La mansión más grande y cara del mundo

Unos 27 pisos, 160 cocheras, un microcine para 50 personas, tres helipuertos, gimnasio, un spa y un fastuoso salón de fiestas: no es un nuevo proyecto inmobiliario, sino la flamante residencia del hombre más rico de la India.

La opulencia al máximo nivel

La opulencia al máximo nivel

Ubicado en un lujoso barrio del sur de Bombay, el edificio Antilia, cuyo nombre proviene de una mítica isla, es la mansión más cara y más grande del mundo. En sus 37.000 metros cuadrados sólo vivirán el magnate indio Mukesh Ambani, su esposa y sus tres hijos. Esto es, sin contar el pequeño “ejército” de 600 empleados que se necesita para el mantenimiento de la nueva mansión.

Se calcula que el valor de la residencia es de 1000 millones de dólares. Su propietario es el mayor accionista de Reliance, el conglomerado industrial privado más grande de la India. La fortuna de Mukesh Ambani, estimada en 27.000 millones de dólares, es la cuarta del planeta.

Según el diario The Times of India , el Antilia es “el hogar más opulento de todo el mundo“. La expresión “lujo asiático” se queda corta para describirlo. Cada piso duplica en altura el estándar, por eso el rascacielos, pese a tener sólo 27 plantas, mide 173 metros. Sus metros cuadrados cubiertos superan los del Palacio de Versalles.

Los seis primeros pisos conforman el estacionamiento del Antilia, que tiene lugar para unos 160 vehículos. Esta capacidad, que parece excesiva, sin duda se verá desbordada el 28 del actual, cuando Mukesh Ambani presente en sociedad su nueva residencia con una fiesta en la que no faltará ninguna de las personas más influyentes de la India.

En el séptimo piso está el lobby, que cuenta con nueve ascensores: dos de ellos conducen a los cuartos de la familia, tres están destinados a los invitados, dos para los empleados y otros dos llevan al estacionamiento.

El salón de fiestas es uno de los más lujosos del edificio. El 80% de su cielo raso está cubierto por candelabros de cristal. El rascacielos cuenta además con unos jardines colgantes que ocupan cuatro pisos.

El octavo piso está destinado al entretenimiento. El área de esparcimiento cuenta con un microcine con capacidad para 50 personas.

En los pisos 10 y 11 se extiende el área de salud y de ejercicio: gimnasio, spa y por lo menos una pileta de natación. Los integrantes de la familia se reservaron los pisos superiores para sus habitaciones. Desde allí, hay una inigualable vista del Mar de Arabia y de la ciudad.

Según los pocos que tuvieron la oportunidad de conocer por dentro el edificio, que acaba de ser terminado, no hay dos habitaciones iguales.

En la terraza hay un centro de control aéreo y tres helipuertos. Una buena alternativa para hacer frente al caótico tránsito de Bombay.

El diseño del rascacielos estuvo a cargo de Perkins and Will, un famoso estudio de Chicago. La construcción llevó siete años y los expertos dicen que su diseño está inspirado en los jardines colgantes de Babilonia.

Antilia domina ahora las vistas de Cumbala Hill, un lujoso barrio de Bombay donde el metro cuadrado cuesta más de 10.000 dólares. La opulencia y el excesivo lujo del rascacielos, en una ciudad donde millones de personas sobreviven como pueden en villas miseria, le valieron no pocas críticas al magnate indio. El propio Manmohan Singh, premier de la India, suele hacer llamados a los empresarios a ser “modelos de moderación”. La sorpresa fue aun mayor porque Mukesh Ambani siempre había cultivado un bajísimo perfil.

Construir la casa costó 77 millones de dólares, pero por el astronómico aumento de los inmuebles en Bombay ahora su precio se estima en más de 1000 millones de dólares. Ese valor supera ampliamente a otras mansiones en los rankings con las residencias más caras del mundo.

Entre ellas están el Castillo Hearst, la mansión que construyó en California el magnate William Randolph Hearst (valuada en 164 millones de dólares), y la casa más grande de Los Angeles (150 millones), que fue propiedad del productor Aaron Spelling, fallecido en 2006.

Fuente: lanacion.com.ar

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Una respuesta a “La mansión más grande y cara del mundo”

  1. Buen artículo. Impresionante las diferencias de clase que hay en este país. Un saludo.

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