un desahucio que ha acabado con 34 denunciados y 10 heridos en Barcelona. La familia desalojada llevaba 26 años en el piso y nunca dejó de pagar el alquiler.

“Más de 200 personas se plantaron a primera hora de la mañana ante el número 22 de la calle de Andrade para evitar el desahucio de la pareja y sus tres hijos. Formaron un cordón humano, pero no consiguieron su propósito. El desalojo derivó en enfrentamientos entre la policía y los vecinos que trataron de impedirlo”, escribe El País.

La familia desahuciada tenía un contrato de renta antigua e indefinido. Pagaban 270 euros de alquiler. No obstante, en 2007, el propietario les pidió renovar el contrato. Se negaron. “No nos dejaron dialogar, el propietario del piso nos llevó directamente ante la justicia”, explicó Verónica, la inquilina desahuciada, en declaraciones para El País.

¿Cómo se pueden evitar desahucios como éste? Atando bien los cabos, presentes y futuros, de cualquier contrato en el que se aventuren.

A pesar de que, aquellos que poseen contratos de renta antigua, no tengan por qué experimentar subidas en el precio a pagar por su alquiler, el propietario puede justificar subidas por la renovación de las instalaciones, mejoras, subidas del IPC, etc. Es necesario estar al tanto de cada reforma y subida de impuestos. Así estarán preparados en el que caso en que se llegue a los tribunales.

Las anteriores son las medidas que deben tomar para defenderse ante el sistema actual. Ahora bien, es cierto que una ley mucho más clara y específica con respecto a los contratos, tanto de alquiler como hipotecarios, es esencial.

A nadie le viene bien los desahucios: ni a los propietarios, ni a los bancos y, por supuesto, no a las personas de a pie, precisamente aquellas para las que existe el servicio inmobiliario.

Hace unos días, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ex-presidente de la Junta de Extremadura, escribía: “Parecería que (los protagonistas del movimiento 15-M) quieren recomenzar, que pretenden arrancar con la democracia, sabiendo que todo está adentro, pero que quieren que empiece de nuevo para eliminar los virus que han prostituido el sistema. Los jóvenes del 15-M han reseteado el sistema y están a la espera de que el aparato vuelva a reiniciarse de acuerdo con las especificaciones originales, eliminando los vicios adquiridos”.

Esperamos muchas cosas de la Comisión de Vivienda del Congreso de los Diputados que se constituyó hace unos meses y de la que se esperan resultados en Diciembre de este año.

Share

Deja un comentario